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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2009

La campaa de Mousavi en Irn y las lecciones de pasadas revoluciones de color

Niall Green
Global Research/WSWS

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El movimiento poltico del derrotado candidato presidencial iran Mir Hossein Mousavi, llamado Ola verde por el color de su campaa, tiene paralelos impresionantes con las revoluciones de color respaldadas por EE.UU. en las antiguas repblicas soviticas de Georgia y Ucrania.

Como las campaas para llevar al poder a regmenes pro-EE.UU. en Georgia (2003) y Ucrania (2004), la campaa alrededor de Mousavi ha sido respaldada por poderosos sectores del establishment iran y apoyada por Washington, los medios de EE.UU. y las potencias europeas. Como en Tehern, capas de mejor posicin econmica de las clases medias urbanas dominaron las grandes manifestaciones opositoras en Tiflis y Kiev.

A falta de una alternativa socialista, las masas de trabajadores y de gente pobre de Irn votaron por el actual presidente. Mahmud Ahmadineyad, quien ha creado una base de apoyo entre ellos al adoptar una posicin populista, denunciando la corrupcin en la elite clerical, y al suministrar una cierta asistencia social. La clase trabajadora se mantuvo apartada de las manifestaciones contra Ahmadineyad ya que no vio nada que mereciera apoyo en las polticas favorables al mercado de Mousavi.

Como en el movimiento opositor encabezado por Mousavi, los movimientos opositores en Georgia y Ucrania, se presentaron como democrticos, mientras impulsaban polticas econmicas favorables al mercado y a la apertura de sus pases a la inversin occidental.

Mousavi es un personaje antiguo dentro del rgimen existente, y un defensor probado de los intereses de la burguesa iran. Considerado como protegido del primer supremo lder de Irn, Ruhollah Jomeini, Mousavi fue primer ministro de 1981 a 1989, y supervis la represin contra los movimientos de izquierda y la matanza de cientos de miles en la devastadora guerra contra Iraq.

La campaa presidencial de Mousavi en 2009 y las subsiguientes manifestaciones fueron respaldadas por sectores de la elite empresarial y religiosa de Irn, tales como el ex presidente y multimillonario ayatol Ali Akbar Hashemi Rafsanyani y el ex presidente Mohammad Jatami.

En la medida en que estudiantes y otros sinceramente opuestos al represivo rgimen de Ahmadineyad se involucraban en las manifestaciones de la revolucin verde, fueron canalizados tras un sector de la clase gobernante iran. Es crtico que los trabajadores y los jvenes iranes hagan una evaluacin poltica de las experiencias de la clase trabajadora internacional, especialmente en los pases donde gobiernos favorables a EE.UU. han sido llevados al poder bajo la guisa de una revolucin democrtica.

Georgia

La revolucin rosa en Georgia consisti de una faccin pro-EE.UU. de la elite gobernante del pas que se separ del presidente de entonces, Eduard Shevardnadze, para asumir el liderazgo de una oposicin supuestamente democrtica.

Antiguo alto burcrata estalinista y ministro de exteriores de la Unin Sovitica bajo Mijal Gorbachov, Shevardnadze haba sido presidente de Georgia desde 1995. Durante su gobierno, Shevardnadze haba tratado de compensar las tensas relaciones con Rusia, principal socio comercial de Georgia, cortejando a Washington. Para EE.UU., un punto de apoyo en Georgia era esencial para expandir su influencia en la regin del Cucaso, mediante el cual apuntaba a obtener el control de las rutas de oleo y gasoductos de la Cuenca del Caspio a Europa. Con este fin, Georgia se convirti en los aos noventa en un importante receptor de ayuda de Washington y se asoci con la alianza militar dirigida por EE.UU., la OTAN.

Durante este perodo de relaciones amistosas entre Shevardnadze y EE.UU., las frecuentes afirmaciones dentro de Georgia de fraude electoral y violencia policial contra los opositores fueron recibidas con un silencio sepulcral de Washington y los medios de EE.UU.

