Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2009

The Guardian y el ataque a Irn
Los engaos del verano

Alberto Piris
La Estrella Digital


Aunque la placidez del reposo estival suele suavizar las tensiones sociales, no conviene pensar que los medios de comunicacin dejan de lado en esta poca esas tareas veladamente desinformativas a las que tan acostumbrados nos tienen.

Veamos un ejemplo extrado de un diario britnico de la mxima solvencia, muchas de cuyas informaciones son de gran valor para todos los que comentamos la realidad internacional y cuyas preferencias polticas estn muy lejos del conservadurismo, hasta el punto de que no faltan quienes le acusan de "tendencias izquierdistas", como se le califica en la Wikipedia.

Simon Tisdall es assistant editor, algo as como adjunto a la direccin, de The Guardian y columnista para asuntos internacionales. El pasado 2 de agosto public un artculo de opinin titulado "A Obama se le est acabando el tiempo en Irn".

Tras comentar que a Obama apenas le quedaban 60 das para definir la postura a adoptar ante Irn, si este pas no responde adecuadamente a las ofertas de dilogo avanzadas por la Casa Blanca antes de que concluya el mes de septiembre, en su artculo inclua dos opiniones que no conviene pasar por alto.

Afirmaba, en primer lugar, que un endurecimiento de las sanciones que deberan aplicarse al rgimen de Tehern, si ste permanece insensible a las ofertas de EEUU, "servira para desanimar a los israeles -al menos por ahora- y evitar que stos tomaran el asunto en sus manos, desencadenando un ataque contra las instalaciones nucleares iranes". Para aclararlo, aada: "Los dirigentes israeles no creen que el dilogo o las sanciones sirvan para algo. Pero cnicamente calculan que deben darle a la diplomacia de Obama la posibilidad de que fracase".

Dicho de otro modo: el generalmente ecunime comentarista aceptaba sin objecin alguna el hecho de que Israel pueda destruir instalaciones de un pas soberano en su propio territorio, olvidando que esto es un flagrante acto de piratera internacional. Recordemos que Israel ya perpetr agresiones similares en anteriores ocasiones - contra Irak en 1981 y contra Siria en 2007- en la ms absoluta impunidad y sin apenas ser recriminado por ello.

Tampoco se le ocurre comentar que, si la justicia universal fuera mnimamente imparcial, habra que incluir a Israel en la lista de pases proscritos de la comunidad internacional y aplicarle la tarifa ms alta en la escala de sanciones.

Ah, si a Venezuela o a Cuba hubiera podido acusrseles de alguna agresin similar! Es una evidente hipocresa el hecho de someter a Cuba a un duradero rgimen de sanciones, mientras Israel es aceptado y legitimado como el violento guardin de los intereses occidentales en Oriente Prximo. Y, por si fuera poco, provisto adems de armas nucleares.

Pero la cosa no termina ah. Algunas lneas ms abajo el periodista de The Guardian escriba, quiz para justificar lo anterior: "A pesar de que Irn sigue insistiendo en que no pretende disponer de capacidad nuclear militar, y a pesar de que no hay pruebas que demuestren lo contrario, EEUU, sus aliados occidentales y los pases rabes vecinos creen que miente y que continuar engaando y retrasando todo intento de dilogo. En el diario israel Haaretz, Amos Harel adverta con evidente satisfaccin cmo haba dado la vuelta la opinin pblica desde los esperanzadores momentos de Obama en el mes de enero".

Es decir, que aunque no existan ni se encuentren pruebas, conviene hacer creer a toda costa que Irn miente y que, por el contrario, lo que sospechan algunos pases de "nuestro bando" es la verdad incontrovertible. Es que ninguno de estos pases ha mentido en el pasado, como cuando atribuyeron a Sadam Husein la posesin de armas nucleares y su firme designio de utilizarlas? Por citar solo el ejemplo ms notorio de mentira y el de ms nefastas consecuencias para todo el mundo, que ya nadie se atreve siquiera a ocultar ni disimular.

Aunque Haaretz sea tambin un diario de tendencias progresistas, ntese cmo alude a la satisfaccin con la que observa el viraje de la opinin pblica, que inicialmente tanto esper de la anunciada distensin entre EEUU y Teheran, cuando Obama, recin investido como presidente, bas en ella sus proyectos para un futuro ms pacfico que el que le haba legado su nefasto predecesor en la Casa Blanca.

En resumen: arrojemos a la basura la distensin que prometa Obama, y esperemos a ver si los cazabombarderos israeles ponen las cosas en su punto y terminan con este molesto problema. Si sta es la solucin que no repugna a uno de los ms prestigiosos diarios de la izquierda internacional, habr que pensar que los calores veraniegos se han abatido sobre su redaccin y pasar a leer el Wall Street Journal.

http://www.estrelladigital.es/ED/diario/206047.asp



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter