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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2009

Colombia y la lucha no armada por el agua

Juan Diego Restrepo
Sur y sur


Sin armas, los movimientos sociales colombianos libran una batalla por el significado mismo de la vida: el control del agua. Su principal objetivo es que sea considerada un derecho fundamental. El movimiento para la Defensa del Agua constituye uno de los frentes ms importantes de las luchas pacficas en el pas, y es a la vez uno de los fenmenos ms interesantes de movilizacin social y participacin ciudadana de la historia reciente. El gobierno nacional y sectores del Congreso amenazan acabar con l.

En Colombia, nico pas de Amrica Latina en conflicto armado, los movimientos sociales no cuentan con garantas para desenvolverse y ejercer sus actividades. Histricamente, se han visto enfrentados a persecuciones, desapariciones forzadas y amenazas de grupos armados. Es decir, del Estado, de los paramilitares, de las guerrillas, y por supuesto del narcotrfico, vinculado a todos los anteriores.

Qu tan fcil es llevar adelante una lucha social en Colombia? Cifras de la Escuela Nacional Sindical revelan que, entre 1986 y 2007, se produjeron hacia 207 atentados contra lderes y activistas; 144 desapariciones forzadas, 1.399 desplazamientos, tambin forzados; 549 detenciones arbitrarias; 2.570 homicidios; 163 secuestros y 43 casos de tortura.

Ms de 400 organizaciones sociales de todo el pas impulsaron la campaa El Agua: un bien pblico. Ese programa cambiara el modelo de gestin de aguas en un pas considerado potencia hdrica.

La campaa consisti en navegar los ros ms importantes del pas. Despus de una fase de investigacin y de debate, hicieron foros y escribieron documentos, estableciendo un diagnstico de la situacin actual del agua en cada regin.

Con herramientas educativas y culturales, impulsaron la propuesta central: el proyecto de Referendo por el Agua. Un proceso en el que 2.060.922 colombianos, hecho sin antecedentes, dieron su firma para que el resto de la sociedad se pronunciara en las urnas y decida si el agua es o no un derecho fundamental.

En dilogo con APM, Wilson Durn, funcionario de la empresa de aguas de EPM, reconoci que hay ms 220 conexiones ilegales y artesanales, de las que se abastecen barrios enteros de la ciudad. Muchos de ellos son asentamientos de familias desplazadas del campo por el conflicto armado, y estn ubicados sobre las laderas de las montaas.

El barrio Bello Oriente, con una vista privilegiada sobre el valle, desde donde se ve el Metro, el ro y las industrias, no cuenta con agua potable para el consumo de sus habitantes. En Moravia, en Beln, en Altos de la Torre, mujeres y nios cargan diariamente el agua en baldes para abastecer sus casas.

Contradictorio para la ciudad duea del gigante de la prestacin de servicios pblicos en Amrica Latina, EPM (Empresas Pblicas de Medelln). Paradjico, para la capital de un departamento con numerosas presas y embalses, cuya regin produce 6.592,62 Megavatios, siendo el rea hidroelctrica ms importante de Colombia.

La campaa estuvo liderada a nivel nacional por la organizacin ambiental Ecofondo, que coordin a movimientos sociales, campesinos y comunitarios de todo el pas.

Colombia se caracteriza por ser abundante en aguas. Las tres cordilleras que la atraviesan forman hoyas hidrogrficas que se derraman en cuatro vertientes principales. Tiene costas en dos mares y orillas en el Amazonas y en el Orinoco; ros, cinagas y lagunas. El Choc es uno de los lugares ms lluviosos de la tierra. En las alturas, los pramos y nevados forman los Centros Hdricos, como el Macizo colombiano, el Pramo de Sumapz o la Sierra Nevada de Santa Marta.

En este escenario se presentan fenmenos como la contaminacin de ros y riachuelos. Los ecosistemas naturales y sus ciclos de agua estn alterados. Se produce la desecacin de lagunas y cinagas en todo el pas. Segn la Defensora del Pueblo, el 53 por ciento de habitantes de las reas rurales no tienen acueducto, y el 82,2 por ciento no cuenta con alcantarillado.

En la periferia de las ciudades, barrios enteros carecen de acceso al agua potable. Hay municipios que simplemente no cuentan con el servicio, y cada vez ms se registran nuevos aumentos en las tarifas y en el nmero de personas desconectadas por falta de pago.

Las empresas prestadoras del servicio fueron privatizadas: Acuacar en Cartagena, Triple A en Barranquilla, Metroagua en Santa Marta y Proactiva en Montera (slo por mencionar la costa atlntica). Tambin se privatizan proyectos hdricos (presas) y e implantan proyectos de desarrollo agrointensivos.

En cada regin, en cada ro, la situacin es la misma aunque los protagonistas sean diferentes. En general, son dos modelos de Estado enfrentados con dos miradas sobre el agua, bien comn o mercanca?

Ya son pocos los bocachicos que se pescan en el ro Sin. Son peces de color vistoso, que se comen con yuca o con pltano, famosos en Colombia por su buen sabor. Su carne suave era la principal fuente proteica de los indgenas Embera-Katio. Aguas arriba, la controvertida represa Urra I.

La comunidad argumenta que la desaparicin del pez se debe a los taponamientos en los cauces naturales de los ros. En declaraciones pblicas afirmaron: Se ha agravado considerablemente los niveles de desnutricin y malnutricin de nuestros nios.

Los Embera han vivido durante generaciones en las orillas del ro Sin. Nuestros referentes simblicos, sitios sagrados, lugares rituales, espacios de encuentro espiritual de Jaibans, y reservas de plantas tradicionales, fueron inundados, trastocando la relacin espiritual que ancestralmente mantenamos con nuestros dioses y espritus, dicen.

Urra I es un megaproyecto hidroelctrico que se inici con la construccin de la presa en 1994. Produjo la sedimentacin de varios ros y la formacin de taludes, hacindolos no navegables. Como consecuencia de esto aument la presencia de mosquitos, que generan enfermedades tropicales.

En la actualidad, se proyecta la construccin del megaproyecto Urra II. En este caso, las empresas Isagen, gigante de la energa en Colombia, y Geselca, se enfrentan a varias organizaciones ambientales, que invocan la proteccin del ecosistema del Parque Nacional Nudo de Paramillo. Colombia es uno de los pases con mayor biodiversidad en el mundo.

El Alto Sin es slo una parte del panorama del agua en Colombia. La iniciativa de Referendo por el Agua propone que el pueblo decida en las urnas por el siguiente modelo:

Declaracin del agua como derecho humano fundamental, lo cual implicara que el Estado est en la obligacin de suministrar agua potable a todas las personas y de garantizar un mnimo vital gratuito.

Obligacin por parte del Estado de proteger el agua en todas sus manifestaciones en calidad de bien comn y pblico.

Consagracin del agua, en todas sus formas y estados, como parte constitutiva de los territorios colectivos que pertenezcan a indgenas y comunidades negras y como elemento sagrado en la cosmovisin de los grupos tnicos.

Proteccin especial por parte del Estado de los ecosistemas esenciales para el ciclo del agua, procurando la implantacin de modelos de uso sustentable que garanticen la disponibilidad del lquido en el futuro.

Obligatoriedad de prestar el servicio de acueducto y alcantarillado por medio de empresas estatales o por organizaciones comunitarias sin nimo de lucro.

El gobierno de lvaro Uribe Vlez ha controvertido polticamente al Movimiento por el Agua. El Ministerio de Vivienda, Ambiente y Desarrollo Territorial y la Superintendencia de Servicios Pblicos, ambos organismos gubernamentales, se pronunciaron en contra del referendo por considerarlo inviable.

De la calle y los medios de comunicacin, el debate se traslad al Congreso de la Repblica. A ste le corresponde darle trmite a la iniciativa popular, tal como lo dice la Constitucin, para que los colombianos puedan pronunciarse a favor o en contra, con un s o un no.

Sin embargo el Congreso, de mayora uribista, intent modificar la propuesta del movimiento social, interpretando al pueblo a su manera.

Rafael Colmenares, vocero del Comit Promotor del referendo y presidente de Ecofondo, inform que esa organizacin no est de acuerdo con los cambios a la propuesta, que consistieron en: Se elimin la consagracin del derecho fundamental al agua potable. Se elimin el reconocimiento del agua como bien comn y pblico. Se elimin el uso prioritario de los ecosistemas esenciales al ciclo del agua para este fin. Esto es, se dej abierta la posibilidad de que se entregue el agua de los ecosistemas esenciales a agentes privados para que la usen con fines distintos al de cubrir necesidades humanas bsicas. Se elimin la prohibicin de privatizar la gestin del agua y del servicio de acueducto y alcantarillado y, en concomitancia con esto, la obligacin de ejercer una administracin que no tenga como finalidad el lucro. Se agreg que las aguas que nacen y mueren en la misma heredad son privadas, imponiendo as una excepcin al principio de que todas las aguas son bienes de uso pblico. Se estableci que las aguas que discurren por los territorios tnicos no son parte integrante de los mismos. Se acomod el mnimo vital gratuito a los esquemas de programas focalizados hacia los pobres, nica poltica de bienestar que cabe dentro del proyecto poltico neoliberal.

Para Colmenares, el referendo fue cambiado por otro que dice todo lo contrario, y agrega que es una burla descarada de quienes apoyamos con nuestra firma la propuesta del Referendo y una violacin flagrante de nuestros derechos polticos.

La tesis del presidente Uribe y sus congresistas consiste en establecer un equilibrio entre los mecanismos de democracia participativa y la democracia representativa. Segn este argumento, se justifican los cambios que le haga el Congreso a la propuesta popular.

Inmediatamente el Comit apel los cambios. Los movimientos sociales se opusieron entonces a las modificaciones, as como varios columnistas y editorialistas. Argumentan que contradice punto por punto la propuesta inicial; algunos, lo calificaron de golpe de estado a la participacin ciudadana. Algo as como un atentado contra la soberana del pueblo, que es quin escoge a sus gobernantes para que los represente.

El Quimbo es el proyecto que enfrenta a la empresa Emgesa y a las comunidades de Gigante, Agrado y Garzn, pueblos del departamento del Huila. El debate es acerca del impacto econmico, social, ambiental, y de la viabilidad del megaproyecto hidroelctrico El Quimbo, que inundara 28 kilmetros.

Emgesa es una multinacional hispano-chilena que se encargar de la construccin del proyecto en el ro Magdalena. Compr el proyecto en 2008; en 1991 adquiri, en la misma regin, la hidroelctrica Betania, que gener la mengua de las aguas del ro, despus de un proceso acelerado de sedimentacin del lecho.

El Magdalena atraviesa el centro del pas de Sur a Norte. Es la columna vertebral de la regin, el ro ms importante en las cordilleras de los Andes. Adems de los anteriores, existen los proyectos de Pericongo, Guarapas, Isnos y Oporapa.

En este escenario es la comunidad campesina la que se enfrenta a la multinacional. Segn cifras de Alfredo Molano, publicadas en El Espectador, de las 8.800 hectreas a inundar, 5.300 estn en produccin y 2.000 de ellas son tierras de parceleros. Los campesinos argumentan que los impactos no son mitigados por la empresa como debera serlo en temas sociales y ambientales.

La lucha social no armada por el agua busca cuidar los ros y respetar los ecosistemas; busca que el Estado administre los recursos y las empresas; para que el campesino del Huila pueda cultivar sus parcelas, para que las comunas de Medelln tengan agua potable, y para que los Embera vuelvan al ro Sin, a encontrarse con sus espritus, y puedan su bocachico con pltano o con yuca.

*Periodista de APM

Juan Diego restrepo-Periodista de APM

http://www.surysur.net/?q=node/11416



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