Sin embargo, la recuperacin econmica de Rusia de su crisis financiera de fines de los aos noventa, en gran parte sobre la base de altos precios del petrleo y del gas, permiti que Mosc asumiera un papel ms firme y enrgico en su extranjero cercano. La regin del Cucaso es vital para los intereses energticos y de defensa de la elite gobernante rusa, y el gobierno de Vladimir Putin logr presionar a Shevardnadze para que desarrollara relaciones ms estrechas con Mosc.

Este intento de acercamiento con el Kremlin hizo que el rgimen en Tiflis tuviera problemas por la posicin cada vez ms beligerante hacia Rusia tomada por el gobierno de Bush. En 2003, despus de elecciones parlamentarias, un sector de la elite georgiana, que vio que los das de Shevardnadze estaban contados, se uni alrededor del lder opositor Mikheil Saakashvili.

Abogado, educado en EE.UU., Saakashvili haba sido fiel al gobierno de Shevardnadze hasta que rompi con su antiguo jefe en 2001, fundando el partido opositor nacionalista de derecha, Movimiento Nacional Unido.

Entre los patrocinadores estadounidenses de Saakashvili estaba el Liberty Institute (fundado por la Agencia de EE.UU. por el Desarrollo Internacional [USAID], la Fundacin Nacional por la Democracia [NED] (apoyada por la burocracia sindical estadounidense de la AFL-CIO), y la agencia para el exterior del partido demcrata, el National Democratic Institute. Una serie de activistas involucrados en el grupo juvenil serbio Otpor financiado por EE.UU., que haban participado en un golpe favorable a Washington en Serbia, tambin trabajaron en la campaa de Saakashvili.

Despus de las elecciones de noviembre de 2003, miles de georgianos, en su mayora jvenes, manifestaron contra los resultados oficiales, que daban la victoria al partido de Shevardnadze. El 22 de noviembre, Saakashvili dirigi a una multitud de varios cientos de manifestantes del grupo estudiantil Kmara respaldado por EE.UU. al edificio del parlamento en Tiflis, obligando a Shevardnadze a huir. El presidente luego declar un estado de emergencia y trat de movilizar a la tropa. Sin embargo, unidades militares de elite se negaron a apoyar a su gobierno, y Shevardnadze renunci el 23 de noviembre, despus de recibir por lo menos dos llamados telefnicos del secretario de estado de EE.UU. Colin Powell.

Una vez que lleg al poder, Saakashvili abandon rpidamente sus pretextos democrticos. El mismo nivel de corrupcin y de represin de los grupos opositores que bajo Shevardnadze ha caracterizado al gobierno de Saakashvili, quien prosigui las agresivas campaas patrioteras georgianas contra las regiones autnomas de Osetia del Sur, Abjazia y Adjaria.

Uno de los primeros actos de Saakashvili fue contratar al operador del partido republicano de EE.UU., Randy Scheunemann, posteriormente alto asesor de poltica exterior del derrotado candidato presidencial John McCain, para que ayudara a congraciar al nuevo rgimen con el gobierno de Bush. Personal militar de EE.UU. entrena activamente a fuerzas de seguridad georgianas y la economa del pas ha sido abierta a las corporaciones transnacionales. La poltica favorable a EE.UU. en Tiflis ha incluido esfuerzos por unirse a la OTAN, aumentando considerablemente las tensiones con Rusia.

En agosto de 2008, esto culmin en el bombardeo por los militares georgianos, respaldados por Washington, de la provincia de Osetia del Sur controlada por Rusia, legalmente parte de Georgia pero independiente de facto de Tiflis desde 1992. Luego hubo una breve guerra entre Rusia y Georgia, que amenaz con llevar a una confrontacin militar generalizada entre Rusia y EE.UU., que desplazaron barcos de guerra frente a la costa georgiana.

Ucrania

Despus de su exitoso golpe en Tiflis, Washington pas a producir un cambio semejante en Ucrania. En elecciones presidenciales realizadas a fines de 2004, el candidato favorable a EE.UU., Viktor Yushchenko, perdi en la segunda vuelta frente a Viktor Yanukovich, lugarteniente del presidente saliente Leonid Kuchma y candidato favorecido por Mosc. Con la afirmacin de que los patrocinadores de Yanukovich haban cometido fraude electoral para asegurar su victoria, Yushchenko encabez un movimiento de protesta contra los resultados que conquist el apoyo de numerosos jvenes.

Como Saakashvili, Yushchenko haba sido un personaje de confianza del rgimen anterior que fue obligado a apartarse por feudos intestinos. Yushchenko haba sido primer ministro de Kuchma desde 1999 a 2001, y sirvi como jefe del banco central de Ucrania durante la liquidacin de propiedad nacionalizada en los aos noventa.

Despus de caer en desgracia con Kuchma en 2001, Yushchenko ofreci sus servicios a los intereses de poltica exterior de EE.UU., y estableci un partido rival comprometido con el capitalismo de libre mercado y con la forja de estrechos vnculos con EE.UU.

Su revolucin naranja fue un asunto escenificado siguiendo el modelo de los eventos en Georgia y financiado y dotado de personal por ONG estadounidenses y organizaciones casi gubernamentales como el Instituto Internacional Republicano. El propio Yushchenko est casado con una ex asesora especial del Departamento de Estado de EE.UU.

Los trabajadores y jvenes quienes estaban realmente disgustados por el corrupto rgimen de Kuchma y quienes se unieron bajo la bandera naranja fueron utilizados como camuflaje para lo que fue la transferencia del poder de un clan de oligarcas a otro. Uno de los principales aliados de Yushchenko fue Yulia Tymoshenko, otra persona de confianza del antiguo rgimen de Kuchma. Ella y su esposo son dos de las personas ms ricas de Ucrania. Hicieron su fortuna gracias a su control de las exportaciones de energa en la dcada de los noventa.

Desde que lleg a ser presidente, Yushchenko se ha convertido en un personaje an ms odiado que Kuchma. Los sondeos de opinin han sealado que el apoyo al presidente no ha llegado a un 10% en los ltimos tres aos. Los estndares de vida de los ucranianos se han deteriorado, mientras la corrupcin estatal sigue siendo generalizada. Yushchenko ha seguido adelante con sus planes de llevar a Ucrania a la OTAN, una poltica a la que se opone la abrumadora mayora de la poblacin y que est desestabilizando las relaciones ya tensas con Rusia.

A falta de un mnimo de principios polticos, la alianza de Yushchenko con Tymoshenko durante la revolucin naranja se deshizo rpidamente, ya que cada uno trat de dominar polticamente al otro, incluso mediante alianzas con el candidato presidente derrotado, Yanukovich, el mismo al que haban acusado de robo de la eleccin de 2004.

En los preparativos para la eleccin presidencial planificada para enero de 2010, Yushchenko y Tymoshenko se han acusado mutuamente de conspirar para establecer un gobierno tirnico.

En Georgia y en Ucrania, la poltica exterior de EE.UU. exigi un cambio de personal para hacer progresar los intereses de EE.UU. contra los de Rusia. Las quejas sobre elecciones robadas y las invocaciones de derechos democrticos suministraron una cobertura poltica para esos objetivos.

Del mismo modo, la intervencin del imperialismo estadounidense y europeo, encabezada por los medios estadounidenses, en las elecciones iranes no tiene nada que ver con algn apoyo a la democracia contra el autoritarismo. Tiene que ver con la confluencia de profundas divisiones dentro del establishment clerical iran y los intereses geo-estratgicos del imperialismo de EE.UU., centrados en la importancia de Irn como uno de los mayores productores de petrleo y gas del mundo y su ubicacin en la encrucijada de Oriente Prximo y Asia Central, al borde de las tres zonas de guerra de EE.UU. en Afganistn, Pakistn e Iraq.

La historia contrarrevolucionaria de la participacin del imperialismo de EE.UU. en Iraq, desde el derrocamiento respaldado por la CIA en 1953 del gobierno elegido de Mohammed Mossadegh, a su apoyo a la brutal dictadura del shah Reza Pahlavi, a sus sanciones contra la Repblica Islmica, ha impedido que el gobierno de Obama adopte una posicin tan abierta a favor de Mousavi como lo hizo en las anteriores revoluciones de color.

Esta necesidad de una intervencin algo ms sutil del gobierno de EE.UU., que no disminuyera el apoyo popular para Mousavi, se ha reflejado en la retrica un poco ms reservada del presidente Obama sobre el resultado de la eleccin y las manifestaciones. Sin embargo, Washington no tiene un rol pasivo en la poltica iran. Las Fuerzas Especiales de EE.UU. han operado en lo profundo de Irn durante varios aos, segn el veterano periodista investigativo estadounidense, Seymour Hersh, y slo los ms ingenuos llegan a creer que las agencias de inteligencia de EE.UU. no tienen amplios contactos en Irn, incluso dentro de los crculos gobernantes.

El papel principal en el respaldo a la oposicin alrededor de Mousavi ha recado en los medios de EE.UU., y un menor escala en los gobiernos europeos. The New York Times, CNN, Nation magazine, etc. han utilizado afirmaciones de fraude electoral en un esfuerzo por producir un cambio de gobierno en un pas considerado como vital para los intereses de su burguesa nacional.

Aunque puede haber habido un cierto grado de fraude electoral, no se ha presentado evidencia que apoye la afirmacin de Mousavi, aceptada sin crtica por los medios de EE.UU., de que derrot a Ahmadineyad, mientras que las afirmaciones de un fraude electoral sirven a Mousavi y a sus poderosos patrocinadores iranes como medio para promover su posicin en una lucha poltica dentro de la burguesa iran.

El primer punto de la disputa no es la democracia en Irn, sino las relaciones del rgimen clerical con Washington. Incluso en este caso, las diferencias son de una naturaleza tctica, ms que de principios. Ahmadineyad y su principal respaldo, el supremo lder ayatol Jamenei, tambin quieren llegar a un acuerdo con el imperialismo de EE.UU. El rgimen iran ha cooperado con Washington en sus guerras en Iraq y Afganistn, utilizando una retrica anti-estadounidense y anti-israel sobre todo para reforzar sus credenciales antiimperialistas en el interior del pas.

Mousavi y los sectores de la elite que lo respaldan ven esa retrica como un obstculo para la normalizacin de las relaciones con Washington. Tambin quieren abrir la economa iran al capital occidental privatizando industrias de propiedad estatal y terminando con los subsidios, una poltica que amenaza los intereses de los sectores ms dbiles del empresariado iran, como ser los comerciantes del bazar que formaron una importante base de apoyo para la revolucin de 1979 y que siguen siendo una base importante de la Repblica Islmica.

Frente a severas dificultades en la economa iran y mundial, tanto Ahmadineyad como Mousavi apoyaran la imposicin de medidas de austeridad a la clase trabajadora. El reformista Mousavi no menos que el partidario de la lnea dura Ahmadineyad enfrentaran con mxima brutalidad un incremento de las luchas de la clase trabajadora iran, que lucha bajo una inflacin incontrolada, escasez, desempleo y restricciones de los derechos democrticos. Ningn sector de la burguesa puede realizar las aspiraciones sociales y democrticas de las masas iranes. Slo lo puede lograr un movimiento polticamente independiente de la clase trabajadora iran sobre la base de una perspectiva socialista e internacionalista.

Copyright Niall Green, World Socialist Web Site, 2009

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14242






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