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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-08-2009

Miserias del capitalismo en Alemania
A calzn quitado

Osvaldo Bayer
Pgina 12


Parece que est de moda hablar del hambre de los nios en el mundo. El papa Ratzinger, nuestro cardenal Bergoglio, empresarios del campo y tantos otros. Aqu en Alemania se est discutiendo esto a calzn quitado. Claro, se est ante elecciones nacionales. Entonces, lo que durante los gobiernos estables es un juego de transacciones y entendimientos, cuando se juega el poder, se sale a decir la verdad. Y han salido a la luz las estadsticas oficiales y los estudios de organizaciones empresarias, religiosas, obreras, etctera.

S, aunque nadie lo crea, Alemania, una especie de diamante del sistema, uno de los pases mejor organizados dentro del capitalismo, presenta un cuadro actual que va dejando una vez ms desnudo a ese sistema. Lo bueno para la informacin es que, dada la disputa, surge la verdad. Fuentes informticas del sistema sacan a la luz la verdad ante una vidriera de lujo que esconde lo que realmente sucede en el patio interior. Por ejemplo, la revista Stern no por cierto izquierdista publica un estudio titulado Qu hacer contra la desigualdad?, con su subttulo Dos terceras partes de la poblacin alemana no poseen casi nada mientras que apenas una dcima parte posee el 60 por ciento de la riqueza. Y Nuestra sociedad se divide cada vez ms entre los ricos cada vez ms ricos y los que no tienen nada.

De acuerdo con la definicin del gobierno, se considera pobre a quien gana menos del 60 por ciento de lo que se necesita para mantener un hogar medio, y al soltero que gana menos de 781 euros por mes. Debido a eso, el Instituto para la Investigacin de la Economa seala que el 18 por ciento de los hogares alemanes est debajo de ese nivel, mientras que el gobierno sostiene que slo es el 13 por ciento. La pobreza aqu es ms comn entre las mujeres solas que cran a sus hijos que entre hombres, y ms entre jvenes y nios que entre ancianos. Y se ha comprobado que a aquel que cae en la pobreza le cuesta mucho poder salir de ella.

Es que la llamada crisis mundial fue aprovechada por los ms diestros en manejar el poder. Por ejemplo, est desapareciendo el clsico lugar de trabajo y va siendo reemplazado por trabajadores por hora, por trabajo de horario limitado, por trabajo por contrato, por trabajo sin salario bsico y por el desmantelamiento paso a paso del derecho de indemnizacin por despido. Es decir, el sistema se aprovecha de la crisis que ha producido por s mismo para alcanzar una nueva era de capitalismo ms profundo. Es decir, la crisis va ahondando el neoliberalismo asocial. Que, claro, para los defensores del sistema, puede dar un gran empujn hacia adelante a la economa. La receta de siempre. La Oficina de Estadsticas de Alemania ha dado a conocer la informacin que los llamados empleados y obreros atpicos, es decir, los que no tienen un empleo fijo, han aumentado de 5,3 a 7,7 millones. Y ya se ha llegado a que esos atpicos representen el 22 por ciento de todos los que trabajan. El mismo estudio admite que el riesgo de caer en la pobreza de esos trabajadores atpicos es del 14 por ciento.

Si se es el panorama que nos presenta el sistema capitalista central, podemos ponernos a pensar qu ocurre con los llamados pases subdesarrollados.

Por ejemplo, el continente africano est siendo devorado poco a poco por la avidez del capital de los pases industrializados. Se trata en su mayor parte de multinacionales, de bancos y de gobiernos. Compran los mejores campos, en especial con arroyos o fuentes de agua. Ya se han comprado alrededor de 20 millones de hectreas. Este nuevo procedimiento ha sido llamado neocolonialismo o, en ingls, land grabbing. Son dedicados al cultivo de alimentos bsicos que se exportan a los respectivos pases. Es decir, que se les quita esa tierra a los habitantes africanos, que justamente cultivaban all sus alimentos. La ministra alemana para el Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul, ha denunciado esto sealando que en Madagascar, una empresa de Corea del Sur compr 1,3 milln de hectreas para el cultivo de maz. Por su parte, China ha adquirido 2,8 millones de hectreas de la Repblica del Congo, para dedicarlas a combustibles agrarios. Arabia Saudita ha hecho lo mismo con 500 mil hectreas en Tanzania. Y agreg: Los ms perjudicados con estas compras son las poblaciones que tienen que luchar contra el hambre. Tambin se aseguran los derechos sobre el agua y todo se convierte adems de land grabbing en water grabbing. Todo esto provoca la emigracin de las poblaciones autctonas, ya que esas empresas traen trabajadores de sus propios pases, o de otros, e imponen procedimientos mecnicos de produccin. Se ha comprobado que se eliminaron grandes superficies boscosas y de plantas que las poblaciones empleaban como medicinales. Es decir, que toda esta nueva accin trae consigo problemas ecolgicos. Todo esto invita a que Naciones Unidas tome en sus manos, desde ya, con toda energa, el problema del desequilibrio ecolgico y la defensa de los pobladores autctonos.

Aqu nace la pregunta: cmo es posible que, ante estos exabruptos del capitalismo cada vez ms vido, no haya una reaccin mundial de aquellas instituciones que se atribuyen la razn y la sapiencia de saber el origen y el destino final del hombre? Por ejemplo, las iglesias. Elijamos a Roma. El Papa hizo conocer un documento en el cual se llamaba la atencin sobre el hambre en el mundo y la obligacin de todas las sociedades de combatirlo. Pero no basta con palabras, con declaraciones o con la firma de un documento. Por qu no inicia una accin por la cual visite a cada uno de los verdaderos dueos de la tierra y le seale que todo lo que hace va creando, tarde o temprano, violencia; y que lo nico que vale, para la historia, es aquello que se haga para cuidar la vida y as eliminar violencia? Porque el germen de toda violencia es, siempre, la desigualdad.

Umberto Eco acaba de escribir una nota donde seala que una publicacin le pidi que escribiera un artculo sobre la libertad de prensa. Y l se neg, porque a la libertad de prensa hay que aplicarla y no defenderla. Y Berlusconi est all porque el pueblo lo vota, a pesar de que es alguien a quien no le interesan los problemas del Estado sino slo quiere satisfacer sus necesidades personales. Dice Eco que el pueblo italiano vota a ese personaje. Y que a su artculo lo leeran slo aquellos que conocen el peligro que es Berlusconi para la verdadera democracia, pero no salen a la calle. Mientras, Berlusconi maneja la televisin y otros medios. Es democracia eso? Y como stira pone que, en 1931, Mussolini oblig a todos los profesores universitarios a jurar obediencia a su gobierno. A los profesores universitarios, nada menos. De 1200 profesores slo se negaron doce a la orden del dictador, el uno por ciento, y fueron inmediatamente destituidos de sus ctedras. (Algunos de esos que juraron fidelidad a Mussolini, en la posguerra se presentaron como figuras del movimiento antifascista. Pero quienes quedaron para la historia fueron aquellos doce que no aceptaron rebajarse ante el dictador.) Ellos escribe Umberto Eco salvaron el honor de la universidad.

Y termina Eco: Por eso a veces debemos negarnos, aunque con ello no tengamos mucha influencia. Pero por lo menos las generaciones venideras sabrn que hubo algunos que se negaron a ser serviles al sistema.

Y por todo eso se les llama democracias a pases donde los polticos son elegidos por el papelito en las urnas cada dos aos, mientras los verdaderos dueos del poder aumentan cada vez ms sus fortunas, que no es otra cosa que aumentar su poder. Un ejemplo: el estado alemn de Hessen acaba de publicar estadsticas que sealan el crecimiento de los millonarios. En el ao 2002 eran 1626, en 2009 esa cifra ha crecido a 1860. Justamente en el primer cuatrimestre, 125 empresas cerraron slo en la regin renana, con el consiguiente despido de sus trabajadores. Entre las empresas que cerraron estn tres de renombre: Karstadt, Woolworth y Adessa. En esa regin, informa el General Anzeiger de Bonn, cierran un promedio de diez empresas por semana. Al mismo tiempo lleg al Parlamento la denuncia de que la primera ministra Angela Merkel le hizo una fiesta para su cumpleaos al presidente del Deutsche Bank, el famoso Ackermann, el ejecutivo que ms dinero ha ganado hasta ahora en su cargo: ms de 12 millones de euros por ao. La primera ministra le seal a Ackermann que poda invitar a la fiesta a treinta de sus amigos. As se hizo. Todos los gastos corrieron por cuenta del Estado, es decir que lo pagaron los ciudadanos que pagan impuestos. Una ancdota, s, pero que muestra que all donde hay dinero poco vale la tica.

Karl Doemens escribe en el Frankfurter Rundschau con irona: Por supuesto que el cumpleaos-party en homenaje al poco sufrido Josef Ackermann junto a sus treinta amigos conservadores no le debe haber cado muy bien a un obrero desocupado de Opel. Por supuesto no pretendemos que la jefa de gobierno invite al jefe del Banco Alemn con un servicio de pizza. Pero este cumpleaos-party deja en la boca un gustito amargo.

Como pocas veces, en Europa se sufre el aumento de la desocupacin entre los jvenes. Uno de cada cinco europeos de menos de 25 aos est buscando actualmente una ocupacin. La ILO pronostica que este ao el aumento de los desocupados va a ser de 30 millones, es decir que se va a llegar a una cifra mundial de 240 millones de gente sin trabajo. En Espaa, la situacin se ha vuelto dramtica: uno de cada tres jvenes est sin trabajo.

Aqu, en Alemania, ha comenzado a actuar un Partido de la Juventud, que lleva el nombre de Peto que, traducido del latn, significa: Yo exijo. Fue fundado por cinco estudiantes. En las elecciones comunales en Monheim, Peto presenta como candidato a burgomaestre a un joven de 27 aos. Prometen gobernar para los jvenes y para quienes quedaron jvenes y se sienten jvenes. Ojal que exijan y logren por lo menos eliminar para siempre los niveles de pobreza y que cada joven tenga trabajo.

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-130820-2009-08-29.html



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