Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-09-2009

Efectos de la regresividad fiscal

Vicen Navarro
Pblico


Desde el inicio de la poca neoliberal, la mayora de pases de la Unin Europea (incluyendo Espaa) han implementado polticas de reduccin de impuestos, con un aumento muy notable de su regresividad. Como consecuencia, las rentas del capital y las de los grupos ms pudientes de la sociedad han visto reducir sus impuestos de una manera muy marcada, aumentando, as, sustancialmente sus ingresos. Durante la dcada 1996-2006, los beneficios empresariales aumentaron un 33% en la media de la Unin Europea de los Quince (UE-15) y un 36% en la zona euro. En Espaa, tales incrementos fueron incluso superiores. Las empresas espaolas vieron aumentar sus beneficios netos un 73% (ms del doble de la media de la UE-15).

 

Este aumento de las rentas de capital tuvo lugar a costa de las rentas del trabajo. La masa salarial (que mide tales rentas) descendi muy marcadamente, pasando de representar el 70% de la renta nacional en la zona euro, en el ao 1992, al 62% en el ao 2005, descenso que fue, incluso, ms acentuado en Espaa, que pas de representar el 72% de la renta nacional al 61%. Ello fue resultado de que el crecimiento de la riqueza del pas no se estaba distribuyendo equitativamente. Mientras los beneficios empresariales crecan exuberantemente, los costes laborales aumentaron slo un 18,2% durante el periodo 1999-2005 en la zona euro, un crecimiento, incluso, mucho menor en Espaa, donde tales costes laborales subieron slo un 3,7%, cinco veces menos que en la zona euro.

 

Este descenso de la masa salarial (que ocurri independientemente de los ciclos econmicos y a pesar del aumento de la poblacin activa) fue una de las mayores causas de la crisis econmica, crisis que se debe a la falta de demanda. Las familias de las clases populares (la clase trabajadora y clases medias) intentaron sustituir la reduccin de la masa salarial endeudndose (proceso facilitado y estimulado por las empresas financieras), lo cual pudieron hacer gracias al precio de su aval, la vivienda, que fue subiendo. Pero cuando ste colaps, las familias se quedaron con enormes deudas, que adems de no poder pagarlas, tampoco pudieron obtener crditos para liquidarlas.

 

A este problema de la demanda, consecuencia del descenso de la masa salarial, se aadi la crisis financiera, resultado directo de la exuberancia de las rentas del capital y sectores pudientes de la sociedad, los cuales no invirtieron a travs de la banca- en las empresas productivas, pues la rentabilidad de tales empresas era baja, consecuencia de la falta de demanda. No era rentable invertir en la industria automovilstica, por ejemplo, pues haba un descenso muy marcado de la demanda de coches, resultado de que la gente no tena dinero para comprarlos. De ah que invirtieran en actividades especulativas, tales como el sector inmobiliario, alcanzando unos niveles de beneficios del complejo bancario-inmobiliario-construccin escandalosamente altos, inflndose los precios de la vivienda un 32%. Este complejo fue el motor del crecimiento econmico en Espaa y su enorme poder poltico y meditico es una de las mayores causas del retraso en la recuperacin econmica en Espaa (ver Navarro, V., Las rigideces del mercado bancario-inmobiliario en www.vnavarro.org). Incluso hoy, cuando el precio de la vivienda ha descendido en otros pases (como EEUU) hasta un 30%, en Espaa slo ha descendido un 8%. Si no se da un descenso mucho mayor, no se reavivar el mercado de la vivienda, y con ello la recuperacin econmica.

 

La solucin de la crisis exige una reversin de esta enorme polarizacin de las rentas, que ha sido facilitada por unas polticas fiscales regresivas, que han beneficiado las rentas del capital y de las rentas superiores a costa de las rentas del trabajo. Esta situacin es particularmente acentuada en Espaa, ya que tiene la menor carga fiscal de la UE-15, y cuyo estado es el menos redistributivo de tal grupo de pases. Varios estudios internacionales han mostrado que la intervencin del estado espaol (a travs de sus polticas impositivas y de gasto pblico) es una de las que en la UE-15 altera menos la mala distribucin de la renta, con una enorme concentracin de la renta en los grupos superiores, siendo uno de los pases de tal comunidad con mayores desigualdades sociales.

 

Estas polticas fiscales y la consiguiente enorme polarizacin de las rentas, tienen no slo un coste econmico elevado (las economas ms eficientes en la Unin Europea incluyen las escandinavas, de tradicin socialdemcrata, que tienen una polarizacin social menor), sino tambin un gran coste social (tenemos el gasto pblico, incluyendo el gasto pblico social per cpita, ms bajo de la UE-15) y un coste poltico elevado (el grado de distanciamiento de las clases populares hacia el estado es de los ms elevados de la UE-15), coste que es particularmente acentuado para las izquierdas gobernantes, que han promovido polticas fiscales semejantes a las de los gobiernos de derechas. Estos ltimos gobiernos se han beneficiado de tales polticas, pues sus polticas fiscales han conseguido movilizar a sus bases electorales, que han sido beneficiadas con tales polticas regresivas. No as los gobiernos de centroizquierda que han alienado a sus militantes (el partido socialdemcrata alemn perdi la mitad de sus militantes durante el gobierno Schroeder) y a sus bases electorales, estando hoy en una crisis profundsima. De ah que se requieran cambios muy notables de las polticas fiscales para que estos gobiernos de centroizquierda (incluyendo el espaol) recuperen el apoyo popular. Para ello tienen que recuperar unas prcticas y una narrativa que enfatice que las clases dominantes (trmino prcticamente desaparecido del discurso poltico, dando a entender que no existen) del pas son responsables de la crisis y tienen que poner los recursos para resolverla. Presentar el tmido aumento de impuestos de los grupos ms pudientes como necesario para cubrir el dficit del estado transmite una visin gestora con escasa capacidad de movilizacin entre sus bases electorales. Las izquierdas deben recobrar los valores y el lenguaje de izquierdas, subrayando que hay que redefinir la mala   distribucin de poder econmico (que determina tambin el poder poltico), revirtiendo unas polticas fiscales liberales que han sido, durante todos estos aos, muy exitosas para una minora a costa del sacrificio de la mayora de nuestra poblacin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter