Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-09-2009

Zelaya habla

Tom Hayden
The Nation


En un avance significativo en las relaciones hemisfricas, la administracin Obama conden el golpe de Estado del 28 de junio en con ms fuerza que nunca, anunci el corte definitivo de la ayuda de millones de dlares adicionales en el frente econmico y declar que no legitimar las elecciones bajo los auspicios del gobierno golpista.

En una entrevista poco despus de su reunin con la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, el presidente hondureo Manuel Zelaya dijo que las decisiones de EE.UU. son un gran paso adelante para la resistencia popular al golpe de Estado de Honduras y un mensaje positivo a favor de la democracia.

Tras la reunin en el Departamento de Estado, un portavoz de EE.UU. anunci el fin de un amplio espectro de asistencia a Honduras como un acicate para fomentar el regreso del Presidente Zelaya y los procesos democrticos en el pas.

Zelaya dijo a The Nation que los EE.UU. pondran fin a varios aos de subvenciones del Fondo del Milenio, en el rango de los 200 millones de dlares, confinanciamiento para carreteras, puertos e infraestructura. Clinton preside la corporacinFondo del Milenio, que se rene la prxima semana.

Ante la pregunta de si Clinton envi un mensaje al rgimen golpista en Honduras, Zelaya respondi enrgicamente que se trataba de un golpe directo en la cara de [Roberto] Micheletti, porque el plan de los golpistas es negociar con los candidatos para planear su salida. No pagar por sus delitos. Salir impunes. El plan era dar un golpe, tener elecciones y salir impunes. Cuando las elecciones no se les reconocen, ests quebrndole el plan a los golpistas.

Con estas decisiones, la administracin de Obama ha dejado claro que se une al consenso de Amrica Latina de que el golpe es una transferencia ilegtima del poder. Mxico, Centro Amrica y Sur Amrica haban adoptado ya una posicin respecto a las elecciones. Faltaba solo Estados Unidos. Ya con esta declaracin, todo el continente est condenando estas elecciones bajo el rgimen de facto, dijo Zelaya.

Cuando se le pregunt sobre las condiciones en que las sanciones podran levantarse, Zelaya dijo que slo cuando restauren la democracia y retorne el Presidente Zelaya al poder. Dijo que no renuncio a retornar al pas bajo ningn concepto. No estoy atenido a que EE.UU. logre doblarle el brazo a los golpistas. Tenemos planes alternos para retornar al pas con el fin de proteger a la poblacin.

Si no es escuchado el reclamo del pueblo -el retorno del Presidente-, esto puede terminar a una convulsin permanente y en una ingobernabilidad permanente, y eso es lo que todos quieren evitar. Los movimientos sociales en Honduras no estn dispuestos a regresar al mismo punto en que estaban antes, seal.

El golpe de Estado del 28 de junio fue capaz de evitar, por ahora, un referndum consultivo previsto para tres das ms tarde sobre si se debera establecer una Asamblea Constituyente para rescribir la Constitucin de Honduras, con el fin de promover una mayor democracia participativa. Pero el golpe de Estado mismo tambin provoc el surgimiento de un nuevo movimiento social con sus propios activistas, mrtires y nuevas epopeyas.

El movimiento de base, dijo Zelaya, tiene un solo propsito, la transformacin de Honduras, incluyendoprofundos cambios estructurales. Este movimiento es ahora muy fuerte. No podr ser destruido, dijo. Zelaya consider que las reformas de su administracin, incluido un incremento del salario mnimo, los subsidios a los pequeos agricultores, los recortes en los tipos de inters bancarios y las reducciones de los niveles de pobreza son las causas que irritaron a la elite que gobierna Honduras.

Zelaya dijo que espera que Clinton entienda que los mismos adversarios de Obama aqu son los adversarios mos en Honduras. Las transnacionales del comercio, del petrleo y de los sistemas bancarios. Los que no quieren el proyecto de salud aqu son los mismo que no quieren que se pague el salario mnimo en Honduras.

Por ejemplo, seal, durante la administracin Bush no hubo golpe de estado. Este golpe de estado en Honduras en los primeros seis meses de la presidencia de Obama se convierte en una prueba de fuego. Los grupos de derecha en los Estados Unidos que estn apoyando el golpe estn apostando a que Obama no resuelva el problema. Yo tengo confianza en que s lo va a resolver.

La hostilidad contra Obama llega hasta el punto de que Zelaya lleg a afirmar que los golpistas en Honduras han copiado algunos mtodos de los sectores reaccionarios de Washington, que llegaron a decir pblicamente que Obama no tiene ningn poder, que es dbil, ms dbil que Jimmy Carter, que no debemos prestar atencin a la administracin de Obama, y se refieren a l como ese negrito que ni siquiera sabe donde est Tegucigalpa.

Pero los grupos de derecha de Amrica Latina han empleado un demcrata y ferviente partidario de Clinton, Lanny Davis, para cabildear por sus intereses, o lo que Zelaya llama el imperio del capital. Consultores demcratas tambin coquetearon con las delegaciones de los golpistas que estuvieron en las negociaciones de Costa Rica.

Tal vez ningn grupo de presin es ms cercano a los Clintonque Lanny Davis. Cuando su nombre apareci enlos planteamientos crticos der Zelaya durante la reunin, la Secretaria de Estado no reconoci que Davis le eramuy cercano desde hace mucho tiempo, sino que tom notas sobre el reclamo de Zelaya por las falsas acusaciones de Davis y se comprometi a investigarlo. Ella anot el nombre para investigarlo, aadi con una sonrisa bonachona.

Para el Departamento de Estado, el tono de la reunin con Clinton marc un cambio en las heladas declaraciones precedentes sobre el golpe de Estado. Despus de la observacin inicial de Obama de que un golpe de Estado antidemocrtico haba tenido lugar, el portavoz del Departamento de Estado Philip Crowley haba dicho que un golpe de Estado no haba tenido lugar, en trminos legales, y ridiculiz a Zelaya por estar aliado con el presidente venezolano Hugo Chvez. Si esa es la leccin que ha aprendido el Presidente Zelaya de este episodio, coment entre risas en una sesin informativa del Departamento de Estado en julio, bueno, entonces sera una buena leccin. El 4 de agosto, una carta del Departamento de Estado al senador Richard Lugar, afirmaba que Zelaya insista en acciones provocadoras que condujeron al enfrentamiento que desencaden los acontecimientos que condujeron a su expulsin. El trmino golpe de Estado no fue utilizado en la carta.

Ante la pregunta de The Nation acerca de si el Departamento de Estado estaba certificando lo que ocurri como un golpe de Estado o si simplemente lo llamaban un golpe de Estado, Zelaya respondi: No conozco los detalles de las leyes estadounidenses, pero en el comunicado que emiti hoy Estados Unidos a nombre del Departamento de Estado dice que fue un golpe de Estado. Involucr en el golpe de Estado al ejrcito y a la Corte de Honduras. O sea, el gobierno de los Estados Unidos reconocen la participacin legislativa, judicial y militar de Honduras en el golpe. Lo dicen claro.

Cualquiera que sea el punto de vista de Lanny Davis, los acontecimientos de ayer representan un rechazo contundente de la administracin de Obamaa aislarse en Amrica Latina.

Crowley, el vocero del Departamento de Estado, no estuvo presente en la reunin de ayer, que incluy a un diplomtico de larga carrera en Amrica Latina, Tom Shannon; el representante del Consejo de Seguridad Nacional Dan Restrepo; el embajador de EE.UU. en Honduras, Hugo Llorens, y el portavoz Ian Kelly.

La tensin actual puede estar decreciendo, pero no ha aflojado. Micheletti, abandonado por los estadounidenses en su intento de legitimar el golpe de Estado, se encuentra bajo una enorme presin para aceptar la recomendacin del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, de que renuncie, lo que sera una gran victoria para Amrica Latina. Por otra parte, cualquier retorno a Honduras de Zelaya podra ser voltil, con la derecha que deseasu detencin, o incluso su muerte. l no puede postularse para la reeleccin en virtud de la presente Constitucin. No hay un candidato visible para que lo sustituya, y la propuesta de la Asamblea Constituyente est fuera de la agenda por ahora (o por ahora!, como dira un joven Hugo Chvez dijo a la salida de prisin).

El futuro puede estar en los movimientos sociales que se han levantado contra el golpe militar, con Zelaya, que acta como un hroe de transicin en la movilizacin, ycon la gente activa en las calles de Honduras, tratando de tomar el futuro con sus propias manos.

Traducido por Cubadebate



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