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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2009

La educacin debe combatir los conceptos del mercado, no asumirlos
El neoliberalismo, ideologa de la competitividad

Manuel Moncada Fonseca
Rebelin


Cabe la competitividad en una educacin emancipadora?  

Es alarmante cmo el pensamiento neoliberal se cuela con suma facilidad en el medio educativo, particularmente en el del nivel superior. Pero no slo ah, porque igual ocurre entre las fuerzas de izquierda a escala internacional. No queremos ir tan lejos en la ilustracin de este fenmeno pernicioso. Nos centraremos, pues, en un concepto que, hasta la fecha, se ha asumido con mucho encanto y hasta, aparentemente, con mucha conviccin, an de parte de determinadas fuerzas que luchan por hacer de este mundo un hogar del que toda la humanidad y todas las personas que la conforman, sin excepcin, puedan disfrutar, en plena armona con la naturaleza. Hablamos de la competitividad y sus derivados: el profesional competitivo, el acadmico competitivo y, peor an, el educador competitivo. El colmo es que haya revolucionarios deseosos de pertenecer a este campo

Y pese a la invasin ideolgica que el neoliberalismo nos impone, usando incluso a los nuestros para promover sus conceptos y adoptar sus nefastas prcticas, no pocos de los que sirven de vectores para ello, siguiendo al enemigo de clase de la humanidad oprimida, intervenida, engaada y saqueada, hablan de neutralidad, apoliticidad, desideologizacin; en aras, sostienen, de privilegiar la ciencia, la tecnologa y la tcnica. No siempre, claro est, esto se expresa de forma tan explcita; por lo regular, es ms bien el corolario inevitable de la forma reduccionista con que conciben el mundo profesional, el acadmico y el conocimiento cientfico, al desvincularlos de las profundas contradicciones en que, casi por doquier, se desenvuelve la sociedad humana.

El neoliberalismo a todo le imprime un sentido utilitarista, pragmtico y competitivo; hace pasar a la competencia de medio a fin en s mismo. Por ello, lo que no se ajuste a estos parmetros de calidad, es desechado, excluido y marginado, se trate de procesos, cosas o personas. Pero a partir de esta visin de la realidad -que adoptan en mayor o menor medida no pocos educadores y hasta elementos de izquierda-, por ms que se pregone lo contrario, la tica, la justicia y la igualdad, se vuelven asuntos meramente formales, sin mayor trascendencia, aunque todo esto aparezca en un sinnmero de planes y formatos de diversa ndole.

Preguntmonos entonces:

Cmo educar con sentido emancipador, o al menos progresista, si por encima de la solidaridad entre los hombres, pueblos y naciones y de la necesaria complementariedad en el intercambio entre los pases, regiones y continentes, tal como lo plantea y practica el ALBA [1], se coloca en primer plano qu coincidencia! la competitividad, justamente, aquello que asumen como elemento primordial del mundo capitalista, sus idelogos, sus mercados y sus instituciones en general?

Se puede ciertamente comprender este concepto de un modo distinto de lo que entienden por tal y practican empresarios, transnacionales, el imperio -que defiende sus intereses contra todo lo que los amenace en mayor o menor grado- y sus adeptos abiertos o solapados?

No es acaso la prdica ms efectiva del individualismo, como valor entre valores de la civilizacin occidental, lo que se esconde detrs del concepto competitividad?

Pueden los hombres, naciones, regiones y continentes, en una palabra, la humanidad en su conjunto, adoptar este valor que, alimentando el individualismo a ultranza, slo genera y puede generar divisin, discordia y antagonismo entre los mismos?

Se pueden cifrar esperanzas en que la competitividad conduzca a las naciones a integrarse solidaria y complementariamente como estrategia de principio para alcanzar un desarrollo armnico y proporcional entre las mismas?

Se puede esperar acaso que la copia de conceptos del capitalismo permita alcanzar el desarrollo integral de las naciones?

Es que el capitalismo ha logrado o puede lograr un desarrollo integral que beneficie a toda la humanidad? No ha dado muestras fehacientes de todo lo contrario?

