Portada :: N. Chomsky
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2009

Recientes episodios que conmovieron el mundo han generado reacciones sobre las que vale la pena detenerse
Una temporada de parodias

Noam Chomsky
La Voz del Interior


Algunos de los recientes episodios que conmovieron el mundo a travs de las noticias las elecciones en Lbano e Irn, el golpe de Estado en Honduras han generado reacciones sobre las que vale la pena detenerse. Incluso, la falta de reaccin frente a otros casos, como el secuestro de una embarcacin por parte de Israel, tambin tiene mucho que decir.

Las elecciones en Lbano e Irn y el golpe de Estado en Honduras son importantes no slo inherentemente sino tambin por las reacciones internacionales que han suscitado. La ausencia de reaccin ante un acto de piratera israel en el Mediterrneo es un pie de pgina...

El Lbano. Las elecciones del 7 de junio en el Lbano fueron recibidas con euforia por la corriente principal de opinin pblica.

Me encantan las elecciones libres y justas, escribi el 10 de junio el columnista del New York Times Thomas Friedman. En Lbano, fue algo genuino, y los resultados fueron fascinantes: el presidente Barack Obama derrot al presidente iran Mahmud Ahmadinejad, apunt.

Crucialmente, una slida mayora de todos los libaneses musulmanes, cristianos y drusos vot por la coalicin del 14 de Marzo encabezada por Saad Hariri, candidato respaldado por Estados Unidos e hijo del asesinado ex primer ministro Rafik Hariri.

Debemos dar crdito a quien se lo merece por este triunfo de elecciones libres (y de Washington): Si George Bush no se hubiera enfrentado a los sirios en 2005 forzndolos a salir del Lbano despus del asesinato de Hariri estas elecciones libres no hubieran sucedido, escribi Friedman. Bush cre el espacio (durante su discurso en El Cairo), Obama ayud a avivar la esperanza, precis.

Dos das despus, los puntos de vista de Friedman tuvieron eco en una columna de opinin del Times escrita por Elliot Abrams, reconocido integrante del Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos que anteriormente fue funcionario de alto rango en las administraciones de los presidentes Ronald Reagan y George Bush hijo: La votacin en el Lbano pas cualquier prueba realista (...). Los libaneses tuvieron la oportunidad de votar contra Hizbollah y la aprovecharon.

Cualquier prueba realista, no obstante, podra incluir la votacin real. La coalicin 8 de Marzo, basada en Hizbollah, gan aproximadamente con la misma proporcin que Obama contra McCain en noviembre, con cerca del 54 por ciento del voto popular, segn cifras del Ministerio del Interior libans.

Por consiguiente, segn el argumento Friedman-Abrams, deberamos estar lamentando la victoria de Ahmadinejad sobre Obama.

Al igual que otros, Friedman y Abrams se estn refiriendo a los representantes del Parlamento. Estas cifras son tergiversadas por el sistema de votacin confesional de Lbano, que reduce drsticamente el nmero de asientos otorgados a la ms grande de las sectas, los chitas, que respaldan abrumadoramente a Hizbollah y a su aliado Amal.

Sin embargo, como lo han sealado algunos analistas de los ms serios, las reglas fundamentales confesionales de Lbano afectan negativamente las elecciones libres y justas en formas an ms importantes. El analista poltico Assaf Kfoury observa que las reglas fundamentales no dejan espacio para los partidos no sectarios y erigen una barrera que evita la introduccin de polticas socioeconmicas y otros temas reales en el sistema electoral.

Para Kfoury, esas reglas abren la puerta a interferencia externa masiva, menor participacin de votantes y manipulacin y compra de votos, todo ello peculiaridades de las elecciones de junio, an ms que antes.

Por tanto, en Beirut, la capital que alberga a casi la mitad de la poblacin del Lbano, menos de una cuarta parte de los votantes elegibles pudo votar sin regresar a sus normalmente remotos distritos de origen. El efecto es que los trabajadores migrantes y las clases ms pobres efectivamente son privados de sus derechos civiles en una forma extremadamente injusta, al estilo libans, favoreciendo las clases privilegiadas y pro occidentales.

Irn. Al igual que el Lbano, el propio sistema electoral de Irn viola derechos bsicos. Los candidatos deben ser aprobados por clrigos gobernantes, facultados para prohibir polticas con las que discrepan, y de hecho lo hacen.

Los resultados electorales del Ministerio del Interior de Irn carecieron de credibilidad tanto por la forma en que fueron publicados como por el mismo resultado, disparando una enorme protesta popular brutalmente reprimida por las fuerzas Aarmadas de los clrigos gobernantes. Tal vez Ahmadinejad pudo haber ganado la mayora si los votos hubieran sido contabilizados justamente, pero los gobernantes aparentemente no estaban dispuestos a arriesgarse.

Desde las calles de Tehern, la corresponsal Reese Erlich escribi: Es un genuino movimiento de masas iran integrado por estudiantes, trabajadores, mujeres y gente de clase media y, posiblemente, la mayora de la poblacin rural.

Eric Hooglund, catedrtico y experto en Irn rural, describe un respaldo abrumador para el candidato opositor Mir Husein Musavi entre la gente de las regiones que ha estudiado, y un ultraje moral palpable por lo que lleg a creerse como el robo de su eleccin.

Es altamente improbable que las protestas daen al rgimen clerical-militar a corto plazo pero, como observa Erlich, est sembrando las semillas para luchas futuras.

Israel-Palestina. No deberamos olvidar unas elecciones autnticamente libres y justas realizadas recientemente en Oriente Medio en Palestina, en enero de 2006, ante las que Estados Unidos y sus aliados respondieron castigando a la poblacin que vot equivocadamente.

Israel impuso sitio a Gaza y, el invierno pasado, atac sin misericordia.

Apoyndose en la impunidad que recibe como cliente de Estados Unidos, Israel ha reforzado una vez ms su bloqueo secuestrando a Espritu de Humanidad, embarcacin del movimiento Gaza Libre, en aguas internacionales, y forzndolo a atracar en el puerto israel de Ashdod.

La embarcacin haba salido de Chipre, donde se inspeccion el cargamento: medicinas, materiales de reconstruccin y juguetes. Entre los defensores de derechos humanos a bordo se encontraba la ganadora del Premio Nobel Mairead Maguire y la ex congresista norteamericana Cynthia McKinney.

El crimen a duras penas evoc un bostezo con cierta justicia, se podra argumentar, dado que durante dcadas Israel ha estado secuestrando botes que viajan entre Chipre y Lbano. Entonces, para qu molestarse en reportar este ltimo ultraje de un Estado bribn y su jefe?

Honduras. Centroamrica tambin escenifica un crimen relacionado con elecciones. Un golpe militar en Honduras ha depuesto al presidente Manuel Zelaya y lo ha expulsado del pas.

El golpe repite lo que el analista en asuntos latinoamericanos Mark Weisbrot llama una historia recurrente en Latinoamrica, enfrentando a un presidente reformista respaldado por sindicatos laborales y organizaciones sociales con una elite poltica corrupta, mafiosa, gobernada por las drogas, acostumbrada a escoger no slo la Suprema Corte y el Congreso sino tambin al presidente.

La corriente principal de opinin pblica describe al golpe como un desafortunado regreso a los malos das de hace dcadas. Pero eso es equvoco. Se trata del tercer golpe de Estado en la ltima dcada, todos ellos conformando la historia recurrente.

El primero, en Venezuela en 2002, fue respaldado por la administracin de Bush que, empero, se retract luego de agudas crticas latinoamericanas y de la restauracin del gobierno elegido a travs de manifestaciones populares.

El segundo, en Hait en 2004, se concret a manos de los torturadores tradicionales del pas, Francia y Estados Unidos. El presidente electo, Jean Bertrand Aristide, fue llevado en secreto a frica Central.

Lo novedoso del golpe en Honduras es que Washington no lo ha respaldado. En cambio, Estados Unidos se uni a la OEA y se opuso a la toma de poder, aunque vocifer una condena ms suave que otros, y no ha actuado al respecto. Contrariamente a lo que han hecho pases vecinos, Francia, Espaa e Italia, Estados Unidos no ha retirado su embajador.

Sobrepasa la imaginacin que Washington no tuviera conocimiento anticipado de lo que se fraguaba en Honduras, pas altamente dependiente de la asistencia estadounidense y cuyo ejrcito es armado, entrenado y asesorado por Estados Unidos.

Las relaciones militares han sido estrechas desde la dcada de los 80, cuando Honduras fue base de la guerra terrorista del presidente Reagan contra Nicaragua. Que la historia recurrente se repita una vez ms depende en gran medida de las reacciones dentro de Estados Unidos.

Noam Chomsky, el intelectual vivo ms citado y figura emblemtica de la resistencia antiimperialista mundial, es profesor emrito de lingstica en el Instituto de Tecnologa de Massachusetts en Cambridge y autor del libro Imperial Ambitions: Conversations on the Post-9/11 World.

http://www.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=533074



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter