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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2009

Sobre el MPT y una izquierda revolucionaria en ciernes
Todo en la izquierda chilena es un proyecto

Ariel Ziga
Alterinfos.org


Debido a la publicacin en mi bitcora de informacin sobre el MPT, (Movimiento de los Pueblos y de los Trabajadores) he recibido muchas preguntas de las cuales me debo hacer cargo pese a no tener ningn puesto en dicha organizacin. En rigor, slo soy un simpatizante ms. Pero desde esa marginalidad tengo una posicin informada respecto de ella y en algo puedo satisfacer la curiosidad, al menos la de mis escasos lectores.

En un texto que an no ve la luz, y que cuando lo haga avisar oportunamente, se relata la historia de la organizacin de la oposicin a la dictadura desde el PRODEN (Proyecto de Desarrollo para un Consenso Nacional), hasta lo que ha sido nuestro golem, la Concertacin de los Partidos por la Democracia. El autor de dicho texto en un momento reflexiona en torno a todo lo que se ha hablado y escrito respeto a la violenta y efectiva represin de Pinochet a esos movimientos pero lo poco sobre las disputas provincianas de poder que debilitaron a esas estructuras mucho antes pudieran consolidarse. Problemas entre guatones y chascones en la DC que llevaron a un biunvirato entre Aylwin y Valds que luego desembocaron en la Alianza Democrtica y finalmente en el PRODEN. Todo eso ocurra en la trastienda, oculto por el mismo velo informativo de la dictadura.

En 1983 el pas arda, y no era porque de pronto todos eran allendistas, era porque haba hambre. El objetivo de echar al dictador se cumpla con una mnima unidad en la cpula pues el desempleo y el resentimiento haran el resto. Adems Pinochet no dispona de un poder absoluto y era constantemente asediado por Jarpa y Mathey, luego de Leig. Tanto en el PRODEN como en la Alianza Democrtica se margin a los grupos que adheran a la resistencia violenta, y por una cuestin tctica a los representantes de ideas que propagarlas era considerado delito debido al artculo 8 de la Constitucin derogado en 1989. Estos ltimos se reagruparon en el MDP.

Sin ser revolucionarias las organizaciones que llamaron a las primeras protestas era tal el caudal de descontento con que contaban que pronto, a costa de muchas vctimas y sufrimiento, desestabilizaron al rgimen obligando a que decretara el estado de sitio y se ocuparan las ciudades por militares. Todos, desde liberales hasta marxistas compartan el mismo objetivo a corto y mediado plazo: Derrocar a Pinochet y derogar la constitucin del 80. Por su inicial desencuentro, y disputitas de poder entre quienes asumiran el poder una vez sacado el tirano, se desaprovech la oportunidad y se tuvo que llegar a la derrota vendida de empate de 1988-1990. (1990-2009)

Es cierto que algunos presionaron desde la Alianza Democrtica para quitarle el tiraje a la chimenea pues se haba despertado al cuco, al rotero, y eso haca imposible gobernar tal cual ellos queran. No olvidemos que eso mismo lo intent la DC en 1973 pues crea que Pinochet le entregara el poder a ellos entre un par de semanas y un par de meses despus del bombardeo a la Moneda. Aqu ocurri algo parecido, necesitaban presionar a Pinochet, arrojando las hordas del hambre y la desesperacin a la calle pero una vez instalados los barbaros en el poder Qu aseguraba que se lo regresaran?

Desde el principio existan, por lo tanto, divergencias tcticas y estratgicas, entre un amplio grupo superficialmente homogneo. Y dichas diferencias no eran entre ateos materialistas y cristianos, tampoco entre comunistas y democratas cristianos, o entre militantes de partidos y sindicalistas, sino que entre demcratas y aristcratas; entre quienes aguantaban a las pepas de la sanda de la revuelta antidictatorial y entre quienes no daran un paso en falso que arriesgara sus inveterados privilegios.

Ni en 1973 Chile ha estado tan cerca de una revolucin como en esos das, el riesgo, para todas las dirigencias, era que esa revolucin terminara con todos los tiranos y con todos los privilegios incluyndolos. Ante ese riesgo una mayora transversal de las organizaciones antidictatoriales estaban en el bando de la dictadura y eso se hizo carne en la conformacin de la Concertacin y sus cuatro gobiernos sucesivos: La consolidacin de un modelo aristocrtico populista urbano, como he denominado en otras ocasiones capitalismo de tercera va es decir, el populismo ms avanzado y descarado que se conozca en el cual iglesias (el acuerdo va ms all del catolicismo), las fuerzas armadas (en las que se incluye la Polica), los grupos econmicos (a los cuales denomino macroempresariado), la burocracia y los polticos tradicionales (que son agentes de esos intereses y que en vez que perder su trabajo lo han conservado con suculentos aumentos) se estructuran como clase dirigente para aprovechar de las ventajas de una mano de obra y recursos naturales que yacen en un pas. Los nostlgicos dirn que se me olvidan los intereses imperiales o imperialistas, no es un olvido, tanto las iglesias (insisto, no slo la romana), las fuerzas armadas y el macro empresariado responden a intereses trasnacionales, deslocalizados, desnacionalizados, eso hace de muchos de los argumentos antimperialistas nada ms que un cuento Chino.

La izquierda en esa poca, tanto la internacional como la nacional, ya estaba liquidada. A la izquierda chilena se la haba destruido mediante el exterminio de sus dirigentes y la criminalizacin de sus valores. Se exterminaron a las cpulas del MIR, PS y PC, en ese orden. Al resto se lo exili contaminando el socialismo vernculo con la ortodoxia de oriente y la hiperrenovacin de occidente. El pueblo por s solo, sin dirigentes, estaba capacitado para luchar por la emancipacin pero las dirigencias, desde liberales a marxistas, no estaban capacitados para asumir el control por lo tanto se avocaron, desde sus distintas trincheras, a desmovilizar. Extorsionaban a Pinocho con el fantasma del pueblo mientras rezaban a dios y diablo por que dicho fantasma no se hiciera real.

Para cuando se derrib el muro de Berln no slo Rusia estaba desahuciada sino que tambin un trabajo centenario de organizacin poltica que condujo al Frente Popular y a la Unidad Popular. La izquierda estaba aniquilada, las conquistas laborales se conservaran por una mera cuestin de gobernabilidad de la clase macroempresarial. Desde entonces una falsa discusin, un continuo de charchazos de payasos, copa la agenda informativa. Unos ofician de malos y otros de buenos; los malos proponen flexibilizar el mercado del trabajo, algo as como derogar el apolillado cdigo del trabajo librando todo a las reglas del mercado como en China; los que hacen de buenos defienden la constitucin y el cdigo del trabajo de la dictadura.

Luego de casi 36 aos de vigencia absoluta de un rgimen aristocrtico, adems desptico, que controla a un pas urbanizado casi igual que a un fundo; donde unos mandan y otros obedecen; donde algunos ni siquiera tienen derecho a voz; donde no rige ni siquiera la ley de la selva; donde algunos gobernantes han abusado de la paciencia y la tontera de algunos ciudadanos presentndose como democrticos cuando slo buscan aprovechar el caudal poltico de las masa inculta.

En fin, de izquierda no queda nada, absolutamente nada.

Todo en la izquierda es un proyecto, no slo su eventual triunfo poltico sino que su misma organizacin y hasta su doctrina.

El MPT es una continuacin del MDP? Esperemos que no, ms bien luchemos porque as no sea. Luchemos por inventar una izquierda en vez que tratar de resucitar el ptrido cadver junto a sus cursis canciones y pulgientos chalecos artesa.

En el apuro por derrocar a Pinochet, en la urgencia, se desperdici un capital poltico que no volver de la noche a la maana. Los hijos de los que se jugaron la vida en las barricadas no creen en los compaeros porque muchos de ellos los dejaron abandonados en el pavimento persiguiendo carguitos como una meretriz busca los polvos. Esto no ocurri hace un par de das con Teillier y Arrate, eso se consolid en 1988 pero ya era normal a finales de 1983.

El MPT no debe ser tampoco la continuacin de ese corpus sine animus que ha sido el Ni Juntos Podemos. Tampoco la materializacin de la fantasa de la ultra izquierda situacional [1] de campus y casas con piscina.

Cuando digo que simpatizo con el MPT quiere decir que me considero un actor de cambio, alguien que puede colaborar en la construccin de dicha organizacin. Un trabajo que quiz demore mucho ms que un par de dcadas, pero que en algn momento debe comenzarse.

Cuando digo que hay que crear a la izquierda es porque pienso que los humanos somos capaces de inventarnos un destino, y as como no somos esclavos de los diez mil aos de explotacin que nos antecede, tampoco le debemos reverencia a nadie pues somos libres de trasformar al mundo radicalmente. Nuestro lugar, si est en alguna parte, es en el futuro. Ya actuaron los Bakunin, los Marx, los Lenin, los Guevara, y ya fracasaron calamitosamente, es la hora que nos hagamos cargo de nuestro destino. Conocer la historia es indispensable, pero no nos debemos a ella.

Notas

[1] Se le denomina homosexualidad situacional a la conducta sexual entre el mismo gnero que se produce en contextos en que no se puede acceder a los de otro gnero. Esto ocurre en monasterios, conventos, crceles, internados, etc. Cuando termina la situacin que los llev a la prctica homosexual continan o comienzan una vida heterosexual. En las universidades muchos nios juegan a revolucionarios pero cuando vuelven a la vida real continan siendo lo que son sus padres. Con las herramientas de poder que los dot la academia incluso ascienden en la pirmide de la explotacin. Muchos se dedican incluso a rentabilizar esa fase revolucionaria, ese pecado de juventud, ya que muchos organismos empresariales y estatales remuneran genersamente la prediccin de conductas colectivas lo que requiere de la comprensin de jergas y costumbres.

 



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