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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2009

Crisis econmica y mercado de las armas

Juan Francisco Coloane
Argenpress


Brasil est comprando equipamiento blico (de Francia) por un valor cercano a los 12 mil millones de dlares. El gasto incluye un submarino nuclear y aviones de combate.

Con esta masiva compra de equipamiento blico a Francia, Brasil se convierte en uno de los principales compradores de armas en el mbito de los pases en vas de desarrollo, al mismo tiempo que se refuerza como la mayor potencia militar de la regin.

Brasil no obstante, para ser potencia regional debe entrar en la liga mayor de las viejas potencias, por lo tanto se debe comprometer cada vez ms con la alianza transatlntica que es una forma subsidiaria de representar el colonialismo e imperialismo tradicional.

Brasil no se arma para equilibrar el podero de EEUU. Al contrario, Brasil se corona como el embajador de las potencias occidentales en la regin como su poder subrogante.

Hay que considerar que Estados capitalistas con ejrcitos poderosos, son en la prctica las elites del poder armadas hasta los dientes, y Brasil es un ejemplo de una elite que no ha cedido su poder como lo puede comprobar el Gobierno de Lula diariamente.

No es una incgnita que Brasil aspire a ser potencia blica. Es una crnica anunciadsima a partir del semi colapso de la Trilateral, con el fin del poder de la Ex URSS. La alianza transatlntica ya no da ms en su esfuerzo por controlar un mundo desprogramado a partir del fin de la bipolaridad americano-sovitica. Brasil es exactamente lo que necesita esa alianza para recuperar el control total de zonas estratgicas claves en el hemisferio occidental.

Francia a su vez, comienza a competir como el segundo vendedor de armas a los pases en vas de desarrollo. Rusia no recupera an su nivel de ventas de 2007.

La carrera armamentista no cede a pesar de la crisis econmica mundial. Esta operacin representa ms de un 25 % del valor total de venta de material blico a los pases en vas de desarrollo en 2008.

Preocupante y vergonzoso. Hay dinero para reforzar la capacidad blica mientras el mundo en vas de desarrollo enfrenta una de las peores crisis de alimentos post Segunda Guerra Mundial, como sealan los informes de la FAO en 2008.

Segn un informe del Congreso de EEUU (2008), los principales compradores de la venta de armas en el mundo son pases en vas de desarrollo.

El principal vendedor es EEUU con ventas por U$S 37.8 mil millones en 2008 representando el 68% del mercado, cuyos principales clientes estn en Asia y el Medio Oriente.

La venta a los pases en vas de desarrollo ascendi en 2008 a 42 .2 mil millones de dlares, un nivel levemente superior a las ventas en 2007 que alcanz 41 .1 mil millones, pero igualmente se sitan bajo un clima de advertencia de una crisis econmica.

Una gran proporcin de las ventas de armamento de 2008, responde a procesos de negociaciones y convenios iniciados antes de la crisis econmica de 2008, aunque se consolidan y se sellan cuando esta crisis comenzaba a estallar.

Es natural que el complejo proceso de compra y venta de armas en los pases, no pueda estar sujeto a los vaivenes bruscos de la economa y all reside precisamente el principal problema.

Hay una prerrogativa en el sistema blico de las naciones que lo hace funcionar como el sistema paralelo por excelencia en la estructura del Estado. Es la seguridad estratgica de las naciones, y al constituir el eslabn ms protegido de una supuesta democracia con participacin ciudadana, se transforma en el problema que ningn sistema poltico ha resuelto. Dnde est la poltica? Donde estn los polticos?

Seguramente sustentando el sistema paralelo de la guerra, o recogiendo dividendos en el carrusel musical del poder.

El proceso de compra de armas con las cifras expuestas se llev a cabo en medio de la gestacin de la crisis econmica, y continu mientras se haca ms aguda. En algunos frentes de opinin y anlisis se advirti, aunque prevaleci la lgica de la proteccin blica del estado.

El lucrativo mercado de las armas de los pases no se detuvo en 2008, exhibiendo una cifra de US$ 55.2 mil millones, no obstante una reduccin de un 7.6% respecto a 2007.

En un corte transversal, se percibe la incapacidad de los pases con podero blico menor, para equilibrar el podero militar de los EEUU. En cada regin, se observan a los Estados concentrados en su podero militar -en algunos casos de carcter nuclear-, estimulando un tipo de relaciones internacionales sobre determinadas por la variable blica.

El internacionalismo multilateral e integracionista, seriamente daado con la invasin a Irak en 2003, an no recupera las bases de confianza, elemento central en las relaciones internacionales, mientras el derecho internacional mantiene su estado embrionario y carente de poder, con un ejemplo cspide: la demora en ratificar el Tribunal Penal Internacional.

En buena medida, el voluntarismo que promueve un criterio global de bien comn, y los movimientos sociales con un foco especfico en la paz y el desarme nuclear, han sido cooptados en la agenda del poder. Se privilegia el comercio mientras no se ha incrementado el esfuerzo poltico para construir instrumentos que promuevan la integracin y la cooperacin. Por el contrario, se observa una reafirmacin de los nacionalismos y la proteccin exacerbada.

Al comprar ms armamento, se confirma la disminuida confianza de los estados en los organismos internacionales y sus instrumentos. Mientras se constata una intensa economa global, no existe la misma predisposicin parta obtener una paz y un orden global de seguridad con sentido humano. Por donde se observe, hay una tendencia a la tensin y a resolver los conflictos con posiciones de confrontacin y de guerra.

Es as que en medio de la peor crisis econmica desde la recesin de 1929, despus de una dolorosa Segunda Guerra Mundial, con varias guerras posteriores como en Corea, Vietnam, Balcanes, Medio Oriente, India-Pakistn, Irak y Afganistn (2001-2009) entre otras, para reajustar supremacas y equilibrios, las armas continan siendo el gran negocio del sistema paralelo generado.

El concepto de accin preventiva est instaladsimo, y el corte histrico que ha producido la exacerbacin ideolgica del neoconservadurismo, obliga a que la formulacin poltica determine que el hoy y el maana sean los elementos ms constitutivos del sentido del poder. Legados, enseanzas, el nostlgico historicismo, no forman parte de la filosofa poltica actual y pertenecen a los museos, si es que pertenecen a algo.

El espacio del poder blico est apto para las mezclas de asociaciones entre Estados en las formas ms insospechadas con la sola funcin de proteger el capital transnacional. Brasil con su ambicin ms reciente de potencia, as como la ms antigua de Irn, forman el men fusin de una nueva manera de cocinar el poder internacional.


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