Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2009

Pionero sionista reniega del sionismo

Helena Cobban
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Nunca he visto a Dov Yermiya, un activista israel judo por la paz que ahora tiene 94 aos. Pero ciertamente le el libro que public en 1983 en el cual escribi con angustia sobre la tortura y otros graves maltratos de civiles que presenci directamente durante la invasin del Lbano por Israel durante el ao anterior.

Ahora lo tengo en mis manos.

Recin acabo de saber, por una carta abierta publicada por Uri Avnery, que Yermiya recientemente reneg a la ideologa y la prctica del sionismo con las siguientes conmovedoras palabras:

Yo, un sabra (judo israel nacido en el pas) de 95 aos, quien ha arado sus campos, plantado rboles, construido una casa y criado hijos, nietos y bisnietos, y tambin derramado su sangre en la batalla por la fundacin del Estado de Israel:

Declaro por esta va que reniego de mi creencia en el sionismo que ha fracasado, que no ser leal al Estado judo fascista y sus demenciales visiones, que no volver a cantar su himno nacionalista, y que me pondr en posicin de firme slo en los das de duelo por los cados a ambos lados en las guerras, y que contemplo con el corazn hecho pedazos a un Israel que comete suicidio y a las tres generaciones que he procreado y criado en l.

durante 42 aos, Israel ha convertido lo que debiera haber sido Palestina en un gigantesco campo de prisin, y mantiene cautivo a todo un pueblo bajo un rgimen opresor y cruel, con el nico objetivo de apoderarse de su pas, pase lo que pase!

El ejrcito israel reprime sus esfuerzos de rebelin, con la ayuda activa de los matones de los asentamientos, por los brutales medios de un apartheid sofisticado y de un bloqueo asfixiante, el acoso inhumano de enfermos y de mujeres embarazadas, la destruccin de su economa y del robo de sus mejores tierras y del agua.

Sobre todo esto ondea la bandera negra del desdn aterrador por la vida y la sangre de los palestinos. Nunca se perdonar a Israel por el terrible coste de la sangre derramada, y especialmente la sangre de nios, en cantidades espeluznantes

La respuesta de Avnery es fascinante. El tambin es un veterano activista por la paz, y aproximadamente de la misma generacin que Yermiya. Pero en la carta, pienso, implora a Yermiya que no renuncie por entero al sionismo, sino ms bien que se reconecte con el sionismo idealista que ambos vivieron en su juventud.

Escribe:

Cuando pienso en nuestra juventud, en la tuya y en la ma, una escena nunca est lejos de mi mente: el festival de Dalia de 1947.

Decenas de miles de jvenes hombres y mujeres estaban sentados en la ladera de un monte en el anfiteatro natural cerca del Kibutz [granja colectiva] Dalia en el Monte Carmel. Ostensiblemente era un festival de danza popular, pero en realidad era mucho ms una gran celebracin de la nueva cultura hebrea que entonces estbamos creando en el pas, en la cual la danza folklrica jugaba un papel importante. Los grupos de danza provenan sobre todo de los kibutzim (miembros de los kibutz) y de los movimientos juveniles, y las danzas eran creaciones hebreas originales, mezcladas con rusas, polacas, yemenitas y hasdicas. Un grupo de rabes bail el debka en xtasis, bailando y bailando y bailando.

En medio del evento, los altavoces anunciaron que miembros de la Comisin de Investigacin de la ONU, que haba sido enviada por la organizacin internacional para decidir sobre el futuro del pas, se unan a nosotros. Cuando los vimos entrando al anfiteatro, los decenas de miles nos levantamos espontneamente y comenzamos a cantar la Hatikva, el himno nacional, con un fervor sagrado que reverber en las montaas circundantes.

No sabamos entonces que dentro de medio ao estallara la gran guerra hebreo-rabe - nuestra Guerra de Independencia y su Nakba. Creo que la mayora de los 6.000 jvenes que cayeron en la guerra de nuestro lado, as como los miles que fueron heridos como t y yo estuvieron presentes en ese momento en Dalia, vindose y cantando en conjunto.

En qu Estado pensbamos entonces? Qu Estado queramos crear?

Qu ha pasado a la sociedad hebrea, la cultura hebrea, la moralidad hebrea, de la que estbamos tan orgullosos entonces?

Y luego suplica lo siguiente:

T, Dov, has invertido demasiado en este Estado como para darle la espalda en un gesto de clera y desesperacin. El ms manido y gastado eslogan en Israel tambin es verdadero: No tenemos otro Estado!

Otros Estados en el mundo han cado a la profundidad de la depravacin y cometido crmenes innombrables, mucho ms all de nuestros peores pecados, y a pesar de ello han vuelto a integrarse a la familia de las naciones y han redimido sus almas.

Nosotros y todos los miembros de nuestra generacin, que estuvimos entre los que creamos este Estado, tenemos una gran responsabilidad por l. Una responsabilidad hacia nuestros descendientes, hacia los oprimidos por este Estado, hacia todo el mundo. No nos podemos escapar de esa responsabilidad.

Incluso a tu respetable edad, y precisamente a causa de ella y por lo que representas, tienes que ser un comps para los jvenes y decirles: Este Estado os pertenece, podis cambiarlo, no debis permitir que los demoledores nacionalistas os lo roben!

Es verdad, hace 61 aos tenamos otra forma de pensar. Ahora, despus que nuestro Estado ha cado adonde est actualmente, debemos recordar ese otro Estado, y recordar a todos, cada da, lo que debera haber sido ese Estado, cmo puede ser, y no permitir que nuestra visin desaparezca como un sueo. Prestemos nuestro apoyo a todo esfuerzo por repararlo y curarlo!

Son temas muy serios discutidos por esos dos antiguos sionistas.

Recuerdo la tarde que pas a principios de marzo con el activista no-violento judo israel Amos Gvirtz. Gvirtz slo tiene cerca de 70 aos. Pero como Avnery y Yermiya creci en Israel.

Me dijo en marzo:

Me convert en antisionista despus de Oslo, cuando el gobierno expuls a los rabes de Jahhaleenn para hacer sitio a la nueva rea de asentamientos Maale Adummim... Como los sionistas, creo que los judos necesitamos un Estado propio. Pero a diferencia de los sionistas no pienso que deba ser construido sobre las ruinas del hogar de otros. De modo que nuestro Estado no tiene que estar necesariamente aqu.

Gvirtz, tambin, como Avnery, identific un fuerte vnculo entre los eventos de 1947-48 y la situacin actual aunque la naturaleza del vnculo identificado por Gvirtz era muy diferente del de Avnery: La Nakba no fue realmente un solo evento que aconteci en 1948, fue ms bien un proceso prolongado, que contina en nuestros das. En otras palabras, no estaba dispuesto en nada a dividir limpiamente la historia israel, como todava lo hace Avnery, entre los das idealizados y pre-lapsarios del festival de Dalia de 1947 y la era post-lapsaria que fue inaugurada desde el punto de vista de Avnery slo con la conquista de Cisjordania por Israel.

Obviamente, se trata de un tema que para los sionistas y sus partidarios es muy difcil de encarar. Signific 1967 un rompimiento notable entre un pasado digno de elogio y un presente plagado de problemas? O hubo ciertamente, como han argumentado Gvirtz y numerosos otros no-sionistas y anti-sionistas actuales, numerosos elementos de continuidad desde el perodo de 1947 hasta el presente?

En todo caso, me encantara ver todo el texto de la ltima carta de Yermiya de la que cita Avnery, por si alguien me puede dar un enlace con ella, de preferencia en ingls. El nico texto ingls suyo que pude encontrar en lnea fue esta carta, publicada en el semanario comunista Zo Haderekh en junio de 2008.

En ella, Yermiya devolvi al ministro de defensa israel Barak la invitacin que le haba sido enviada para asistir a una ceremonia en honor de todos los veteranos de la Guerra de la Independencia de Israel de 1948.

Escribi:

Como veterano de la guerra de 1948, quien fue herido en combate cara a cara dos semanas antes de la Declaracin del Estado, me siento obligado a devolverle por la presente la invitacin a usted, como Ministro de Defensa. Lo hago a pesar mo, pero lo considero mi deber.

Lo considero a usted, Ehud Barak, como uno de los mximos comandantes militares y destacados dirigentes polticos responsables por convertir el ejrcito de Fuerza de Defensa Israel a un ejrcito de ocupacin y opresin del pueblo palestino y defensor de los criminales asentamientos en su pas.

40 aos de ocupacin han corrompido terriblemente el ejrcito israel y todas las capas de la sociedad israel. Se caracterizan por el viento del este [el viento del este trae los chamsin (vientos calurosos, secos y cargados de polvo) y las langostas] que soplan y avivan conflagraciones de interminables guerras, que amenazan a nuestro pueblo y nuestra tierra con la tercera y final destruccin. Su parte en la responsabilidad por todo esto es enorme, y por lo tanto le devuelvo su invitacin, sin gracias

Helena Cobban es una veterana escritora, investigadora y organizadora de programas en asuntos globales. Desde 2003 ha publicado "Just World News", un animado blog sobre temas internacionales que ha conseguido una amplia cantidad de lectores en el mundo. Para contactos: [email protected]

http://www.counterpunch.org/cobban08172009.html


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