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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2009

Socialismo para los ricos
Socialismo para la USA

Joseph E. Stiglitz
elespectador.com



Si bien los polticos hablan de su compromiso con la reforma normativa para prevenir una recurrencia de la crisis, esta es un rea donde lo importante realmente est en los detalles, y los bancos harn uso de toda la fuerza que les resta para asegurarse de tener un amplio margen de maniobra para seguir actuando como en el pasado.

El viejo sistema funcionaba bien para los bancos (si bien no para sus accionistas), as es que por qu tendran que apoyar el cambio? De hecho, las iniciativas por rescatarlos dedicaron tan poco esfuerzo a pensar en cmo ha de ser el tipo de sistema financiero poscrisis que queremos, que terminaremos teniendo un sistema bancario menos competitivo, en que los grandes bancos que eran demasiado grandes como para caer se volvern todava ms grandes.

Por largo tiempo se ha reconocido que los bancos estadounidenses que eran demasiado grandes como para caer tambin eran demasiado grandes como para poder ser administrados, y esa es una de las razones de que el desempeo de varios de ellos haya sido tan deslucido. Cuando fracasan, el gobierno disea una reestructuracin financiera y proporciona seguros para los depsitos, ganando voz y voto en su futuro. Las autoridades saben que, si esperan demasiado, es probable que los bancos zombie o cuasi zombies con poco o ningn valor neto, pero a los que se trata como si fueran instituciones viables apostarn a la resurreccin. Si hacen grandes apuestas y ganan, se irn con las ganancias; si pierden, el gobierno tendr que hacerse cargo.

Esto no slo es teora; es una leccin que aprendimos, a un gran costo, durante la crisis de las Cajas de Ahorro de los aos 80. Cuando la mquina expendedora de dinero dice fondos insuficientes, el gobierno no quiere que esto signifique que el banco, en lugar de la cuenta de la persona, est sin dinero, as que interviene antes de que la bandeja se vace. En una reestructuracin financiera, por lo general los accionistas quedan fuera de la mesa, y los tenedores de bonos se convierten en los nuevos accionistas. Algunas veces, el gobierno debe proporcionar fondos adicionales, o un nuevo inversionista debe estar dispuesto a hacerse cargo del banco fallido.

Sin embargo, la administracin Obama ha introducido un nuevo concepto: Demasiado grande como para ser reestructurado financieramente, bajo el argumento de que sera un desastre si intentramos aplicar las reglas habituales a estos grandes bancos. Los mercados entraran en pnico. As es que no slo no podemos tocar a los tenedores de bonos, sino que ni siquiera podemos afectar a los accionistas, incluso si el valor actual de la mayora de las acciones no hace ms que reflejar una apuesta sobre un rescate del gobierno.

Creo que este juicio es errneo. Pienso que la administracin Obama ha sucumbido a la presin poltica y al amedrentamiento de los grandes bancos. Como resultado, la administracin ha confundido rescatar a los banqueros y sus accionistas con rescatar los bancos.

La reestructuracin da a los bancos la oportunidad de comenzar de nuevo: los nuevos potenciales inversionistas (ya sea tenedores de capital patrimonial o de instrumentos de deuda) tendrn ms confianza, otros bancos estarn ms dispuestos a prestarles, y ellos estarn ms dispuestos a prestar a otros. Los tenedores de bonos se beneficiarn de una reestructuracin ordenada, y si el valor de los activos es realmente mayor a lo que cree el mercado (y los analistas externos), terminarn por cosechar las ganancias.

No obstante, lo que est claro es que los costos actuales y futuros de la estrategia de Obama son muy altos, y que hasta ahora no han logrado su limitado objetivo de hacer que los bancos vuelvan a prestar. El contribuyente ha tenido que aportar miles de millones y ha dado miles de millones ms en garantas, y lo ms probable es que el momento de pagar la factura llegue en el futuro.

Reescribir las reglas de la economa de mercado de un modo que ha beneficiado a quienes han causado tanto sufrimiento a toda la economa global es peor que financieramente costoso. La mayora de los estadounidenses lo ven como algo obscenamente injusto, en especial despus de ver cmo los bancos desviaban los fondos destinados a resucitar los prstamos y los usaban para pagar bonificaciones y dividendos exagerados. Quebrar el contrato social es algo que no se debe hacer a la ligera.

Sin embargo, este nuevo sucedneo del capitalismo, en que las prdidas se socializan y las utilidades se privatizan, est condenado al fracaso. Los incentivos se distorsionan y no hay disciplina de mercado. Los bancos demasiado grandes como para ser reestructurados saben que pueden apostar con impunidad y, con una Reserva Federal que pone los fondos a su disposicin a tipos cercanos a cero, tienen amplios recursos para hacerlo.

Algunos han llamado a este nuevo rgimen socialismo con caractersticas estadounidenses. No obstante, al socialismo le preocupan las personas comunes y corrientes, mientras que Estados Unidos ha dado poca ayuda a los millones de estadounidenses que estn perdiendo sus casas. Los trabajadores que pierden sus empleos reciben slo 39 semanas de beneficios de desempleo limitados, y despus quedan a su suerte. Y, cuando pierden sus empleos, tambin pierden su seguro de salud.

Estados Unidos ha ampliado su red de seguridad para las corporaciones de una manera sin precedentes, desde los bancos comerciales a los bancos de inversin, luego a los seguros y tras ellos a la industria automotriz, sin que est a la vista dnde se detendr. En realidad, esto no es socialismo, sino la ampliacin de una prolongada poltica de Estado de bienestar para las corporaciones. Los ricos y los poderosos recurren al gobierno para que los ayude siempre que pueden, mientras que las personas en situacin de necesidad reciben poca proteccin social.

Tenemos que fragmentar los bancos demasiado grandes como para caer; no hay evidencias de que estos mastodontes conlleven beneficios para la sociedad que sean proporcionales a los costos que han impuesto a los dems. Y, si no los dividimos, entonces tenemos que limitar severamente lo que hacen. No se les puede permitir hacer lo que hicieron en el pasado: apostar a cuenta de los dems.

Esto plantea otra pregunta acerca de los bancos demasiado grandes como para caer y demasiado grandes como para reestructurarlos de Estados Unidos: tienen demasiado poder poltico. Sus estrategias de influencia funcionaron bien, primero para desregular y despus para hacer que los contribuyentes pagaran la limpieza. Ahora esperan que, una vez ms, les funcione el truco para quedar libres de hacer lo que les plazca, independientemente de los riesgos para los contribuyentes y la economa. No podemos permitir que eso ocurra.



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