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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2009

Oportunidad legal de oro
Revocar concesiones a las radiobasuras es un deber del Estado

Israel Colina
Rebelin


Si todas las radioemisoras venezolanas tienen sus concesiones vencidas, es un deber inapelable e impostergable del Estado, estudiar, ponderar y decidir revocrselas a aquellas que sistemticamente infringen las leyes y la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela. Durante ms de medio siglo las emisoras de Amplitud Modulada (AM) y luego, hace apenas alrededor de treinta aos, las de Frecuencia Modulada (FM) han atentado contra la soberana de la patria de Bolvar, enajenndola y convirtindola en laboratorio de guerra psicolgica, embrutecindola y aniquilando todo signo, referente y smbolo de identificacin cultural que nos represente.

La deuda social de Venezuela, no slo debe resarcirla el nuevo Estado bajo la filosofa bolivariana y sus propsitos socialistas, debe ser resarcida tambin por sus mediocres medios de comunicacin, encargados de mancillar nuestra memoria histrica y deseos de verdadera democracia, la que apenas est naciendo. Las frecuencias de las radiobasuras a las cuales se les han vencido sus concesiones, deben dar paso a una nueva generacin de comunicadores comprometidos con la nacin y su construccin. Deben ser concedidas a verdaderos venezolanos, estudiantes, tcnicos, trabajadores, profesionales, comunidades organizadas, a quienes desde sus diversas posturas y criterios, apuesten por el crecimiento espiritual y cultural del pueblo.

El proyecto poltico de construccin del socialismo bolivariano muy poco lograra si por omisin, permisividad y displicencia institucional, el Estado les renueva concesiones a los traidores, a los emporios, monopolios y oligopolios que jugaron, juegan y seguiran jugando a la destruccin del pas. Es una oportunidad legal de oro que se le presenta al Estado Venezolano y sera lamentable, perderla o no percibir la magnitud y trascendencia del hecho, que en s mismo incidira notablemente en la nueva sociedad venezolana. La libertad de expresin no puede seguir siendo el pretexto manipulado de empresarios de la comunicacin y sus asalariados y consabidos malpagados periodistas.

La radiobasura tiene gran culpa o enorme dosis de responsabilidad en torno a los niveles de ignorancia y aculturacin de nuestro pueblo. Como ella ha sido implacable contra la sociedad, el Estado debe ser implacable contra sus desmanes, acudiendo a la herramienta legal, jurdica y contundente que refiere el vencimiento de sus concesiones, tal y como hizo cuando se le venci al antiguo y deplorable canal RCTV, que desde finales de mayo de 2007, sigue saliendo va cable, por lo tanto, hablar de su cierre es y ser una soberana estupidez. La radiobasura riega mensajes de desinformacin, ocultando verdades o mintiendo con olmpica desfachatez. La nueva versin de la Operacin Peter Pan en Venezuela es un elemento nada despreciable, para considerar revocarles la concesin.

La prctica incesante del rumor, de la atemorizacin de los conciudadanos, la incitacin a delinquir, al agavillamiento, al falaz discurso de la prdida de la propiedad privada, del adoctrinamiento, de la cubanizacin, llamados velados y persuasivos a guerras fraticidas; a disturbar el orden pblico, a desconocer resultados electorales; en fin, su terrorismo comunicacional como estrategia poltica, son aristas de un problema massmeditico con connotaciones psiquitricas demostradas a travs de la disociacin psictica que padecen algunos venezolanos, lo cual tampoco es despreciable para considerar revocrselas.
La ausencia cuasi total en la radiobasura del talento musical venezolano verdadero en todos sus gneros, sus cultores, compositores, instrumentistas, cantores, intrpretes, difusores, comentaristas, locutores y no locutores contra su difusin avasallante de la msica extranjera de moda, impuesta por los sellos disqueros transnacionales de la industria cultural capitalista, hueca, estpida, repetitiva, estupidizante, ofensiva, infame, irrespetuosa, nacida de los malditos reality shows entre otros mecanismos de alienacin, son tambin, elementos poco despreciables para revocarles las concesiones.

Los medios de comunicacin, entre ellos las radiobasuras, las cuales padecemos comnmente en la actualidad con sus mediocres contenidos, han realizado anlogas o peores invasiones que las de los marines norteamericanos en cualquier nacin. Sin echar un tiro, han cercenado las mentes de muchos nacionales apoderndose luego de ellas. El primer territorio que invade una guerra, es la mente y aqu las radiobasuras lo saben. Luego de revocarles las concesiones, deben estudiarse y encauzarse los casos que ameriten hacer denuncias y abrirse los expedientes judiciales correspondientes para realizar juicios en contra de sus dueos, periodistas y operadores que hayan transgredido las leyes, la soberana, seguridad y defensa de la nacin. El caso de Ruanda entre los Hutus y los Tutsis y el papel que jugaron los medios es un precedente ejemplificante para luchar contra la impunidad.


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