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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-08-2009

Nias y mujeres en situacin de calle

Paulina Rivas Ayala
CIMAC


Las circunstancias de las nias y mujeres que habitan las calles son doblemente complejas, ya que tanto por ser mujeres, como pobres las coloca en una posicin de mayor vulnerabilidad ante la misoginia y el abuso, informa el Captulo 31 del Diagnstico de Derechos Humanos del Distrito Federal, elaborado El Caracol AC y por la Comisin de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).

Un aspecto fundamental del Diagnstico es que las mujeres y nias, adems de no contar con proteccin legal por la falta de reconocimiento jurdico debido a que pertenecen a las llamadas poblaciones callejeras, tambin se enfrentan a violacin y explotacin sexual, embarazos no deseados por abuso y vida sexual sin proteccin; desconocen su derecho a decidir sobre su cuerpo y no cuentan con atencin mdica durante el embarazo.

Yo no fui de mdicos, mi hija naci en un taxi cuando yo tena doce aos, comenta Adriana, una mujer que vive en el camelln de Montevideo esquina Insurgentes y quien, a sus 28 aos parece de cuarenta debido a la mala alimentacin y el consumo de drogas, luego de 18 aos de vivir en la calle.

Adriana lava parabrisas y a veces no sale y me las veo duras, dice. Tiene dos hijos, la ms grande vive con mi mam y explica que cuando tena diez aos se sali de su casa porque sus padres se separaron y ella tena problemas con su mam.

Estado, obligaciones omitidas

Pensar en poblaciones callejeras, como lo marca el informe, es darse cuenta de una serie de violaciones a sus derechos humanos, ya que el Estado no les garantiza una vida libre de violencia en el propio seno familiar. Ello se debe a que no se respetan las leyes nacionales y acuerdos internacionales para que las nias y nios vivan en un mbito familiar que les provea educacin y los cuide.

Despus de un tiempo, contina Adriana, regres por mis hermanas, porque mi padrastro las golpeaba muy feo y mi mam no deca nada.

La violencia es parte de su cotidianeidad desde antes de su decisin de vivir en las calles, pero ya en stas se enfrentan a ms violencia como lo marca el informe.

Lo nico que nosotros necesitamos es apoyo econmico, dice por otra parte Lupe, de 29 aos, quien tiene tres hijas y trabaja en las calles desde los once aos. Ella tambin cuenta que se sali de su casa por problemas con la familia.

Lupe renta una casa ms que nada por mis hijas dice. Desde nia trabaja checando las tarjetas de los camiones de Insurgentes y Montevideo y, segn las personas en situacin de calle que viven en esa zona, no ha dejado las drogas.

Negacin de sus derechos sexuales y reproductivos

La violacin sexual y el embarazo en las calles van de la mano, reporta el Informe y esto se traduce en una negacin a sus derechos sexuales y reproductivos (SyR), entre ellos, decidir sobre su cuerpo y su sexualidad, violentando, adems, su derecho a la educacin sexual al igual que el derecho a una vida libre de violencia.

Me violaron cuando tena 13 aos, narra Adriana, quien recuerda que la amarraron a una coladera y abusaron de ella tres jvenes de otro grupo. Se aprovecharon porque mi chavo no estaba y se pasaron de lanza. Sus gestos revelan resentimiento, no le gusta hablar sobre el tema.

Relata que antes los mismos hombres del grupo las protegan y reflexiona: Si a m me pas, ahora les va peor a las mujeres porque los hombres ya son ms canijos. Cuenta que los mismos chavos del grupo les ofrecen drogas, las marean para calmar sus ansias por un rato o luego (cuando ellas no quieren) las obligan.

Embarazo sin atencin mdica


Tambin en el Diagnstico se dice que 90 por ciento de las mujeres y nias embarazadas que viven en la calle carecen de atencin mdica en el embarazo debido a que les niegan los servicios en las instituciones de salud con el pretexto de que son indigentes.

Es tan profunda la vulnerabilidad de estas poblaciones que la exclusin por gnero en condicin de calle se ha invisibilizado y se carece de datos sobre la verdadera dimensin del problema, seala el documento.

Aade que el problema ha trascendido de ser slo nios de la calle a familias enteras, ya que han desarrollado una cultura de la calle en la que aprendieron a sobrevivir. La vida sexual sin proteccin, as como los embarazos no deseados se traduce en el crecimiento de estas poblaciones y en infecciones de transmisin sexual (que la mayora de las veces no son de su conocimiento).

A veces nos traen condones, yo no s si los chavos los usen; yo por eso me oper cuando tuve la oportunidad, explica Adriana, quien dice que no ha tenido ninguna infeccin de transmisin sexual o al menos no me he sentido mal de eso.

Dnde estn las y los nios?


El captulo destaca que, en el caso de las mujeres jvenes con hijas e hijos, se tiende a priorizar la situacin de vulnerabilidad del beb y lo alejan por la fuerza de su madre para llevarlo a una institucin de ayuda, ignorando la voz y necesidades de ella para que permanezcan juntos. En lugar de eso, se responsabiliza pblicamente a la madre por su modo de vida.

Adriana explica que su hijo Jonathan, de ocho aos, est en un orfanato, pero no quiso decir el motivo, yo creo que est mejor all y a l le gusta porque le ensean como en la escuela. Cuando estaban los dos conmigo, recuerda, me las vi muy duras por falta de lana (dinero).

Cifras pobres


En el Diagnstico se destaca que no se cuenta con cifras exactas sobre cuntas personas viven en la calle ya que estas poblaciones no son reconocidas en los censos del Instituto Nacional de Estadstica y Geografa (Inegi).

Sin embargo, El Caracol AC ha realizado un seguimiento sobre la muerte de personas en situacin de calle que se denomin Estadsticas de la muerte callejera 1995 a 2005, Ciudad de Mxico, en donde se documentaron 184 muertes de nias, nios, mujeres, jvenes y adultos.

Veinticuatro por ciento de las muertes documentadas se refieren a mujeres; equivalen a 48, desglosadas en siete por homicidio, seis por accidente de trnsito, 13 por enfermedad, 12 por consumo de drogas, cinco calcinadas, dos por VIH/SIDA y tres ms por causas desconocidas.

Las restantes son cifras de muertes de hombres y es importante destacar que cuarenta se deben a accidentes de trnsito, 34 a homicidios, 28 a enfermedades, 12 a suicidios, diez a consumo de drogas, tres calcinados y una ms a causas desconocidas.

Miguel ngel Arteaga, encargado del rea de Fortalecimiento Institucional de El Caracol, explic a Cimacnoticias que para obtener esta informacin se valen de visitas, bitcoras y slo corresponde a las personas en situacin de calle con las que ellos trabajan y que siguen trabajando para procesar nuevas cifras.

Segn los resultados del Censo de Personas en Situacin de Calle de la Ciudad de Mxico denominado T tambin cuentas, realizado por la Secretara de Desarrollo Social del Distrito Federal y realizado del 27 de octubre de 2008 al 27 de febrero de 2009 a travs de el Instituto de Asistencia e Integracin Social (IASIS), existen 2 mil 759 personas viviendo en las calles, de las cuales el 19 por ciento son mujeres.

La encuesta, realizada a travs de entrevistas, trat de averiguar edad, estado civil, lugar de origen, consumo de drogas, escolaridad, padecimiento de enfermedades y los resultados se basaron nicamente en las declaraciones de los y las entrevistadas.

El modelo Giuliani

La tendencia de las acciones oficiales ha sido reprimir y controlar a la poblacin de las calles, explica el Diagnstico y argumenta que uno de los actos que llaman ms la atencin, debido a las graves violaciones a los derechos humanos, es el modelo Giuliani, aplicado en Nueva York, consistente en la llamada cero tolerancia.

El Diagnstico refiere que las recomendaciones de Giuliani (Rudolph W. Giuliani, ex alcalde de Nueva York) muestran una tendencia a profundizar el estigma social de estos grupos y la discriminacin, as como la criminalizacin de la pobreza.

Se desconoce, explica el documento, la existencia de las poblaciones callejeras, especialmente la infancia que est asociada con la ausencia de polticas sociales, miseria y el trabajo precario; en cambio, se juzga que su condicin de vida callejera es generadora de potenciales delincuentes.

La violencia que viven estas poblaciones cuando los canalizan a instituciones pblicas o privadas es algo que la mayora ha experimentado; por eso, existe una resistencia cuando las organizaciones dedicadas a ayudarles se acercan a ellos, expone en su pgina Web, El Caracol, asociacin que trabaja con infancia en situacin de calle.


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