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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2009

Las explicaciones fiscales de los acadmicos justificadores de los ricos

Sam Pizzigati
Too Much

Con una economa en declive, los apologistas de los muy ricos tienen que excavar en las profundidades para inspirarse. Durante el proceso se ensucian y se muestran necios.


 

En tiempos econmicamente duros, trabajar para cierta gente puede hacerse de pronto mucho ms difcil. Tomemos, por ejemplo, los analistas y acadmicos que, por la razn que sea, han decidido dedicar sus carreras a justificar la riqueza de los ricos. En tiempos normales, estos apologistas de las grandes fortunas pueden pasar alegremente sus jornadas laborales, con toda facilidad. No tienen ms que invocar la perspectiva de un colapso econmico catastrfico cada vez que alguien se atreve a proponer algo que pueda hacer a los ricos solamente algo menos ricos.

Sin que los ricos puedan hacerse ms ricos, advierten con suficiencia estos aclitos, no habr nadie que cree empleos o que mantenga la bolsa en funcionamiento.

Pero cuando la economa ya se ha hundido a qu amenazas pueden recurrir los apologistas de los impresionantemente ricos? Qu hacen entonces? Veamos lo que hacen: Se desesperan y se vuelven an ms temerarios que de costumbre. Juegan con las estadsticas. Retuercen la lgica. Inventanescenarios cada vez ms fantasiosos y pesimistas.

Hemos visto, en las ltimas semanas y meses, toda esta desesperacin y ms.

Los juegos estadsticos recientes giran en torno a los ricos como refugiados.

Los ricos, han argumentado siempre los amantes de la fortuna, abandonarn cualquier jurisdiccin que sea lo bastante tontorrona como para aumentar los impuestos de las rentas altas. De todas formas, a lo largo de este ltimo ao, varias jurisdicciones han aumentado los impuestos a los ricos, lo que parece haber ejercido una mayor presin sobre el grupo apologista para demostrar el efecto xodo.

Los redactores de las editoriales del Wall Street Journal hicieron precisamente este intento el mes pasado cuando saltaron sobre una noticia referente a que un tercio de los millonarios de Maryland haba desaparecido de las nminas del Estado.

Este declive substancial, deca la editorial del Journal, demuestra la futilidad de exprimir a los ricos. Los contribuyentes expoliados de Maryland, aseguraba el Journal, han decidido contraatacar. Estaban abandonando el Estado.

Cul era el expolio llevado a cabo por Maryland? En 2008 el tipo de impuesto mximo estatal sobre las rentas superiores a 1 milln de dlares haba aumentado de 4,75 a 6,25 por ciento.

Es posible que un aumento tan modesto pueda haber llevado a los millonarios de Maryland a abandonarlo todo y dejar atrs hogar y familia? Quizs. Pero hasta ahora, a pesar de las febriles aserciones de la editorial del Wall Street Journal y otros medios similares, no hay ninguna evidencia de un xodo de millonarios en Maryland.

El Instituto de Fiscalidad y Poltica Econmica seala en un detallado anlisis de la postura del Wall Street Journal respecto al xodo, que el nmero de declaraciones imponibles con rentas superiores a 1 milln de dlares en 2008, desde luego ha descendido. Pero el nmero de declaraciones con rentas por debajo de 1 milln de dlares ha crecido notablemente.

En otras palabras, el supuesto xodo de los ricos de Maryland probablemente refleja un descenso del nmero de ciudadanos de Maryland con ms de 1 milln de dlares de renta. El ao pasado, en medio de la cada en picado de Wall Street, los ricos de Maryland simplemente ganaron menos dinero.

De todas formas, los datos que cita el Journal para respaldar su asercin del xodo provienen de un informe preliminar sobre la recaudacin de impuestos de Maryland en 2008. El informe final no saldr hasta octubre. El informe final del ao pasado refleja ms del triple de declaraciones superiores a 1 milln de dlares que el anterior.

Esto por lo que respecta al gran xodo de millonarios de Maryland. Estn preparados para un poco de lgica tortuosa? La semana pasada la Harvard Business Review   present una poderosa ayuda del economista de la Universidad de Chicago, Steve Kaplan.

La contribucin de Kaplan en la Harvard Business Review , titulada Los (buenos) CEO lo tienen mal, ofrece una provocativa toma de posicin respecto a las remuneraciones de los ejecutivos corporativos. Segn Kaplan, la evidencia indica que los CEO normalmente no estn excesivamente remunerados.

