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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-07-2009

Un ejemplo del modelo urbanstico valenciano de los ltimos aos
Proyecto urbanstico del Nou Mil.leni, bajo la huerta est el negocio

L'Accent


El urbanismo postmoderno llega a la localidad valenciana de Catarroja, en plena comarca de lHorta, con el proyecto denominado Nou Mil.leni, que prev la construccin de una ciudad nueva, de 13.446 habitantes, sobre la nica zona de huerta que queda en el municipio. Con la ejecucin de este proyecto urbanstico, ejemplo de ocupacin del territorio en el Pas Valenciano durante los ltimos aos, Catarroja pasara de los 28.000 habitantes con que cuenta actualmente, a cerca de 50.000.

La polmica ha acompaado a este plan urbanstico desde su alumbramiento. Y no slo por estar plagado de irregularidades urbansticas, segn denuncia el colectivo Salvem Catarroja, sino por la trayectoria de sus protagonistas: el alcalde de Catarroja, Francisco Chirivella, la constructora Llanera y el Instituto Valenciano de la Vivienda de la Generalitat valenciana (IVVSA).

El Nou Mil.leni es el proyecto con el que el municipio de Catarroja identificar a quien ha sido su alcalde durante una dcada, Francisco Chirivella, del Partido Popular. El primer edil ha llegado hasta el punto de convocar un pleno extraordinario, en el que se votaban dos recursos de particulares contra el Nou Mil.leni, a las ocho y media de la maana; o hacer coincidir el mes de exposicin pblica para presentar alegaciones, con el periodo vacacional.

A pesar de estas casualidades, el hecho ms grave, segn las denuncias de Salvem Catarroja, es la utilizacin arbitraria de la polica local contra todo aqul que se oponga al alcalde. De hecho, una orden directa de Chirivella oblig a desmontar una falla que satirizaba su proyecto. El mximo responsable del Ayuntamiento, que ha utilizado las televisiones locales para denigrar a sus crticos, controla con mano de hierro esta institucin. Un control que se pone de manifiesto con los listados de personas que la polica local tena para cachear antes de la entrada a los plenos.

La otra pata del negocio es la empresa Llanera, que en octubre del ao pasado reconoca ante el juez una deuda de ms de 700 millones de euros. La compaa tena en proyecto 24 urbanizaciones con campo de golf en el litoral mediterrneo, con un sistema bien definido: adquisicin de grandes bolsas de suelo rstico a precio muy barato- para una posterior reclasificacin a residencial, con el visto bueno de los ayuntamientos y gobiernos autonmicos). El objetivo final, un modelo de vivienda turstica asequible, pensada en buena medida para el mercado britnico.

Llanera no era una empresa desconocida para el gran pblico. Sus campaas de marketing agresivo se reflejaban en el patrocinio (por sumas exorbitantes) del Valencia Club de Ftbol, el Charlton (equipo de la liga de ftbol ingls), la orquesta sinfnica de Xtiva o los grandes anuncios monoposte. Funcionaba como una fbrica del boom inmobiliario (a finales de 2006, 736 trabajadores estaban empleados en Llanera sin que existiera en la compaa comit de empresa).

Segn fuentes consultadas, el crecimiento de la empresa se acelera vertiginosamente a partir de 1995, cuando Eduardo Zaplana accede a la presidencia de la Generalitat valenciana. El declive de Llanera coincide, asimismo, con el ocaso del poltico de Cartagena. Las aspiraciones frustradas a la construccin del nuevo estadio de Mestalla, que finalmente Juan Bausita Soler, a la sazn presidente del Valencia; el presidente del Gobierno Valenciano, Francisco Camps; y la alcaldesa de Valencia, Rita Barber, adjudicaron a las Koplowitz y a Construcciones Bertoln, marcaron el final del imperio Llanera.

El Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA) es una empresa pblica de la Generalitat, que tiene como objetivo terico facilitar el acceso a una vivienda digna, de calidad y en un entorno habitable a los ciudadanos. A pesar de esta declaracin de principios, el que fuera consejero de Territorio y Vivienda, Rafael Blasco, impuls en 2005 ocho empresas mixtas (en la que el IVVSA participa con empresas privadas) para fomentar, segn la declaracin de principios, la construccin de VPO. Uno de estos consorcios es IMPROVA, formado por el IVVSA y Llanera con el fin de desarrollar Nou Mil.leni.

La excusa es la vivienda social. Pero, en la prctica, el instituto pblico se aleja de su finalidad y se embarca en todo tipo de proyectos descabellados. Con el constructor alicantino Enrique Ortiz, el IVVSA forma otra empresa mixta para ejecutar el proyecto Gran Manises, que consiste en la reclasificacin de 1,4 millones de metros cuadrados y la construccin de 9.400 viviendas. O se lanza a la aventura del Plan de la Vega de Cullera (conocido como el Maniatan), que prev 33 torres de hasta 25 alturas y cinco mil nuevas viviendas.

Otras veces el IVVSA colabora con empresas pblicas, como AUMSA (propiedad del Ayuntamiento de Valencia). Las dos entidades controlan el 55% de Cabanyal 2010 SA, encargada de ejecutar la prolongacin de la avenida de Blasco Ibez hasta el mar.

Todas estas actuaciones han estado envueltas por una gran polmica. Adems de la oposicin de colectivos ciudadanos y movimientos sociales, la Comisin Europea impugn el ao pasado las empresas mixtas y pidi su disolucin por no respetar las directivas en materia de contratacin pblica. Lo mismo hizo el Sndic de Comptes, al determinar que haba quedado sin contenido el objeto social de las empresas.

Dos personajes principal y subalterno- sobresalen en este panorama de desmanes urbansticos. El consejero Rafael Blasco, que pas del FRAP en tiempos de la dictadura franquista, a responsable de las polticas urbansticas con el PSOE y, ms tarde, con el PP; y su mano derecha, el ex gerente del IVVSA, Jos Fermn Domnech, premiado por su gestin al frente del instituto pblico con el cargo de director general de la Fundacin de la Comunidad Valenciana para el Medio Ambiente, y despus como responsable de la empresa municipal Nuevos Espacios de Torrent.

Un programa urbanstico bajo sospecha

En mayo de 2009 el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana suspendi de manera cautelar el programa Nou Mil.leni, al considerar que no se acreditaba la suficiencia de agua para las nuevas edificaciones. Un mes despus, otro auto del (TSJ) confirm la paralizacin, esta vez, por incompatibilidad entre ocupacin de suelo prevista y criterios de sostenibilidad ambiental.

Pero los autos judiciales son slo algunos de los elementos que hacen del Nou Mil.leni un programa urbanstico bajo sospecha. En diciembre del ao pasado, el alcalde de Catarroja convoc -en da y hora que no invitaban demasiado a la participacin- un pleno extraordinario en el que se aprob un aumento de las cesiones por parte de los propietarios de terrenos a las empresas promotoras, Llanera y el IVVSA. Desde algunos sectores se ha interpretado esta medida como un intento de dar respiracin asistida a una empresa como Llanera, actualmente en suspensin de pagos.

Si de algo no cabe duda es que este proyecto implica una ciudad nueva y un nuevo modelo urbanstico para Catarroja. Por esta razn resulta inexplicable la aprobacin del Nou Mil.leni por parte del Ayuntamiento y la Consejeria de Medio Ambiente sin que antes se revisara el Plan General del municipio, como han denunciado Salvem Catarroja y la oposicin municipal.


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