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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-08-2009

Los Juanes y el matonismo de Miami

Ren Vzquez Daz
Rebelin


Los insultos dirigidos contra Los Juanes por anunciar un concierto en Cuba mueven cuestiones de principio que es bueno esclarecer. Todos los esfuerzos que se hagan para promover la paz tienen un solo ganador: los cubanos de a pie a ambos lados del Estrecho de La Florida. A Cuba se le impuso una guerra de agresin econmica y financiera que ya dura medio siglo. Es hipcrita, a estas alturas, aducir que Cuba es una dictadura para justificar esa agresin. No existe guerra comercial ni financiera contra China ni Vietnam, pases con sistemas similares al cubano. Tampoco se bloquea a Egipto o Arabia Saudita, verdaderas satrapas sin derechos humanos. Una somera investigacin de las relaciones con China de los empresarios cubano americanos, dara como resultado que Miami adora el comunismo. Su pas de adopcin es considerablemente dependiente del Partido Comunista de China.

En el Miami cubano hay una peligrosa tradicin de intimidacin, por medio de la amenaza, la difamacin y la agresin fsica (sin excluir el asesinato) contra todo el que muestre no ya simpata por Cuba y su pueblo, sino contra todo aquel que desafe las reglas del anticastrismo frentico que caracteriza al llamado exilio histrico. Ahora el objeto de la hostilidad son Los Juanes ; pero la historia del matonismo de Miami es larga y oscura.

Con el fin de asegurarse los dineros de la CIA y por razones de protagonismo, en la dcada del 70 los miembros de las organizaciones anticastristas se asesinaban unos a otros con una impunidad desconcertante. Cada grupo (como hoy) se autoadjudicaba la lnea anticubana ms intransigente y vlida. Todos los dems (igual que hoy) se convertan en blanco de sus ataques. En octubre de 1975, el esbirro batistiano Rolando Masferrer, que en su peridico miamense difamaba a otros lderes exiliados, arranc su Ford Torino y una bomba lo despedaz en el acto. En abril de 1976 fue asesinado de cuatro tiros, mientras miraba la televisin en su residencia de Coral Gables, el cabecilla contrarrevolucionario Jos Elas de la Torriente. Antes del crimen, otros activistas anticastristas lo haban amenazado con ahorcarlo en Bayfront Park y otras barbaridades. Otro prominente exiliado, Ramn Donestvez, fue asesinado tras proclamarse pardidario de la coexistencia pacfica con la Revolucin. A Luciano Nieves, tambin propenso al dilogo con Cuba, lo mataron a tiros en el aparcamiento del hospital donde estaba ingresado su hijo. Emilio Miln, un locutor de la WQBA-AM, conden pblicamente la violencia terrorista del exilio y en 1976 un carro bomba lo dej sin piernas. Slo entre 1973 y 1976 el FBI registr 103 atentados dinamiteros en Miami e investig 6 asesinatos polticos. La Miami cubana es notablemente complaciente con el terrorismo, escribi David Rieff en su magnfico libro Camino de Miami . Basndose en documentos del FBI, Edward S. Herman relata en su obra The Real Terror Network , cmo en Nueva York, entre 1975 y 1980, los grupos contrarrevolucionarios de origen cubano fueron responsables de 20 atentados con bombas.

Al alentar la poltica estadounidense de estrangulamiento del pueblo cubano, el comportamiento hostil del Miami militante contra los artistas, intelectuales y empresarios que han mantenido contactos profesionales o comerciales con Cuba es una forma particularmente depravada de fratricidio. Durante la dcada del 80 explotaron bombas en las oficinas de varias agencias que organizaban viajes a Cuba, o que realizaban envos de medicinas y paquetes. En 1979 se suspendi a tiros la proyeccin, en Miami, de la pelcula cubana Memorias del subdesarrollo. A Mara Cristina Herrera , una cubana apacible estudiosa de las relaciones entre Cuba y EE UU, le pusieron una bomba en la casa en 1988. Lo mismo le pas a Griselda Hidalgo, por preconizar el levantamiento de las restricciones de los viajes a Cuba. La revista miamense Rplica , de Max Lesnik, tiene el triste rcord mundial como vctima de atentados dinamiteros. En 1974, 1975 y 1981 estallaron bombas en su redaccin; en 1982 se descubri a tiempo otro artefacto que no hizo explosin, pero en 1994 le pusieron dos bombas incendiarias que s explotaron. Cuando la orquesta Aragn iba a tocar en Miami en 1996, el empresario musical de la gira recibi llamadas amenazadoras por lo que cancel la actuacin de los extraordinarios charangueros cubanos.

Ese mismo ao, doscientos manifestantes del cubaneo miamense agredieron fsicamente, en ridculo zafarrancho de combate, al pblico asistente a un concierto del gran pianista Gonzalo Rubalcaba. Cuando el dueo del restaurante Centro Vasco, un respetable establecimiento de la Sagesera, invit a Rosita Forns (residente en La Habana) a cantar boleros, una bomba incendi el club. Segn cuenta Ann Louise Bardach en su bien documentado libro Cuba confidential, ninguno de los artistas exiliados que haban actuado all, como Arturo Sandoval o Albita, levantaron la voz para condenar una barbarie que se repetira cuando el saln de conciertos del centro MIDEM, durante la actuacin de Compay Segundo, tuvo que ser desalojado por una amenaza de bomba. Los Van Van tocaron en el Miami Arena en 1999 y las protestas fueron tan frenticas, que se saldaron con un herido y once detenidos.

Nelson Mandela fue invitado en 1990 a recibir la llave de la Ciudad de Miami; pero en un programa de televisin ( Nightline ) expres su profundo reconocimiento por las victorias de los soldados internacionalistas cubanos contra el ejrcito racista de Sudfrica, y resalt la importancia histrica de Cuba para el ANC. Una ola inaudita de protestas se levant en las estaciones de radio que aterrorizan a los cubanos de la Florida, y el inefable Mandela fue tildado de negro marihuanero maricn.

De modo que ni Los Juanes ni Miguel Bos estn solos. Ahora se trata de amedrentarlos. Miami es, como bien dice David Rieff, la capital de un pas imaginario. Los actuales lderes de ese pas inexistente arrastran una herencia criminal que subyace en la actitud agresiva de quienes queman discos y envan amenazas de muerte. Ningn vocero ni intelectual orgnico del exilio condena el matonismo como mtodo para lograr el aislamiento de Cuba: levantan el dedo contra Los Juanes y odian al incomprable Silvio Rodrguez, pero no denuncian a quienes forman parte mental y fsica de esa comunidad y que han cometido crmenes de lesa humanidad.

Los que no toman en serio las amenazas de hoy, deben tener en cuenta que el primer atentado contra un vuelo de la aviacin civil, en el que perecieron todas las personas que iban a bordo, fue ejecutado en octubre de 1976 por activistas anticastristas, Orlando Bosch y Lus Posada Carriles, pblicamente encumbrados en Miami. Ninguno de los artistas e intelectuales que critican a Los Juanes por llevar su msica y su mensaje de paz a Cuba, ha exigido que los culpables del crimen de Barbados sean extraditados y juzgados por sus delitos de sangre. Considerados como terroristas buenos , Posada Carriles y Bosch constituyen un atolladero moral insoluble no slo para el Gobierno de EE UU, que cobija a terroristas sanguinarios y confesos, sino para el Miami que se dice democrtico pero que acta como un gnster.

Por qu esa obsesin de frenar todo tipo de dilogo constructivo y ese apego a la brutalidad? Porque al carecer de una ideologa propia, libre de EE UU y que entrae una alternativa real a la Revolucin, lo nico que les queda es echarle lea a un estado de conflicto que es cada vez ms artificial y ms rancio, no vaya a ser que se apague y los matones se queden colgados de su gritera. Existe un miedo atroz en Miami a que la gran mayora de cubanos emigrados, que no ansan otra cosa que la normalizacin de las relaciones entre Cuba y EE UU, se liberen al fin y exijan el levantamiento del bloqueo, de la Ley Helms Burton y de las restricciones que impiden desarrollar contactos con Cuba. Resulta pattico que unos cubanos de Miami les exijan a unos cantantes extranjeros, que son glorias absolutas de la msica contempornea, una beligerancia con respecto al rgimen cubano a la que ellos mismos renunciaron emigrando. Despus del concierto de la paz en La Habana, si es que se produce, el Estrecho de la Florida ser ms un puente que un abismo.

* Ren Vzquez Daz es novelista cubano, ganador del Premio Juan Rulfo de Radio France Internacionale 2007 por su novela De pronto el doctor Leal . Su libro ms reciente es El pez sabe que la lombriz oculta un anzuelo (Icaria, Barcelona 2009).



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