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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2009

En el Jardn de la Repblica se avanza hacia un nuevo Punto Final

Rubn Kotler
Rebelin


 




En el pas del no me acuerdo
Doy tres pasitos y me pierdo

(Mara Elena Walsh)

El contexto es el siguiente: El juicio contra los represores en la Megacausa del Centro Clandestino de Detencin La Jefatura (de polica) deba comenzar en agosto. Estamos en Septiembre y el juicio ya fue pospuesto para febrero del ao prximo. El proceso poltico en materia de revisin del pasado dictatorial argentino en general y de Tucumn en particular, tiene ms retrocesos que avances. Sin embargo conviene revisar los ltimos acontecimientos para reafirmar las hiptesis que sostienen algunos militantes de las organizaciones de derechos humanos: una nueva vuelta de pgina bajo un manto de impunidad oscurece los procesos judiciales abiertos para esclarecer el genocidio en Argentina. Una vez ms las sombras del Punto Final y del Nunca Ms -se vuelva a hablar de eso- oscurecen los cielos de la justicia en el cono sur.

El peridico digital Primera Fuente recoge la noticia que ya rondaba por la cabeza de los militantes de las organizaciones de derechos humanos de Tucumn. Si a comienzos de ao estaba la expectativa que comenzara el juicio por Jefatura y se avanzara a fines de este 2009 con el juicio por el ex centro de exterminio Arsenal Miguel de Azcunaga, hoy la incertidumbre sobre el comienzo del primero es la incertidumbre de pensar si se llegar al segundo antes que un nuevo punto final frene todos los procesos judiciales postergados. Procesos judiciales, que vale aclarar, llevan pospuestos ms de 25 aos, desde el comienzo de la larga transicin vigilada en nuestro pas. En potencial, la nota del peridico tucumano afirma que Acorralado por los recursos pendientes de resolucin en la Justicia de la Nacin y por la cercana del juicio de derechos humanos fijado para el 7 de octubre prximo en Crdoba, en el que juzgarn por segunda vez a Luciano Benjamn Menndez, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumn est evaluando postergar el debate previsto para este ao por la megacausa de la ex Jefatura de la Polica. Segn fuertes trascendidos, la nueva fecha se fijara para el martes 16 de febrero de 2010. Una vez ms la justicia posterga lo urgente y los represores se mueren sin ser condenados, ya no por Genocidio, como exigen algunos (cada vez menos) abogados, sino por delitos de Lesa Humanidad. Ni ms ni menos. Y otra vez los olvidos y la impunidad comienzan a hacerse carne en la piel de los tucumanos. Y todo el circo discursivo del Kirchnerismo en torno al tema de la revisin del pasado represivo en Argentina? Eso es exactamente: circo discursivo para garantizar la continuidad del pacto de impunidad abierto tras la salida en fuga de los militares del poder. Una vez ms, el poder poltico nacional juega con la memoria de los desaparecidos, de los represaliados, a pesar, claro est, de la propia memoria de las vctimas y sus familiares .

Los peronistas olvidan que fueron responsables de la represin

Ahora, ahora, resulta indispensable
Aparicin con vida y castigo a los culpables

(Canto popular de las organizaciones de DDHH)

La amnesia de Cafiero es una seal de los olvidos peronistas. El histrico dirigente del partido Justicialista, Antonio Cafiero, estuvo en la provincia de Tucumn para homenajear a los ex presos polticos que fueron represaliados durante la ltima dictadura militar. Cafiero ser uno de los testigos llamados a explicar el decreto que resolvi el aniquilamiento del accionar subversivo del 5 de febrero de 1975, cuando la entonces presidenta argentina, Mara Estela Martnez de Pern decidi abrir las puertas del infierno en Argentina, legalizando el sistema represivo de secuestro, tortura, muerte y desaparicin de personas.

Cafiero, adems de llevar lustros en la arena poltica argentina, es un viejo zorro dentro del peronismo, es un amplio conocedor de las maas de casi todos y utiliza su lenguaje procaz para convencer hasta al ms incrdulo. Sin embargo en sus declaraciones en Tucumn, tuvo un desliz impropio de quien se supone es escuchado con atencin por las bases de su propio partido. Ex ministro de economa del gobierno de Mara Estela Martnez de Pern, fue uno de los firmantes del siniestro decreto que permiti el comienzo del Operativo Independencia, operacin militar que al amparo de la ley firmada por la entonces presidenta y su gabinete, sirvi de prueba de ensayo al sistema represivo implementado tras el golpe del 24 de marzo de 1976.

Tras esta acotada pero necesaria introduccin, volvamos a los dichos de Cafiero. Al ser requerido por la prensa el dirigente peronista expres que el accionar de los militares ya fue recontra resuelto por la Justicia con el juicio a las Juntas Militares y remat: ahora, esto es trado de los cabellos pero igual me voy a presentar.

Por qu vuelve Cafiero a la idea de cosa juzgada cuando todos saben que a ms de 33 aos de aquellos crmenes contra la humanidad, los criminales siguen sueltos? Porque no se trata solo de juzgar a Bussi o Menndez, que nadie niega sean conos del genocidio argentino, pero hay toda una serie de cuadros intermedios del ejrcito que deberan alguna vez sentarse en el banquillo de los acusados. Adems Ya olvid Cafiero la ley de Punto Final que dio por tierra la continuidad en el juzgamiento de los criminales tras el juicio a las Juntas en 1985? O ser que el octogenario dirigente prefiere olvidar que gracias al Punto Final el genocida Antonio Domingo Bussi pudo llegar a la gobernacin de Tucumn devenido esta vez en dirigente de la democracia?

Yo prefiero pensar en el pacto poltico - militar que hoy, a ms de 33 aos busca sellar nuevamente la impunidad en nuestro pas, justamente cuando se abren casi milagrosamente unas pocas grietas en el sistema que permiten, que aunque sea a los viejos genocidas, se los pueda sentar en el banquillo frente a un juez que los interrogue. Sin embargo la demora en los juicios en Tucumn son una clara seal por dnde va el mencionado pacto.

Cosa juzgada prefiere decir Cafiero para evitar un debate que el peronismo debi afrontar hace muchos aos y al que todava le siguen esquivando el bulto: la responsabilidad de sus dirigentes en la represin ilegal y parapolicial que termin con cientos de luchadores sociales all, a mediados de los aos 70. Responsabilidad por ejemplo, que le cabe al propio Cafiero cuando no culpabilidad. Y culpabilidad que le caben a otros dirigentes peronistas, como al ex vicepresidente Carlos Ruckauf, miembro de la corte de Isabelita, o como al caudillo tucumano, el extinto Don Amado Juri, venerado por el peronismo tucumano, pero quien, recordemos, le daba la mano a los militares que venan a reprimir en los montes y ciudades de Tucumn, so pretexto de combatir a la guerrilla.

Operativo Independencia: un decreto secreto, un decreto polmico

Pero sigamos analizando los dichos de Cafiero. Aquel se siente ms cmodo con la teora de los dos demonios y busca una vez ms dar vuelta la pgina sin comprender que mientras no se juzgue a los responsables del genocidio en argentina, ser imposible avanzar hacia adelante en la construccin de un pas distinto, como el que so la generacin desaparecida por la dictadura. Al hablar del decreto del Poder Ejecutivo Nacional 261/1975 que firm, en su rol de ministro de Economa, junto a la ex presidenta Mara Estela Martnez de Pern, el 5 de febrero de 1975, dice, casi con tono ofendido: Aniquilar es suprimir la fuerza del adversario, no es matarlo. Y eso ya est suficientemente discutido.

En primer lugar habra que recordarle a Cafiero que el decreto dispona que el Ejrcito procediera a ejecutar todas las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos que actuaban en la provincia de Tucumn. Si el espritu del decreto, y segn Cafiero, no era matar al adversario, debieron haberlo dicho en el comienzo de las operaciones militares, debieron, as en plural, tanto la presidenta como su gabinete, haber expresado firmemente la condena ante los primeros actos de represin por parte del ejrcito, y debieron haber puesto por escrito que se prohiba el asesinato poltico y la desaparicin de personas para el cometido propuesto. No solo no lo hicieron, sino que desde los despachos de la Casa Rosada, la derecha peronista, aplauda las acciones del ejrcito que para comienzos de 1975 comenzaba a ensayar su plan sistemtico de desaparicin de personas, siguiendo fielmente el ejemplo de la escuela Francesa en Argelia. Aqu habra que recordarle a Cafiero y a toda la camarilla peronista que las primeras denuncias sobre desaparicin de personas en Argentina, datan de 1974, cuando l era parte del gabinete peronista. Pero Cafiero prefiere la amnesia a la autocrtica. Miedo a la crcel? Miedo a ser juzgado? Prefiere entonces afirmar que aquello fue recontra resuelto por la propia Justicia, apenas iniciado el proceso a los supuestos o reales Jefes del Proceso. Ahora, esto es trado de los cabellos pero igual me voy a presentar. Acaso Massera, Videla y Viola fueron solo supuestos Jefes del Proceso? Los dichos de Cafiero no resisten el menor anlisis y en ese contexto, donde busca una salida amnsica a la historia del pas, claro que resulta trado de los cabellos que le citen en la causa que habr de juzgar a los represores tucumanos. Pero ms trado de los pelos es sin lugar a dudas esta pretensin del dirigente peronista de dar vuelta la pgina como si en Argentina no hubiera pasado nada, como si no hubiera existido la represin y como si los miles de desaparecidos no fueran reales. Y son reales y claman desde las entraas mismas de la tierra que sus asesinos sean juzgados y condenados a terminar sus das en prisiones comunes.

Eplogo

Qu dignidad ms grande
La de creer siempre en la vida
Con solo ver una flor
Brotando entre las ruinas

(Cinco siglos Igual Len Gieco)

Hoy ya se sabe que es muy posible que el juicio por la Jefatura comience tras la feria judicial del verano argentino, en febrero de 2010. Quizs alguno de los ocho represores que deben dar respuesta a los crmenes de la dictadura cometa la desvergenza de morirse antes de tener que responder por el Centro Clandestino de Detencin. Tal vez ni siquiera se llegue a buen puerto en esta causa. Lo cierto es que mientras la impunidad siga reinando en el pas del no me acuerdo, seguiremos dando pasos perdidos, aquellos pasos que algunos dirigentes peronistas, como Antonio Cafiero, prefieren dar. Mientras tanto la obstinada memoria de quienes hemos asumido con espritu militante recordar el Genocidio para que este no se repita, seguiremos machacando desde el papel, desde un ordenador o en las calles argentinas, que a los genocidas argentinos les pasar como a los nazis, los iremos a buscar a donde vayan, persiguiendo sin ms la justicia que finalmente salde su deuda con la memoria de los desaparecidos. Solo de esta manera tendr sentido hablar de democracia en el pas. Mientras siga imperando la impunidad, mientras el modelo de explotacin y produccin sea el mismo que el impuesto por la dictadura, mientras los Cafiero y los Rukauf sigan negando la historia, y mientras todos los represores T O D O S no sean juzgados y condenados a pagar los crmenes contra la humanidad cometidos, seguiremos avanzando hacia un nuevo y lamentable punto final que de por tierra nuestra memoria. Y nuestra dignidad.


http://www.youtube.com/watch?v=SHeWGn8vnOU


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