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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2009

La poblacin intenta resistir el proceso de arabizacin de sus costumbres
Bereberes llamados a resistir

Daan Bauwens
IPS


Las transmisiones va satlite han acelerado la devastacin del patrimonio cultural de la comunidad bereber de Marruecos. Antiguas tradiciones ahora se desvanecen bajo la influencia de los imanes que predican desde la televisin.

Los bereberes son un pueblo autctono del norte de frica. Estn presentes en el Magreb desde hace unos 5.000 aos. Geogrficamente, su tierra natal se extiende desde el ocano Atlntico hasta la frontera entre Egipto y Libia, y desde la costa del mar Mediterrneo hasta Nger, Mal y Burkina Faso.

Se estima que en esa regin viven entre 30 y 40 millones de ellos, principalmente en Argelia y Marruecos.

En el mundo se conoce a los bereberes como comerciantes nmadas que cruzaban el desierto del Shara vestidos de negro y montados en camellos (los tuaregs), imagen que popularizaron las artes y los medios de comunicacin occidentales.

Actualmente, la poblacin islmica considera que sus prcticas ancestrales son "satnicas" o por lo menos "paganas".

A comienzos de este ao, el gobierno de Marruecos prohibi poner nombres bereberes a los nios recin nacidos, a fin de enfatizar la identidad islmica de la poblacin.

Los bereberes vienen resistiendo los esfuerzos por arabizar a sus comunidades ya desde la llegada del Islam, en el siglo VII.

Pero actualmente muchos de ellos sealan que en los ltimos aos se produjo un drstico cambio cultural, esta vez desde dentro de sus propias comunidades.

Tarama, un pueblito aislado en el sur de Marruecos, se vuelve cada vez ms silencioso. "La gente ya no hace msica y baila menos. Los festejos de bodas se han reducido por lo menos a la mitad y las viejas tradiciones estn desapareciendo", dijo Abdelftah At Argane, un joven bereber que vive all.

Una antigua prctica consiste en tatuar las frentes de las mujeres. Hace 10 aos esto era comn, pero ahora la costumbre se ha perdido por completo.

Los bereberes crean en la posesin demonaca. "Brujas" y "magos" eran convocados para curar enfermedades.

Pero esas creencias que persistieron durante siglos ahora se desvanecen. "Eso es razonable y justo. Hoy en da las prescripciones islmicas se siguen ms estrictamente que antes. Ahora la gente entiende que hasta hace pocos aos llevaba una vida pecaminosa, llena de rituales paganos. Ahora es mejor: la gente no baila porque hombres y mujeres no deben mezclarse", opin Argane.

En la bulliciosa y occidental ciudad de Marrakech, los jvenes rehyen de las tradicionales celebraciones matrimoniales. Y hacen que se vuelva dominante la vestimenta tpica salaf, comn en Arabia Saudita.

"Nunca hubo un cambio como ste", dijo Simohammed Zerrouni, quien vive en Marrakech desde que naci.

"Los jvenes estn volviendo cada vez ms a los fuertes principios del Islam. Y eso es para mejor", asegur.

Tanto Zerrouni como Argane dijeron que el cambio se aceler con la recepcin de transmisiones satelitales.

"En los ltimos cuatro aos cada hogar marroqu adquiri una antena satelital. Hay 300 canales, 30 de los cuales son estrictamente religiosos. Si uno entra en una casa en la ciudad o en el campo ver que la televisin siempre est encendida. Y sintonizada en un canal religioso, principalmente de Egipto o de Arabia Saudita", seal.

"Esto es un suicidio cultural", opin el analista poltico Murad Errarhib, de la no gubernamental Fundacin Friedrich Ebert, en Rabat.

Estudios realizados por esta entidad en 2007 mostraron que las transmisiones extranjeras se han convertido en una importante fuente de informacin religiosa para ms del 60 por ciento de los marroques.

Tambin revelaron que el 68 por ciento de los jvenes de entre 18 y 24 aos dependen de la televisin para informarse sobre temas religiosos, en comparacin con el 40 por ciento de la poblacin que ronda los 60 aos.

La antena satelital est destruyendo el patrimonio cultural de Marruecos, sostuvo Errarhib.

"Da tras da, las personas ven a imanes televisivos dicindoles cul es la diferencia entre el bien y el mal. Estos imanes proceden de lugares con religiones y marcos de referencia judiciales y doctrinarios completamente diferentes", plante.

"Esto lleva a la desaparicin de hbitos que datan de hace siglos, as como a una presin cultural. Ahora la gente piensa que lo que ha practicado durante aos no est permitido por su propia religin", explic.

Las enseanzas de los imanes de las televisiones saudita y egipcia han cambiado el rostro del Islam en Marruecos.

"El Islam era una religin compartida, comunitaria, basada en la hermandad. Ahora el mensaje es: tenemos que hallar al enemigo adentro, y determinar quin es un mal musulmn, un buen musulmn y un musulmn perfecto", dijo Errarhib.

"ste no es el Islam marroqu, pero vemos cada vez a ms personas rindindose ante esta lnea de pensamiento, acelerando la desaparicin de nuestro patrimonio cultural", agreg.

Mohammad Bekouchi, profesor de sociologa en Pars, Quebec y Rabat, seal que hay alternativas.

"El Estado tiene que invertir sabiamente en el patrimonio cultural de este pas", expres a IPS.

"Hay dinero para impartir clases de danzas y cultura nacional en las escuelas, para que los jvenes comiencen a entender qu significa su cultura y cules son sus valores especficos. Si ellos no la aprecian por s mismos, probablemente se extinguir", aadi.

"Es el vaco cultural de Marruecos lo que vuelve a la poblacin susceptible al radicalismo de la televisin y que fue creado por los rpidos cambios que el pas experiment en los ltimos 30 aos: globalizacin, industrializacin, turismo y urbanismo", dijo Bekouchi.

"Nuestra gente est confundida y necesita un baluarte. Nosotros podemos ofrecer uno organizando a las comunidades, mediante iniciativas culturales. Es la nica manera", asegur.



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