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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-07-2009

El peligro acechante
A qu teme Washington en Amrica latina

Manuel Freytas
IAR


El punto central para la preservacin del sistema capitalista -tal cual lo expresan y admiten todos los analistas oficiales- es la preservacin de la "gobernabilidad" que las crisis cclicas y peridicas ponen en riesgo, tal como est sucediendo ahora con el proceso recesivo con desocupacin a escala mundial. En este escenario, los "enemigos de paja" que Washington invent para preservar el "orden constitucional" regional van a ser reemplazados por otro enemigo ms peligroso y "real" incubado en el marco de los estallidos y protestas sociales que se avecinan.

A) La "gobernabilidad" del sistema

Qu es la "gobernabilidad" y para que la utiliza el sistema?

En trminos de organizacin poltica y social, la "gobernabilidad" es el control, en oposicin al descontrol.
El sistema capitalista (como cualquier sistema de poder) necesita tener el control poltico y social (ya sea por medio de la fuerza o por medio de la persuasin) como condicin prioritaria para desarrollar su modelo econmico de explotacin del hombre por el hombre, y su dinmica de apoderamiento del trabajo social y de concentracin de riqueza en pocas manos.

Para cumplir esa misin (de controlar para desarrollar su modelo econmico) el sistema capitalista utiliza (y a utilizado histricamente) dos formas de dominio: El militar (gobiernos de fuerza) y el poltico (gobiernos persuasivos).
Traducido en planos de la realidad: El control por va militar se llama "dictadura", y el control por va persuasiva se llama "democracia". Toda la historia del capitalismo hasta el presente se construy sobre esta dinmica funcional de "contrarios", que se complementan como alternativa de dominio.

Ambas metodologas de control responden a un solo objetivo: Preservar y reciclar el dominio del sistema capitalista (explotador y depredador del planeta) a modo de "civilizacin nica". Sin la lgica del control militar (la fuerza) o sin la lgica alternativa del control poltico (la persuasin) el sistema capitalista no podra existir. Y no podra existir por una razn central: Socialmente (y matemticamente) la acumulacin de riqueza en pocas manos en el sistema capitalista genera ms rechazo (racional o inconsciente) que aceptacin.

Los perjudicados (los explotados y expulsados del sistema) superan infinitamente en nmero a los beneficiados (los incluidos dentro del sistema). Como resultante del accionar del sistema capitalista: En estos momentos, la mitad de la poblacin mundial vive en condiciones de "pobreza estructural", y de esa cifra hay 1000 millones de personas que sobreviven en condiciones de hambre e indigencia (sin cubrir sus necesidades elementales de supervivencia). El resultante del sistema capitalista en la sociedad humana no se puede discutir porque es estadstico y matemtico, pero si se puede deformar y ocultar por medio de la manipulacin cultural y meditica.

ste (la concentracin de riqueza en pocas manos) es el principio cientfico y dialctico de la lucha de contrarios en el plano social (lase huelgas y conflictos sociales) que desestabiliza y rompe cclicamente los controles y la "gobernabilidad" del sistema capitalista. La "gobernabilidad" (el control por va militar o poltica) es la instancia bsica que el capitalismo necesita para depredar el planeta, generar mano de obra esclava, y apoderarse de la riqueza mundial (PBI) arrojando slo migajas a las mayoras productoras de esa riqueza a escala social.

En el sistema, los militares (la "dictadura") y los polticos (la democracia), en distintas escalas, son gerenciadores de control poltico y social para preservar la "gobernabilidad".

Las "dictaduras" y los golpes de Estado siempre llegan para restaurar la "gobernabilidad (el control amenazado por el descontrol ), y las "democracias" siempre llegan cuando el "orden" est controlado y se generan espacios sociales para dominar por medio de la persuasin (el sistema poltico). En la Argentina, y en el resto de Amrica Latina, el Departamento de Estado solo habilit la "democracia" made in USA una vez que los militares de la "seguridad nacional" haban terminado con el proceso de "subversin armada marxista".

Imaginar al capitalismo sin "gobernabilidad" (el control dominante), es como pensar en un usurero sin el control y la proteccin de la polica: Los damnificados lo lincharan sin dudar. La "gobernabilidad" (el control poltico o militar), es la condicin esencial que el capitalismo necesita para que el sistema no estalle ( y los negocios continen en paz).

Y vale aclarar, que el sistema slo corre riesgo de estallar (perder la "gobernabilidad") cuando la crisis superan el marco econmico y se convierten en "crisis social" (lase achicamiento del consumo popular con despidos masivos de trabajadores a escala global). sta es la instancia (tal como est sucediendo ahora) en la que el capitalismo corre riesgo de perder la "gobernabilidad".

B) La nueva lgica de control

La condicin esencial para el funcionamiento del Estado capitalista (tanto en Amrica Latina como en el resto del mundo) se resume en tres factores: Estabilidad econmica, gobernabilidad poltica y "paz social".

Esas tres condiciones son bsicas para que el "sistema" (la estructura funcional) de los negocios y la rentabilidad capitalista funcionen sin interferencia y no se alteren las lneas matrices de la propiedad privada y concentracin de riqueza en pocas manos.

Luego de las dictaduras militares setentistas (y tras el fin de las revoluciones armadas y de la URSS) , Washington sustituy el gerenciamiento militar de la "gobernabilidad" por el gerenciamiento civil de la misma, sin alterar para nada el proceso de control econmico, por medio del cual los bancos y empresas transnacionales continuaron transfiriendo recursos y ganancias a EEUU y a las metrpolis capitalistas. La estrategia del control poltico y social por medios militares (de las dictaduras militares de la doctrina de seguridad nacional), fue sustituida gradualmente por administraciones civiles, poderes ejecutivos, parlamentos y cortes de justicia totalmente maleables a los intereses y objetivos de Washington y las trasnacionales capitalistas en los pases dependientes de Asia, frica y Amrica Latina.

No obstante, y con el "poder blando" como alternativa de dominio, la estrategia geopoltica imperial norteamericana desarroll simultneamente -a nivel complementario- la estrategia del "poder duro" con despliegue militar-nuclear y bases desplegadas por toda la regin, adems de tropas listas para actuar all donde la situacin lo requiera.

El sueo del dominio sin rebelin social (y de preservacin de la "gobernabilidad"), que los bancos y las trasnacionales imperiales no pudieron concretar con las dictaduras y los golpes militares diseados en el Departamento de Estado, empez a cumplirse con la aceptacin pasiva del sistema capitalista como "nica alternativa", modelada masivamente en los cerebros por los sacerdotes de las grandes corporaciones mediticas que sustituyeron a los curas y a los maestros en la orientacin de conducta social.

Paralelamente, y desde fines de los ochenta, en Amrica Latina se verifican tres hechos simultneos:

A) Ausencia total de huelgas generales y de conflictos sociales por reivindicaciones generales de la sociedad (slo existen conflictos atomizados por reivindicaciones sectoriales), y ausencia de dictaduras militares y de lucha armada (salvo Colombia).

B) Crecimiento constante (y sin excepcin, hasta la presente crisis) de las economas regionales, acompaadas de ganancias siderales para los bancos y empresas que hegemonizan el control econmico-productivo de Amrica Latina, y crecimiento desmesurado de los activos empresariales y fortunas personales.

C) Crecimiento paralelo, sostenido y sin interrupcin, de la llamada "pobreza estructural" (falta de trabajo estable, vivienda y subsistencia mnima) que ya afecta a ms de la mitad de la poblacin mundial, con las mayoras sometidas a polticas "asistenciales" y a empleos temporarios y en negro (contratos basura).

Se trata de un emergente encadenado: La ausencia de huelgas y de conflictos sociales posibilit (como nunca) la concentracin de riqueza en pocas manos, y la concentracin de riqueza en pocas manos precipit (como nunca) el crecimiento de la pobreza estructural y de los bolsones del hambre en la regin.

Esta situacin (de "paz del dominador") permiti que el sistema de concentracin de riqueza capitalista (posibilitado por la explotacin de mano de obra barata con salarios africanos, apropiacin de recursos naturales y control hegemnico de todo el sistema econmico productivo) genere como contrapartida: pobreza, desocupacin y exclusin social en masa en toda Amrica Latina.

C) La asimilacin de la protesta social

Y cmo se consigui la preservacin de la "gobernabilidad" (del sistema capitalista) en esta nueva lgica del control imperial en Amrica Latina?

El desarrollo del modelo de capitalismo "asistencialista" en Amrica Latina, con bancos centrales atestados de dlares y sin distribucin social de la riqueza, con ricos ms ricos que nunca, con pobreza y desocupacin estructural en crecimiento continuo, con contratos laborales basura, slo fue posible a partir de la paralizacin de la resistencia popular y de la ausencia de huelgas y de conflictos sociales por reivindicaciones generales.

Ese objetivo se consigui con la domesticacin y asimilacin del aparato sindical y de la izquierda en las coordenadas de la defensa del "sistema democrtico", de la "paz social" y de la vigencia plena del respeto al "orden constitucional" capitalista establecido casi como una religin a escala continental y mundial.

La izquierda (sin vocacin de cambiar el sistema) se volvi potable y "polticamente correcta" para conformar una "alternativa de gobierno" a la "derecha neoliberal" dentro de las coordenadas de poder implantadas por las trasnacionales y el sionismo financiero que controlan el planeta desde la Reserva Federal y los bancos centrales, con el Pentgono como garanta suprema de "orden".

La izquierda (asimilada a la filosofa del "nico mundo posible") ya no piensa el mundo en funcin de la guerra a muerte para terminar con el sistema capitalista (el dueo del mundo), sino en funcin de terminar con la "derecha" dentro del marco del mismo sistema y as se invent la moda de gobiernos que hablan con la ideologa de la "derecha" o de la "izquierda" en trminos del discurso formal, pero desde el punto de vista prctico ejecutan un solo programa: El capitalismo.

Y la conclusin es simple: No hay luchas revolucionarias sencillamente porque no hay pensamiento ni accin organizada revolucionaria orientada a sustituir (a cambiar) al capitalismo por otro sistema.

Todo lo que existe como lucha de "cambio social" es meramente reivindicativa ("reformista") dentro de los marcos del sistema capitalista y los objetivos que se buscan ya no son colectivos (transformar de raz a las sociedades y al mundo) sino individualistas y sectoriales, y no avanzan ms all de querer "humanizar" al capitalismo, hacerlo ms digerible y menos injusto (ecologa, "derechos humanos", "calidad de vida", etc). Es ms: Ya no hay rebelda ni revolucin porque el "orden" y el "desorden" (paz y conflicto) estn pensados dentro de las reglas de integracin al sistema sin que exista ninguna idea o intencin de cambiarlo por otro.

En resumen, "izquierda" y "derecha" son conceptos ideolgicos antitticos solo en trminos de mayor o menor "progresismo" dentro del mismo sistema, pero ninguna de las dos opciones busca terminar de raz con el capitalismo al que se lo presenta como el "nico sistema posible" siguiendo el "orden natural" de las cosas.

Desde el inicio del "proyecto democracia" en Amrica Latina, Washington, por medio de los gobiernos y policas locales bajo control, domestic y "pacific" las protestas sociales y sindicales terminando con las huelgas generales y los disturbios violentos, vehiculizndolos por medio de protestas reivindicativas sectoriales.

Con la complicidad de los aparatos sindicales y de los propios grupos de izquierda reconocidos como "organizacin" poltica o social, se "legaliz" una forma de huelga y de protesta que slo reivindica lo sectorial, sin una estrategia de reivindicacin social colectiva. Dentro de este esquema de atomizacin y divisin de las huelgas y protestas (legalizadas y toleradas slo como expresin sectorial atomizada) el sistema mantiene un control frreo sobre todo el espectro de la actividad operativa de los conflictos sociales y sindicales. Tenerlos bajo control, significa que tanto los dirigentes sindicales como sociales, deben cumplir, por ejemplo, con el requisito legal de "avisar" a las autoridades cada vez que van a manifestarse y cortar una calle, para que, en consecuencia, el aparato policial tome sus recaudos, como ordenar el trnsito y evitar el desmadre de la concentracin "pacifica y democrtica".

En este escenario, los grupos de izquierda regionales estn fragmentados, divididos en pequeos grupos, carecen de una estrategia comn de accin y no tienen influencia social ni capacidad financiera ni organizativa para liderar rebeliones masivas que puedan desestabilizar la regin y poner en riesgo la gobernabilidad del sistema. Por su parte, los llamados gobiernos de "izquierda", fuera del discurso anti-EEUU en los foros del sistema, tienen su supervivencia econmica y poltico electoral atada al destino del Estado capitalista, y son los primeros defensores de la legalidad y gobernabilidad democrtica en la regin.

En resumen, no hay ninguna posibilidad de crecimiento de la izquierda revolucionaria en las calles, sino que hay crecimiento de la izquierda electoral y gubernamental. La izquierda est disciplinada, asimilada e integrada al sistema. Aparatos sindicales y movimientos y partidos de izquierda cumplen su funcin "opositora" dentro de los marcos del sistema "democrtico", y de los parmetros establecidos de preservacin de la "gobernabilidad", la "paz social" y la "estabilidad", precisamente lo que el sistema necesita para su "crecimiento econmico" sin distribucin social de la riqueza

Despus de la lucha armada y de los mtodos salvajes de huelgas y protestas sociales setentistas, las mismas fueron "legalizadas" con una condicin: que fuesen sectoriales (no generales), "democrticas" (respetando la ley), y "pacificas" (no violentas).

Esta fue la condicin que el statu quo impuso (e impone) para la inclusin de las protestas sociales, atomizadas y sectoriales, como una actividad aceptada y encuadrada dentro del "estado de derecho" y de la formalidad "democrtica" . En algunos pases, los grupos de "izquierda" (asimilados al aparato de movilizacin de los gobiernos) son financiados con fondos pblicos. En la Argentina, por ejemplo, (el primer laboratorio experimental de Amrica Latina) las organizaciones de izquierda (incluso las ms "combativas") son subsidiadas por el Estado a travs de las polticas asistencialistas y de los planes oficiales de subsidios a los desocupados. Durante seis aos, la gerencia de los Kirchner subsidi en forma encubierta a los movimientos de "protesta social" (piqueteros y organizaciones sociales) por medio de la entrega de planes sociales a sus dirigentes, que luego los utilizaron para ampliar sus aparatos y conseguir adhesin "militante" para sus movilizaciones.

En este marco de asimilacin de la protesta en la "legalidad democrtica", la mxima expresin de "lucha" de los grupos atomizados de izquierda (sin organizacin ni estrategia operativa revolucionaria) consiste en tirarles piedras a la polica, quemar tachos de basura, romper vidrios o arrojar de vez en cuando una molotov contra la puerta de alguna institucin. A su vez, la izquierda ms "combativa", sin objetivos ni organizacin revolucionaria, le sirve al sistema para demostrar la presencia de un "enemigo violento" en las calles.

Por su parte, los gobiernos "izquierdistas", en la prctica, no estn para quemar ni romper nada, sino para proteger la propiedad privada y la gobernabilidad del sistema capitalista al que estn integrados. Este modelo rige desde hace ms de 20 aos y acompa el proceso de "crecimiento econmico" sin distribucin social de la riqueza que hoy se extiende en Amrica Latina. Por lo tanto, la izquierda y los gobiernos de izquierda en Amrica Latina (para los centros del poder imperialista) no son hiptesis de conflicto ni de quiebra de la gobernabilidad por su insercin controlada y acotada dentro del sistema capitalista.

D) El peligro acechante: A qu le teme Washington?

La crisis hipotecaria en EEUU primero, la irradiacin de la crisis a los mercados financieros globales despus, y la crisis recesiva con desocupacin luego, terminaron de configurar un proceso financiero-recesivo que hoy amenaza con arrasar los cimientos del modelo de explotacin capitalista vigente a escala global.

Proyectado al escenario de Amrica Latina ese modelo de acumulacin capitalista trasnacional, basamentado en el asistencialismo social y en el dominio con el "poder blando" del proyecto democracia made in USA, comienza a resquebrajarse y a colapsar en toda la regin. En consecuencia, el statu quo de modelo de dominio con el "sistema democrtico" tambin comienza a agotarse frente a la agudizacin de la crisis econmica que est arrojando (por medio de la desocupacin y del achicamiento del consumo) cada vez a mas masa social fuera del mercado de consumo.

Junto con el desgaste en los teatros de ocupacin (como Afganistn, e Irak), con una profunda crisis econmica recesiva, y con un proceso de descomposicin del poder poltico interno (guerra entre demcratas y republicanos por la hegemona de las decisiones imperiales), Washington comienza a repensar la estrategia con el poder blando de la democracia en su patio trasero.

La crisis mundial, la debilidad econmica de EEUU, obliga a Washington a ajustar sus estrategias de dominio para mantener bajo control la "gobernabilidad" en Amrica Latina.

En este nuevo escenario A qu le teme Washington? En primer lugar, el poder en control (el Imperio), lo nico que teme es el descontrol. Es decir que, por efecto de la crisis recesiva con desocupacin masiva, las protestas sindicales y sociales se salgan del control de la cpulas sindicales y de los dirigentes de la izquierda asimilada, y resulten conducidas anrquicamente por lderes sin militancia poltica y sin encuadramiento dentro de las reglas de la legalidad "democrtica". O sea que, Washington y el sistema capitalista transnacional que opera en Amrica latina temen (ms que nada) a la "anarquizacin" de las protestas sociales, donde cualquier persona con carisma pueda liderar su propio conflicto sin prcticas ni metodologas incursas en la legalidad establecida dentro del "sistema democrtico".

ste proceso (a modo de laboratorio experimental) ya se registr fugazmente en 2001 con el "Cacerolazo" en la Argentina, durante el cual, las cpulas sindicales y la izquierda "orgnica" fueron desplazados del control de las movilizaciones masivas y espontneas conducidas por lderes improvisados y sin militancia poltica. Posteriormente, y por medio de una sistemtica manipulacin meditica que asust con el peligro de "guerra civil", el Gobierno argentino desmantel las "asambleas autogestionarias" y desarm al movimiento callejero que planteaba "que se vayan todos" los polticos, quienes "desaparecieron" de la escena pblica por temor a ser linchados.

En esencia, se el el modulo experimental que el Departamento de Estado teme que vuelva a reaparecer de la mano de la crisis recesiva con desocupacin en masa que se cierne sobre Amrica Latina.

En consecuencia, lo que temen Washington y el establishment del capitalismo que opera en Amrica Latina no son los gobiernos de izquierda, ni es la izquierda fragmentada y sin objetivos revolucionarios, sino que le teme al desmadre y a la prdida de control de los conflictos sociales. sto es, al regreso de las huelgas y estallidos "salvajes" (multiplicados y simultneos) con cortes de rutas y de accesos claves para el desarrollo del proceso de la economa capitalista.

Los estrategas del Departamento de Estado no temen a la izquierda atomizada y dividida, ni a los gobiernos "izquierdistas" (slo en discurso) , sino que temen al surgimiento de nuevos lderes que encabecen los bolsones de protestas populares en forma anrquica, sin ninguna vocacin "negociadora", que se abran decenas y hasta centenares de frentes de conflicto a la vez que impidan una estrategia represiva centralizada.

En otras palabras, lo que Washington teme son las protestas violentas con lderes espontneos sin ideologa ni metodologa convencionales, que encabecen en forma inorgnica las revueltas, obligando de nuevo a una represin militar abierta tipo "Tiananmen" chino. En un escenario posible de "Cacerolazo" anrquico proyectado a nivel regional, el control social y poltico con el "sistema democrtico", pierde efectividad y se deben implementar controles de represin militar para mantener el "orden", la "paz social" y la "gobernabilidad" del sistema. El sistema de control con la izquierda y el sindicalismo asimilado a la "legalidad" de las protestas y conflictos en "paz", se desmadra por medio de los conflictos "espontneos" multiplicados y sin un hilo conductor

En el marco conflictivo nuevo, las protestas sociales (como sucede con el mercurio cuando se rompe un termmetro) se atomizan en millonsimas partes violentas y fuera de control. Los aparatos de seguridad deben enfrentarse en forma simultnea a protestas con metodologas diferentes conducidas por lderes que no se encuadran en ninguna de las reglas "legales" establecidas ni en ninguna ideologa. No hace falta ser poltico ni de izquierda para conducir las protestas.

Los estallidos sociales y las huelgas se "feudalizan", no responden a estructuras orgnicas localizadas, por lo tanto las millonsimas partes del mercurio social (anarquizadas y en rebelin) se tornan incontrolables.
Este es el punto, y como ya sucedi en la Argentina con el "Cacerolazo", en que el control de la "gobernabilidad" gerenciado por la clase poltica perdi, por un breve perodo, su razn de ser y el sistema debi pasar a abordar "soluciones alternativas" para supervivir y resguardar la "gobernabilidad".

Y este proceso, es lo que viene inexorablemente en Amrica Latina de la mano de la crisis recesiva con desocupacin en masa que ya se cierne como un fantasma por todos los pases de la regin.


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(*
) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicacin estratgica. Es uno de los autores ms difundidos y referenciados en la Web.

Ver sus trabajos en
Google y en IAR Noticias


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