Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2009

En Nicaragua, las cuatro vidas del sandinismo

Hernando Calvo Ospina
Le Monde Diplomatique

En momentos en que la palabra revolucin hace su reaparicin en Amrica Latina, Managua celebra el treinta aniversario del fin de la dictadura de los Somoza. Despus de haber llegado al poder por las armas en 1979, resistido la agresin estadounidense, y estar en la oposicin, el Frente Sandinista de Liberacin Nacional (FSLN) est de nuevo en el gobierno desde el 2006. Sin dejar de ser un partido de izquierda, a veces su pragmatismo lleva a confusiones y maltrata su imagen.


No me rendir y aqu los espero. Yo quiero patria libre o morir. Fue la respuesta de Augusto Csar Sandino a la carta que le haba hecho llegar el jefe militar estadounidense, instalado en Nicaragua, donde lo amenazaba de perseguirlo hasta la muerte si no depona las armas. Para esa fecha Nicaragua ya haba sido objeto de varias invasiones estadounidenses, siendo la primera entre 1854 y 1856. El Reino Unido tambin trataba de apoderarse de su costa Atlntica. Ambas potencias vean a ese territorio centroamericano como esencial para la construccin de un canal interocenico. El que finalmente ser construido por Panam.

Con el pretexto de ayudar a dirimir confrontaciones polticas y militares entre liberales y conservadores, el secretario de Estado Philander C. Knox, envi tropas en septiembre 1909, las que se quedaron hasta 1925. Al ao siguiente ms de cinco mil marines vuelven a desembarcar, y permanecern hasta 1933. La razn esgrimida en esta ocasin era que agentes bolcheviques mexicanos queran apoderarse de la nacin.

Sandino era uno de esos agentes . Aunque se deca liberal, desde 1927 haba tomado las armas no solo para combatir al ocupante extranjero, al que catalogaba de imperialista y banda de cocainmanos , sino a la lite liberal-conservadora a la que sealaba de opresora, explotadora, racista y vende patria. Sandino, cuenta el socilogo Orlando Nez, retom las ideas y la bandera rojinegra de los anarco-sindicalistas mexicanos, el pensamiento clasista del salvadoreo Farabundo Mart1. En sus escritos dej plasmada la necesidad de la integracin latinoamericana, como lo haba soado Simn Bolvar, la incorporacin de indgenas a las luchas polticas, y no exclua la alianza con empresarios patriotas para enfrentar al imperialismo estadounidense.

Humilladas por las humildes guerrillas de Sandino, el general de hombres libres , las tropas invasoras se retiran en 1933. Estados Unidos caa en la Gran Depresin, y mantenerlas era muy costoso. Atrs dejan organizada una Guardia Nacional dirigida por Anastasio Somoza, un militar formado en las academias estadounidenses. Es cuando Sandino, acepta una negociacin con el gobierno nacional. El 21 de febrero de 1934, al salir de una recepcin ofrecida por el presidente Juan Bautista, es detenido y asesinado. Pocos aos despus Somoza reconocer que el embajador estadounidense, Arthur Bliss Lane, haba dado la orden.

Bajo la tutela de Washington se instaur la dictadura de la dinasta Somoza, la que dur ms de cuatro dcadas: Anastasio (1936-1956), Luis (1956-1963) Anastasio Jr. (1967-1979).

Las luchas de Sandino no cayeron en saco roto. En 1960, al calor de la revolucin cubana, y guiados por los idearios de Sandino, Carlos Fonseca Amador, Tomas Borge Martnez y otros intelectuales daran nacimiento al Frente Sandinista de Liberacin Nacional (FSLN). Durante varios aos los xitos de esta guerrilla serian bien modestos debido, principalmente, a la inexperiencia en la relacin con la poblacin rural. Casi paralelamente, y por causa de los abusos y la concentracin de poder de la familia Somoza, totalmente sometida a los intereses estadounidenses, fue produciendo el descontento de un sector de la burguesa. Este calcula que una alianza con el FSLN le permitira desembarazarse del dictador, y recuperar los espacios perdidos o negados. Por su parte, el Frente ve que ese acercamiento podra facilitarle avances a su estrategia. La suma del movimiento de cristianos de la Teologa de la Liberacin, la Iglesia de los Pobres, fue decisiva. As se converge en un proyecto de unidad nacional contra la dictadura. Mientras la represin creca, las espectaculares acciones militares del Frente levantaban simpatas por el mundo. Ni el gobierno estadounidense de Jimmy Carter (1977-1981) pudo seguir sosteniendo a los Somoza: la insurreccin armada triunfa el 19 de julio de 1979.

La revolucin sandinista se convirti en punto de referencia en el mundo. Pocos gobiernos se quedaron indiferentes, en particular los socialdemcratas de Europa. Seguramente la participacin de jvenes de la gran burguesa en las altas instancias del Estado les daba una seguridad en el tipo de sistema poltico que se impondra. Aunque en Nicaragua quienes tienen la mayor aceptacin de la poblacin son los revolucionarios anticapitalistas y de origen popular. El hijo de Carlos Fonseca, quien porta el mismo nombre, recuerda: por haber creado una gran efervescencia y motivacin, la revolucin marc la vida de la casi totalidad de los nicaragenses que apenas estbamos entrando a la adolescencia. Se poda soar y ser optimista.

Una de las primeras tareas del gobierno sandinista, presidido por el joven Daniel Ortega, fue la Cruzada Nacional de Alfabetizacin, que en menos de diez aos baj el analfabetismo del 54% al 12%. Los pobres acceden a los estudios superiores. La atencin mdica fue dejando de ser privilegio de una minora. Los campesinos se benefician de una reforma agraria, y se organiza a los pequeos y medianos productores en cooperativas. Se nacionalizaron los recursos estratgicos, mientras se impulsaba la sindicalizacin... El socilogo Nez reconoce que fue un proceso de justicia social y de organizacin directa del pueblo sin precedentes en la historia de Nicaragua, y, a excepcin de Cuba, de Amrica Latina.

El problema es que para adelantar esos proyectos el sistema poltico y econmico deba ser reestructurado. Es ah cuando surgen las discordias fundamentales al interior de la alianza en el poder. El sector de la burguesa aliado al FSLN tena como simple meta el derrotar a una dictadura, pero nunca cambiar las estructuras del Estado, pues saldra perdiendo. Bien es cierto que los revolucionarios del Frente buscaron utilizar a sus aliados para legitimar la revolucin fuera de las fronteras, pensando que as evitaran la agresin exterior o el ostracismo. La revolucin tena que demostrar, sigue diciendo Nez, que era democrtica y catlica, o sea, que era buena y confiable a los intereses de Estados Unidos y Europa.

Mal clculo. Si desde el gobierno del presidente Carter ya se apoyaba a ex guardias somocistas en la conformacin de grupos contrarrevolucionarios, con Ronald Reagan la confrontacin fue total. Posesionado en enero de 1981, llegar a declarar a esa nacin como su primer problema de seguridad nacional... Unos meses antes, en abril de 1980, la casi totalidad de miembros de la oligarqua se retiran del Frente, unindose a la lite somocista para plegarse al plan desestabilizador de Washington. En Honduras, El Salvador y Costa Rica, militares y mercenarios estadounidenses y de origen cubano 2 entrenan las fuerzas contrarrevolucionarias, que sern denominadas simplemente como la Contra. Desde la frontera de esos pases se realizan las mortferas incursiones. A mi generacin le impusieron esa guerra, testimonia Fonseca Jr. Yo apenas tenia 15 aos cuando me toc que ir a combatir, como a miles de otros nicaragenses. Pasamos de la infancia a la etapa adulta por culpa de Estados Unidos y la oligarqua nacional.

No slo las balas hicieron dao. La campaa de desprestigio contra la revolucin fue enorme: ateos, guerreristas, comunistas, totalitaristas, exportadores de revolucin, traficantes de droga... Y esto se haca, principalmente, desde medios de prensa al interior de Nicaragua, como La Prensa, aunque la campaa internacional deca que no exista libertad de expresin.

La economa de guerra trajo el desabastecimiento alimenticio, el retroceso de los programas de desarrollo social, y el consecuente malestar de un sector de la poblacin. Los sandinistas tambin pusieron de su parte en el fortalecimiento de la contrarrevolucin A las filas de la Contra llegaron campesinos que no aceptaron la prioridad dada a la formacin de granjas del Estado, ni el apoyo a las cooperativas, al percibirlo como competencia desleal; a los ataques al libre mercado, a los precios administrados. A esto se sum que desde 1983, ante la persistente amenaza externa, se implantara el servicio militar obligatorio. El actual diputado del FSLN en el Parlamento Centroamericano, el ex combatiente Jacinto Surez admite: No supimos manejar totalmente la relacin con el campesinado. Y cuando hoy hablamos con los dirigentes de la Contra, nos damos cuenta que cometimos grandes errores. Se agredi a sectores del campesinado e indgena3, porque algunos crean que las armas daban el derecho a imponer la voluntad.

A pesar de los estragos y crmenes que cometa se calculan unos treinta mil muertos al final del conflicto-, la contrarrevolucin era un fracaso militar. En 1984 los Sandinistas ganan ampliamente las elecciones presidenciales y legislativas. Washington, por estrangular a la revolucin, se ve en medio de escndalos: en 1986 se revela la venta ilegal de armas a Irn (Irangate); y, peor, el trfico de cocana institucionalizado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), desde Colombia. Todo para mantener viva a la Contra. Al ao siguiente el Tribunal Internacional de La Haya condena a Estados Unidos por el minado de los puertos nicaragenses. En esos momentos la revolucin est econmica y humanamente agotada. Llega, entonces, el tiempo de las negociaciones sandinistas-Contras, y despus las nuevas elecciones...

Candidata de Washington y de las fuerzas anti-sandinistas, que se haban reagrupado para la ocasin en la Unin Nacional Opositora (UNO), Violeta Chamorro triunfa en febrero de 1990. Durante la campaa electoral, los sandinistas tenan un apoyo popular del 53%. Pero, segn Surez, una situacin inesperada y mal dirigida volte la balanza. La intensidad de la guerra haba bajado por las negociaciones con la Contra, por lo tanto las muertes mermaron. Se vea el fin de la guerra. Pero cuando se da la invasin a Panam 4, en Managua se rodea con tanques a la embajada estadounidense. Los sandinistas, armados, salen a las calles en solidaridad con esa nacin. Dos das despus se midi la opinin y habamos cado al 34%. Ya fue imposible recuperarse, porque a la gente le dio miedo la reactivacin de la guerra.

An en el gobierno, los sandinistas firman con la oposicin un Protocolo de Transicin donde, entre otras cosas, se acuerda trabajar por la cohabitacin de todas las fuerzas en contienda. A pesar de la oposicin estadounidense, el nuevo gobierno acepta que se respete la continuidad en el mando de las Fuerzas Armadas, la polica y los servicios de seguridad. Estos ltimos pasaron a las rdenes del ejrcito, pero el gobierno se las invent para irlas desmantelando. Segn Lenn Cerna, inspector del Ejrcito durante la nueva etapa, esta tarea fue entregada a misiones militares europeas, en el cuadro del proceso de paz. El entonces presidente del gobierno espaol, Felipe Gonzlez, jug el papel que los gringos no podan directamente, asegura Cerna. Y fue as como nuestros servicios de inteligencia terminaron en manos de los estadounidenses, en su casi totalidad.

El que los sandinistas quedaran con el poder en el Ejrcito y la polica, aseguraba que el nuevo gobierno no los utilizara para la represin y la venganza contra el pueblo y la dirigencia. As, el ltimo alto mando con trayectoria guerrillera y sandinista tan solo pasar a retiro en el ao 2010.

La Contra se disolvi. Sus miembros fueron, con ms o menos dificultades, reabsorbidos por el tejido social nicaragense. Los nuevos gobernantes y la oligarqua empezaron a desconocer los acuerdos, mientras les quitaban a los nicaragenses todo lo positivo realizado por la revolucin. Muy pronto, los que no pertenecan al reducido y exclusivo grupo dirigente de la Contra, se dieron cuenta de la realidad. Uno de sus combatientes, Israel Galeano, expres: La oligarqua bot a Somoza con ayuda de ustedes los sandinistas, y los bot a ustedes con ayuda nuestra. No ganamos, ni ustedes, ni nosotros los Contras: gan la oligarqua 5

Elena Aguilar, es una ex combatiente sandinista que colabora con la Escuela Obrero-Campesina Francisco Morazn, a las afueras de Managua. Ella explica cmo han robado al Estado, y engaado a los campesinos que haban sido favorecidos con el milln de hectreas distribuidas en los aos ochenta. Primero se les dijo que los terratenientes iban a reclamar sus propiedades, pero que el gobierno los indemnizara. Y pag, y a un buen precio. A pesar de ello, esos terratenientes pusieron demandas por el robo de sus tierras. Los juicios se eternizaron, y ni los campesinos ni las cooperativas tenan dinero para sostenerlos. Entonces llegaron asesores que les recomendaron de vender sus tierras a los demandantes, o sea a los mismos que el gobierno ya les haba pagado. Casualmente, estos tenan estrechas relaciones familiares o de amistad con el alto gobierno...

Con la seora Chamorro llegaron las polticas neoliberales, apuntaladas por las empresas transnacionales, especialmente estadounidenses, aunque tambin europeas y asiticas; la oligarqua financiera se dedic a saquear los bienes estatales y a la especulacin econmica. Nez cuenta que en muy pocos aos desplazaron a la incipiente y nunca consolidada burguesa nacional, y destrozaron las oportunidades de pequeos y medianos productores del campo y la ciudad. Sumieron a Nicaragua en la peor de las crisis econmica, social y financiera de su historia. A partir de 1990, tres presidentes6 arrasaron con lo que alcanz a realizar la revolucin sandinista. Los salarios llegaron a perder la tercera parte de su valor. El subempleo, que ronda el 45%, se convirti en la principal fuente de trabajo, y la miseria alcanz a buena parte de los nicaragenses.

Ese doloroso retroceso parece no tener freno El poco tiempo que dur la revolucin, analiza Fonseca, no fue suficiente para crear un nuevo sistema, por las realidades polticas, econmicas y de guerra que nos impusieron. No se hizo la institucionalizacin de la participacin del pueblo en el ejercicio del poder. Si eso se hubiera hecho, el neoliberalismo no hubiera podido tan fcilmente desmontar las conquistas sociales.

La derecha no logra debilitar al FSLN, pero s las luchas intestinas. En 1984, durante su congreso partidario, se enfrentan dos posiciones. Segn Fonseca, unos predicaron la renuncia al antiimperialismo, al socialismo, al carcter de vanguardia del partido. El otro sector, encabezado por Daniel Ortega, planteaba la necesidad de hacer un replanteamiento programtico sin apartarse de los principios ideolgicos del Sandinismo. De los quince cargos de direccin, los sandinistas liderados por Ortega obtuvieron doce. Denunciando el autoritarismo, casi toda la direccin nacional, la mayora de los que fueron ministros, y muchos diputados, dejaron al Frente para fundar el Movimiento de Renovacin Sandinista (MRS).7

Sorpresivamente, y a pesar de todas las campaas en su contra, el FSLN y Daniel Ortega regresaron al gobierno en noviembre 2006. Para lograrlo, utilizaron una serie de acuerdos polticos que algunos han cuestionado y criticado, incluidos simpatizantes y amigos, en el pas y al exterior.

Los sandinistas se haban aliado con los conservadores para lograr el juicio y encarcelamiento, por corrupcin, del ex presidente Arnoldo Alemn. Despus, ofrecieron a este mismo, condenado a veinte aos, de sacarlo y ponerlo bajo detencin vigilada en su residencia. A cambio, Alemn deba asegurar la neutralidad del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Igual estupor cre el pacto de no-agresin con quien fuera uno de sus ms feroces enemigos en los aos ochenta, el cardenal Miguel Obando y Bravo. Ante el avance de las religiones evanglicas, esto le convena a la Iglesia Catlica. Inmediatamente la lite nicaragense y Washington presionaron al Vaticano para que fuera sustituido. En las elecciones de 2006 el FSLN logr el 38% de votos, y sus alianzas le pusieron el 13% que necesitaba Ortega para ganar por mayora.

Se instrument una audaz y ventajosa poltica de alianzas con los partidos de la oligarqua, justifica Edn Pastora, el mtico Comandante Cero8. Hoy con uno, maana con el otro. Y mientras avanzaba, sin vender sus banderas, los iba dividiendo y debilitando. Al comienzo yo no lo aceptaba, pero lo entend. Y si ellas nos llevan al poder, si son para hacer programas sociales, benditas sean las alianzas. Mientras que Cerna complementa: Las alianzas que hicimos cuando no ramos gobierno fueron maniobras polticas. Nosotros entendemos de tcticas y estrategias, porque hemos sido guerrilleros, militares y polticos! Este pragmatismo es el que muchos no digieren.

En el gobierno desde el 10 de enero 2007, el FSLN pas a ganar las elecciones en 105 municipalidades, de las 146 existentes, en noviembre 2008. Es que a pesar de insultos y sealamientos personales contra los dirigentes Sandinistas, la salud y la educacin han vuelto a ser gratuitos. Miles de nios han regresado a la escuela, dejando de trabajar o pedir limosna. El plan Hambre Cero entrega un milln de platos diarios en los centros educativos. El mismo plan

busca la soberana y seguridad alimenticia del pas, legalizando tierras, y entregando prstamos al pequeo y mediano productor a muy bajo inters. Unas cien mil familias campesinas se benefician con este proyecto administrado por mujeres, organizadas en cooperativas. Ellas son las ms estables y las que casi siempre cargan con la supervivencia de la familia, observa Elena Aguilar. Mucho ms ahora que los hombres deben deambular en busca de trabajo, dentro y fuera del pas.9 Ellas reciben capacitacin, y les entregan vacas, cerdos, semillas. Del prstamo devuelven el 20%, y el resto deben capitalizarlo para que sean independientes, y se conviertan en productoras de alimentos.

El programa Usura Cero da financiamiento a una parte de ese 45% de nicaragenses que trabajan por cuenta propia, con un inters del 5%. Si los bancos lo han asumido como una declaracin de guerra, los productores de zapatos, muebles, ropa y otros beneficiados pueden vender ms barato al consumidor. Si la embajada estadounidense y la oligarqua estaban rabiosas por la prdida del liderazgo poltico, constata Nez, tambin lo estn por el acercamiento de muchos empresarios nacionales al Frente.

La dinmica regional est ayudando sustancialmente... Como miembro de la Alternativa Bolivariana para Nuestra Amrica (ALBA)10, Nicaragua puede intercambiar petrleo venezolano por frjol, carne o vaquillas.11. El ALBA financia tambin una buena parte de los programas sociales. Mdicos cubanos operan gratis los ojos a miles de personas, con modernos equipos enviados por Venezuela. Se est alfabetizando con un programa cubano denominado Yo si puedo, por lo cual este 2009 Nicaragua ser declarada libre de analfabetismo. 12

Estamos avanzado a buen ritmo, con lo poco que tenemos, y el apoyo de los pases amigos latinoamericanos y del Caribe, dice la seora Aguilar. Pero nos han declarado una guerra meditica: Slo se anuncian problemas! Quieren impedir que el Frente vuelva a ganar en el 2012. Las ltimas encuestas dicen que Ortega goza del 54% de aceptacin, y... sin alianzas.

En agosto 2008, Robert Callahan lleg como embajador estadounidense. Su presencia abri muchas heridas. En los aos ochenta haba sido agregado de prensa en la embajada de Honduras, siendo su jefe John Dimitri Negroponte. Desde ese pas la CIA diriga a lo ms sanguinario de la Contra. Hoy, Callahan, preocupado por los avances de los sandinistas, apoya y complota abiertamente con la oposicin nicaragense. Una ingerencia que, en mayo 2009, llev al presidente Ortega a amenazarlo de expulsin. En ese momento, los representantes de la lite y los anti-sandinistas, dijeron que el mandatario estaba mordiendo la mano a quien daba de comer. De seguro el general Sandino se debi haber revolcado en su tumba.

*Periodista, autor entre otros de: Colombia, laboratorio de Embrujos. Historia del terrorismo de Estado en Colombia. Foca-Akal, Madrid, 2008.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter