Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-08-2009

Venezuela: el necesario debate ideolgico para consolidar el proceso

Aram Aharonian
Sur y Sur


Los izquierdistas-progresistas-revolucionarios latinoamericanos hemos recitado durante unas tres dcadas eptetos contra el neoliberalismo, en general cayendo en la trampa de asumir que slo se trata de polticas econmicas. Pero, realmente es una ideologa an imperante como forma de estructuracin del pensamiento, como cultura y como forma de vida, que se ha hecho demasiado peligrosa por su imposicin como si fuera objetiva, seudo neutral, una no-ideologa.

Y, lamentablemente, seguimos repitiendo que la que se nos impone desde el Norte es la nica forma civilizada de convivencia para hombre y mujeres modernos en un mundo globalizado. Sigue siendo la ideologa hegemnica, con la que nos bombardean diariamente a travs de los medios masivos (y comerciales) de comunicacin social, los documentos de centros acadmicos de las metrpolis, la publicidad y la cultura de masas o entretenimiento.

Porque vivamos felices? sabiendo que nuestra meta era consumir, que haba llegado el fin de la historia y de las ideologas y de las metrpolis pensaban por nosotros, que el 12 de octubre haba que celebrar el descubrimiento de Amrica. Por eso no debiera llamar la atencin que las soluciones que se buscan por ejemplo para enfrentar la crisis financiera- vengan del propio neoliberalismo, obviando el hecho real de que la crisis es del capitalismo, es de la ideologa neoliberal.

Y es cuando ese aparataje de propaganda califica, precisamente, de ideologa a toda propuesta diferente, alternativa, al modelo capitalista, a su forma de estructuracin del pensamiento nico, a su cultura, a su modus vivendi, a su sistema de dominacin.

Hay que tener en cuenta que la batalla de las ideas la vamos perdiendo por goleada: como 40 a 0. La hegemona ideolgica sigue siendo total. Est en manos del enemigo, que nos ha impuesto (no a nosotros, a casi todo el mundo) su estilo de vida. El capitalismo y el neoliberalismo no se terminan con esta crisis y mucho menos si no trabajamos en ideas, en proyectos alternativos.

En Venezuela, los partidos polticos fueron suplantados por los medios privados, que hoy quisieron y quieren- tambin sustituir a los poderes pblicos con un golpe meditico.

En el golpe de abril de 2002 primero, y en la impunidad en la que navegaron despus, fueron cmplices los dueos de los monopolios de la comunicacin - propietarios de los medios de produccin material, tambin son dueos de los de produccin intelectual- pero tambin los funcionarios que deban controlar el cumplimiento de las leyes.

Manipulacin de paradigmas

Hay que terminar con los viejos paradigmas impuestos por las elites intelectuales y econmicas y comenzar a comprender que todo hecho periodstico pertenece al escenario del debate y de la puja en torno al poder, porque lo defiende, lo avala, lo sustenta o lo justifica, o porque lo cuestiona y hasta trabaja para su destruccin, para su reemplazo o para su modificacin sustancial.

La prctica periodstica pertenece al terreno de la disputa por el poder y del poder, y eso ya lo deca Lenin, al referirse a la naturaleza, el rol y la organizacin de la prensa y la propaganda revolucionarias. El discurso acadmico y periodstico del bloque de poder es expresado por los grandes medios corporativos y los grandes centros de
estudios, en especial estadounidenses, con sus think tanks y sus usinas de papers y sus repetidoras locales. Seguramente ellos lo negarn y se horrorizarn, pero el periodismo forma parte del concepto genrico de propaganda, y se define por una metodologa y un conjunto de tcnicas propias.

Es propaganda objetiva, basada en hechos susceptibles de ser constatados y confirmados en su objetualidad y veracidad por las llamadas fuentes, sean stas directas,
indirectas, testimoniales o documentales. La dicotoma objetividad-subjetividad, no solo es insuficiente sino errnea.

El periodismo no tiene otra alternativa que ser objetivo, en el sentido de referencia; es decir, basado en hechos susceptibles de ser confirmados y constatados a travs de fuentes directas o indirectas, testimoniales o documentales. El periodismo subjetivo simplemente no es periodismo, sino que pertenece a la propaganda en sentido amplio.

As como la objetividad es un componente del hecho periodstico, ste ser necesariamente parcial, como lo es toda actividad humana desde el punto de vista cultural antropolgico, y entendida esa parcialidad como asuncin de una posicin propia del periodista y/o del medio, ante el complejo y multifactico entramado de hechos sobre los que trabaja la prctica periodstica.

El hecho periodstico debe ser necesariamente objetivo y es necesariamente parcial, y sostiene que el periodismo y la prctica periodstica forman parte de la puja por el poder, ya sea para construirlo o defenderlo, ya sea para modificarlo en su tipo o naturaleza. En esa dialctica se apoya el discurso periodstico del bloque de poder neoliberal para incurrir entonces en un error deliberado en un alejamiento del concepto de objetividad respecto de su necesaria referencia a hechos comprobables, al convertir su parcialidad en objetividad, al convertir su propia parcialidad (discurso de clase o de grupo) en objetividad (en discurso universal).

Si no entendemos esto, seguiremos trabajando junto al enemigo, con el enemigo. Y as el imaginario colectivo seguir siendo alimentando por las usinas de la desinformacin del enemigo. Comunicacionalmente, este proceso ha sido permanentemente reactivo, adaptativo a la agenda del enemigo. Incluso ha visibilizado hechos como la asamblea de la SIP, la visita de la recalcitrante ultraderecha vargallosista- que hubieran pasado inadvertidos si no fuera por la beligerancia dada por funcionarios del gobierno, creyendo, adems, que una reunin de periodistas y/o intelectuales de izquierda,
acarreados, emparejaba el partido...

Los imperios insistieron en dividirnos para dominarnos y hoy agitan e inventan secesionismos para terminar de subordinarnos. No hay Revolucin que no haya sido impugnada por el bloqueo, la intervencin externa y la contrarrevolucin interna. Pero se confunden los escenarios donde trabaja el enemigo, que van desde el magnicidio hasta la implosin del bolivarianismo, de la cooptacin de cuadros intermedios a la resistencia social y estudiantil.

Adems, en el proceso venezolano se suma la invasin del paramilitarismo. Es necesario crear sentido de Nacin, lo que se hace difcil sin interrelacin, concertacin, negociacin, no con la oposicin (que representa a buena parte del pas) sino con el gobernador, alcalde, ministro del mismo partido.

El debate ideolgico

Miguel Prez Pirela seala que lo grave no est, como suelen decir nuestros intelectuales de izquierda, en que se estn invirtiendo sumas astronmicas para salvar a los culpables de la crisis neoliberal. Lo grave est en que el mundo se cae financieramente y, al mismo tiempo, sigue fuerte la ideologa que, en forma de cultura, educacin, arte, poltica, deporte, belleza, y pare usted de contar, nos trajo hasta este despeadero. Por ello es urgente preguntarse: qu se est haciendo en la Venezuela de hoy da para cambiar dicha ideologa dominante?

No es de extraar que la ideologa neoliberal siga trabajando, siga alienando a travs no solo de los medios de comunicacin comerciales, sino tambin a veces de los medios pblicos que no entendieron que se trata, ante todo, de una guerra ideolgica, y siguen copiando los modelos y formatos, del enemigo. O sea que mientras la ideologa neoliberal sigue trabajando en todos los terrenos y con todos los medios, las formas alternativas de pensamientos, los que profesan (no los que declaman) otras ideologas no hacen su labor.

La derecha ha creado el mito, un verso por dems falso, de que la Revolucin no tiene intelectuales. Y lo peor de sto, es que este mito ha sido credo, asumido por algunos dirigentes del proceso, que piensan que cuando les son funcionales-es ms fcil importar intelectuales del extranjero-.... El principal problema que tenemos los latinoamericanos es que hemos estado ciegos de nosotros mismos: siempre nos hemos visto con ojos extranjeros. Y lo seguimos haciendo: copiando formas y contenidos.

Seguimos colonizados.

La verdadera intelectualidad siempre ha estado con la Revolucin; es hora de que la Revolucin verdaderamente est con su intelectualidad. Sin ideologa, la Revolucin es pasto de oportunistas y mercaderes. En una comunidad me plantearon una preocupacin: la cuestin no es slo la eventualidad de un chavismo sin Chvez, sino tambin la de un Chvez sin chavismo. Desde 2006, se percibe una relacin apenas meditica del lder con la masa y la intermediacin cae en manos de quien no est capacitado ni elegido muchas veces- para ello.

Toda revolucin es preparada por vanguardias ilustradas. La guerrilla cultural, la resistencia cultural, que acompa la lucha armada persisti durante la larga represin y mantuvo focos de contacto con los movimientos sociales. Por eso, el ataque ms artero de la IV Repblica fue para con los intelectuales, a los cuales se los intent coptar (y en muchos casos se logr a travs del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes), a algunos con bozales de arepa, a otros con bozales de caviar y whisky.

Difcil eso de dar la batalla cultural, sin ideas. Quiz ms importante que la intelectualidad sean las ideas: producir sentido y no status. Las ideas no se producen, se debaten. Una pregunta me qued en el tintero: las ideas van delante o detrs del proceso?, van delante o detrs del Partido? Lo ms importante y hasta lgico es construir un proceso revolucionario a partir de las ideas.

Hablamos de coherencia: Dice Luis Britto que no hay revolucin con bingo, ni socialismo con casino, ni comunismo con garito, ni liberacin con ruleta, ni emancipacin con traganqueles, ni igualdad con corrupcin, ni solidaridad con acumulacin privada, ni ideologa con tahures, ni Hombre Nuevo con nepotismo, ni antiimperialismo con narcotrfico, ni Utopa con crimen organizado.

Da lstima ver cmo se anuncia, hasta con orgullo, que la crisis no nos ha tocado, pues seguimos consumiendo. No, lamentablemente el neoliberalismo, como forma de pensamiento, como cultura, como modus viviendi, como ideologa, sigue inclume en Venezuela.

De nada sirve tener medios nuevos, televisoras nuevas, si no tenemos nuevos contenidos, si seguimos copiando las formas y contenidos hegemnicos. De nada sirven si no creemos en la necesidad de vernos con nuestros propios ojos. Porque lanzar medios nuevos medios para repetir el mensaje del enemigo, para seguir siendo reactivos a las agendas informativa y poltica del enemigo, es ser cmplice del enemigo. Seis canales de televisin del Estado alcanzan un pauprrimo porcentaje de la audiencia, a diez aos vista. Hay algo que estamos haciendo mal. Da para pensar.

Eleazar Daz Rangel, director de ltimas Noticias, sealaba que no era nada bueno que la discusin previa al congreso ideolgico del Psuv pautado para agosto- se desarrollara en silencio, que sus documentos y propuestas no fueran divulgados. Por qu tanto silencio si son cuestiones de inters que trascienden las filas organizativas de ese partido? Importa demasiado conocer cul ser la ideologa del instrumento poltico fundamental de este proceso, indicaba el veterano periodista y docente.

Debiramos estar transitando en una batalla de ideas, en una guerra cultural. La declamamos, pero no la transitamos. Ni se discuta sobre ideologa entre las tantas corrientes de pensamiento de izquierda y/o progresistas -y el pueblo que milita en los batallones, en las bases- que hay en el pas y que reclaman a voz en cuello ser partcipes de la discusin. Hasta que el Centro Internacional Miranda llam a un encuentro de intelectuales comprometidos con la Revolucin, para hablar de sus luces y sombras, de los caminos a recorrer. Para plantear la problemtica, para buscar respuestas, edificar programas.

Y como siempre, hay quienes que creen que quien piense diferente o disienta, es un agente de la CIA o un contrarrevolucionario. Son quienes quieren sustituir el pensamiento nico imperial por otro pensamiento nico, los que le temen al debate, los que hablan en plural pero estn ms solos y desorientados que Adn en el Da de la M adre. Son aquellos que se apresuraron a calificar a quienes mostraron tener ideas de chavistas sin Chvez, saltadores de talanquera, tapujos de socialistas pero antichavistas, aficionados de la poltica, irresponsables, infiltrados por los servicios oligarcas, de ideologa pequeo burguesa, diletantes al servicio de los oligarcas, entre otras cosas. Qu buena oportunidad de, al menos, callarse la boca!

Deca el Che que lo nico que se necesitaba para ser revolucionario era haber hecho la revolucin...

Debemos desalambrar los latifundios mediticos, dijimos cuando creamos Telesur. Pero debemos tener en cuenta, primero, que nos han convencido de que alternativo es sinnimo de marginal. Siempre nos han enseado que podemos tener medios alternativos en nuestros pequeos nichos, pero si ms del 93% de la audiencia est en manos de los medios de comunicacin comerciales, difcilmente podamos siquiera combatir en esta batalla cultural.

Debemos comprender que la nica forma de ser alternativos al pensamiento neoliberal, al mensaje y a la imagen nicos es creando medios masivos, que puedan dar voz e imagen a todos aquellos que durante ms de cinco siglos no la tuvieron. Tenemos otras confusiones: qu es un medio del Estado, qu es un medio del gobierno, qu es un medio del partido. Qu buenos sera que el Psuv tuviera si no un canal, horas de programacin de informacin y formacin de ciudadana!

Dijimos que el satlite Simn Bolvar era la garanta de independencia comunicacional no slo de Venezuela sino de Amrica Latina. Hoy pareciera el secreto mejor guardado del Caribe.

Si seguimos creyendo que cultura es la mera expectacin de los actos creativos de otro, seguiremos confundidos. Cultura es todo lo que lleve adelante los cambios estructurales de nuestras sociedades, en la construccin del hombre nuevo. Dentro de este cambio cultural, es imprescindible redundar el lenguaje, inventar nombres para lo nuevo en lugar de renombrar, repensar lo conocido.

Hace ya casi siete aos, Question comenz a ser plataforma del debate poltico e ideolgico de una fuerza, de un proceso que se iba alimentando en la marcha. Hoy son varios los medios grficos, cibernticos, radiales (Temas, El Militante, Debate Socialista, radio Arsenal FM, Topo Obrero, el Grupo Patritico Cagigal, Marea Socialista, Aporrea, entre tantos), hay diversas lneas dentro del sindicalismo y existen diversas tendencias con divergencias ideolgicas, que no encuentran foros de debate de las ideas.

Obviamente, se debieran encauzar las discusiones hasta el congreso ideolgico, sobre todo cuando los diversos sondeos realizados muestran divergencias grandes entre gente que se define o partidaria del Psuv o del chavismo. Ms que divergencias, quiz, haya falta de coherencia, al decir de Daz Rangel.

Uno de los temas de mayor divergencia es el de la propiedad privada de los medios de produccin. Quienes se definen como marxistas consideran que en el socialismo slo puede existir propiedad social, mientras otros hablan de la coexistencia de diversas formas (el proyecto frustrado de reforma constitucional garantizaba cinco formas de propiedad, incluida la privada), que no existan en los pases socialistas del siglo pasado, pero que coexisten hoy en las comunistas China y Vietnam.

Para crear una nueva sociedad, la Revolucin debe asumir todos los poderes y, sobre todo tocar, cambiar las relaciones sociales de produccin, enfrentar a los grupos econmicos hegemnicos y no apenas suplantarlos por nuevos grupos. Y, lamentablemente, se han desmantelado o cooptado por el gobierno, por las instancias partidistas- los movimientos sociales, esos que en Amrica latina representan hoy los propulsores del cambio, quiz, la nica izquierda.

Hablamos de democracia participativa, que no es lo mismo que decir le participo que esto es una democracia. Es necesario colectivizar la decisin sobre cul ser la ideologa del instrumento fundamental de la Revolucin Bolivariana, abrirse al debate de las ideas para poder participar en la guerra cultural contra el bloque hegemnico, contra el pensamiento nico, contra el capitalismo.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter