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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-08-2009

Televisiones pblicas y privadas

Pascual Serrano
Rebelin


El 30 de julio se produjo una curiosa ancdota televisiva. Ese da fue noticia la amenaza del responsable de prensa del Ministerio de Trabajo espaol a un periodista de TVE. Tras una rueda de prensa del ministro, el funcionario de prensa, indignado con un redactor de Televisin Espaola que insista en preguntar al ministro, le espet: Voy a quejarme porque lo has hecho muy mal. Es ms, voy a pedir [sic] quin eres para evitar que vengas a este ministerio en la medida de lo posible. Muchas crticas sealaron que lo sucedido era una prueba del partidismo de los medios pblicos a favor del gobierno, una vez ms se demostraba que la televisin pblica y, por extensin, los medios del Estado estn bajo el control del gobierno de turno que se poda permitir vetar a un periodista porque no era de su gusto. Quienes as acusan olvidan que quien difundi las imgenes de las presiones gubernamentales fue el propio medio pblico, Televisin Espaola, lo que, en mi opinin constituye la mejor prueba de que no aceptaron la presin y as la denunciaron. Supongamos una situacin parecida que tenga como protagonista al dueo de una televisin privada y a un periodista de esa televisin. Seguro que no nos imaginamos la difusin en Cuatro de una presin similar de la familia Polanco a un periodista de esa cadena, o en Antena 3 una presin de la familia Lara.

El caso italiano puede ser un buen objeto de estudio. En ese pas, el primer ministro, Silvio Berlusconi, es propietario del Grupo Fininvest, el cual controla la empresa Mediaset, duea de las cadenas televisivas Rete Quattro, Italia Uno y Canale Cinque. Si bien esta ltima se intenta presentar con una cierta independencia en su lnea informativa, la realidad es que las tres se caracterizan por su apoyo incondicional al dueo, es decir, a Berlusconi. Al mismo tiempo el Estado italiano es propietario de las cadenas RAI1, RAI2 y RAI3. Aunque la calidad de estas televisiones ha bajado mucho durante los gobiernos de Berlusconi con el objetivo de conseguir que las audiencias emigren a los canales del primer ministro, su nivel de incondicionalidad poltica al gobierno es menor que en las privadas de Berlusconi. Incluso RAI3 mantiene un mayor perfil de izquierdas, en virtud de un acuerdo histrico de reparto de lneas editoriales entre los tres canales pblicos. Ello es posible porque existe una comisin de vigilancia parlamentaria que nombra a siete consejeros de los nueve que integran el consejo de la corporacin de la televisin pblica italiana. Por tanto en Italia el objetivo no es lograr televisiones pblicas al servicio de un gobierno, sino intentar jibarizarlas para que sean las privadas las que tengan el poder y cumplan la funcin de lealtad gubernamental.

En Espaa tambin se intenta un control plural y democrtico de RTVE. Segn la legislacin, las Cortes Generales elegirn los doce miembros que integran el Consejo de Administracin de la Corporacin RTVE, dos de ellos sern a propuesta de los dos sindicatos ms representativos de la corporacin. Otro elemento de participacin pblica de nuestra televisin pblica es la existencia del denominado derecho de acceso, consagrado en la Constitucin y que establece que los medios pblicos deben reservar parte de sus programacin para contenidos propuestos por partidos polticos, movimientos sociales o sindicatos. Es verdad que no se est poniendo suficientemente en prctica, algo que debemos denunciar, pero donde nunca se har porque no existe ninguna garanta legal que lo establezca es en los medios privados.

Tampoco negaremos que, a pesar de todo, las televisiones pblicas no cuentan con los mecanismos de participacin democrtica que todos desearamos, y que el poder de los gobiernos en muchas ocasiones es excesivo. Lo que es indiscutible es que los profesionales de las televisiones privadas nunca podrn denunciar y mostrar en pantalla los intentos de presin por parte de sus propietarios. De modo que la verdadera independencia y pluralidad, o viene de los medios de comunicacin pblicos o no vendr nunca.

Pascual Serrano acaba de publicar Desinformacin. Cmo los medios ocultan el mundo . Junio 2009. Editorial Pennsula .

www.pascualserrano.net



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