Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2009

La Pax Americana y la estupidez de los rabes

Abdel Bari Atwan
International Solidarity Movement

Traducido para Rebelin por Caty R.


El presidente de Estados Unidos prepara una nueva iniciativa de paz para resolver el conflicto rabe israel, que se presentar en la prxima reunin de la Asamblea General de las Naciones Unidas, prevista para finales de septiembre.

El senador George Mitchell, autntico artfice de esta iniciativa, prefiere trabajar en el secreto ms absoluto y lejos de los medios de comunicacin, pero los rumores que corren dan a entender que dicho plan se basa en la iniciativa de paz rabe modificada en ciertos puntos esenciales, como la anulacin del derecho de retorno y la introduccin de una frmula nebulosa que hace de Jerusaln la capital de los dos Estados, de hecho, introduciendo algunos retoques a la situacin actual.

La aplicacin de esta iniciativa se har, probablemente, al revs del plan de la iniciativa rabe, de forma que empezara por la normalizacin, previa a la retirada israel de los territorios rabes ocupados, segn las condiciones impuestas por Netanyahu. Lo que puede explicar las intensas presiones estadounidenses ejercidas sobre los Estados rabes, sobre todo en el Golfo y en el Magreb, dirigidas a crear los primeros pasos de la normalizacin, como la apertura de oficinas de representacin comercial y la autorizacin de libre circulacin en el espacio areo para los aviones de la compaa area israel El AI, a cambio de la congelacin de la construccin de colonias en Cisjordania, pero no en Jerusaln.

Las presiones de la administracin Obama podran dar resultados en las prximas semanas, y no sera sorprendente que asistiramos a encuentros, reuniones e intercambios de sonrisas entre los responsables y lderes rabes y Netanyahu, al margen de las reuniones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, para romper el hielo, y que a esos gestos les siguieran pasos diplomticos efectivos.

Por el lado palestino, los preparativos van a buen ritmo, con minuciosidad y detallismo excepcionales, segn las directrices estadounidenses y europeas y con la bendicin israel indirecta, de manera que la sociedad palestina est perfecta y totalmente dispuesta a integrar la nueva iniciativa.

Los preparativos se pueden resumir en los puntos siguientes:

1) El presidente de la Autoridad de Ramala, Mahmud Abbas, reuni el congreso de Fatah y procedi a la eleccin de un nuevo comit ejecutivo que incluye a cuatro ex responsables de la seguridad y del cual se ha excluido, de una forma u otra, a la mayora de los miembros de la vieja guardia opuesta al proceso de Oslo; a pesar de todo, hay que reconocer que algunos de los nuevos miembros del comit gozan de una buena reputacin y estn considerados personalidades independientes y devotas de la causa nacional.

2) Abbas logr reunir al Consejo Nacional Palestino en una asamblea extraordinaria en presencia de los presentes para completar la legitimidad del comit ejecutivo de la OLP y la eleccin de seis nuevos miembros, entre ellos las dos personas responsables de las negociaciones: Ahmad Qorei (Abu Ala) y Saeb Erekat, a quienes, podemos concluir, se convocar prximamente para negociar sobre la base de la nueva iniciativa de paz; no como representantes de Fatah, sino en nombre de la OLP, nica representante legtima del pueblo palestino.

3) Salam Fayad, el Primer Ministro palestino, ha revelado que prepara un nuevo proyecto para la infraestructura del Estado palestino, que estar listo en dos aos. Dicho proyecto se compone de dos partes: la primera la de la seguridad, con el establecimiento de las fuerzas de seguridad palestinas sobre la base de los criterios estadounidenses, bajo la supervisin del general Dayton, y con las bendiciones israeles, jordanas, egipcias y palestinas. La segunda parte, econmica, dirigida a mejorar el da a da de la poblacin de Cisjordania, con el fin de hacerle olvidar la Intifada y alejarla definitivamente de la resistencia, considerada como un factor de inestabilidad y sufrimiento.

El entorno del presidente Mahmud Abbas ha logrado, bajo las instrucciones de Tony Blair, el emisario de la paz europeo, reducir la causa palestina a Cisjordania, amputndole su esencia que es la causa de los refugiados, y la ha convertido en una cuestin puramente econmica regida por las condiciones de vida de los habitantes de Cisjordania. Y ste es, sin duda, su xito ms peligroso.

En la actualidad, en vez de comparar la situacin actual del pueblo palestino con la que prevaleca durante la primera o la segunda Intifadas, o la que exista en 1965 cuando surgi la primera explosin de la resistencia y Cisjordania y Gaza eran rabes, se oponen la degradacin de los medios de subsistencia y de la seguridad en Gaza, bajo la dominacin de Hams, a la prosperidad de Cisjordania bajo el reinado de la Autoridad. En Gaza, la situacin econmica est deteriorada debido al bloqueo asfixiante que todo el mundo ha decidido olvidar, y la seguridad est controlada por el puo de hierro de la polica de Hams, lo que se vio con claridad en el ataque sanguinario y sin precedentes a la mezquita Ibn Taymiyah en Rafah, para sacar al movimiento Ansar Jund Allah, y por la prohibicin de cualquier operacin de resistencia y de lanzamientos de cohetes.

En cuanto a la prosperidad econmica de Cisjordania, sta se debe sobre todo a la afluencia a los bolsillos de la Autoridad de miles de millones de dlares procedentes de Estados Unidos, Europa y los pases rabes; la generosidad de estos ltimos es ms un resultado de las inyecciones estadounidenses que del deber moral de solidaridad.

Pero no hay que olvidar que esa prosperidad corresponde a la aplicacin de la letra del plan Netanyahu y del precedente plan de paz econmica de Tony Blair. Una paz que en la prctica significa el olvido, aunque sea temporal, de los fundamentos de la causa palestina.

La pregunta a la que nadie quiere responder es: Cmo podr existir el Estado palestino que nos prometen en presencia de 249 colonias israeles donde viven medio milln de colonos, sin olvidar los 600 puestos militares de control israeles que supuestamente garantizan la seguridad?

Las sutilezas bizantinas del discurso actual no se ocupan de la legalidad de las colonias, sino primero de su crecimiento natural, de la inadmisibilidad legal, total o parcial, de dicho crecimiento y de la contrapartida que debern pagar los rabes en trminos de normalizacin.

Comprobamos que el chantaje israel ha conseguido, sin ninguna duda, dictar sus condiciones, y no solamente en cuanto al plan de evacuacin del derecho de retorno y la disolucin de la cuestin de la Jerusaln ocupada, sino tambin por el vnculo creado entre la secundaria congelacin provisional de las colonias (presentada como una concesin enorme) y la imposicin de un bloqueo total, martimo, areo y terrestre, a Irn.

Del mismo modo que la Conferencia para la Paz de Madrid, en 1991, sirvi para golpear, destruir y aislar a Iraq, vemos cmo se conecta en la actualidad la nueva iniciativa de paz estadounidense con la cuestin nuclear de Irn para proceder al desmantelamiento de las instalaciones iranes, por la va militar o la de las sanciones, a cambio de promesas simples promesas- de una solucin estadounidense a la cuestin palestina, con arreglo a una frmula que no enfade a Israel ni a los regmenes rabes moderados.

No olvidemos que en vez de poner en paralelo un reactor israel, que ha producido hasta la fecha 300 cabezas nucleares, con un reactor iran todava en gestacin, se ha establecido una relacin entre el reactor iran y una lista de abdicaciones rabes de los fundamentos palestinos, como contrapartida de promesas de solucin, que vienen a aadirse a las numerosas promesas que nos hicieron con anterioridad y que han desaparecido, unas detrs de otras, despus de haber servido a los objetivos estadounidenses.

Pero el gran problema actual es la debilidad del frente de rechazo rabe, el deterioro del campo de rechazo palestino, la preocupacin siria por la apertura hacia Estados Unidos y la recepcin de sus enviados con el objetivo de engatusarlos, y la concentracin de esfuerzos en la constitucin del gobierno libans, como si sta fuera la prioridad de las prioridades a nivel regional, mientras Hams sigue atascado en la trampa de Gaza, la subsistencia alimentaria de un milln y medio de palestinos, y las aperturas hacia Occidente para resolver el asunto de Gilad Salit.

En la actualidad, para nuestra desolacin, Hams ya no lleva la bandera de la resistencia con la fuerza que se espera del movimiento islmico yihadista. Hay que aadir que dentro de Hams existe una corriente que perjudica los esfuerzos que despliega la organizacin para ganar el reconocimiento de Occidente con el establecimiento de contactos y, mucho ms, para participar en las conferencias de Ginebra en presencia de los israeles, con el fin de convencer al mundo de que Hams es un movimiento realista y moderado con el que se puede trabajar y que merece permanecer en el poder.

La causa palestina, tal como la conocemos, en la actualidad se encuentra bajo el bistur del cirujano plstico estadounidense para una operacin que le va a rehacer la cara. El producto se comercializar rpidamente por los expertos en comunicacin rabes, y sobre todo palestinos, y se vender a todos los que creen en la paz econmica, la seguridad y la prosperidad de Cisjordania.

En rabe (traducido al francs por Nadine Acoury):

http://www.alquds.co.uk/index.asp?fname=today\31z50.htm&storytitle=ff%D8%A7%D9%84%D8%B3%D9%84%D8%A7%D9%85

En francs:

http://www.ism-france.org/news/article.php?id=12610&type=analyse&lesujet=normalisation



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