Se puede soar con una definicin de competitividad sustancialmente distinta de la que, desde siempre, trasnacionales, mercados globales, empresas y empresarios lanzan al ruedo y ponen en prctica?

De poderse, se puede. Pero con ello no se llega a parte alguna, porque la comprensin aplastantemente dominante del concepto en cuestin no es la que ingenuamente se tenga o se pueda tener desde la izquierda, la profesin o la academia progresistas, sino la que ha impuesto la esclavitud asalariada.

La supervivencia del ms competitivo

Puede sorprendernos que un usuario de la red preguntara Qu es ciudadano competitivo? y que la mejor repuesta elegida por el mismo fuera sta?:

Pues generalmente se llama as al empleado que no duda en traicionar a sus compaeros en beneficio suyo o de empresa o lugar donde presta sus servicios, principalmente "yupis" sin escrpulos al servicio del capital, es decir "una joya" que no te puedes fiar de l porque los empresarios lo quieren as y los utilizan con el nombre de "competitivo" para que muerdan el anzuelo y luego no sientan remordimientos una pena!!!, no tiene amigos, solo los que les interesa por razones de ganar y subir, venden y sacrifican la amistad y hasta su familia con el fin de hacer a la empresa ms grande y ellos ms "importantes. ESTO ES EL INDIVIDUO COMPETITIVO DE HOY EN DA CREADO POR LAS EMPRESAS ahora t ELIGE. [2]

Pero si el planteo arriba hecho puede objetarse a partir de su condicin no acadmica y de los prejuicios que asoman siempre en estos casos, conozcamos la opinin que, al respecto del trmino en cuestin, acota una persona que s la tiene, se trata de Joel Sangronis Padrn, profesor de la Universidad Nacional Experimental Rafael Maria Baralt (UNERMB) de Venezuela. Conozcamos su posicin al respecto [3]:

Una de las grandes trampas en que est inmerso el ser humano desde su mismo nacimiento, escribe, es la competitividad y la acumulacin tanto de cosas como de logros materiales como nico modo de alcanzar la felicidad y la plena realizacin personal. Familia, escuela, juegos, medios de comunicacin, normas sociales y metas que el neoliberalismo impone, empujan a las personas a una carrera interminable por poseer, acumular, competir y sobresalir a todo lo largo de su existencia. Todo porque se llama a ignorar el placer de hacer los cosas por el simple gusto de realizarlas. En la misma lnea, valores como la solidaridad y la cooperacin se consideran y etiquetan como obstculos que estorban o impiden ser alguien, porque no importan para nada los medios utilizados para lograrlo. De esta suerte, el corolario predominante del individualismo y la competitividad es generar a costa de muchos, un slo triunfador. La existencia se vuelve as una carrera destinada a la adquisicin de cosas; a tener ms que los hermanos, amigos, compaeros de trabajo o estudio, vecinos. Por ende, a los otros y otras se les estima rivales, reales o potenciales, competidores que deben ser superados.

Para el sistema imperante, pobreza, miseria y exclusin son problemas ticos, atribuibles a cada individuo, sin referencia alguna a las condiciones materiales de existencia ni a las relaciones sociales de produccin. La sombra del darwinismo social subyace -escribe- en este tipo de interpretaciones. Slo hara falta modificar el trmino "supervivencia del ms apto" por el trmino supervivencia del ms competitivo". Y prosigue: buena parte del cuerpo docente de nuestras academias, hipnotizado y cretinizado por la prdica neoliberal, insiste en levantar las banderas de la competitividad y el productivismo como panaceas al subdesarrollo.

Ante todo esto, concluye que la tarea del educador consiste en desacreditar el mito de la competitividad, tarea harto difcil por cuanto implica enfrentarse a una de las columnas donde se asienta el actual modelo civilizacional, pero que debe ser asumida cuanto antes por todos los que creemos y luchamos por una sociedad y un mundo distintos.

A propsito del darwinismo social, Jos Luis Orozco -experto en temas relativos a la globalizacin y a la poltica exterior de Estados Unidos-, sostiene que se trata de la concepcin del mundo y del "punto de sustentacin de toda una cultura poltica y econmica", a travs de la cual se opera la naturalizacin y socializacin de la dogmtica empresarial capitalista en la ciencia, la filosofa, el sentido comn, la religin y el folklore. As, puede verse, leemos en el artculo que lo cita, que la cultura organizacional ha venido adquiriendo un conjunto de valores tales como: excelencia, liderazgo, calidad, eficacia, etc., que aunque originalmente propios de las actividades productivas y su reingeniera, van ocupando cada vez mayores espacios en el sistema social. [4] Como puede apreciarse, son justamente los conceptos que, a diestra y siniestra, mucho gustan utilizar las instituciones de educacin superior, an aqullas que poseen una orientacin progresista.

En medio de una gran cantidad de viejos males que se han exacerbado y multiplicado como nunca, y de muchos otros que siendo de ms reciente origen son tanto o ms graves que los primeros, una muestra clara de las terribles repercusiones sociales que tiene la competencia exacerbada que la globalizacin neoliberal promueve son los reality show , que clasificando a los participantes en exitosos y descartables e hiriendo brutalmente la autoestima de los segundos, han empujado al suicidio a un nmero cada vez mayor de ellos. Se habla, por ejemplo, de Paula Goodspeed, una concursante mentalmente frgil que siendo cruelmente rechazada por Simon Cowell en American Idol, se suicid en un auto estacionado frente a la casa en Los ngeles de Paula Abdul, tambin jurado del programa. [5]

En Japn, entre las causas sealadas como generadoras de que esta nacin detente el liderazgo mundial en el nmero de suicidios, se afirma que ello, en el caso de los jvenes, suele venir despus de suspender algn examen muy importante, normalmente el examen que se hace antes de entrar en la universidad, siempre sucede cuando no se consigue lo que cada uno debera haber hecho. A rengln seguido se lee: Toda esta explicacin se podra resumir en el concepto de presin social con el que se suele describir la situacin en Japn. [6]

En un plano diametralmente opuesto, como demuestra un estudio presentado el 4 de julio del presente ao por la New Economics Foundation (NEF) [7], con sede en Londres, mismo que se bas en datos de 143 pases que representan el 99 por ciento de la poblacin mundial, la situacin de un pas que no se somete a las reglas de las transnacionales y donde el estado busca siempre satisfacer las necesidades ms sentidas de la poblacin, conduce a que sta alcance mayores niveles de felicidad. Los parmetros a los que el estudio recurre son los que siguen: la esperanza de vida, la satisfaccin vital que expresan los ciudadanos de cada pas y la huella ecolgica que dejan para obtener el nivel de vida que consideran necesario para ser felices.

No por casualidad, entre los pases que han alcanzado mejor situacin en este plano, se encuentra Cuba que ocupa el puesto nmero 7, mientras EEUU se encuentra muy lejos, en el puesto 114.

El estudio pretende dar base cientfica a una muy antigua sospecha: el dinero no trae la felicidad, menos an si est desigualmente repartido.

El gusto por la competencia versus la lucha contra los instintos  

 

Y aunque el gusto por la competencia, como arguye un amante de la competitividad (a la que estima un arte), sea parte de la naturaleza del hombre, ste no debe rendirle pleitesa a sus inclinaciones egostas debiendo, por el contrario, luchar contra ellas. Con todo, este admirador del capital, confiesa que la falta de confianza entre las personas es un efecto (solo que colateral, segn su entender) de la competencia. Admite, adems, algo importante, a saber, que las empresas son los ambientes donde mejor se manifiesta ese gusto, para nosotros nefasto. Y seala esto que no debe pasar desapercibido:

En la prctica las empresas valorizan el trabajo en equipo, pero acaban privilegiando la performance individual a la hora de dar un aumento o ascender a alguien. Eso acaba comprometiendo no solo el relacionamiento del equipo, pero tambin confundiendo amistades que puedan haber surgido en el trabajo. [8]

Nosotros, lejos de ver en la falta de confianza entre las personas como algo accidental, somos de la conviccin de que ello constituye un rasgo distintivo e inevitable de la competencia y, con mucha mayor razn, de la competitividad.

Al respecto de la necesidad de hacerle frente a los instintos, Fidel Castro escribe:

"Leer es una coraza contra todo tipo de manipulacin. Moviliza las conciencias, nuestro principal instrumento de lucha frente al poder devastador de las armas modernas que posee el imperio; desarrolla la mente y fortalece la inteligencia []; estimula el sentido crtico y es un antdoto contra los instintos egostas del ser humano. [9]

Y en otra de sus reflexiones, el lder de la revolucin cubana, acota:

Pareciera que la naturaleza determin la evolucin de los seres humanos para ser capaces, desde muy temprana edad, de hacer que la conciencia prevalezca sobre los instintos.... [10]

Confusin de la calidad con la competitividad

Jos Luis Garca Garrido [11], otro autor consultado, criticando el espritu competitivo que se inculca en el sistema educativo, pese a que formalmente en el se predica lo contrario, seala que la manera de funcionar de las escuelas condiciona que el xito escolar de unos cuantos slo se haga posible gracias al fracaso escolar de otros. Se llega al absurdo, contina, de transformar la educacin en un instrumento de desigualdad, que satisface a unos y genera sinsabores en otros. Y lejos de fomentar la unin entre las personas, produce divisiones, envidias y recelos entre ellas.

Moacir Gadotti [12], profesor titular de la Universidad de Sao Paulo y director del Instituto Paulo Freire, por su lado, exponiendo el pensamiento educativo de este filsofo, humanista y pedagogo brasileo, pone en claro que los neoliberales confunden calidad con competitividad. No asombra que, a partir de ello, nieguen la solidaridad como necesidad, cuando, en verdad, las personas no se vuelven competentes por ser competitivas, sino porque saben enfrentar sus problemas cotidianos junto con los dems problemas y no de manera individual. En la misma tnica apuntada, acusa que los neoliberales conciben al ciudadano slo como cliente, como consumidor, llamado a usar su libertad para escoger entre diferentes productos; a conocer el ranking de las mejores escuelas para igualmente escoger alguna; esto es todo lo que l necesita. La emancipacin no conforma as parte de sus metas. A partir del examen de estas y otras aberraciones en la educacin, el autor no en vano lanza el reto de construir una educacin que no reproduzca la de los colonizadores, de viejo y nuevo cuo, agregamos nosotros.

Ms adelante, el mismo autor apunta que la educacin no debe seguir el paradigma de la empresa capitalista que pone el nfasis en la eficiencia e ignora al ser humano, al que slo contempla como simple agente econmico, como factor humano. Y mientras el acto pedaggico es por naturaleza democrtico, el acto empresarial implica la lgica del control.

El neoliberalismo: ideologa de la competitividad

Por su parte, Enrique Fernndez [13] establece esta precisin: el neoliberalismo es la ideologa de la competitividad, porque en el la competencia ha dejado de ser un medio para convertirse en un fin, adquiriendo la categora de credo universal, el rango de ideologa [] dotada de un devastador sentido de confrontacin y aniquilacin de los rivales. Constituye ms que un instrumento, ascendida ya al santuario de lo incuestionable.

Para Silvio Alexis Novoa [14], el neoliberalismo habiendo globalizado la bsqueda de la competitividad como criterio por excelencia de valoracin de personas y cosas, y convirtiendo la eficiencia y la racionalidad en los valores supremos [] da lugar a efectos irracionales que anulan la participacin de los sujetos en la bsqueda de alternativas. Le impide incluso verlas. Y citando a Franz Hinkelammert, plantea que para el neoliberalismo Una cultura humana que no produce competitividad tiene que desaparecer. Nios que previsiblemente no podrn hacer un trabajo competitivo no deben nacer.

Finalmente, digamos que, a criterio de los autores Jorge Torres y Julio Torres Santom [15], entre las formas en que se expresa la mercantilizacin de la educacin estn la descentralizacin que, en parte, encierra la colegialidad competitiva, y el favorecimiento del credencialismo y de la excelencia competitiva.

El II Taller de Educacin para el ALBA y su crtica al utillaje conceptual en boga  

 

Del 24 al 26 de junio del presente ao, se efectu en Managua el II Taller de Educacin para el ALBA. En este evento se externaron serios cuestionamientos al uso de conceptos que, provenientes del mundo colonial, del mercado y del mundo capitalista, se han usado y se usan amplia y acrticamente, como hemos expuesto en este escrito, no slo en el sector profesional y en el mbito acadmico, sino tambin entre las fuerzas de la izquierda revolucionaria internacional.

As las cosas, se reprobaron conceptos como democracia a secas, que aparece en la Grecia esclavista para hacer referencia al poder de los ciudadanos que forzosamente pertenecan a la clase dominante; Amrica, Amrica Latina, de cuo colonial y neocolonial; competitividad, trmino que hemos examinado arriba. Se someti a crtica asimismo el concepto emprendedurismo, a nuestro entender, destinado, si partimos de quines son sus promotores, tanto a publicitar el mundo empresarial, con todo lo que ello encierra, como a librar al estado de la responsabilidad de asumir la generacin de empleo, aunque externamente aparezca como el despliegue de iniciativas individuales y colectivas para su consecucin. Ello no niega que haya personas que luchan buenamente por generar, desde sus posibilidades reales, empleo para s y para otros que lo requieran.

El mismo concepto calidad fue visto con sospecha y, a tono con ello, se habl de sustituirlo por otro que venga de los procesos de emancipacin que se estn desenvolviendo en el mundo, pero particularmente en el Hemisferio Occidental. Sin embargo, en este caso, son la slida argumentacin de una asistente a favor de su uso, explicando claramente lo que con l se designa en Cuba, su pas, y demostrando que, en la isla, no guarda relacin alguna con lo que el mismo concepto encierra para el mundo occidental. En todo caso, conviene considerar que Pablo Freire, no en vano postul el concepto nueva calidad. [16]

Llam poderosamente la atencin que un asistente al evento llamara tirana a la UNESCO, organismo de la ONU que comnmente se ha estimado progresista. Pero no ha sido ella una instancia internacional que se ha desenvuelto siguiendo subrepticiamente un libreto imperial para enajenar al mundo en el mbito de la ideologa? No ha sido la principal promotora de esos trminos que hoy ponemos en entredicho por ser expresiones del coloniaje conceptual que se impone a travs suyo a la educacin en todo el globo?

En Universidad 2008, celebrada en la Habana en febrero de ese ao, fuimos testigos presenciales de cmo una alta funcionaria de la UNESCO sostuvo con nfasis que la competitividad constituye uno de los paradigmas ms relevantes de los educadores del presente.

No est dems sealar que, en marzo de 2004, dicha entidad otorg el Premio Mundial de Libertad de Prensa a un periodista cubano que estaba cumpliendo condena penal por servir como mercenario a una potencia extranjera, lo que provoc la protesta del ministerio de relaciones exteriores de Cuba. [17]

A partir del cuestionamiento a conceptos ajenos a los pueblos, a la educacin y sobre todo a los procesos de liberacin que hoy se desarrollan sobre todo en Nuestra Amrica, en el taller se plante y se adopt la idea de someter a un examen riguroso el utillaje conceptual al que se recurre en distintos mbitos de la vida social en general para, sobre esa base, decidir qu conceptos desechar o combatir; cules lanzar al ruedo en su sustitucin y con cules seguir operando, una vez se les redefina desde una perspectiva liberadora.

En definitiva, los pueblos de Nuestra Amrica, los pases del ALBA, los profesionales y universidades comprometidas con sus pueblos y el conjunto de fuerzas que bregan porque nuestra regin alcance su segunda y definitiva independencia, debemos librar batallas decisivas en todos los terrenos, incluyendo el plano de las ideas que adquiere una gran relevancia para contrarrestar la influencia ideolgica que el neoliberalismo ejerce sobre muchas personas. Mas, no podemos emanciparnos de ningn modo si caemos en el perverso entramado conceptual del imperio, sus transnacionales y sus mercados globalizados. A los conceptos del neoliberalismo debemos entonces oponerle los nuestros, aquellos que estn en concordancia plena con las aspiraciones, deseos e intereses de nuestros pueblos. Pero el reto sealado, no es slo una incumbencia de nuestra regin, lo es tambin en igual grado de todos los pueblos, del Norte o del Sur, que aspiren a librar a la humanidad de la peor de las pandemias que jams haya existido sobre el planeta: la de la civilizacin capitalista.

Notas:

1. Acuerdo de Seguridad y Soberana Alimentaria de los pases miembros de PETROCARIBE y EL ALBAALBA ALIMENTOS. Caracas, 02 de Febrero de 2009. http://www.mre.gov.ve/Noticias/A2009/7ma-ALBA/Docu-02.htm2. http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090314155554AAjtLmR

3. Joel Sangronis Padrn . Desacreditar el mito de la competitividad. http://alainet.org/active/29701〈=es

4 El deporte del superhombre. Una aproximacin al darwinismo social y algunas de sus tendencias culturales. http://hectorvillarreal.info/articulos/fba.htm

5. Guy Adams. El reality en el banquillo: crece el nmero de suicidas entre participantes de realities. http://www.visionesalternativas.com/index.php?option=com_deeppockets&task=contShow&id=85557&Itemid=

6. Por Kirai. 02 de November de 2004. http://www.kirainet.com/por-qu-se-suicidan-los-japoneses/

7. Pascual Serrano. Un estudio londinense muestra a los cubanos mucho ms felices que los estadounidenses. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88365

8. Fernando Vigorena Prez . El arte de ser competitivo. http://www.sht.com.ar/archivo/personal/competitvo.htm

9. Fidel Castro Ruz. Muchas Felicidades, tu amigo Fidel. (Mensaje de Fidel a Oscar Niemeyer, a propsito del libro que publicara el gran arquitecto brasileo con el ttulo El ser y la vida. Nota de Cubadebate.

http://archivo.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/especiales.tpl.html&newsid_obj_id=10552

10. Destaca Fidel Castro resultados de congreso estudiantil. http://www.rcm.cu/noticias/reflexionesfidelcastro/reflexionesfidelsobrecongresofeem.htm

11. Jos Luis Garca Garrido. Problemas mundiales de la educacin. http://books.google.com.ni/books?id=T8yP9ZiCAsgC&dq=Jos%C3%A9+Luis+Garc%C3%ADa+Garrido.+Problemas+mundiales+de+la+educaci%C3%B3n&printsec=frontcover&source=bl&ots=rgXic_PsVl&sig=STiHkKQ9k_P0UbboHUzjuYMDAfQ&hl=es&ei=kb9TSumpM8KptgeFtNygCA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1

12. Moacir Gadotti. La escuela y el maestro. Moacir Gadotti. La escuela y el maestro. Ediciones Ro Orituco, C.A. Caracas Repblica Bolivariana de Venezuela. Septiembre de 2008. pp. 46, 53, 55-56, 86, 88.

13. Enrique Fernndez M. Reflexiones acerca del Neoliberalismo. http://propolco.tripod.com/monograf/neoref.html

14. Silvio Alexis Novoa. El concepto de enajenacin. Teora e historia . http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/novoa_perez_milvio/concepto_de_enajenacion.htm#_ftnref1

15. Jorge Torres y Julio Torres Santom. Educacin en tiempos del neoliberalismo. http://books.google.com.ni/books?id=0XAJda7MkwcC&dq=Jorge+Torres+y+Jurjo+Torres+Santom%C3%A9.+Educaci%C3%B3n+en+tiempos+del+neoliberalismo&printsec=frontcover&source=bl&ots=pZ4eaTHqX5&sig=tvp54HThknkNeqmFmo_dEQ6TGI8&hl=es&ei=SbdTStnkB5eJtgfG0bGkCA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1

16. Moacir Gadotti. La escuela y el maestro. Ob. cit. pp. 87-88.

17. BBC Mundo. Cuba critica a la UNESCO . http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_3566000/3566571.stm


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