Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-07-2009

Advertencia y amenaza para Amrica Latina

Frida Modak
Alai-amlatina


El golpe de Estado en Honduras es una advertencia que no se puede ignorar ni minimizar considerndolo como un hecho aislado ocurrido en un pas pequeo y pobre.

El golpe se dio en Honduras, pero afecta a toda Amrica Latina y el Caribe porque nos est indicando que ese pasado ominoso no qued bien sepultado y que la osada de declararnos independientes y soberanos no nos es perdonada. No se puede sacar otra conclusin de los sucesos hondureos, donde el golpe militar fue la respuesta al propsito de hacer de ese pas una nacin ms justa, donde los sectores populares tuvieran voz.

Nuestros pueblos, an con democracias imperfectas, injusticias y desigualdades, han ido estrechando sus relaciones, tienen conciencia de sus derechos y los defienden. Tambin defienden sus tierras y las riquezas que ellas contienen. Frente a quienes quieren cerrarles el camino estn los que los impulsan a seguir adelante. Hay gobiernos que recuperan los recursos naturales y otros que los entregan. Sin embargo, en medio de las diferencias se han encontrado importantes coincidencias y en ese contexto el golpe en Honduras se convierte en un peligro generalizado.

As lo entendieron Amrica Latina y el Caribe que reaccionaron en forma inmediata, unitaria y firme, a travs de todos los organismos de integracin creados. Tambin lo entendieron as los pases desarrollados de Europa que a travs de la Unin Europea sealaron, con la firma de los 27 cancilleres, que el derrocamiento del presidente Zelaya era una violacin inaceptable del orden constitucional en Honduras y exigieron el retorno a la normalidad democrtica.

Reacciones similares se produjeron en todos los continentes, pero hubo una especialmente dbil y fue la de Estados Unidos, pas que se supone que tambin ha entrado en una etapa de cambios. El presidente Barack Obama dijo que estaba muy preocupado por lo sucedido, que cualquier conflicto y disputa debe resolverse pacficamente a travs de un dilogo sin interferencias externas y le pidi a todos los actores polticos y sociales de Honduras respetar las normas democrticas y la Carta Democrtica de la Organizacin de Estados Americanos...

Pero antes de entrar en el anlisis de las posiciones de la nueva administracin estadounidense es importante conocer qu caus el golpe contra el presidente hondureo.

El pecado de Zelaya

Manuel Zelaya fue postulado por el Partido Liberal, que es uno de los dos partidos polticos tradicionales de Honduras que se han alternado en el gobierno en los perodos en que no ha habido dictaduras. Aunque ambas colectividades podran incluirse en la derecha poltica, el Partido Liberal ha asumido desde hace aos una lnea progresista e incluso pertenece a la socialdemcrata Internacional Socialista. Zelaya tuvo desde un comienzo la oposicin de los medios que pertenecen, sin excepcin, a la derecha poltica, gan por un margen no muy grande a su rival del Partido Nacional y fue ratificado como presidente despus de la intervencionista visita de una enviada del entonces presidente Bush.

Una vez en el gobierno, la gestin del mandatario se orient a la bsqueda de una mayor justicia social, lo que desat una fuerte oposicin de sus adversarios polticos e incluso de algunos personeros de su partido. Su ms encarnizado rival ha sido y es Roberto Micheletti, presidente del congreso que hoy, gracias al golpe, puede ostentarse como presidente. Micheletti es un presidenciable fallido, perdi todas las veces que aspir a ser el candidato de su partido a la primera magistratura. Fue derrotado por Zelaya y tambin por quien postula ahora al cargo en las elecciones previstas para el 29 de noviembre prximo.

A las distintas medidas puestas en prctica por Zelaya se agreg una basada en la Ley de Participacin Ciudadana, dictada bajo su gobierno. Esa ley seala que los ciudadanos pueden pedirle al presidente que se haga una consulta ciudadana, que no es vinculante, sobre el tema que estimen de inters. Ms de 400 mil personas le solicitaron que se consultara la opinin de la gente sobre una Asamblea Constituyente. Esas consultas, segn la ley, debe hacerlas el Instituto Nacional de Estadstica y no tienen otro objetivo que conocer lo que el ciudadano comn piensa sobre el tema de que se trate.

Eso es lo que se iba a consultar el da en que se produjo el golpe de Estado. La pregunta concreta era:

Est usted de acuerdo que en las elecciones generales de noviembre del 2008 se instale una Cuarta Urna en la cual el pueblo decida la convocatoria a una Asamblea Constituyente?

S...... No...

La Cuarta Urna era la que se agregara a las tres urnas en que se deposita el voto en las elecciones generales, de ellas una es para la votacin por presidente de la repblica, otra para parlamentarios y la tercera para alcaldes y regidores. El perodo de Zelaya termina en Enero, de modo que todo lo relativo a la eventual convocatoria a una Asamblea Constituyente lo habra tenido que ver su sucesor, por lo tanto, ni siquiera exista un proyecto que considerara la reeleccin presidencial ni ninguna otra materia.
El motivo por el cual se desat el problema es muy diferente. Honduras tiene una constitucin dictada en 1982, bajo el rgimen dictatorial del general Policarpo Paz Garca y en ella los 8 primeros artculos son declarados ptreos,eso quiere decir que no se pueden modificar nunca. La razn es una sola, son los que determinan un tipo de gobierno autoritario y defensor de los intereses de determinados sectores, que no estn dispuestos a perder el poder. El que intente cambiar la constitucin es considerado traidor a la patria.

Eso es lo que origin el golpe de Estado, pero a ello se agregan otros hechos.

Nada de golpes

Volvamos a la reaccin inicial del presidente Barack Obama. En Tegucigalpa, la capital hondurea, se realizaban gestiones para encontrar una salida al problema en los das previos al golpe, en las que participaba el personal de la embajada estadunidense, cuyo titular Hugo Llorens fue nombrado en tiempos de Bush. El diplomtico haba viajado a Washington y durante su estada all trascendi en las esferas polticas hondureas que el da jueves de esa semana la secretaria de Estado Hillary Clinton haba hecho una llamada telefnica al personal de la embajada o a algn dirigente opositor diciendo que nada de golpes.

En crculos allegados al gobierno slo se registraba el hecho. Al embajador Llorens se le conocan declaraciones como no se puede violar la Constitucin para crear otra Carta Magna porque eso sera como vivir en `la ley de la selva, dicho en una conferencia de prensa el 6 de junio. Luego, asegurando que lo que se hiciera en materia constitucional era cosa de los hondureos, agreg que lo que se haga que se haga dentro de la ley, si se hace o no se hace una variante de lo que estamos hablando, que se haga dentro de la ley, dentro de la Constitucin.Era obvio lo que sugera.

Si nos atenemos a los hechos, el camino seguido por los golpistas fue acusar al presidente de salirse de la ley y la constitucin y aplicar las disposiciones legales y constitucionales, tan promovidas por Lorens, para dar el golpe de Estado. Si no hubieran mandado a los militares a detener a Zelaya y expulsarlo del pas de la manera en que lo hicieron, podran haberle dado algn grado de credibilidad a sus acusaciones, pero bien se dice en Mxico que la forma es fondo. Fue un golpe de Estado sin causa justificada.

El Presidente Obama slo reaccion el da lunes 29, cuando ya todas las organizaciones que hemos sealado se haban pronunciado. Las argumentaciones que se leen en la prensa estadounidense no son aceptables, porque en definitiva apuntan a que se tema que en Honduras se dictara una constitucin similar a la venezolana, con lo cual se suman a la histeria antichavista sin haber entendido lo que est sucediendo en Amrica Latina. Slo evidencian preocupacin por la prdida de su hegemona.

Y en lo que respecta a Amrica Central, que Estados Unidos siempre ha considerado como si fuera de su propiedad, resulta que hasta el golpe en Honduras el imperio tena perdido el control de esa regin. Si esta es la manera de recuperarlo, toda Amrica Latina tiene que ponerse en guardia. El cambio que se est dando en la regin intenta abrir cauces a la participacin popular como elemento fundamental de un sistema democrtico y las reformas constitucionales son el instrumento que le abre paso.

Despus de este tropezn que puso en duda los propsitos expuestos por Obama en sus discursos, Estados Unidos modific su actitud inicial y se sum a ltima hora con carcter de patrocinador a la resolucin que por unanimidad aprob la Asamblea General de las Naciones Unidas condenando el golpe de Estado en Honduras.

- Frida Modak, periodista, fue Secretaria de Prensa del Presidente Salvador Allende.


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