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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2009

El G8, el G192 y las salidas de la crisis

Ricardo Garca Zaldvar
Rebelin


Un ao ms, los dirigentes de los ocho pases ms poderosos del planeta se han reunido la semana pasada para articular estrategias e intercambiar sus recetas neoliberales frente a la crisis. Toman decisiones que rara vez transcienden, al contrario que la gran difusin que reciben los mensajes mediticos que emiten al final de los encuentros, dirigidos a escenificar su pretendida sensibilidad social con los ms desfavorecidos. Esta vez en Italia le ha tocado a la lucha contra el hambre en el mundo y ante la amenaza de crisis alimentaria se han comprometido a crear un fondo de 20.000 millones de dlares en un perodo de tres aos, con el apoyo de media docena de pases emergentes invitados a la cumbre, entre ellos Espaa. Es evidente que se trata de una cantidad ridcula para la magnitud del problema, pero an as est por ver si por una vez cumplen los compromisos adquiridos

En la cumbre del G8 en Lquila se han abordado temas que en principio afectan al conjunto de la humanidad, como es la necesidad de abordar una agenda global, o los problemas del cambio climtico, pero hay que subrayar que los pases ms ricos han ignorado totalmente la Resolucin de la Conferencia de Naciones Unidas sobre la crisis financiera y econmica mundial y sus efectos en el desarrollo, celebrada del 24 al 26 de junio de 2009 en la Sede de Nueva York. Lgico si se sabe que este club privado que es el G8 ya hizo todo lo posible por boicotearla.

Sin embargo, la Conferencia de Naciones Unidas sobre la crisis financiera puede tener ms trascendencia para la mayora de la poblacin que muchas cumbres del G8. Sin duda es un proceso que conviene apoyar, aunque sea de forma crtica, para hacer ver a la sociedad que el marco internacional legtimo para debatir la crisis y sus salidas no es el G8 ni el G20, sino el G192, en una ONU que por supuesto ha de ser reformada, pero que hoy por hoy es de los pocos foros mundiales si no el nico- donde los gobiernos, sin exclusiones,  pueden plantear sus exigencias.

Es cierto que los pasos dados en el proceso abierto por la Conferencia de la ONU, tanto en sus trabajos preparatorios y como en la Resolucin que ha conseguido aprobar, resultan muy insuficientes. El informe Stiglitz [1] , base argumental de las propuestas de reforma del Sistema Monetario y Financiero Internacional que plantea el Presidente de la Asamblea General (PAG), ataca la deriva neoliberal del capitalismo, pero no la esencia de ste. Y las 6 lneas prioritarias de accin que la Propuesta de Resolucin remitida por el PAG el 8 de mayo [2] se quedan extremadamente cortas. Los estmulos globales propuestos, por ejemplo, aceptan la lgica del insostenible modelo de desarrollo global actual y vuelven a basarse casi exclusivamente en la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Rechazable es tambin su propuesta de proceder a una simple reestructuracin de la Deuda, y la de plantear los Derechos Especiales de Giro (DEG) como nuevo sistema de Reserva Monetaria Mundial, lo que implica reforzar al FMI, sin tan siquiera contemplar una reforma en profundidad de esta institucin, y mucho menos su sustitucin, como muchos defendemos.

An con estas limitaciones, el proceso puesto en marcha por Naciones Unidas merece un apoyo efectivo y visible desde los movimientos sociales para terciar en la pugna que el PAG est manteniendo con los Gobiernos del G8 e incluso del G20. La preparativos de la Conferencia han dado buena muestra de las maniobras de intimidacin que ha sufrido Miguel DEscoto como PAG y que se concretaron en la sesin del 8 de mayo cuando el grupo de representantes de los pases occidentales se rebel contra la Propuesta de Resolucin que les present el PAG. El propio cofacilitador holands que haba ayudado al PAG a elaborar el Documento de Recomendaciones de 29 de abril [3] se puso a la cabeza de la rebelin argumentando que el documento que DEscoto presentaba a la AG no era el que l haba ayudado a confeccionar sino uno diferente, y acusndole abiertamente de no reflejar el resultado de las negociaciones entre el PAG y los Estados. En esa sesin del 8 de mayo, el Padre Miguel , pese a argumentar que la Propuesta de Resolucin reflejaba el sentir de la mayora de los pases miembros de la ONU, perdi claramente la confrontacin con los pases ricos, que le forzaron no solo a retrasar la Conferencia del primeros a fines de junio, sino a sacar un segundo Borrador de Resolucin [4] , muy modificado, para ser sometido a discusin.

La Conferencia de la ONU de finales de junio sobre la crisis no ha sido pese a todo un fracaso, como muchos pases occidentales deseaban. Es verdad que el intento del PAG de que se desarrollase al ms alto nivel ha estado lejos de cumplirse, cuando apenas ha logrado la asistencia de una decena de jefes de estado o de gobierno. Pero DEscoto y muchos pases que le han apoyado han logrado abrir y dejar abierta- una importante puerta: los temas econmicos de importancia para el futuro de la humanidad, y la crisis global nadie duda que es uno de ellos, no sern ya debatidos slo por los gobiernos de un club exclusivo y excluyente como es el G8, aunque se haya disfrazado por las circunstancias y desde 2008 en otro club algo menos cerrado, el G20. As, el G192 que es la AG de la ONU ha aprobado una Resolucin final de la Conferencia sobre la crisis que pese a haber sido muy rebajada por las negociaciones supone un paso en la buena direccin, pues no solo califica a la crisis de global, en la lnea en muchos han venido previniendo desde hace aos al conjunto de la sociedad del carcter mundial del peligro, sino que la ONU reconoce igualmente la multiplicidad de las dimensiones afectadas por ella: es una crisis financiera y econmica pero tambin una crisis social y ambiental. Incluso de valores.

Muchos pensamos en la crisis global como en un momento de oportunidad para acelerar la transformacin social, tanto en nuestros respectivos pases como en las desequilibradas relaciones internacionales. Por utilizar un smil informtico, cuando se nos bloquea el ordenador es el momento de apagar y volver a encender, pero si sucede muchas veces lo que hay que hacer es dotar al aparato de un sistema operativo nuevo: es en lo que pensamos cuando se propone un nuevo paradigma econmico. El marco de Naciones Unidas ofrece en estos momento unas oportunidades polticas difciles de ignorar por los movimientos sociales y los gobiernos ms progresistas. Es un espacio aceptable donde establecer alianzas y consensuar unas exigencias fundamentales a escala econmica, social y ecolgica para conseguir un mundo ms justo y sostenible. Empezando, por ejemplo, por la implantacin de impuestos globales que hagan disponibles a la humanidad unos bienes pblicos tambin globales. Y continuando por establecer un freno duradero a la financiarizacin y mercantilizacin de las relaciones humanas, avanzando hacia un sistema poscapitalista basado en la satisfaccin de las necesidades de las personas y de los pueblos y en el respeto de los Derechos Humanos y de la Naturaleza.

Ricardo Garca Zaldvar es Coordinador del Consejo Cientfico de Attac Espaa.

 



 

[1] El Informe Stiglitz no est traducido al espaol pero en ingls puede ser consultado en Anteproyecto del Informe completo de la Comisin de Expertos sobre las reformas del sistema monetario y financiero internacional

[2] Disponible en ingls en Proyecto de documento final [8 de mayo de 2009]

[3] Puede consultarse en espaol en Recomendaciones de la Comisin de Expertos del Presidente de la Asamblea General sobre las Reformas del Sistema Monetario y Financiero Internacional [A/63/838]

[4] Disponible en ingls en Proyecto de documento final [rev1] 18 de mayo de 2009

 


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