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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2009

El jurista italiano Fabio Marcelli afirma en Canarias hay que redoblar la presin internacional sobre el caso
Los Cinco son continuadores de la lucha por la justicia de Cuba; ellos no defendan slo a su pas, defendan a la Humanidad

M.L. Gonzlez
Rebelin


Su hoja curricular desglosa que Fabio Marcelli es primer investigador en el Instituto de Estudios Jurdicos Internacionales del Consejo Nacional de Investigaciones de Roma, vicesecretario de la Asociacin Internacional de Juristas Demcratas, miembro del Consejo de administracin de la Asociacin Europea de los Juristas para la Democracia y los Derechos Humanos en el Mundo y presidente del Centro de Investigacin y Elaboracin para la Democracia (CRED).Su prctica afirma que le preocupa y le ocupa el Derecho en todas sus facetas, desde las leyes que lo materializan hasta el concepto filosfico que guarda.

En das pasados Marcelli visit Canarias para abordar, entre otros, el tema de los Cinco cubanos presos en Estados Unidos por defender a su pas del terrorismo organizado de la Florida. Bajo el ttulo Estados Unidos y la Justicia?, que convocaba a un acto organizado por la Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos (*) , el jurista italiano repas los hechos que caracterizan en el caso de Ren Gonzlez, Ramn Labaino, Fernando Gonzlez, Antonio Guerrero y Gerardo Hernndez. Su conclusin es rotunda: Con los Cinco no se ha cometido slo una injusticia, sino un crimen contra el ser humano.

Precedentes

Durante su exposicin, el jurista italiano habl de las acciones que haban conducido a la detencin de los revolucionarios cubanos y, en este contexto, detall algunos de los ataques terroristas dirigidos contra Cuba con la complicidad necesaria del Gobierno de los Estados Unidos, que jams ha perseguido a sus autores materiales.

La voladura del avin de Cubana de Aviacin en 1976 - dijo- es un ejemplo claro de esta complicidad. Se ha probado, incluso con confesiones expresas de ambos, que Carlos Posada Carriles y Orlando Bosch, estuvieron detrs del asesinato premeditado de las 73 personas que viajaban en esa aeronave. El criminal que coloc la bomba declar cumplir rdenes directas de Bosch, quien, a su vez, no dud en afirmar que se trataba de un acto de guerra legtimo porque la compaa Cubana de Aviacin perteneca a Cuba y, por tanto, a su Gobierno. Pues bien, Bosch nunca ha sido detenido y Carriles, que tambin asumi haber ideado ese ataque, aparte de otros muchos, incluidos varios intentos de asesinato contra Fidel Castro, slo ha pasado por las crceles de EEUU como acusado de delitos migratorios, lo cual evidencia cul es la verdadera cara de la administracin de justicia de ese pas.

Idntica lnea de consentimiento tcito -dijo Marcelli- se mantuvo a lo largo de los aos, recrudecindose en los 90, cuando las acciones terroristas contra Cuba aumentaron de forma notable. Mi compatriota Fabio Di Celmo fue una de las vctimas de ese repunte del crimen organizado contra Cuba. l viaj a la isla como turista, en 1997, y cay asesinado en el hotel donde se hospedaba, por la explosin de una bomba colocada por agentes de los grupos mafiosos radicados en la Florida a los que en ningn momento se investig. Por eso los Cinco se infiltraron en esos grupos, para investigar sus actividades criminales y obtener pruebas de ello. Cuando las consiguieron, los Cinco informaron al Gobierno de Cuba, que, a su vez, las traslad a la administracin estadounidense, cuya reaccin (contraria a la obligacin que tienen todos los Gobiernos de cooperar contra el terrorismo) fue meter en la crcel a quienes las haban obtenido.

Juicio

Ah empez una odisea que an no ha terminado. Con esta frase defini Fabio Marcelli el proceso judicial de Ramn Labaino, Fernando Gonzlez, Gerardo Hernndez, Antonio Guerrero y Ren Gonzlez.

Antes, por espacio de casi ao y medio, los Cinco estuvieron confinados en celdas de aislamiento de 2x2 metros, llamadas el hueco (the hold), sometidos a condiciones inhumanas que pretendan quebrar su moral, romper su posicionamiento firme y que se acusaran entre ellos de los cargos que les haban adjudicado a cada uno.

En este punto, el vicesecretario de la Asociacin Internacional de Juristas Demcratas hizo especial referencia a que en EEUU no existe lmite para la prisin preventiva lo cual dice mucho de las bases sobre las que se asienta su sistema judicial y resalt la conciencia revolucionaria de los Cinco, que siempre mantuvieron, tal y como qued probado despus en el juicio, que no haban buscado ni tenido acceso a informacin relacionada con la seguridad nacional de EEUU; que nicamente haba actuado para defender a su pas y a su pueblo.

En lo referente al juicio penal y a las condenas, el experto italiano denunci el hecho de que el jurado fuera elegido en base a su posicin poltica declarada contra Cuba. En funcin de ello, -dijo-, no hay que dudar en decir que la ultraderecha y la mafia criminal de la Florida (que controla y forma parte de las instancias de poder en EEUU) condicionaron el proceso y lo convirtieron en un juicio poltico en el que no existieron garantas legales, no se observaron las normas del debido proceso, no se respetaron los derechos de los abogados defensores, que no tuvieron acceso a los documentos de la acusacin, y se violaron todo tipo de derechos fundamentales de los acusados.

Marcelli, que acudi como observador a varias de las sesiones de la apelacin presentada por la defensa de los Cinco, afirm que en lugar de proceder a su detencin, a estos hombres debieron proponerlos para un premio internacional de Paz, pues resulta evidente que no estaban defendiendo slo a Cuba; estaban defendiendo a la Humanidad de la prctica organizada del terrorismo. Lo que han hecho con ellos es, ms que una injusticia, un crimen.

Tambin en torno al proceso, Fabio Marcelli explic al pblico asistente a su conferencia que el clima, marcadamente anticubano, de la ciudad elegida para celebrar el juicio haca imposible la objetividad del mismo pero que, pese a las peticiones hechas por la defensa referidas a un cambio de sede, stas haban sido denegadas una y otra vez, contraviniendo no slo las leyes internacionales al respecto ,sino la propia jurisprudencia de Estados Unidos, en concreto la Enmienda 8 de su Constitucin.

Dichas irregularidades, unidas a la resolucin del Grupo de Trabajo de la ONU sobre detenciones arbitrarias, que ya haba declarado ilegal el arresto de los cubanos, llevaron al Panel de tres jueces del Onceno Circuito de Atlanta a dictaminar, en 2005, que el juicio y las sentencias de los Cinco tenan que ser anulados; una decisin que, contrariamente a la norma, fue rechazada por el pleno de jueces del ese Circuito, justo un ao despus, con lo que a las aberraciones legales ya cometidas se una la violacin del artculo 14 del pacto de derechos Civiles y Polticos de Naciones Unidas segn el cual todo imputado tiene derecho a un juicio objetivo.

A partir del veredicto de los jueces de Atlanta -sigui exponiendo Marcelli-, la defensa de los Cinco present una nueva apelacin que fue resuelta en junio de 2008 por un panel distinto al que dictara sentencia en 2006, ratificando la mayor parte de condenas salidas del juicio de Miami, y dictando la revisin de algunas de ellas por la misma jueza que actu en 2001.

Frente a este hecho -dijo-, slo quedaba hacer un recurso a la Corte Suprema de Estados Unidos al que se adjuntaron unos doce documentos, Amicus Curiae , suscritos por abogados, profesores de universidad y juristas del mundo entero, incluidos diez premios Nobel, detallando todas las irregularidades y violaciones de derechos que han concurrido en este caso. La respuesta fue desconocer el recurso, ignorar el clamor internacional y considerar que el asunto no tena la importancia suficiente como para que la Corte interviniera. Lo peor es que no poda esperarse nada distinto

Dos cadenas perpetuas

El caso de Gerardo Hernndez, por la gravedad de las condenas a las que se enfrenta ocup un tiempo especial en la intervencin de Fabio Marcelli.

Segn Marcelli, la argumentacin fue que el acusado haba llegado a un acuerdo con el Gobierno de Cuba para derribar un avin estadounidense en el que murieron cuatro personas, en 1996.

Varias cuestiones es necesario aclarar en torno a este argumento. En primer lugar, distintas avionetas procedentes de EEUU haban sobrevolado ilegalmente el espacio areo cubano en esas fechas, lo cual supona un atentado contra la seguridad del pas. Cuba estaba legitimada, como nacin soberana, para responder ante tal agresin, y lo hizo publicando en distintos medios de comunicacin estadounidenses la prohibicin expresa de Cuba a que dichos vuelos volvieran a repetirse. Fue eso precisamente, la reiteracin de dichos vuelos, lo que llev a Cuba a defenderse y a derribar a uno de los aviones que invadi su territorio, con lo cual, qued probado que no haba existido acuerdo previo entre Gerardo Hernndez y el Gobierno cubano para actuar en este caso. Sin embargo, lo ms llamativo es que aunque ese acuerdo hubiera existido, el hecho no implicaba directamente a Gerardo en el derribo del avin, con lo que condenarlo por ello no tiene fundamento legal alguno.

En cuanto a la otra baza de la acusacin, la de espionaje y atentado contra la seguridad nacional de EEUU, en el juicio se demostr (incluso a travs de las declaraciones de expertos militares estadounidenses) que ni Gerardo, ni ninguno de sus otros compaeros haban entrado en contacto con informaciones relativas a la seguridad de ese pas, lo cual dejaba en evidencia la falsedad esta lnea acusatoria.

Todo lo anterior -termin diciendo el jurista italiano- pone de manifiesto la intencionalidad del Gobierno estadounidense de emplear cualquier artimaa para intentar doblegar a la Revolucin cubana, o a cualquiera de los que la representan y defienden.

Lo que queda por hacer

En otro orden de cosas, y refirindose al nuevo presidente de EEUU, Marcelli afirm que el cambio de rostro en el Gobierno norteamericano no ha significado nada nuevo en el tratamiento de este asunto. Ni siquiera las esposas de Ren y Gerardo han recibido visas para poder visitarlos, y llevan casi once aos sin poder hacerlo. Esto es un derecho humanitario que les ha sido negado a estos hombres y constituye una ms de las violaciones de derechos que se dan en torno ellos. Pues bien, si esa aberracin no ha sido rectificada, no parece que Obama vaya a cambiar ningn punto en este caso, aunque sea un reclamo expresado por instancias como el Parlamento Europeo o por organizaciones como Amnista Internacional.

Tras el ltimo pronunciamiento de la Corte Suprema estadounidense, la va jurdica est agotada y ahora slo queda redoblar las acciones que se hagan desde las organizaciones de solidaridad, que son cientos en todos los continentes. Tambin cabe pensar en que el tema pudiera colocarse en la agenda de Naciones Unidas, pero eso llevar ms tiempo y entre tanto no se puede permanecer en silencio

La solucin de este caso, la libertad de los Cinco, vendr de la mano de la lucha poltica de los pueblos.

Para finalizar su charla en Canarias, Fabio Marcelli habl de la labor de alfabetizacin que desarrollan los Cinco en las distintas crceles donde cumplen sus condenas. Ellos -dijo ya fuera de micrfono- son los mejores continuadores del espritu de lucha por la justicia que simboliza Cuba.

(*) Nota : El prximo domingo, 26 de julio, la Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos conmemorar el 56 aniversario del asalto al Cuartel Moncada con una nueva edicin de la Fiesta Internacionalista que organiza desde 1999. La actividad tendr lugar en el parque de la Casa de la Condesa de Jinmar (Telde) y servir tambin como homenaje a los 50 Aos de la Revolucin cubana.



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