Hace unas buenas décadas, la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) producía una revista cultural y literaria llamada Canata . La dirigía en su mejor época el periodista y narrador Alfredo Medrano. El producto era de tal calidad que el mundo intelectual cochabambino, y el del país, tenía la satisfacción de contar con un órgano escrito que reflejaba lúcidamente la realidad social del momento, el debate político y las aspiraciones estéticas inmersos en el pensamiento local.
Vino luego una crisis apabullante, apabullando la generación de ideas, y mientras duró la decadencia neoliberal revistas como Canata eran un despreciable incordio en el festín de la frivolidad. En el largo interregno de la sentida ausencia, varios y vanos fueron los intentos de llenar el vacío dejado por “Canata”. Sin embargo la aparición de la revista Avatares, en marzo de este año, fue una gran noticia en el sentido de que la UMSS, a través de su Carrera de Comunicación Social, vuelve a poner su mirada en la cultura de su región como un imperativo de estos nuevos tiempos.

Una de las ilustraciones de la revista. - Los Tiempos Foto | Los Tiempos
Avatares es una palabra de origen hindú que responde al espíritu de la época, la del incesante cambio, con todos sus flujos y reflujos. Fernando Mayorga lo usó como el título de un libro que reúne algunos de sus más brillantes ensayos, y Xavier Jordán, el editor principal de la revista, lo adoptó como “una apuesta por la reflexión que se hace imprescindible para tratar de comprender los escenarios que estamos construyendo, y así captar mejor la fuerza de estos avatares”.
En esa línea, el primer número trae un contenido de exquisita calidad; pero sobre todo de una rigurosa lectura sobre ciertas realidades locales que emergen en un proceso lleno de avatares. Los editores han elegido una temática desde el margen, hasta meterse en lo más hondo de un supuesto submundo cultural, que de “sub” sólo tiene lo contrahegemónico como diría un encapuchado zapatista.
Libertad Pinto encabeza el índice con una mirada al mundo de la chola paceña migrante, madre y sustento de su familia, en el barrio de Huayra K’asa, bastión de pobreza, donde “el género es el sexo socialmente construido” en el sentido crítico de Simone de Beauvoir.
La médula de la revista está concentrada en los textos que Guery Fuentes e Ivonne Rojas han dedicado al underground que constituyen aquellas tribus urbanas atrincheradas radicalmente en la escena del rock metálico, y el más heavy de ellos que linda en el anarquismo más furibundo, una construcción societal y generacional presente activamente en los barrios del sur donde la resistencia política es una consecuencia de las nuevas identidades juveniles en esta “llacta” cosmopolita.
Otros valiosos temas, como el carácter marginal del periodismo cultural que con fervor suicida practica el noble Santiago Espinoza, o sobre la digitalización de las acciones intercomunicativas entre jóvenes “cochalas” según Marcelo Rodríguez, Marcelo Guardia, Yuri Torres y Daniela Carrasco, son también Avatares.
Esperamos el segundo número y sin duda será tan bienvenido como el primero.
Wilson García Mérida es periodista independiente boliviano.