Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2009

Marta Harnecker y el Laboratorio Comunal en Venezuela (III)

Evaristo Marcano Marn
Rebelin


La Comuna es una creacin popular, de las masas

Hugo Chvez Fras

Se ha insistido mucho en Venezuela el tema de las comunas y se considera tambin, la importancia que tiene el tema en la conformacin del Poder Popular. El asunto se ha transformado en una necesidad y ello ha permitido la aparicin de una cantidad considerables de reflexiones y gran parte de ellas, estn formuladas desde una perspectiva, cuyo objeto parece estar centrado en concebir o definir a la comuna a partir de nociones ya preestablecida. Existe una ligera idea con alguna referencia histrica y a partir de esos dos elementos, se arma un concepto o una definicin.

Ese proceso de construccin partiendo de esas eferencias no es descartable o no puede calificarse como improcedente. Es una va o una manera de abordar el problema que puede tener sus riesgos porque ese tipo de abordaje, es generalmente realizado desde afuera y lleva implcito el procedimiento de invasin o colonizacin. No se peca, si imaginamos que desde muchas oficinas y con un gran mapa a la vista se trazan orientaciones para establecer coordenadas de una posible comuna. Ese esquema olvida, que an reconociendo en un mapa variables o espacios geohumanos con valores y situaciones muy comunes; la Constitucin Bolivariana de Venezuela tiene un aspecto relevante, que obliga a una determinada institucin conectarse con las comunidades antes de fijar las coordenadas de una posible comuna. .

El otro esquema de abordaje del problema, parte del inters de las comunidades y de las ideas que ellas van acumulando y procesando para darle forma a las iniciativas de organizacin. Ese proceso se acomete a veces improvisando (ensayo-error) o con el apoyo de vecinos y vecinas que han desarrollado y acumulado experiencias en el mbito de la organizacin comunitaria (Asociaciones de vecinos, mesas tcnicas, comit de salud, club deportivo). Esa dinmica de crear-errar-inventar-ajustar una organizacin comunitaria es gran laboratorio social, que poca importancia se le da porque muy en el fondo, se parte de una visin poco revolucionaria del saber y conocer. El conocer y saber es (segn esa idea) una competencia profesional/acadmica y son los expertos los que pueden decirnos cmo deben ser las cosas. Surgen as, los modelos prefabricados que intentan concretar colonizaciones.

Existe ese gran laboratorio que nacionalmente intenta crear-errar-ajustar y existe adems Marta Harnecker, colocada justamente frente a esos tubos de ensayos cuyas muestras suelen mostrar comportamientos diversos porque la qumica local y regional es igualmente diversa. Esa posibilidad de colocarse al frente de esos tubos de ensayos sin desvincularse emocionalmente de ellos, le ha permitido mirarlos, hacer los respectivos registros y despus con el alma puesta en la revolucin bolivariana, nos ha estado ofreciendo sus aportes para la construccin o concrecin del Poder Popular.

En una publicacin que present en abril de este ao titulada: De los Consejos Comunales a la Comunas: Construyendo el Socialismo del Siglo XXI , hay una reflexin que se nutre de otros trabajos cuyo objeto es abrir reflexiones y ofrecer orientaciones que sirvan de gua (no acabadas) para ese estratgico proceso de conformacin y fortalecimiento de ese poder, en el cual la revolucin bolivariana debera tener depositada todas las esperanzas para darle viabilidad al socialismo del siglo XXI.

Entiendo que la revolucin bolivariana le ha dado a Marta Harnecker la posibilidad de observar un fenmeno que no ha sido ajeno a su inters por construir una teora alternativa a las limitaciones que tradicionalmente ha confrontado la izquierda para darle respuestas a la dinmica impuesta por la polticas de la derecha. No pretendo ir muy lejos en identificar ese trajinar reflexivo y creativo de Marta Harnecker, pero en 1988 public con Camila Pieiro un trabajo en el cual realizaron una sntesis del libro de Pat Devine (Democracia y Planificacin Econmica: La Economa Poltica de una Sociedad Autogobernada). En esa sntesis y en la parte elaborada por Marta Harnecker se remueven o revisan crticamente viejos conceptos y procedimientos asociados con el socialismo y la involucin que sufri. Es un texto-sntesis que tiene muchos elementos para compartir y debatir, pero en esta ocasin, y en correspondencia con el sentido de estas notas, registro la aparicin (en ese documento) del tema de la Democracia participativa y la vinculacin de este concepto con la toma de decisiones. En las reflexiones y aportes de Marta Harnecker, los dos aspectos sealados ocupan un lugar importante.

Tener a Marta Harnecker viendo esos tubos de ensayos en los cuales se busca registrar los elementos qumicos del poder popular y ms particularmente los elementos constitutivos de las Comunas, es una gran fortaleza.

En las primeras discusiones sobre el proceso de creacin de comunas, el aspecto que ms se destacaba era el de la territorialidad y la necesidad de mancomunar varios consejos comunales. Centrar la discusin en estos dos aspectos nunca me pareci una propuesta ingenua e intua, que si el debate continuaba bajo esos parmetros, la propuesta de comuna no alcanzara un horizonte ms all del esquema impuesto por la IV Repblica, cuando no apareca (ni por casualidad) el principio de Democracia participativa. Era la poca de la democracia representativa y en funcin de los lineamientos del modelo representativo, existan las Asociaciones de Vecinos con un territorio delimitado y tratando de canalizar la solucin de los problemas, enviando comunicaciones a los entes pblicoss encargados de formular el programa de obras.

La comuna es una propuesta distintas a los esquemas de organizacin comunitaria existentes en el marco de la la democracia representativas. Es el mecanismo organizativo para irnos aproximndonos al momento estelar de la revolucin bolivariana: Consolidacin del Poder Popular.

Qu es definitiva una Comuna?

Lo interesante de las reflexiones que ha venido ofreciendo Marta Harnecker en relacin con las comunas es que no apuesta por un tipo de definicin que no reconozaca las multiples prcticas y experiencias que estn dndose en el pas. Su sugerencia apunta a que esas prcticas diversas deben ser reconicidas y respetadas. Por ahora nos ofrece una aproximacin de lo que no es una comuna cuando expresa:

Tratando de precisar mejor qu entendemos por comuna pensemos que uno de los errores que se ha cometido es el pensar que puede crearse comunas simplemente mancomunado consejos comunales y planteando que si 6 a 8 consejos comunales deciden juntarse pueden conformar una comuna

As como realiza una aproximacin en funcin de lo que no es el elemento clave de una comuna, establece seis criterios para definir sus lmites: a) Tradiciones histricos culturales comunes, b) Problemas y Aspiraciones Compartidas, c) Uso de los mismos Servicios, d) Condiciones de autosustentabilidad, e) Condiciones para avanzar hacia el auto gobierno, f) Disposicin de las comunidades a articularse en un proyecto comn.

No apostando por una defincin, sugiere en un documento[1] presentado recientemente en Aporrea, que es necesario construirla. Este documento, cuyo contenido es fcil de manejarlo como un pequeo manual, va dndonos orientaciones sobre las situaciones no deseables y las que fortalecen los procesos de conformacin de las comunas.

De los seis criterios expuestos anteriormente, dos de ellos, considero admiten una ligera reflexin y revisin porque de alguna manera, limitan la existencia de una comuna. El criterio de autosustentabilidad (que es importante) no debe ser asumido como una situacin referida particularmente al mbito econmico. No parece totalmente apropiado manejarse con el lema: Cada comuna debera encaminarse a la construccin de un sistema comunal de produccin y consumo (.) Lo lgico es que uno de los ejes estructurantes claves de la comuna sean las unidades de produccin o servicios de propiedad comunal o estadal comunal

En el documento: Las Comunas, sus problemas y cmo afrontarlo expresa lo siguiente:

Debemos recordar que un de los aspectos prioritarios en la formacin de las comunas es sus autosustentabilidad econmica, por lo tanto, no puede concebirse un proyecto de comuna que no haya pensado ni planificado resolver esta cuestin.

Es posible que hayan espacios geohumanos con condiciones para la construccin de un sistema comunal de produccin y consumo, pero es posible tambin, que existan espacios en los cuales las condiciones sean muy restringidas para colocar como eje clave lo productivo, pero en cambio, haya inters por instalar una comuna con otro eje. La autosustentabilidad no lo ofrece nicamente el hecho productivo, ms que un fin en si mismo; lo productivo puede ser un medio para darle forma a un sistema de vida. La sustentabilidad de una comuna puede estar ms en lo comuneros y su nivel de conciencia y menos en un proyecto productivo comn.

Este planteamiento de Proyecto comn, reclama una mejor precisin porque efectivamente es una expresin clave y como tal, debe ser objeto de una buena descripcin. Un proyecto comn puede ser una planta procesadora de algn alimento, pero si por alguna eventualidad ese proyecto entra en una fase de crisis para sostenerse por falta de insumo; la comuna se ver amanezada porque su soprte se ha concentrado en lo econmico. Ms que un proyecto comn, debera plantearse como criterio un sistema de vida en comn , que facilita los ingredientes para atar la existencia de los comuneros a un conjunto de valores que trasciende el mbito econmico. No se intenta restarle importancia e lo econmico/productivo, simplemente se trata de recordar la necesidad de una tica socialista. Es el primer Objetivo del Proyecto Nacional Simn Bolvar 2007/2013

.

En el trabajo: Las Comunas, sus problemas y cmo afrontarlo de Marta Harnecker (www.aporrea.org/ideologa/a85147.html) se ofrecen orientaciones y recomendaciones para que las instituciones responsables en impulsar las comunas, tengan mayor tino en este importante y estratgico proceso de darle forma y contenido al Poder Popular.

El Ministerio para las Comunas en funcin de estas orientaciones, tiene la responsabilidad de definir, impulsar el proceso de conformacin de la Comunas en un primer trmino y paralelamente, realizar un trabajo para interconectar y articular a los diferentes entes involucrados en esta estratgica actividad. La definicin tal y como se precis anteriormente, tiene la necesidad de detenerse en la prcticas y experiencias acumuladas en las comunidades. En esas prcticas y experiencias comunitarias, hay conocimientos acumulados que no deben ser ignorados

El impulso en esta etapa tan importante, debera tener por objeto, equilibrar las iniciativas dependiendo del estatus que cada iniciativa haya alcanzado. En experiencias ya encaminadas por ejemplo; el Ministerio para las Comunas se coloca o debe colocarse como observador y acompaante. En las comunidades en las cuales, la iniciativa est inicindose o an no existen las condiciones, el esfuerzo y la actividad desarrollada por el Ministerio debe ser puesta para animar el proceso. En este caso, el ACOMPAAMIENTO es bsico y directo.

La articulacin supone, en funcin de la orientacin que se ofrece, colocar los remos y la voluntad en una direccin y todos los entes (Gobierno nacional estadal y local) estn como obligadas a empujar el peero hacia el punto estratgico: Conformacin de las comunas para el fortalecimiento del Poder Popular. No luce bien al propsito de participacin protagnica y consolidacin del poder popular, la idea (tan frecuente) de conformar Mis comunas. La idea se centra en la conformacin de las comunas, como un recurso organizativo de autogobierno de las comunidades para Tomar decisiones.

 

El Proceso de articulacin cobra sentido con la conformacin de un equipo interinstitucional, cuya misin es la de: facilitar y acompaar. No va imponer un esquema y no va colocarle el de a la Comuna: Comuna de tal persona o de tal lder.

La lectura de este trabajo de Marta Harnecker se desprende una especie de consigna para las comunidades y sus lderes. As como los entes y (especialmente el Ministerio para la Comuna) se le ofrece algunas recomendaciones para su consideracin; las comunidades deben asumir esta consigna: Nosotros si podemos. Los entes tienen su raya amarilla que no les prohbe nada, pero hay la sugerencia de respetar al soberano.

La mayora de las decisiones en el proceso de conformacin de las comunas es una responsabilidad de las comunidades y tienen (en funcin de esa responsabilidad) la necesidad de cuidar el espacio, porque si permiten la ingerencia en vez del acompaamiento; el Poder Popular nace Cojo y no se trata de conformar un Poder Popular con esa condicin.

La conformacin de la comuna es un paso en el reto de darle concrecin al Poder Popular. Pero ese proceso debera culminar estableciendo las competencias del gobierno comunal . Conformar comunas sin tener claridad del reto, no implicara mayor cosa. El Nosotros si podemos pasa entonces a concebir las competencias que dejaran los Alcaldes y Gobernadores para entregrselas al gobierno Comunal. Es tiempo entonces de ir pensando en una reforma a varias leyes, que hagan una propuesta revolucionaria del proceso de descentralizacin. Si se hace eso; es decir, si hay la elaboracin y reforma de varias leyes para darle poder de decisin al gobierno Comunal, efectivamente estaramos colocndole un muro de proteccin al proceso revolucionario.

 



[1] Las Comunas, sus problemas y cmo afrontarlo. Disponible en: http://www.rebelion.org/docs/90924.pdf y en www.aporrea.org/ideologa/a85147.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter