Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2009

Estados Unidos en Amrica Latina
De nuevo aislado y desprestigiado

Toni Solo
tortillaconsal.com


Los ltimos asesinatos de dirigentes regionales de la Unificacin Democrtica en Honduras indica que Honduras podra volver atrs hacia los aos siniestros del tiempo de la guerra sucia de lvarez Martnez, supervisado por John Negroponte. Desde Managua, Robert Callahan, el compinche de Negroponte en su promocin en Honduras en aquel tiempo del Estado de Seguridad Nacional, observa los acontecimientos. El domingo 19 de julio marca el treinta aniversario del triunfo de la Revolucin Popular Sandinista sobre la dictadura somocista. Es un buen momento para hacer inventario:

La situacin actual en Honduras

Este ltimo fin de semana, en el norte de Honduras, personas desconocidas asesinaron a dos dirigentes regionales de la Unificacin Democrtica. Las circunstancias de los asesinatos hicieron recordar el tiempo de la guerra sucia en Honduras de los aos 1980s. El domingo, el rgimen usurpador expuls del pas a dos equipos de periodistas venezolanos. Eso deja a Honduras sin ningn medio internacional comprometido en asegurar una cobertura justa de la masiva resistencia del movimiento popular al golpe de Estado.

Slo quedan algunas estaciones de radio independientes que siguen trasmitiendo informacin confiable de lo que pasa Radio Globo, Radio Progreso y Radio Es-lo-de-menos. Casi todos los medios principales del pas pertenecen a los golpistas. El Canal 11 de Jaime Rosenthal intenta mantener una especie de neutralidad.

Radio Globo y Radio Progreso fueron tomados por los militares por un tiempo poco despus del golpe. Pero ahora siguen transmitiendo, a pesar del hostigamiento de las fuerzas golpistas de inseguridad. De igual manera, el peridico alternativo el Libertador ha estado bajo vigilancia constante de parte de los militares y la polica. Jhonny Jos Lagos, su editor, est bajo constante amenaza de ser detenido.

Despus de dos semanas, el rgimen golpista levant el toque de queda, pero el estado de excepcin queda vigente. Entonces los militares y la polica hacen lo que quieren, libre (s?) de debido proceso y de las protecciones legales fundamentales. El Comit de la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras inform la semana pasada que hay por lo menos 400 personas todava detenidas en el pas.

Con los dos asesinatos del fin de semana se eleva a 5 el total de las personas asesinadas por las fuerzas de seguridad, incluyendo el asesinato a sangre fra de Isis Obed Murillo. El padre de Murillo es un activista ambiental del departamento conflictivo de Olancho. Cuando ĺ denunci pblicamente el asesinato de su hijo, fue arrestado bajo pretextos falsos y llevado a la crcel en Olancho.

Aunque se haya levantado formalmente el toque de queda, el ejrcito y la polica siguen con las detenciones. Casi no ha salido informacin sobre la gran cantidad de jvenes, y hasta nios, reclutados forzosamente por los militares en los barrios marginales y comunidades rurales. Varios alcaldes en lugares como Concepcin del Norte y Trinidad, en la zona de Santa Brbara o Tocoa, en el departamento de Atlntida, aparentemente siguen incomunicados. Podra ser que fueran detenidos o quizs estn en la clandestinidad, como parece ser el caso del alcalde de San Pedro Sula, la segunda ciudad del pas.

El movimiento popular ha organizado acciones a nivel nacional con protestas bajo el liderazgo de los sindicatos, organizaciones comunitarias de base, centrales de campesinos y otras. El sistema de educacin pblica est cerrado por una huelga nacional de maestros. Se bloquean las carreteras principales del pas para para la actividad comercial y as mantener la presin econmica sobre la oligarqua golpista.

Los golpistas emboscaron y expulsaron al Presidente Manuel Zelaya a punta de fusiles para, dijeron, salvaguardar la Constitucin. Ahora, en la tercera semana del golpe, los usurpadores mantienen suprimidas las garantas de la misma Constitucin que juraron proteger. Radio Globo ha reportado que el-golpista-a-sueldo Roberto Carmona ha visitado Tegucigalpa para reunirse con los golpistas. Billy Joya, antiguo dirigente de los escuadrones de la muerte, ha sido nombrado como asesor del usurpador-en-jefe, Roberto Micheletti.

La diplomacia regional de Estados Unidos

Esta es la panormica actual en lo que fue el patio-ms-favorecido por John Negroponte, el gerente de los escuadrones de muerte en Honduras en los 1980s. No fue un mero capricho de Condoleezza Rice, Negroponte y sus compinches del rgimen Bush, enviar a Robert Callahan, uno de sus ms destacados tenientes, como embajador a Managua. Tampoco queda Callahan en aquel puesto debido a pura inercia de parte de la administracin de Barack Obama. Callahan es un consejero para tiempos de guerra. Se mand a Managua para sustituir al peluche Paul Trivelli para desestabilizar mejor el gobierno del FSLN. Si uno considera los currculums de los embajadores estadounidenses en la regin, todos, en algn momento, han terminado un curso de estudio en una u otra de las academias militares de su pas.

La biografa del Departamento de Estado para Robert Callahan nos informa que l dio clases por dos aos en el Colegio Nacional de Guerra en Washington. La nota biogrfica de Hugo Llorens nos informa que ste recibi una Maestra de Ciencias en Estudios de Seguridad Nacional del Colegio nacional de Guerra en 1997. Como nota de pie es de inters que Llorens se integr al servicio diplomtico desde el banco Chase Manhattan. El embajador estadounidense en Guatemala, Stephen McFarland es graduado del Colegio de Guerra Area de su pas.

Temporalmente al frente de la embajada de Estados Unidos en El Salvador, en este momento, est Robert Blau como encargado interino. La biografa de Blau dice, fue anteriormente Director-Diputado de Asuntos Cubanos en la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, despus de estar dos aos en la Seccin de Intereses Estadounidense en La Habana como Consejero para Asuntos Polticos y Econmicos. En aquel puesto gan el Premio por Excelencia James Clement Dunn por motivo de su apoyo a la oposicin democrtica cubana.

En cada pas de la regin, Estados Unidos ha asignado estos clones - altamente experimentados, calificados y profundamente motivados ideolgicamente. Cada uno tiene conocimientos exhaustivos de lo que es la desestabilizacin. Nada de esto es nuevo. Es de conocimiento comn en Amrica Latina.

La gente de quin el Presidente Obama depende por asesora en Amrica Latina comparte caractersticas muy parecidas. Arturo Valenzuela, miembro del muy poderoso Consejo por Asuntos Extranjeros, fue Asistente Especial del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional y Director Superior de Asuntos Interamericanos en el Consejo de Seguridad Nacional durante la segunda administracin de Bill Clinton. Dan Restrepo, el ms importante asesor de Barack Obama en asuntos latinoamericanos, ha sido Director del Programa de las Amricas de la importante fbrica de sueos de produccin masiva de propaganda y polticas, el Centro para el Progreso Americano.

Una visita al sitio web de esta entidad revela otra lnea de produccin robtica de realidad virtual, vomitando las variedades de anlisis falsos, auto-exculpatorios y vacos que han sido la marca caracterstica de las esferas ms altas de la vida intelectual ortodoxa estadounidense, incluyendo al Presidente Obama. Esta es la misma clase intelectual que cant tan agresivamente alabando su sistema de consumo capitalista ahora en la cada estrepitosa ms sensacional de los ltimos setenta aos. Y, ahora que el declive imperial ya no se puede negar, el enjambre de individuos que constituye esta clase estrella podrida, ha empezado asumir un vocabulario de conciliacin y de dilogo.

Pero no importa cunto esfuerzo hacen para llevar de una manera convincente sus mscaras de amabilidad. Su arrogancia, su hubris (hibris?), su fantico loco amor para el poder militar se derrama por todos lados. La aspiracin de Barack Obama de recuperar para Estados Unidos el liderazgo en Amrica Latina implica no solamente mantener la presencia militar estadounidense en la regin, sino de aumentarlo decisivamente. Por ejemplo, en Colombia la administracin de Barack Obama est negociando no una base militar, sino cinco ms.

Continuidad de las polticas en que se debe creer

El golpe en Honduras hace bien claro que a los seis meses de la administracin del Presidente Obama el patrn de desestabilizacin de parte del gobierno estadounidense, tan obvio bajo el rgimen de George Bush, sigue igual de feroz y sucio como antes aunque, posiblemente, con mayores posibilidades de poder negarlo oficialmente. Como candidato presidencial antes de noviembre 2008, Barack Obama insisti que como Presidente l recuperara el liderazgo lase dominio - de Estados Unidos en el continente.

Aquella bola de nieve no sobrevivi ni dos microsegundos en el infierno del golpe de Estado en Honduras. La verdad fue que los pases del ALBA asumieron el liderazgo del continente. La reaccin instantnea de Venezuela, Cuba y Nicaragua hizo aparecer a Hillary Clinton y Barack Obama como los fraudes de doble cara que son.

El gobierno estadounidense insiste en preferir su propia propaganda que reconocer los hechos. Su poltica en Amrica Latina se basa en una confeccin de realidad virtual reproducida mecnicamente innumerables veces por los medios corporativos internacionales dnde los gobiernos de Estados Unidos estn comprometidos a promover la democracia. Si uno puede lograr escapar de la jaula mental de aquella propaganda del Departamento de Estado, aunque sea por un momento, se descubre que esta poltica de promocin de la democracia ocupa las herramientas de la intervencin neocolonial para alimentar las fuerzas anti-democrticas en toda Amrica Latina.

Uno ve esta realidad en el caso de los separatistas asesinos de Bolivia, en las oligarquas amargadas de Venezuela, Ecuador o Per y tambin en sus contrapartes golpistas de Amrica Central. En Mxico y en Colombia, la ayuda militar estadounidense apoya regmenes altamente corruptos y comprometidos con la represin generalizada y salvaje de los pueblos indgenas, de defensores de derechos humanos, sindicalistas y dirigentes de las organizaciones comunitarias. La credibilidad de Estados Unidos entre las grandes mayoras en Amrica Latina est por el suelo.

La idea-timo clave que acompaa la falsa promocin de democracia de los gobiernos estadounidenses es otro mito sin credibilidad, la prosperidad derivada del mercado libre. La realidad innegable ahora es que el capitalismo corporativo ha destruido la economa. Ha creado el desempleo masivo y un estancamiento recalcitrante. Las dos van a durar quizs por una dcada o ms. La misma clase intelectual que supervisaba esa catstrofe hasta ahora, todava, aun en medio del colapso categrico de su sistema, sigue proclamando a Amrica Latina los beneficios milagrosos de la prosperidad del mercado libre.

El corolario falso de la idea evidentemente absurda que el gobierno estadounidense promueva la democracia es que sus opositores, como Venezuela, por supuesto hagan lo contrario. Entonces el gobierno de Venezuela y sus aliados son proyectados como malvolos o a lo mejor cmicamente ineptos que actan para negar la libertad y la prosperidad a los pueblos de la regin. Por supuesto, la mirada ms breve de los hechos muestra la absoluta deshonestidad de aquella propaganda.

La maquinaria de deuda y ayuda de Estados Unidos y sus aliados en Amrica Latina ha fallado completamente en suministrar la seguridad energtica y alimentaria, en reducir significativamente el analfabetismo, garantizar una atencin adecuada de salud o de mejorar radicalmente el acceso al crdito para las mayoras excluidas. En cambio, slo desde 2004, en cinco aos, Venezuela, Cuba y sus aliados han logrado cambios dramticos en todas esas reas. Por ejemplo, en junio UNESCO confirm que Nicaragua ahora es libre de analfabetismo. Sin embargo, todava, fraudes deshonestos como Barack Obama, Hillary Clinton, Dan Restrepo, Thomas Shannon, y Arturo Valenzuela siguen repitiendo su propaganda totalmente inverosmil.

Como clase poltica sus homlogos en la economa domstica han traicionado el futuro bienestar del pueblo de los Estados Unidos por muchos aos en adelante. Aquella clase y sus representantes son iguales de falsos y torcidos en la poltica extranjera. No importa dnde se metan, se equivocan constantemente porque parten de premisas obtusas, torpes y equivocadas. En Amrica Latina se ha demostrado la idiotez de aquellas premisas una vez tras vez. El ejemplo ms contundente es la adhesin de 20 pases con ms de 110 millones de habitantes a las iniciativas de Petrocaribe y el ALBA impulsados por Venezuela en base a una agenda de solidaridad e integracin soberana.

En cuanto a la izquierda neocolonial norteamericana, sobre Nicaragua e Irn ellos repitieron la falsa lnea imperialista, alegando masivo fraude electoral. Con respecto a Honduras, han dejado caer el tema del golpe igual de rpido que los principales medios corporativos. En la prctica, a un nivel fundamental, la izquierda norteamericana es casi completamente irrelevante para los esfuerzos de las mayoras empobrecidas en Amrica Latina de realizar cambios decisivos.

Amrica Central falsificando los hechos

Muchos escritores han notado el contraste chocante entre la bulla meditica-poltica alrededor del asesinato de una joven mujer en Tern y la indiferencia total al asesinato de Isis Obed Murillo en Tegucigalpa. Uno podra hacer el contraste tambin entre el reportaje de abusos de derechos humanos en Irn y la falta de reportaje habitual de los asesinatos y violaciones cometidos por las fuerzas de los gobiernos de Mxico y de Colombia. Para muchas personas en Amrica Latina, la yuxtaposicin de los hechos en Irn con los acontecimientos en Honduras ha sido muy convincente y totalmente desfavorable, tanto al gobierno de Estados Unidos como a los medios corporativos en general. Los reportajes distorsionados y parciales de CNN probablemente abrieron los ojos para mucha gente que antes no reflexionaban sobre lo que miraron en aquel canal.

En Estados Unidos y sus pases aliados, casi todo el comentario sobre el golpe en Honduras, de todas partes del espectro poltico, gir alrededor de dos trminos impuestos por los poderosos intereses que apoyan el golpe. Primero, casi todo el comentario describi al Presidente Manuel Zelaya como izquierdista. Segundo, casi todo el comentario insisti sobre el tema irrelevante de la re-eleccin como si fuera algn tipo de explicacin congruente del golpe.

Veremos. Manuel Zelaya jams ha hablado de nacionalizar los medios de produccin en Honduras. Sera totalmente tendencioso describir a l como socialista. Cuando Manuel Zelaya necesitaba apoyo para manejar los graves problemas de seguridad energtica de Honduras fue el primero a pedir apoyo al gobierno de George W. Bush. Bush desinfl toda esperanza de una respuesta til. El caso del Presidente Manuel Zelaya es otro ms en que la poltica extranjera incompetente de Estados Unidos busca un clich exculpatorio para justificar su fracaso.

La trayectoria de Manuel Zelaya, en trminos de poltica pblica desde su tiempo como un funcionario gubernamental con responsabilidad en la reconstruccin despus de Huracn Mitch, ha sido de buscar cmo mejorar las condiciones de la mayora empobrecida de su pas. EL caso de Manuel Zelaya demuestra que ahora hemos alcanzado un punto en que una amplia gama de opinin, desde la derecha hasta la izquierda, piensa que acciones comprometidas para reducir la pobreza son de izquierda. Garantizar los derechos fundamentales a la salud y la educacin ahora es de izquierda.

Asegurar el acceso a crditos baratos para las mayoras empobrecidas ahora es de izquierda. Preocuparse por cmo estimular la produccin agrcola de pequeos y medianos productores ahora es de izquierda. Garantizar la seguridad energtica y alimentaria ahora es de izquierda. Sin embargo, ni una de aquellas polticas estara fuera de lugar en cualquier programa de gobierno en Norte Amrica o Europa.

El tipo de lgica que refleje de una manera tan intil el adjetivo izquierdista, como si fuera aplicable a un poltico como Manuel Zelaya, ahueca las palabras. Las convierte en cascarones vacos. Aquellos cascarones se ocupan por timadores como Barack Obama para confundir su pblico. Un uso tan corrupto del lenguaje reduce las posibilidades de comprensin a unas avenidas de miras estrechas, cuidadosa, ntida y engaosamente arregladas por los progenitores de la propaganda meditica corporativa, como los funcionarios del Centro para el Progreso Americano.

A pesar de la retrica eufrica usada por Manuel Zelaya, de vez en cuando, para alentar o quizs para seducir una parte de su audiencia nacional, en la prctica sus decisiones han sido de un nacionalista cntrico-quizs-
socialdemcrata muy parecido a Ramn Villeda Morales, otro presidente hondureo reformista derrocado por un golpe de Estado en 1963. Si uno ubica al Presidente Manuel Zelaya en una perspectiva que incluye su propia biografa poltica y, adems, la historia relevante de los ltimos cincuenta aos, que se le describa como izquierdista se parece a la barata, poco seria etiqueta desechable que es.

De igual manera, el tema de la reeleccin siempre ha sido completamente incongruente. Si el Presidente Zelaya quisiera participar en otra eleccin presidencial, lo ms pronto que lo podra hacer ser en 2013, aun si una posible futura Asamblea Constituyente hubiera logrado cambiar las normas electorales correspondientes. Sin embargo, la gran mayora de escritores han insistido en tratar el tema de la reeleccin como si fuera un motivo del golpe, ms all de un pretexto descarado, transparentemente deshonesto.

Fue la combinacin de aquellos dos trminos en el sentido de izquierdista busca reeleccin que ha permitido a los medios corporativos y muchos medios supuestamente progresistas de minimizar la importancia del golpe en Honduras. Se logr de esa manera entre otras disfrazar la ferocidad y profundidad de la ruptura de las normas democrticas en Honduras. Lo que ha sido un tremendo choque moral y emocional para la mayora de la gente en Amrica Latina se ve con mucho mayor tranquilidad desde afuera. En los medios corporativos los golpistas han hecho casi aceptable su iditico argumento que una consulta no vinculante podra ser anti-democrtica una estupidez pasmosa.

La administracin de Barack Obama ha quedado atrs en la reaccin continental de las mayoras que rechazan los trminos falsos de los medios corporativos y sus acompaantes progresistas. El motivo por qu han quedado atrs es que el gobierno estadounidense apoya los objetivos de los golpistas. Esos objetivos son varios e interconectados.

Uno es de impedir la participacin democrtica de la mayora empobrecida en la toma de decisiones que afectan sus oportunidades de tener una vida mejor. Su participacin acabara con el dominio completo de los recursos de Honduras por su oligarqua corrupta. Permitira la redistribucin necesaria de recursos a favor de las mayoras. Otro objetivo del golpe es de defender la ocupacin militar del pas que es una absoluta necesidad que acompaa la toma feudal del pas por su oligarqua tirnica.

Los fines desconocidos por sus comienzos

Anoche, Manuel Zelaya dio un ultimtum a los golpistas. Al hacer eso desenmascar el juego desleal de Barack Obama e Hillary Clinton con respecto a la farsa del dilogo mediado por el Presidente Oscar Arias en Costa Rica. Las actividades del domingo 19 de julio en Managua podran incluir declaraciones muy importantes para el futuro de Amrica Central. Como Fidel escribi en el ttulo de su reciente reflexin o muere el golpe o mueren las constituciones. Como otros han observado, no hace sentido tener elecciones nacionales si se puede instalar gobiernos de facto as no ms.

Desde su inicio hasta su termino, todava a ser decidido, el golpe de Estado en Honduras se ha mostrado un momento definitivo e histrico. La condena lenta y tibia de parte del gobierno estadounidense apenas esconde su apoyo para los objetivos del golpe. Han sido los gobiernos del ALBA que han galvanizado los dems gobiernos de la regin para tomar medidas contundentes contra los golpistas en Honduras. Dentro del pas el golpe ha provocado una resistencia no vista desde la gran huelga de 1954. Sea cual fuere el resultado de los acontecimientos en Honduras, si el Presidente Obama no rectifica su poltica actual, lo ms probable es que Estados Unidos vaya a terminar an ms aislado y con todava menos prestigio que en el tiempo de George W. Bush.


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