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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-07-2009

No hay sitio para el Banco Mundial y el FMI en Zimbabue!

Laeticia Som
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Traducido para Rebelin por Caty R.


En junio de 2009, por tercera vez desde principios de ao, un equipo del FMI visit Zimbabue para evaluar las polticas econmicas del gobierno. Sin embargo, ese papel de supervisin es ilegal a la vista de los daos causados por las instituciones financieras internacionales (IFI) a la poblacin de Zimbabue. En efecto, el empobrecimiento de Zimbabue no slo se debe a la desastrosa gestin del rgimen de Mugabe, sino tambin a la presin ejercida por las IFI. En 2005, Mugabe sacrific las necesidades humanas bsicas de la poblacin en beneficio del reembolso de la deuda: 295 millones de dlares de atrasos al FMI y 1.000 millones de dlares a los dems prestamistas para atraerlos de nuevo despus de su salida de Zimbabue en 2000. A eso se aade la crisis alimentaria que azota Zimbabue desde 2002 (1).

El fracaso de las reformas agrarias

La reforma agraria, que est considerada como un elemento clave de la poltica de lucha contra la pobreza, ha sido un fracaso en Zimbabue, tanto la que se llev a cabo despus de la independencia como la de 2000. Por culpa de los acuerdos de Lancaster House, firmados con la ex potencia colonial, el Reino Unido, en el momento de la independencia de Zimbabue en 1980, que impusieron una moratoria de diez aos para la regulacin de la reforma agraria, se bloque una redistribucin justa de las tierras acaparadas por los agricultores blancos. En 1990, durante el rgimen de Mugabe, se pudo emprender esta reforma y hubo que pedir prstamos y firmar un programa de ajuste estructural (PAE) impuesto por las IFI. Entonces se desregularon los salarios, se privatizaron las empresas pblicas y se despidi a los trabajadores, se recort el presupuesto del Estado y se aboli el acceso gratuito a la sanidad y la enseanza (2). La segunda reforma agraria, en el ao 2000, tambin result un fracaso, ya que la redistribucin de casi todas las explotaciones, es decir, 8,3 millones de hectreas sobre un total de 11 millones, desgraciadamente no fue acompaada de una reduccin de las desigualdades sociales. En efecto, los beneficiarios no fueron los agricultores necesitados de tierras cultivables, sino los veteranos o supuestos veteranos- de la guerra de liberacin, que ms bien parecan comandos teledirigidos por el rgimen.

El descenso a los infiernos

La mala orientacin de la reforma agraria, la importacin mnima de artculos de primera necesidad y el estallido de los precios sumieron entonces a Zimbabue en una crisis alimentaria sin precedentes que, adems, dio origen a una epidemia de clera. La crisis ha llegado a un punto crtico en 2008, con ms de 7 millones de personas (el 60% de la poblacin) que sobreviven con la ayuda humanitaria. El clera, por su parte, ha causado 4.000 muertes entre agosto de 2008 y marzo de 2009, y 90.000 personas infectadas.

Todas esas plagas que sufre la poblacin de Zimbabue ponen de manifiesto la precariedad de la situacin y la imposibilidad para el pas de cubrir las necesidades de su poblacin. A pesar de las ayudas en especie (asistencia tcnica, ayuda humanitaria), Zimbabue necesita sobre todo ayuda financiera para satisfacer las necesidades bsicas de su poblacin. Sin embargo, dicha ayuda financiera imprescindible para Zimbabue, en la actualidad est condicionada por el Banco Mundial y el FMI al pago de los atrasos de las deudas. Algo inaceptable cuando sabemos que esas deudas, contradas por el dictador Mugabe con la complicidad de prestamistas como el Banco Mundial y el FMI, no beneficiaron a la poblacin que ahora tiene que desangrarse para reembolsarlas! Cmo se puede exigir a un pas ya agotado que pague los atrasos (3) de su deuda exprimiendo, ms todava, a la poblacin por medio de ajustes estructurales? Los programas de ajuste estructural imponen la privatizacin de empresas pblicas y la reduccin de los gastos del Estado en sectores vitales como la sanidad y la educacin; prohben las subvenciones a los productos de primera necesidad y obligan a congelar los salarios de los funcionarios. Sin embargo, esas impopulares medidas ya han demostrado ampliamente su fracaso en el pasado.

Los avances del gobierno inclusivo

El nuevo gobierno inclusivo (gobierno conjunto de todas las fuerzas polticas para hacer frente a los problemas prioritarios, N. de T.) establecido desde febrero de 2009, con Morgan Tsvangirai (4) al frente, ha realizado algunos avances. Se ha frenado la epidemia de clera y la suspensin de la moneda nacional en las transacciones ha permitido controlar una hiperinflacin colosal que lleg a su punto culminante del 500.000% en septiembre de 2008! (5). Las estanteras de los supermercados ya no estn vacas como antes, aunque los artculos alimenticios bsicos expuestos continan siendo inaccesibles para la mayora de la poblacin. Finalmente, se han vuelto a abrir las escuelas y los hospitales.

La gira internacional de Morgan Tsvangirai y la palabrera de los proveedores de fondos

La gira internacional del jefe del gobierno de Zimbabue en el mes de junio de 2009 se sald, una vez ms, con las condiciones para una eventual ayuda directa a Zimbabue. En efecto, en Pars, Morgan Tsvangirai ha odo la misma cantinela que en Washington, Berln, Bruselas o Londres: Hagan las reformas prometidas del sistema de seguridad, restablezcan el Estado de derecho, acaben con las violaciones de los derechos humanos y volveremos a la ayuda directa (6). Algunos Estados como Estados Unidos y el Reino Unido anunciaron la concesin de ayuda indirecta (va ONG), para quedar bien. Francia, por su parte, anunci una nueva negociacin de la deuda en el marco del Club de Pars. Esas condiciones de democracia y esas ayudas slo sirven para desviar la atencin de su poltica rapaz de obligar a los Estados africanos a reembolsar sus deudas. En mayo de 2009, el gobierno de Zimbabue cedi a la presin de sus acreedores y se comprometi a pagar los atrasos de su deuda al FMI por importe de 100.000 dlares trimestrales. Pero esa solucin no es en absoluto sostenible para Zimbabue, inmerso en la vorgine infernal de la deuda.

As, aparece la necesidad de una etapa imprescindible para el gobierno de Zimbabue para salir de la crisis: la realizacin de una auditora de la deuda para fundamentar el rechazo del reembolso de todas las deudas odiosas e ilegales, recordando siempre que la obligacin de respetar los derechos humanos de las poblaciones est por encima de las obligaciones financieras de los Estados (7).

Notas:

(1) En 1999, debido al exceso de lluvias y las dificultades de importacin, Zimbabue ha tenido una cosecha de cereales inferior a la media, del orden de 2 millones de toneladas, que est muy lejos de cubrir las necesidades de consumo.

(2) Colette Braeckman, Bataille pour la terre au Zimbabwe, archives Monde diplomatique, Mayo de 2002:

http://www.monde-diplomatique.fr/2002/05/BRAECKMAN/16432

(3) El 31 de abril, Zimbabue deba 438 millones de dlares al BAD (Banco Africano de Desarrollo, N. de T.). Y el 31 de mayo deba 138 millones y 675 millones de dlares al FMI y al Banco Mundial respectivamente, segn el artculo del senador Obert Gutu en africa.com : Economie in transition dialogue Conference: Towards a subtainable public Debt for Zimbabwe.

(4) Actual Primer Ministro de Zimbabue y fundador del partido poltico Movimiento por el Cambio Democrtico (MDC)

(5) http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/ACCUEILEXTN/PAYSEXTN/AFRICAINFRENCHEXT/0,,contentMDK:21422333~pagePK:146736~piPK:146830~theSitePK:488775,00.html

(6) Extrado del artculo Morgan Tsvangirai Paris, publicado por RFI el 23 de junio de 2009, http://www.rfi.fr/actufr/articles/114/article_82120.asp

(7) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=87415

Texto original en francs: http://www.cadtm.org/spip.php?article4586



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