Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2009

Las ovejas al cuidado del lobo, las gallinas protegidas por el zorro y la mediacin hondurea a cargo de Oscar Arias

Roberto Regalado
Rebelin


Dice el refrn que, cuando un hecho se repite, la primera vez ocurre como tragedia y la segunda como farsa. La gran farsa del momento es que Oscar Arias, por segunda vez, sea mediador en un conflicto centroamericano, en este caso, en un dilogo (negociacin?) para poner fin a la usurpacin del gobierno de la Repblica de Honduras, resultante de un golpe de Estado a la usanza de la Amrica Latina anterior a 1990, que amenaza las bases de la institucionalidad democrtico burguesa, construida desde entonces por el efecto de accin y reaccin entre la hegemona neoliberal impuesta por las clases dominantes, y por los espacios polticos que a ellas le han arrancado los sectores sociales tradicionalmente dominados.

Podra haberse pensado en un peor mediador? S, en Otto Reich u otro de los discpulos del fallecido senador estadounidense Jesse Helms, pero ya todos estaban muy ocupados en el asesoramiento y el apoyo a los golpistas. Adems, la mediacin hondurea es un juego de roles, en el cual hace falta un polica malo que adopte una postura intransigente (como hace Micheletti, el protegido de Reich) y un polica bueno que persuada por igual al agresor y al agredido de que algo tendrn que ceder (como hace Arias).

Oscar Arias, quien fue presidente de Costa Rica entre 1986 y 1990, y que en la actualidad ocupa ese cargo en el perodo comprendido entre 2006 y 2010, recibi el 1987 el Premio Nobel de la Paz por su papel en el proceso negociador que desemboc en los Acuerdos de Esquipulas II, suscritos en agosto de aquel ao. Ese papel fue el de prestanombres de algo que debi llamarse el Plan Reagan, pero que, para encubrir la autora de una de las ms retrgradas y belicistas administraciones de los Estados Unidos, se dio a la publicidad con el nombre de Plan Arias.

Por inmerecido, el Premio Nobel entregado a Arias recuerda el que Henry Kissinger acept, en 1973, por haber encabezado la delegacin de los Estados Unidos participante en la negociacin de Los Acuerdos de Pars, que pusieron fin a la Guerra de Viet Nam, ocasin en la cual el entonces canciller de Viet Nam del Norte, Led Duc Tho, muy dignamente, rehus compartir ese premio con el Secretario de Estado de la potencia que durante aos cometi un brutal genocidio contra su pueblo.

El Plan Arias fue la encarnacin de la poltica de doble carril (two track approach) de la eufemsticamente llamada Guerra de Baja Intensidad que la administracin de Ronald Reagan (1981 1989) ejecut contra Nicaragua durante la Revolucin Popular Sandinista. El primer carril de esa poltica era la agresin militar por medio de organizaciones contrarrevolucionarias desde bases en Honduras y Costa Rica, unida a la amenaza de intervencin directa de los Estados Unidos. El segundo carril era ofrecer al gobierno del Frente Sandinista de Liberacin Nacional (FSLN) una solucin poltica, negociada en los trminos impuestos por el agresor, es decir, negociar el cese de una agresin externa un acto que por definicin es violatorio del Derecho Internacional y que, por tanto, no es negociable, a cambio de una reestructuracin esencial del ordenamiento poltico y jurdico interno de Nicaragua que corresponda, nica y exclusivamente, a la soberana del pueblo nicaragense. Negociar lo que no debe ser negociado a cambio del cese de un acto ilegal de fuerza? Nota el lector alguna semejanza con la situacin hondurea actual?

Pero, por si ello fuera poco, como en El Salvador, Guatemala y Honduras haba movimientos revolucionarios que practicaban la lucha armada contra los regmenes contrainsurgentes de esos pases, la negociacin tena que ser unilateral y asimtrica. El imperialismo norteamericano no poda permitir que la negociacin se hiciese sobre la base de una tabla rasa para todos los gobiernos, y otra para todas las fuerzas insurgentes. Necesitaba imponer una lgica para el caso de Nicaragua (que fuera desfavorable al gobierno del FSLN, y favorable a los contras) y otra lgica opuesta (que fuera favorable a los gobiernos contrainsurgentes de El Salvador, Guatemala y Honduras, y desfavorable a los movimientos insurgentes y a las fuerzas de izquierda de esos tres pases).

La poltica de doble carril de la administracin Reagan, materializada en el Plan Arias, fue la anttesis de las gestiones de paz emprendidas por el Grupo de Contadora y el Grupo de Apoyo a Contadora, cuyos miembros, finalmente, llegaron a sentirse derrotados, abandonaron su plan negociador y asumieron el de Arias. Desde ese momento, los ocho pases miembros de esos grupos pasaron a formar parte de una Comisin Internacional de Verificacin y Seguimiento (CIVS), encargada del triste papel de exigirle a Nicaragua de manera reiterada, incisiva y unilateral que cumpliera y sobrecumpliera cada vez ms los compromisos que haba adquirido en el proceso negociador, y como contraparte, hacerse de la vista gorda con el total incumplimiento de los compromisos adquiridos por El Salvador, Guatemala y Honduras.

An hay ms! Lo dicho hasta ahora no es lo principal, sino que el papel de prestanombres desempeado por Arias fue el que le permiti al gobierno de los Estados Unidos seguir actuando, en esa parte del proceso negociador, como el gran ausente presente. Con otras palabras, le permiti ejercer como juez y parte del conflicto centroamericano, al ser, al mismo tiempo, el agresor de Nicaragua, el soporte vital de los regmenes contrainsurgentes de la regin, el poder externo que impuso las reglas de la negociacin y el poder supremo que determinaba si el resultado era o no aceptable.

La paternidad del segundo carril, que a los efectos pblicos asume Arias, le facilita al gobierno de los Estados Unidos mantenerse tras bambalinas. Gracias a que el plan era de Arias, y no suyo, la administracin Reagan logr imponer los trminos de una negociacin de la cual no formaba parte. De esta manera, el gobierno estadounidense no qued comprometido con los Acuerdos de Esquipulas I o Esquipulas II, por lo que poda seguir como, en efecto, sigui desarrollando la guerra encubierta contra Nicaragua, incluso mucho despus de que el gobierno sandinista, en gesto tras gesto de buena voluntad, no solo cumpli y sobrecumpli, de forma unilateral, la letra y el espritu de ambos acuerdos, sino tambin una larga cadena de condiciones adicionales que se le plante a posteriori.

En su intervencin en el foro A XX aos de Esquipulas II, la historia narrada por sus artfices, celebrado el 21 de agosto de 2007, el canciller de Nicaragua durante el gobierno del FSLN y actual presidente pro tempore de la Asamblea General de la ONU, Miguel dEscoto, desenmascar el papel de los gobiernos de Costa Rica, en especial el de Oscar Arias, en el conflicto centroamericano.

Sobre Contadora dice Miguel dEscoto ya se ha escrito bastante. Los libros cuentan cmo los Estados Unidos se empearon en torpedearla, por medio de Costa Rica y de Honduras, principalmente. []

En esa tarea, los cancilleres Monge, Fernando Volio y Jos Gutirrez, desempearon un papel muy importante, pero el canciller estrella de los gringos, el que mejor represent sus intereses y ms se empe en bloquear los acuerdos de paz, fue el incomparable Rodrigo Madrigal Nieto, que en paz descanse. l era, ni ms ni menos, el canciller de Oscar Arias. De ah la sorpresa de todo el mundo cuando Arias result galardonado, y solamente l, con el Premio Nobel por la Paz. Esto es algo que me permito decir ahora porque, estando el canciller Madrigal an en vida, muchas veces se lo dije en presencia de otros cancilleres.

Baste este fragmento del padre dEscoto para traer a colacin un pasado que algunos no conocen y otros prefieren olvidar.

La historia del conflicto centroamericano y de las negociaciones de Esquipulas no es tan lejana y los testigos de lo all ocurrido, como Miguel dEscoto y muchos otros, estn en disposicin de recordarlo y denunciarlo.

No permitamos que el lobo, el zorro, ni Arias nos engaen con su farsa.


1 Miguel dEscoto Brockman: El largo y tortuoso camino de Esquipulas II, Contexto Latinoamericano no. 6, Mxico D. F., 2007, pp. 71 79.



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