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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2009

Golpe de Estado en Honduras
El primer golpe de Estado de Obama

Eva Golinger
Rebelin

Traducido para Rebelin y Tlaxcala por Paloma Valverde y Manuel Talens


[Nota: En estos momentos son las 11 y cuarto de la maana, hora de Caracas. Manuel Zelaya, presidente de Honduras, est hablando en directo en TeleSur desde San Jos (Costa Rica). Ha confirmado que esta madrugada unos soldados irrumpieron abriendo fuego en su residencia y lo amenazaron de muerte, a l y a su familia, si se opona al golpe de Estado. Se vio obligado a acompaar a los soldados, que lo transportaron a la base area, desde donde vol a Costa Rica. Ha solicitado que el gobierno de Estados Unidos emita un comunicado en el que condene el golpe, pues lo contrario significara su aquiescencia.]

Caracas (Venezuela).- El mensaje de texto que son en mi telfono mvil esta maana deca as: Alerta, Zelaya ha sido secuestrado, golpe de Estado en marcha en Honduras. Difndelo. Ha sido un duro despertar en un domingo por la maana, sobre todo para los millones de hondureos que se estaban preparando para ejercer por primera vez su sagrado derecho al voto en un referndum consultivo sobre la convocatoria de una Asamblea Constituyente para reformar la Constitucin. Supuestamente, la disputa se centra en el referndum convocado para hoy, que no es vinculante, sino slo una encuesta de opinin para determinar si una mayora de hondureos desean, o no, que se inicie un proceso para modificar su Constitucin.

Una iniciativa de este tipo nunca haba tenido lugar en esta nacin centroamericana, cuya constitucin es tan limitada que slo permite una mnima participacin del pueblo hondureo en sus procesos polticos. Dicha constitucin, redactada en 1982, en el momento lgido de la guerra sucia del gobierno de Reagan en Centroamrica, fue diseada para instituir que quienes detentaban el poder tanto econmico como poltico pudiesen mantenerlo con las mnimas interferencias del pueblo. Zelaya, elegido en noviembre de 2005 por la plataforma del Partido Liberal de Honduras, haba propuesto la encuesta de opinin para determinar si la mayora de los ciudadanos estaban de acuerdo en que era necesaria una reforma constitucional. Su propuesta fue apoyada por la mayora de los sindicatos y movimientos sociales del pas. De haber tenido lugar, y dependiendo de los resultados, se habra organizado un referndum durante las prximas elecciones de noviembre para votar sobre la convocatoria de una Asamblea Constituyente, pero la encuesta prevista para hoy no era vinculante de acuerdo con la ley.

De hecho, varios das antes de que tuviera lugar, la Corte Suprema de Honduras la declar ilegal a peticin del Congreso. Es de sealar que ambos, Congreso y Corte Suprema, estn controlados por mayoras contrarias a Zelaya y por miembros del ultraconservador Partido Nacional de Honduras (PNH). La ilegalizacin dio lugar a manifestaciones masivas favorables al presidente Zelaya. El 24 de junio, el presidente destituy al jefe del alto mando militar, el general Romeo Vsquez, despus de que ste se negase a permitir que los militares distribuyesen el material electoral para la consulta de hoy. El general Vsquez mantuvo el material bajo estricto control militar y se neg a distribuirlo, incluso a los seguidores del presidente, con la excusa de que la Corte Suprema haba declarado ilegal la consulta prevista y, por lo tanto, no poda obedecer la orden presidencial. Al igual que sucede en Estados Unidos, el presidente de Honduras es el Comandante en Jefe y tiene la ltima palabra en cualquier accin militar, por lo que orden la destitucin del general. ngel Edmundo Orellana, ministro de Defensa, tambin dimiti como respuesta a esta situacin cada vez ms tensa.

Pero al da siguiente la Corte Suprema de Honduras restituy en sus funciones al general Vsquez, tras declarar inconstitucional su destitucin. Miles de hondureos se echaron a las calles de Tegucigalpa, la capital del pas, en apoyo al presidente Zelaya, como muestra de su determinacin de asegurar que la consulta no vinculante tuviera lugar. El viernes pasado, el presidente y un grupo de centenares de seguidores, marcharon a la cercana base area para recuperar el material electoral previamente secuestrado por los militares. Aquella noche, Zelaya celebr una conferencia de prensa nacional junto a un grupo de polticos de diferentes partidos y movimientos sociales, en la que hizo un llamamiento a la paz y a la unidad en el pas.

Ayer sbado se inform que la situacin en Honduras era tranquila. Sin embargo, en la madrugada de hoy domingo un grupo de aproximadamente sesenta militares armados asaltaron la residencia presidencial y tomaron como rehn a Zelaya. Tras varias horas de confusin, empezaron a filtrarse informaciones segn las cuales el presidente haba sido transportado a la cercana base area y llevado a la vecina Costa Rica. Hasta el momento no existen imgenes del presidente y se desconoce si su vida est en peligro.

Sobre las 10 de la maana, hora de Caracas, Xiomara Castro de Zelaya, la esposa del presidente, denunci en directo en TeleSur que en la madrugada del domingo los soldados irrumpieron en su residencia disparando, golpearon al presidente y lo secuestraron. Fue un acto cobarde, dijo la primera dama refirindose al secuestro, que tuvo lugar a una hora en la que nadie pudo reaccionar. Castro de Zelaya hizo tambin un llamamiento para que mantuvieran con vida a su marido e indic que incluso ella desconoce su paradero. Aadi que sus vidas siguen estando en grave peligro y pidi que la comunidad internacional denunciase este golpe de Estado y actuase con rapidez para reinstaurar el orden constitucional del pas, lo cual incluye el rescate y regreso del democrticamente elegido Zelaya.

Evo Morales y Hugo Chvez, presidentes de Bolivia y Venuela, han realizado declaraciones pblicas la maana de hoy domingo, en las cuales condenan el golpe de Estado en Honduras y han hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que reaccione, se restaure la democracia y el presidente constitucional regrese a su puesto. El mircoles pasado, 24 de junio, tuvo lugar en Venezuela un encuentro extraordinario de los pases miembros del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Amricas), de la que forma parte Honduras, con el fin de dar la bienvenida a la organizacin a Ecuador, Antigua, Barbados, San Vicente y las Granadinas. Durante el encuentro, al que asisti Patricia Rodas, ministra de Exteriores de Honduras, se ley una declaracin de apoyo al presidente Zelaya en la que se condenaba cualquier intento socavar su mandato y los procesos democrticos de Honduras.

Informes provenientes de Honduras establecen que el Canal 8 de la televisin pblica ha sido tomado por las fuerzas golpistas. Hace pocos minutos TeleSur anunci que los militares hondureos estn cortando la electricidad del pas. Segn ha informado la ministra Rodas en TeleSur: Las comunicaciones telefnicas y la electricidad estn cortadas. Las televisiones emiten dibujos animados y telenovelas y no informan al pueblo de Honduras de lo que est sucediendo. La situacin es muy parecida a la del golpe de Estado de abril de 2002 contra el presidente Chvez en Venezuela, cuando los medios jugaron un papel clave, en primer lugar manipulando la informacin como apoyo al golpe y, con posterioridad, eliminando cualquier informacin una vez que el pueblo empez a manifestarse y termin por derrotar a las fuerzas golpistas rescatando a Chvez, que tambin fue secuestrado por los militares, y restaurando el orden constitucional.

Honduras es una nacin que ha sido vctima el siglo pasado de dictaduras y mltiples intervenciones de Estados Unidos, entre ellas varias invasiones militares. La ltima intervencin importante del gobierno estadounidense en Honduras tuvo lugar durante los aos ochenta, cuando el gobierno de Reagan financi escuadrones de la muerte y paramilitares con el fin de eliminar cualquier amenaza comunista en Centroamrica. En aquel momento, John Negroponte era el embajador estadounidense ante el gobierno de Honduras y fue el responsable directo de la financiacin y entrenamiento de los escuadrones de la muerte hondureos que asesinaron e hicieron desaparecer a miles de ciudadanos en la regin.

El viernes pasado, la Organizacin de Estados Americanos (OEA) convoc una reunin extraordinaria con el fin de discutir la situacin en Honduras. Con posterioridad emiti un comunicado en el que conden las amenazas a la democracia y autoriz el viaje a Honduras de un grupo de representantes de la OEA. No obstante, el viernes, Philip J. Crowley, secretario de Estado adjunto estadounidense, se neg a definir la posicin del gobierno estadounidense con respecto al posible golpe de Estado contra el presidente Zelaya y, en su lugar, emiti una ambigua declaracin de la que se desprenda que Washington apoyaba a la oposicin al presidente Zelaya. Mientras que la mayora de los gobiernos latinoamericanos declararon sin ningn gnero de duda su ms rotunda condena de los planes golpistas de Honduras y su inquebrantable apoyo al presidente constitucionalmente elegido, el portavoz estadounidense afirm: Nos preocupa la ruptura del dilogo poltico entre los polticos hondureos sobre la consulta constitucional del 28 de junio. Instamos a las partes a que busquen una solucin democrticamente consensuada al actual callejn sin salida poltico, que sea conforme a la constitucin y a las leyes hondureas acordes con los principios de la Carta Democrtica Interamericana.

Hoy domingo, a las diez y media de la maana, Washington todava no ha emitido ninguna declaracin relativa al golpe de Estado en Honduras. La nacin centroamericana es muy dependiente de la economa estadounidense, que le asegura una de las principales fuentes de ingresos, las transferencias de dinero que envan los hondureos que trabajan en Estados Unidos bajo el programa de estatuto temporal protegido, instaurado durante la guerra sucia de Washington en la dcada de los ochenta a causa de la enorme inmigracin a territorio estadounidense para escapar de la zona de guerra. Otra fuente importante de ingresos de Honduras es USAID, que aporta ms de 50 millones de dlares anuales para programas de promocin de la democracia, los cuales habitualmente dan apoyo a las ONG y a los partidos polticos favorables a los intereses de Estados Unidos, como ha sido el caso en Venezuela, Bolivia y otras naciones de la regin. El Pentgono tambin mantiene la base militar de Soto Cano en Honduras, con aproximadamente quinientos soldados y numerosos aviones y helicpteros de combate.

Patricia Rodas, ministra de Exteriores, ha dicho que ha intentado repetidamente ponerse en contacto con Hugo Llorens, embajador de Estados Unidos en Honduras, el cual hasta el momento no ha respondido a ninguna de sus llamadas. El modus operandi del golpe de Estado deja bien claro que Washington est implicado. Ni el ejrcito hondureo, cuya mayora ha sido entrenada por las fuerzas estadounidenses, ni las elites polticas y econmicas del pas derrocaran a un presidente democrticamente elegido sin el apoyo y respaldo de Washington. Las fuerzas conservadoras de Honduras han sometido al presidente Zelaya a ataques cada vez ms frecuentes por su creciente relacin con los pases del ALBA, en particular con Venezuela y el presidente Chvez. Muchos estn convencidos de que este golpe pretende asegurar que Honduras no seguir acercndose a los pases ms izquierdistas y socialistas de Amrica Latina.


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