Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2009

La desequilibrada cobertura meditica de Venezuela y Honduras

Vicen Navarro
El Plural


 

La supuesta falta de libertad de expresin en Venezuela

Hace unas semanas, la Fiscal del Ministerio Pblico de Venezuela propuso una ley a la Asamblea Venezolana que hubiera permitido sancionar, con penas de entre seis meses y cuatro aos de crcel, a aquellas personas que divulgaran informacin que atentara contra las instituciones del Estado, la salud mental o moral pblica, el orden pblico o la seguridad de la poblacin, trminos definidos vagamente y que podan dar pi a una represin en contra de la libertad de expresin. Como era de esperar, tal propuesta de Ley gener un gran rechazo por parte de la mayora de los medios de informacin en Espaa, los cuales han presentado tal propuesta de Ley como una prueba ms de las tendencias dictatoriales del Presidente Chvez, al cual se le atribuye el deseo de destruir la libertad de prensa existente en aquel pas.

Quisiera iniciar estas notas declarando que creo que esa Ley, tal como estaba escrita, era una mala ley y me alegr leer que la Asamblea Nacional, mximo rgano legislativo de aquel pas, la haba rechazado. Que quede claro, por lo tanto, mi rechazo hacia tal propuesta de ley. Ahora bien, habiendo dicho esto, quisiera denunciar la manera en que los cinco medios escritos de informacin de mayor difusin en Espaa cubrieron y dieron a conocer esta noticia. Tales medios han presentado errneamente y maliciosamente a Venezuela como un pas con una muy limitada democracia, consecuencia de las polticas del gobierno Chvez encaminadas a establecer una dictadura. Esta lectura de Venezuela, que ha alcanzado la categora de dogma en los medios de mayor tiraje en Espaa, es errnea, lo que es fcilmente demostrable.

Si usted visita Venezuela ver que la mayora de medios estn, en realidad, controlados por la derecha, una derecha, por cierto, que no tiene nada que envidiar, en su nivel de estridencia, a la ultraderecha espaola o estadounidense. Imagnese que la mayora de medios en Espaa fueran como la COPE o medios afines. O si el lector conoce EEUU, imagnese que la mayora de medios estadounidenses fueran semejantes a la FOX o al Washington Times. La agresividad de tales medios hacia el gobierno Chvez y hacia la persona del Presidente alcanza unos niveles de hostilidad altamente amenazantes. En uno de los programas de mayor difusin de Globovisin (una de las televisiones de mayor audiencia en Venezuela) se pidi el linchamiento (s, ley usted bien, el linchamiento fsico) del Presidente Chvez. Supongo que a muchos voceros de la ultraderecha espaola les gustara que le ocurriera algo semejante al Presidente Zapatero, pero el problema para ellos es que la legislacin espaola no les permite que lo digan en pblico en sus medios. Pues bien, la legislacin venezolana s que lo permite. No es de extraar que ante tal agresin, varios seguidores de Chvez, invadieran Globovisin y amenazaran a las personas en la sede de tal programa. Como era de esperar, los medios espaoles denunciaron tal ataque a Globovisin, y me parece bien que lo hicieran, pues tal acto es censurable (tal como lo censur tambin, por cierto, el Gobierno Chvez). Pero me parece muy mal que ninguno de los medios de informacin espaoles (repito, ninguno) informara que lo que caus tal ataque fue la peticin de linchamiento del Presidente Chvez. (Un ejemplo de este reportaje sesgado es el reportaje publicado en El Pas, de Juan Jess Aznrez y Maye Primera sobre la Venezuela de Chvez titulado Lleg Chvez y mando callar, 09.08.08).

Toda sociedad tiene el derecho de establecer unas normas que regulen el comportamiento meditico. Tal como ha sealado Marc Weisbrot, del Center for Economic and Policy Research de Washington EE.UU., en un artculo en el Guardian, 18.02.90, el Federal Communication Commission de EE.UU., que regula tal comportamiento meditico en EE.UU. no permitira muchas de las estridencias, amenazas y nivel de hostilidad personal, que aparecen en los medios de ultraderecha venezolanos. Como ha indicado el informe de la Human Rights Watch de New York (que ha sido muy crtico con las polticas del Gobierno Chvez), los directivos de la compaa televisiva RCTV venezolana (que no vieron renovada su licencia, aunque contina teniendo la mayor licencia de televisin por cable, y cuya no renovacin se present como un indicador de las tendencias dictatoriales del gobierno Chvez) hubieran terminado en la crcel en EE.UU.

Ni que decir tiene que cualquier persona demcrata debiera ser sensible a la necesidad de mantener la libertad de expresin de cualquier pas, presionando para mantener una diversidad ideolgica en los medios (muy limitada, por cierto, en Espaa). Pero esta sensibilidad democrtica pierde credibilidad cuando sus defensores muestran un sesgo tan desequilibrado como ocurre con la cobertura meditica de la realidad venezolana en los cinco mayores rotativos del pas.

La Iglesia en Honduras

La Vanguardia public recientemente una entrevista con el Cardenal Rodrguez de Honduras en la que este Prncipe de la Iglesia indic que el golpe militar que haba expulsado al Presidente Zelaya de su pas no era un golpe sino una maniobra plenamente constitucional (13.07.09). Tal Cardenal, apareci tambin en la televisin hondurea inmediatamente despus del golpe, pidindole al Presidente Zelaya que no volviera a su pas. Tales declaraciones fueron reproducidas larga y extensamente, contribuyendo en gran manera a legitimar aquel golpe.

 

Ninguno de los mayores medios de informacin en Espaa (repito, ninguno) ha publicado, sin embargo, las declaraciones del Arzobispo Luis Alfonso Santos Villena de Santa Rosa, cuya sede est tambin en Honduras, que en entrevistas publicadas en la revista Catholic News Service (04.08.09) y en sus respuestas a las preguntas hechas por la cadena de televisin CNN, indic que algunos dicen que Manuel Zelaya amenaz a la democracia al proponer cambiar la Constitucin. Pero los pobres de Honduras saben que Zelaya subi el salario mnimo. Esto es lo que conocen. De lo que ellos son conscientes es que defendi a los pobres, ayudando financieramente a los ayuntamientos y a las comunidades pequeas con escasos recursos. Esta es la razn que ahora est en la calle, bloqueando carreteras y pidiendo la vuelta de Zelaya. Es ms, en una entrevista telefnica el 30 de julio, seal que era un error asumir (como hacen los medios) que Honduras tuviera una democracia y que la Asamblea Nacional representara a la mayora de la poblacin hondureaEn realidad, nunca hubo democracia en Honduras. Lo que tenemos es un sistema electoral donde a la poblacin se le ofrece la oportunidad de escoger entre candidatos que han sido elegidos por la lite poltica. La poblacin no est representada ni por la Asamblea ni por la Corte Suprema, todas escogidas por los ricos del pas. Somos el pas ms corrupto de Centroamrica. No podemos decir que tengamos una democracia en la que la poblacin participe en las decisiones. El Obispo aadi que las personas detrs del golpe no eran demcratas. Ellos conspiraron antes para preparar el golpe y luego encontraron los argumentos para justificarlo. A ellos no les importa que nios mueran de hambre o que personas mueran en los hospitales por falta de medicinas (entrevistas, el 29 de julio en la Radio jesuita Progreso). Preguntado sobre las declaraciones del Cardenal Rodrguez en defensa del golpe, el Obispo indic que la Iglesia hondurea tiene voces distintas a las del Cardenal. En realidad, las rdenes jesuitas y dominicanas de Centroamrica han condenado el golpe. Usted, lector, sin embargo, es probable que no lo sepa, pues no se ha informado al pueblo espaol de ello. No le preocupa que los medios espaoles de mayor difusin no sean ms equilibrados en sus reportajes sobre Amrica Latina?

El autor es Catedrtico de Ciencias Polticas y Polticas Pblicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Policy Analysis and Public Policy. The Johns Hopkins University (www.vnavarro.org)


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter