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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2009

Eh! Obama. Cmo van las cosas?

David Michael Green
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Tanto el plan de reforma del sistema de salud como la presidencia del presidente Obama se van por el desage.

Est bien, y es justo, y es exactamente como debera ser.

Resulta que Obama es un presidente desastroso, totalmente inadecuado para los tiempos y para los desafos nacionales y globales de EE.UU., y sus tasas de aprobacin lo reflejan.

Con Obama, viene toda la adulacin corporativa del ltimo presidente demcrata, junto con una renuencia an mayor que Clinton - quin lo hubiera credo posible? a citar nombres, mencionar enemigos, y lanzar una maldita trompada de vez en cuando. (Tambin vemos una continuacin de las polticas de derechos civiles y de libertades civiles de Dick Cheney, como un extra, pero esa es otra historia.) Lo que lo hace an ms sorprendente esta vez, sin embargo, es que hemos visto esta pelcula antes, y sabemos cmo termina. Aparentemente no puede caer ms bajo como lo han reconfirmado los eventos de las ltimas semanas en el pozo de crueles mentiras, tcticas brutales, y trucos demoledores de la democracia que sern utilizadas por los retrgrados en su prctica de la poltica estadounidense contempornea. Adems de no estar preparado para ello, Barack Obama es aparentemente incapaz de elevar su voz un decibel o dos contra la gente misma que le ayuda a destruir su propia presidencia. Por cierto, est negociando acuerdos bipartidarios con ellos (lase: una capitulacin total), incluso mientras lo ponen por los suelos ante una audiencia nacional.

Est tan embaucado este presidente que llega a creer que hay lmites en lo que la derecha har no slo a la repblica, por lo que Obama parece tener slo una consideracin pasajera, sino tambin a su presidencia, por lo cual por lo menos debiera preocuparse un poco? Piensa Kumbaya Kid que los retrgrados no tratarn de aniquilarlo exactamente como lo hicieron con Bill Clinton, incluso mientras se obsesionan ahora mismo con atolondradas historias conspirativas que cuestionan incluso su derecho legal a ser presidente, su propia ciudadana? Cree todava realmente en el bipartidismo, este individuo que parece querer, ms que cualquier otra cosa, que todos estn contentos y canten en el mismo tono, en el mismo momento en el que la misma gente con la que est negociando refuerza las mentiras ms absurdas e incendiarias en las que alegan intenciones ancianicidas de su reforma del sistema de salud?

Lo siento. Dije su reforma del sistema de salud? El problema nmero uno es que no existe nada semejante. Como en todas las cosas de importancia en las que ha estado involucrado este gobierno, parece estar bastante satisfecho con ceder ante el Congreso y permitir que su proceso de amao genere precisamente la abominacin poltica que se podra esperar, con todas las obligaciones polticas que hemos llegado a conocer y adorar de parte de una semejante coleccin deprimente de 535 (menos dos o tres) enanos morales.

Perdn. Dije ceder ante el Congreso? Parece que de nuevo met la pata. Lo que quiero decir en realidad y es el problema nmero dos es ceder ante un grupo selecto de miembros del Congreso. En particular, demcratas conservadores y republicanos supuestamente moderados (ya sabis, como inmensas camionetas todo terreno con bajo consumo de gasolina). Ahora mismo, por ejemplo, probablemente los dos protagonistas ms importantes en EE.UU. en el tema de la atencin sanitaria sean Max Baucus y Chuck Grassley. Ambos han recibido masivas donaciones para su campaa de las industrias que tienen ms que perder en esta legislacin. Indudablemente, sin embargo, es pura coincidencia. Lo que estn haciendo ahora mismo, y lo que Obama les permite que hagan, no es nada menos que castrar todos los aspectos serios de la reforma del sistema de salud. Finalmente, al tener xito en lo que hacen, y al ser la cola que menea a todo el perro en este pas de 300 millones de personas, Grassley ni siquiera votar por la ley, ni ningn republicano. Como en el caso de la ley de estmulo, Obama sigue permitiendo que la legislacin sea asesinada mediante mil recortes. Todo en nombre de algn dios del bipartidismo que ahora adora, incluso a pesar de que ninguno de los cuchilleros estar presentes cerca del cadver maloliente que han creado cuando termine por ser tirado a la suerte en la votacin del Congreso. Me parece bastante chiflado, pero supongo que si uno se pone a pensar en el tema, la definicin de Obama de participacin bipartidaria en el proceso en el proceso legislativo tiene realmente sentido, despus de todo: los republicanos asesinan la ley, luego los demcratas votan por ella. Cada cual tiene su papel. Todos contribuyen.

Por lo que se puede ver hasta ahora, la legislacin lograr muy poco en trminos de verdadera reforma, disminuir los programas de atencin sanitaria existentes, a pesar de ello exacerbar la explosin de la deuda nacional, y ni siquiera comenzar a tener efecto hasta 2013. Vaya, para lo que les va a servir a los estadounidenses, por qu no hacer bien el trabajo y enviar todas las prestaciones a la gente que vive en Kuala Lumpur?

Ser universal la atencin sanitaria en EE.UU., poniendo a este pas al nivel de lo que todas las dems democracias industrializadas han practicado durante la mayor parte de un siglo? No. Aumentaremos masivamente la cantidad de atencin sanitaria real que proveemos, mientras eliminamos la increble inflacin en costes de nuestro depredado sistema basado en intereses especiales, adoptando la eleccin perfectamente obvia del modelo de un solo pagador? No hay probabilidad alguna. Se crear incluso una verdadera opcin pblica, que mostrara instantneamente la increble especulacin y derroche en la industria de los seguros, mientras al mismo tiempo desmentira la interminable retrica sobre la eficiencia del sector privado y la chapucera del gobierno? No, no la habr (pero el presidente Obama quiere que sepas que aprecia la pregunta). El Gobierno de la Capitulacin sealiz esta semana que tambin renuncia a eso. Por supuesto, debido a la oposicin republicana. Te acuerdas de esos sujetos, verdad? Son los que tienen minoras tan pequeas en el Congreso que ni siquiera pueden reunir un cuarenta por ciento de los votos del Senado para bloquear la consideracin de legislacin mediante tcticas obstructivas.

Es la gente ante la cual claudica Obama. Son los que mandan. Parece que nosotros, los de a pie, estamos recibiendo una nueva educacin sobre cmo funciona realmente la poltica de EE.UU. Evidentemente, existe un nuevo algoritmo que no conoca. Es el siguiente: Cuando los republicanos controlan el Congreso y la Casa Blanca, ellos son los que gobiernan. Cuando los demcratas controlan el Congreso y la Casa Blanca los republicanos siguen gobernando. Bueno. Por lo menos sabemos cmo funciona la cosa. Y tampoco es necesariamente una mala noticia. Ya no tiene sentido seguirse complicando la vida con esas confusas elecciones!

Mientras tanto, ya no es necesario compenetrarse del texto de los miles de pginas de jerigonza legal contenido en las cinco propuestas separadas de reforma del sistema de salud que ahora pasan por el Congreso a fin de descubrir si contienen buenas noticias o no. Puedes saber mucho sobre alguien o algo slo por la compaa en la que est. Baste decir que las industrias de los seguros y de la industria farmacutica estn gastando ahora cientos de millones de dlares en anuncios en la televisin a favor de la reforma del sistema de salud. Me cuesta pensar en una prueba de fuego ms fcil o ms pura para determinar si es una legislacin buena o no. Si esos sujetos estn a favor, especialmente si gastan millones para que sea aprobada, es seguro que yo estar en contra. Y si esas industrias estn a favor, es seguro que con el asunto se enriquecern y que nosotros no obtengamos nada. Excepto tal vez ms pobreza. Y ms enfermedad.

Los anuncios farmacuticos son especialmente irritantes, ya que prueban que realmente nada es suficientemente inmoral como para ser excluido del discurso de la poltica estadounidense. Esos spots publicitarios muestran a dos actores que representaron a Harry y Louise las mismsimas marionetas que volvieron en 1993 y recibieron un cheque a cambio de asegurar que a decenas de millones de estadounidenses se les negara la atencin sanitaria desde entonces. Ahora vuelven, propugnando esta vez la legislacin en lugar de oponerse a ella, y dicindonos con mojigatera: Ya es hora de que finalmente tengamos una reforma del sistema de salud. Cuando Sally asesina de la atencin sanitaria estadounidense por unas monedas entona correctamente que: con un poco ms de cooperacin, un poco menos de poltica y esta vez podemos terminar la tarea, quisiera meterme en el televisor y arrancarle la cabeza. Ciertamente no la est utilizando. Tratara de hacerlo con su corazn, pero ya se lo extirparon hace tiempo. Hay algn motivo para que a esa gente no la hayan sacado y la hayan pegado un tiro? Y a falta de eso, tienen algn tipo de nuevas almohadas especiales, de alta tecnologa, que permitan que gente semejante duerma de noche a pesar de que una conciencia de 40.000 toneladas pesa sobre sus crneos?

Por qu demonios iban a publicar anuncios a favor de la reforma del sistema de salud las industrias aseguradoras y farmacuticas? Estoy pensando en voz alta, pero me pregunto si tiene algo que ver con los acuerdos que un cierto Barack Obama hizo con ellas entre bastidores, prometiendo limitar a montos patticamente mnimos cualesquiera futuras inhibiciones de los festines a los que se haban acostumbrado. En acuerdos que el New York Times ha caracterizado delicadamente como potencialmente en conflicto con la retrica del presidente, Obama se ha comprado el apoyo de esas industrias por una miseria. Por lo menos, por una miseria de su capital. Los verdaderos costes seguirn cayendo sobre decenas de millones de estadounidenses sin ninguna o psima atencin sanitaria, incluidos las decenas de miles que mueren cada ao por ese simple hecho. A cambio de su apoyo poltico, nuestro presidente socialista prometi en secreto a las industrias farmacuticas y aseguradoras que sus costes bajo cualquiera nueva legislacin se limitaran a 80.000 y 155.000 millones de dlares respectivamente, durante diez aos. En breve pequeeces.

Tal vez me perdonen por comenzar a sentir que lo que Obama realmente quiere de la reforma del sistema de salud es simplemente que pueda decir que la hizo. No importa que prcticamente no haya reforma en esta legislacin de reforma del sistema de salud. No importa que ni siquiera tenga su propia propuesta, sino que est cediendo ante los peores elementos de un cuerpo legislador que es una subsidiaria en propiedad absoluta de los intereses corporativos estadounidenses. No importa que cualquier pequeo efecto que dicha legislacin vaya a tener ni siquiera comience a ser visto durante otros cuatro aos, y entonces ser introducido paulatinamente durante otro perodo de varios aos. Y no importa que, incluso despus que la ley entre en vigor, este pas siga sufriendo de todas las principales enfermedades de un sistema diseado principalmente para suministrar beneficios para unos pocos, en lugar de atencin sanitaria para todos.

Lo que me sigue asombrando, sin embargo, es lo que pasa por ser clculo poltico en la Casa Blanca estos das. Nunca supuse que Obama sera necesariamente muy diferente de Bill Clinton, en el sentido de que realmente tuviera un conjunto de buenas polticas progresistas o de que realmente le importara un comino el pblico estadounidense. No hubo desilusiones al respecto (aunque por qu tuvo que ser an peor, ms parecido a Bush que a Clinton?). Sin embargo, siempre supongo que a casi todos los polticos los consume por completo lo que verdaderamente apasionaba a Clinton: el inters propio.

Pero, incluso slo desde la ms estrecha de las perspectivas, cree realmente el equipo de Obama que su estrategia ayude polticamente al sujeto? Les gusta realmente que su incapacidad de articular un plan, o incluso un conjunto de principios fundamentales, hayan llevado a conformar el debate sobre la reforma de la salud? Creen realmente que podrn ir ante los votantes en 2012 y conquistar sus corazones con un plan de salud que no vale nada, aprobado tres aos antes, y que deber entrar en funciones a full tres aos despus? Odio ms que nada si sueno como uno de los retrgrados a quienes tanto desprecio, pero si ste es el nivel de sofisticacin poltica en el que se encuentra en la Casa Blanca de Obama, entonces, de hecho, no quiero realmente que este payaso negocie con Vladimir Putin.

Barack Obama nos ha dado el peor de todos los mundos. La aprobacin de una ley de reforma del sistema de salud incluso algo que remotamente merezca el nombre parece ser ahora una proposicin dudosa. Si es aprobada, no valdr ni el papel en el que est escrita. Mientras tanto, todas las tcticas ms desagradables y engaosas han salido a la superficie en el sumidero del discurso poltico estadounidense, opuestas dbilmente en el mejor de los casos por una Casa Blanca que hara que Bob Esponja parezca por comparacin el hijo natural de Genghis Khan y Jos Stalin, y que tiene tan poco peso que no fue capaz de anticipar e inocular contra esos ataques que cualquier idiota que no haya estado totalmente comatoso durante las ltimas dcadas pudo haber previsto que sobrevendran. Lo peor de todo, cuando finalmente se despeje el humo, esta debacle conllevar un masivo desprestigio del as llamado liberalismo, y una severa puesta en peligro del Partido Demcrata (no es que tenga mucha importancia) en los dos prximos ciclos electorales. Pensemos un segundo en eso. Cun absolutamente, terriblemente, magnificentemente inepto hay que ser para haber reanimado las esperanzas de un Partido Republicano, a slo 200 das desde la partida del poder de George W. Bush y Dick Cheney? No basta un idiota para hacer algo semejante, os lo digo. Una tal tarea requiere un tarado de calidad mundial.

Lo que Obama debera haber hecho es simple, y es tanto ms sorprendente que no lo haya hecho. Primero, debera haber formulado un plan serio (tal vez en falsas negociaciones con ciertos dirigentes clave del Congreso, para hacer que se sintieran poderosos e incluidos, tal vez no), y haberse adherido a l. Por lo menos, debera haber articulado tres o cuatro principios esenciales no negociables que exigira de cualquier legislacin de reforma del sistema de salud. Deberan haber girado alrededor de ideas simples de comprender y claramente beneficiosas para los estadounidenses que no pertenezcan a la elite. Debera haber propagado ese plan en grandes eventos, como ser discursos televisados a ambas cmaras del Congreso en lugar de esas patticas conferencias de prensa que hace todo el tiempo, donde la prensa puede formular cualquier pregunta, y donde un improvisado Profesor Wonk divaga dando respuestas de diez minutos, totalmente llenas de pausas y clusulas, que garantizan una audiencia anestesiada o que distraen su atencin por completo, a otro tema del todo diferente.

Debera haber nombrado enemigos, desde el comienzo. Debera haber advertido a los estadounidenses ante lo que esa gente hara en las semanas y meses siguientes. Y debera haberlos denunciado, airadamente y por su nombre cuando lo hicieron realmente. Cuando comenzaron a mentir y a atemorizar a los ciudadanos mayores a fin de proteger contra la reforma sus estafas legalizadas, debera haberlos golpeado tan duro que hubieran cado sobre sus gordos traseros corporativos, para no volver a levantarse. Debera haberlos llamados codiciosos, egostas, traidores dispuestos a mentir y robar para enriquecer an ms sus infladas personas, mientras decenas de miles de estadounidenses mueren cada ao por falta de atencin sanitaria.

Sobre todo, lo que Obama debera haber hecho es mostrar algo de pasin. Tiene que dejar de lado el espectculo del ablico profesor conciliador. Una noticia (evidentemente) para la Casa Blanca de Obama: Si el presidente tiene el menor deseo de vender sus polticas, tiene que vender sus polticas. Si quiere dirigir, tiene que dirigir. Y si quiere nuestro apoyo, tiene que decirnos por qu es importante. Con fuerza. Mster Popular no lo entiende lejos de eso.

Finalmente, Obama debera haber hecho tragar su plan a la fuerza al Congreso, donde aunque no se dira que sea as su partido tiene mayoras masivas y a prueba de obstaculizacin. No s lo que piensan los dems, pero no creo que el modelo de presidencia del Siglo XIX sea particularmente apropiado para el Siglo XXI. Tenemos Seguridad Social y el resto de los programas del Nuevo Trato porque Franklin Roosevelt hizo mucha presin en el Congreso. Tenemos Medicare y Medicaid y derechos civiles porque Lyndon Johnson casi les arranca los brazos, forzando sus leyes por un Congreso renuente mediante zanahorias grandes, garrotes an mayores, y una estrategia incisiva.

Qu logr Millard Fillmore? James Buchanan? Si no lo recuerdas, no te preocupes no significa que seas un estudiante deficiente de historia estadounidense. Slo significa que no lograron nada que valga la pena recordar. Por qu ser que, en nuestros das, Ronald Reagan y George W. Bush consiguieron todo lo que queran del Congreso, mientras Bill Clinton y Barack Obama incluso cuando se rindieron totalmente ante Wall Street, e incluso si tienen masivas mayoras en el Congreso terminan como si fueran la principal fuente de entretencin de los sujetos en Cell Block D? Ni Franklin Roosevelt ni Harry Truman ni Lyndon Johnson volveran a reconocer al Partido Demcrata. A menos que inadvertidamente lo confundieran con un chinche aplastado en el vestbulo de la sede del Partido Republicano.

Despus de haber vivido los aos increblemente innimes de la era Clinton, no me sorprende tener otro presidente demcrata cuyos verdaderos electores se encuentran en las salas de consejo corporativas. Sin embargo, me horroriza tener a otro que al parecer no aprendi nada de la experiencia de los aos de Clinton, quien parece ser an ms conciliador que el necio Por favor seor, puedo tomar uno ms? que fue el propio Clinton, y quien aparentemente carece de todo instinto real aunque fuera para la propia preservacin poltica.

De modo que tengo que preguntar: Eh! Obama. Cmo van las cosas? En ocho meses has desperdiciado una oportunidad masiva e histrica. Has resucitado un partido poltico criminalmente malo que, con un pequeo empujn en la direccin apropiada, podra estar enterrado para siempre. Has permitido que casi cualquiera diga casi cualquier cosa sobre tu persona y tus polticas, sin consecuencias. La gente anda por ah diciendo que vas a matar a abuelas, y millones les creen. Te estn poniendo en la picota por fracasos falsos del sistema de atencin sanitaria britnica, y tu propuesta desabrida, tibia, descompuesta si es que llegas a tenerla no tiene siquiera el menor parecido con el NHS [sistema de salud britnico].

No has producido nada de importancia en tus Cien Das, ni siquiera en doscientos. Los historiadores no te mencionarn en el mismo suspiro que a Franklin Roosevelt, sino ms bien junto al maravilloso seor Fillmore. Has respondido a crisis picas con medias tintas que han producido resultados de un cuarto. En el breve perodo de tu presidencia, tus tasas de aprobacin han cado de bien arriba de sesenta a poco ms de cincuenta. Aparte de que esas cifras comienzan a parecerse al tipo con un bastn que sube a tu escena, representan el doble de la cada que un idiota llamado George W. Bush sufri en los primeros ocho meses en su puesto. Tal vez porque hizo mucho ms en esos das. Mucho ms (por horrible que haya sido), en los hechos, de lo que probablemente hagas en cuatro ao, si sigues al mismo ritmo. Mucho ms, incluso con un Congreso dividido. Qu te parece, Hermano Barack? Te persigue el peor presidente de toda la historia de EE.UU.

De modo que, cmo van las cosas?

Mis cosas? No muy bien. Esperaba otra cosa. Sabes lo que quiero decir?

Te dir, sin embargo, que pareces un joven muy, muy simptico. S, s muy simptico, por cierto. Seguro.

Tanto que te lo prometo. Si alguna vez quiero a alguien como presidente que sea tan simptico que permita que malignos salvajes polticos lo desgarren mientras al mismo tiempo arruinan al pas

Prometo que tendrs mi voto.

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David Michael Green es profesor de ciencias polticas en la Universidad Hofstra en Nueva York. Le encantar recibir reacciones a sus artculos ([email protected]), pero lamenta que la falta de tiempo no le permita responder siempre. Ms trabajos suyos se encuentran en su sitio en la web www.regressiveantidote.net.

http://www.counterpunch.org/green08192009.html



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