Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2009

El embajador sueco salv a cientos de chilenos, cubanos y uruguayos en los primeros das de la dictadura
Harald Edelstam, el hroe olvidado

Pamela Gutirrez
La Nacin


El ex embajador de Suecia en Chile rescat personalmente a cientos de chilenos, cubanos y uruguayos, entre otros, al impedir que cayeran en manos de los organismos represivos del rgimen militar. Han pasado 20 aos de su muerte, y su nieta Caroline Edelstam Molin estuvo en nuestro pas la semana pasada para promover la fundacin que busca reivindicar su memoria.

l iba contra la corriente de lo que era la poltica de relaciones exteriores en Suecia y puso mucho en juego para llevar a cabo sus acciones. Cuando regres a Suecia, no le quedaban amigos y muchos le dieron la espalda, incluidos miembros de su familia. Su carrera diplomtica estaba en el ocaso y, aunque tena una alta reputacin como embajador, al final de sus das era algo que Suecia ni siquiera mencionaba. El relato es de Caroline Edelstam Molin, nieta de ex embajador sueco en Chile Harald Edelstam, quien se atrevi a rescatar a chilenos, uruguayos y cubanos de las manos de la dictadura militar y convenci a las autoridades suecas de darles refugio a varios de ellos. A 20 aos de su muerte, su nieta estuvo en Chile esta semana como parte de la fundacin que lleva el nombre de su abuelo y que busca difundir la obra de este defensor de los derechos humanos.

Caroline, junto a los miembros de la fundacin Henrik Janbell y Ulf Hermelin, asisti el mircoles al homenaje que le rindi la Cmara de Diputados a la memoria del ex embajador sueco. Uno de los principales oradores, el diputado Tucapel Jimnez lleg refugiado junto a su familia a Suecia, luego del asesinato de su padre por parte de la CNI en 1982. Harald Edelstam, como embajador, salv cientos de vidas. Para Chile, los dos personajes ms importantes son el ex Primer Ministro Olof Palme y Harald Edelstam, porque nos abrieron las puertas y nos tendieron una mano, dijo Jimnez. De hecho, durante el homenaje, le dirigi a Caroline un saludo en sueco, expresando agradecimiento por la solidaridad. Nunca es tarde para un homenaje, dijo la joven, al preguntarle si no haba pasado demasiado tiempo para un reconocimiento a su abuelo.

Por ahora, hay una sala que lleva el nombre de Edelstam en la biblioteca de San Miguel, por iniciativa del alcalde Julio Palestro, tambin refugiado en ese pas. Pero es muy poco un colegio (con el nombre de Palme en La Cisterna) y una sala de una biblioteca por todo lo que hicieron ambas figuras. Chile tiene una deuda tremenda con esos personajes, dijo el diputado Jimnez. El parlamentario se quej por la ausencia de representantes de la Alianza, ya que slo estuvieron presentes el diputado UDI Felipe Salaberry y el RN Osvaldo Palma.

Edelstam haba llegado a Chile en 1972, cuando Caroline an no naca. La diputada Isabel Allende, que tambin estuvo en el homenaje, record la activa participacin de la Agencia de Cooperacin Sueca con el gobierno de la Unidad Popular. Pero despus vino el golpe y l se la jug mil por mil. Mi hermana Beatriz trabajaba en la secretara privada (de La Moneda) y la vio muy afectada y decidi llevarla a la embajada de Mxico, donde ya estbamos (asiladas) con mi madre, para que tuviera la oportunidad de despedirse y eso era algo que no estaba previsto. Tuvo una discusin muy violenta con los militares, porque tenan prohibido salirse del trayecto, pero logr pasar por la embajada de Mxico, dijo a LND. En ese momento, Beatriz iba a abandonar el pas rumbo al exilio en Cuba.

Aquel gesto fue slo uno de los que Edelstam tuvo durante el golpe. La embajada cubana, ubicada al lado de la sueca, fue declarada territorio nrdico gracias a sus gestiones e intervino directamente en plena balacera entre militares y el personal de la embajada que se encontraba el 11 de septiembre de 1973. Uno de los que se encontraba dentro de la reparticin diplomtica caribea fue el responsable poltico de la campaa de Marco Enrquez-Ominami, Max Marambio. Se jug la vida en una noche llena de amenazas. Los que estbamos en la embajada lo vimos aparecer como una figura irreal. Era un hombre muy alto, de un metro noventa y tantos, delgado, con un perfil romano aguileo, con una pinta muy imponente, muy digno. Iba con ropa impecable, de traje cruzado brillante y gastado en las sentaderas. Pareca que el traje lo haba usado en los ltimos 15 aos y no me olvido de sus zapatos, unos ingleses cuarteados por el uso. Era un aristcrata old fashion, recuerda Marambio.

Isabel Allende indica que tras el exilio de su familia y mientras l permaneca en Suecia, mantuvimos bastante contacto, porque l sigui en actividades de solidaridad. Coincidimos con l en una jornada de derechos humanos en Pars, con el Presidente Mitterrand, en la dcada del 80, era muy afectuoso, de gran modestia (suspira). En fin, una persona maravillosa.

El 4 de diciembre de 1973 el gobierno militar lo declar persona non grata y fue expulsado del pas. Edelstam volvi a Suecia con la misin de convencer a su gobierno que no poda ser indiferente con la situacin poltica que atravesaba Chile y, as, permiti el ingreso de al menos 1.500 exiliados chilenos. Su nieta explica que, aunque viaj solo una vez a Washington en 1974, utiliz principalmente a los medios de comunicacin para denunciar las violaciones de los derechos humanos, porque era muy difcil sacar a la luz la informacin sobre Chile y estaba siempre presionando para contactar la prensa internacional y la sueca.

El ocaso

l tena una muy buena carrera diplomtica antes de llegar a Chile. Incluso era mencionado como candidato a ser embajador de Suecia en Estados Unidos. Despus de ser declarado persona non grata, lo enviaron a Argelia y Turqua. Su carrera qued completamente acabada y en la Cancillera fue considerado como si fuera nada, cuenta su nieta Caroline.

Marambio, que haba salido directamente desde la embajada de Cuba hacia Suecia, donde estuvo casi un ao, confirm este fro recibimiento de los pares de Edelstam: Se haba convertido en un personaje extrao, porque era muy popular entre los exiliados, pero muy impopular en su Cancillera. Es curioso cmo lo miraban como un bicho raro y no le tenan ningn aprecio y consideraban que lo que haba hecho era una cuestin extica. Marambio sali de Suecia, pero siempre se las arreglaba para volver un par de veces al ao a ese pas por razones familiares. Edelstam le prestaba su auto para que pudiera trasladarse.

Edelstam, segn Marambio, viva solo en un departamento, aunque la nieta asegura que se mantuvo unido a su familia ms cercana. Los ltimos aos de su vida estuvo batallando con un cncer que lo mat en abril de 1989, a los 76 aos.

La fundacin

El principal objetivo del viaje de Caroline Edelstam es la difusin de la fundacin que honra la memoria de su abuelo. La institucin busca financiamiento para erigir un premio a quien encarne de mejor manera las acciones que realiz el embajador en defensa de los derechos humanos. Los directivos esperan que al 2011 pudiera entregarse el primer galardn, aunque esperan que en el mejor caso pudiera efectuarse en el 2010. Con el fin de preservar su memoria, tambin se realiz en febrero de este ao una exposicin de la resistencia noruega, donde Edelstam jug un papel relevante, al exportar judos hacia la frontera de Suecia, para impedir que fueran enviados a campos de prisioneros, en la Segunda Guerra Mundial. Fue all donde se gan el apodo de Clavel Negro, su chapa para sus actividades encubiertas a favor de la resistencia antinazi.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter