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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-07-2009

Los 'astroturfers'* negacionistas del cambio climtico deberan dejar de ocultarse en la red detrs de pseudnimos

George Monbiot
The Guardian

Para evitar que las compaas del petrleo, el carbn y la electricidad inserten furtivamente sus opiniones en los medios, necesitamos que los comentaristas de los blogs sean responsables de lo que dicen


Cuando The Guardian lanz su campaa Comentar es gratis, fue uno de los acontecimientos ms interesantes del periodismo que yo haya presenciado. De repente, todos podan participar. Los columnistas y los grandes escritores dejaron de ser la voz de Dios: inmediatamente se les poda desafiar, corregir, pedir cuentas. Quien tena algo que decir, poda decirlo; expertos de todos los campos y de todos los ligares del mundo podan utilizarlo.

Las primeras discusiones fueron estimulantes, fascinantes, emocionantes. A m me forzaron a mejorar mis acciones, a intentar cerrar los huecos de mi pensamiento, a considerar con mayor cuidado los argumentos antes de expresarlos. Pareca como un ejercicio de educacin mutua: un seminario freiriano del tipo yo soy demasiado joven para haber tenido experiencia, pero que siempre me pareci que era el camino que haba que recorrer.

Sigue habiendo algo de esto en las cadenas de comentarios: siempre que tengo tiempo para leerlos todos, encuentro algunos que me ensean algo nuevo, me ofrecen historias y vnculos interesantes, o me fuerzan a reconsiderar las cosas que he dicho. Pero, cada vez ms, esos comentarios son gemas entre la escoria.
Particularmente en el sitio medioambiental del Guardian, y en menor medida en los dems foros, la discusin considerada se ha ahogado en una marea de incoherencias y vituperios. Varios cientos de comentaristas parecen metidos en una competicin para alcanzar los lmites exteriores de la estupidez. Comentan con tanta frecuencia y tan a voz en grito que el debate parece haber desaparecido de esos foros, mientras que los otros comentaristas, disgustados, los han abandonado. La cosa ha llegado a tal punto que ya no me molesto en leer ms all de la primera pgina de comentarios. Simplemente, es demasiado deprimente.

El modelo, por lo que concierne a los problemas medioambientales, es siempre el mismo. Puedes plantear cualquier cuestin que quieras, presentar un dossier con informacin nueva, desplegar un argumento nuevo, ofrecer una revelacin sorprendente. Los comentarios que se producen casi parecen escritos con anterioridad. Menciones o no el tema, un gran nmero de ellos se concentra en el cambio climtico... o ms bien en negar su existencia. Otra parte se concentra en atacar el origen y el estilo de vida del autor. Muy pocos se refieren al tema del artculo.

Creo que gran parte de esto es simplemente idiotez: el parloteo infantil de personas que no saben cmo entrar en el debate. Muchos de los negacionistas parecen haber cado en el absurdo producido por los negacionistas profesionales del cambio climtico, adoptando su retrica y mtodos. Pero no es plausible suponer que esto es todo lo que est sucediendo. Como document por extenso en mi libro Heat, y muestran sitios como DeSmogBlog y Exxonsecrets, existe una campaa amplia y bien dotada de fondos por las compaas del petrleo, el carbn y la electricidad destinada a insertar sus opiniones en los medios de comunicacin.

Tienen dos modos de operar principales: pagar a personas para que se enmascaren como expertos independientes y pagar a personas para que se enmascaren como miembros del pblico. Estos falsos "ciudadanos interesados" afirman estar preocupados por una conspiracin de los gobiernos y los cientficos destinada a subir los impuestos y restringir su libertad con el objetivo de abordar un problema que no existe. Esta tctica se denomina astroturfing. Es una tcnica bien ensayada, desplegada tambin extensamente por la industria tabaquera. Se paga a una compaa de relaciones pblicas para crear un falso movimiento de base (astroturf), compuesto por personas que cobran por sus servicios. Forman un lobby contra los intentos del gobierno de regular la industria y tratan de acallar y desacreditar a las personas que llaman la atencin hacia los problemas que las corporaciones quieren que el pblico ignore.

Considerando hasta qu punto han llegado esas compaas para insertarse en publicaciones donde corren el riesgo de quedar al descubierto, es inconcebible que no hagan uso de las cadenas de comentarios del Guardian, donde estn protegidos por el anonimato de los comentaristas. Algunos de ellos cobran para extender sus insensateces, pero con el sistema actual no tenemos medio de saber quines son.

Hace dos meses le unos comentarios de una persona que usaba el alias de scunnered52, cuyo tono y contenido me recordaron el material publicado por negacionistas profesionales. Le cit directamente, preguntndole "Es correcta mi sospecha? Me podra proporcionar una identidad verificable para asegurarme de que me equivoco? " Repet mi desafo en otra cadena de comentarios. Us mtodos de distraccin y evitacin en sus respuestas, pero no respondi a mi pregunta, ni siquiera se refiri a ella, por lo que me qued la impresin fundamentada de que mi sospecha era correcta.

Entonces, qu podemos hacer para evitar que estas cadenas de comentarios se conviertan en el campo de juego de intereses corporativos ocultos? Mi opinin es que todo el mundo debera tener la libertad de decir lo que quiere. Nunca he pedido, ni lo har, que se quite un comentario. Creo que no deberan tener moderacin, salvo para proteger al Guardian de las ridculas leyes antilibelo. Pero tambin creo que todos los que comentan deberan ser responsables de lo que dicen: dicho de otro modo, el resto de nosotros deberamos saber quines son. Al ocultarse detrs de pseudnimos, los comentaristas no se ven expuestos al peligro de daar su reputacin diciendo insensateces. Los astroturfers pueden adoptar cualquier nmero de identidades, publicando quizs con varios nombres en la misma cadena. Nosotros no sabemos si estamos leyendo opiniones o propaganda corporativa. Adems, se da aqu una asimetra: ustedes saben quin soy; de hecho, algunas personas de estas cadenas parecen saber sobre m ms que yo mismo. Pero yo no tengo ni idea de con quin estoy discutiendo.

Algunas personas objetan que la verificacin de las identidades podra exponer a los comentaristas al riesgo de ser rastreados y atacados. Eso es absurdo. No hago un secreto de mi paradero y en estas pginas atraigo ms controversia que casi nadie, pero nunca he sentido que corra un riesgo. Ni siquiera cuando en los primeros meses de la guerra de Irak reciba casi todos los das mensajes de correo electrnico en los que amenazaban con matarme, mutilarme y torturarme. A pesar de todos los enfados del ciberespacio, la gente no se lo toma tan en serio como para llevarlos al mundo real.

Qu podemos hacer? Amazon previene que la gente revise sus propios trabajos exigiendo el nmero de la tarjeta de aquellos que quieren comentar. Es este el camino correcto o hay un modo mejor de hacerlo? Qu opinan?

*(N. del T.) astroturfers es el trmino que denomina a los que cobran de una compaa para, profesionalmente y a tiempo completo, enredar en los foros con las tcticas conocidas (numeroso hipervnculos a pginas que en realidad no son cientficas, provocaciones claras, etc.) para que no se hable del tema propuesto en el foro.

Traducido para Globalzate por Vctor Garca
http://www.globalizate.org/monbiot120709.html

Artculo original:
http://www.guardian.co.uk/environment/georgemonbiot/2009/jul/08/climate-denial-astroturfers-pseudonyms



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