Qu evidencia? Las pagas de los principales CEO, dice Kaplan, no crecen tan deprisa como las pagas de los directores de los fondos especulativos y otro tipo de financieros. En 2007, nos informa, los primeros 20 del sector de los fondos especulativos ganaron ms de 20.000 millones de dlares, casi el triple de los 7.500 millones de dlares de ganancias combinadas de los 500 primeros CEO de la nacin.

Es completamente cierto. Los directores de los fondos especulativos se llevan ganancias que dejan enanas incluso las pagas de los CEO mejor pagados. Pero los CEO ganan mucho ms que la media de los obreros estadounidenses y la diferencia entre la paga de un CEO y la de un obrero incluso se ha ampliado ms, y ms deprisa, que la diferencia entre CEOs y directores de fondos especulativos.

En 1970, tal como ha calculado el Director del Instituto del Trabajo, Les Leopold, los 100 primeros CEO de Estados Unidos ganaron 45 veces ms que los trabajadores medios estadounidenses. En 2006, ganaron 1.723 veces ms.

Teniendo en cuenta esta gigantesca diferencia puede un observador razonable concluir que los (buenos) CEOs han resultado, a grandes rasgos, ligeramente sobrepagados? Podra preguntarse, este mismo observador, por qu el tal Kaplan de la Universidad de Chicago compara los CEOs con los directores de fondos especulativos y no con los trabajadores medios?

Kaplan no da ninguna explicacin lgica para dicha eleccin. Puede que no tenga ninguna.

Los apologistas de las grandes fortunas que han estado batiendo tambores contra los impuestos federales tampoco se han mostrado especialmente fuertes en lgica. Por el contrario se han dedicado a dar vueltas alrededor de historias cada vez ms fantsticas respecto a los peligros que la fiscalidad del estado nos est acarreando.

Un informe reciente de la American Family Business Foundation , un grupo de investigacin pagado para arreciar contra los impuestos estatales, ha elevado la fantasa a cimas casi surrealistas.

Los impuestos estatales actualmente solo se aplican a riquezas superiores a los 3,5 millones de dlares, o a los 7 millones para las parejas, que los ricos prevn pasar a sus herederos. Los economistas Cameron Smith y Douglas Holtz-Eakin argumentan, en su nuevo asalto a los impuestos estatales, que h acer tributar a esta riqueza desincentiva a los ricos a ahorrar e invertir.

Smith y Holtz-Eakin, el principal consejero econmico en la campaa de 2008 de John McCain, contina su argumentacin diciendo que los impuestos estatales en realidad impulsan a los ricos a gastar su dinero en lujos como cruceros alrededor del mundo. Al incurrir en gastos tan frvolos, a fin de cuentas una persona rica reduce sus bienes y hace que desciendan sus obligaciones tributarias sobre los mismos.

Este proceso lleva, segn Smith y Holtz-Eakin, a que las personas ricas acaben despilfarrando sus fortunas en vez de invertir en empresas que creen empleo.

A principios de este mes Citizens for Tax Justice (Ciudadanos por la Justicia Fiscal) sometieron esta afirmacin a una pequea prueba de realidad . Los investigadores de CTJ sealan que para reducir apreciablemente sus activos y evitar los impuestos estatales, los ricos deberan efectuar grandes compras que no constituyeran un activo durable. Lo cual no es fcil de hacer.

Si un mil millonario compra un yate, por ejemplo, este yate se convierte en un activo y aumenta el valor del activo imponible del millonario. Solamente las compras que no constituyen un activo pueden disminuir las obligaciones tributarias de una persona rica.

Pueden las personas extraordinariamente ricas, se pregunta el anlisis de CTJ, gastarse realmente sus millones en cenas y cruceros caros?

Para conseguir tal cosa, responde CTJ, los grandes bolsillos deseosos de evitar los impuestos estatales deberan gastar toda su riqueza en caviar o cruceros o cocana, cosas que ya no existirn a su muerte. Es algo improbable.

No diremos que es imposible, bromean con sarcasmo los analistas de Citizens for Tax Justice, porque no tenemos ganas de recibir correos electrnicos de hijos de pap, forrados con sus fondos de fiduciarios, glotones y adictos a la coca, discutiendo esta opinin.

As pues qu es lo que indica, finalmente, la creciente inanidad de los apologistas de las grandes fortunas? Es dicha inanidad un signo de que los das de los sper-ricos estn tocando a su fin?

Por desgracia, no necesariamente. Los sper ricos nunca han dependido de la lgica o las estadsticas o de historias crebles para defender su dominio. Siempre han dependido del poder poltico que crea la gran riqueza. Este poder todava lo tienen. Continan siendo una fuerza formidable, incluso si sus lacayos parecen imbciles.

Traduccin para www.sinpermiso.info : Anna Garriga Tarrs

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2675





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