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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-09-2009

Rgimen de facto en Honduras no podr sostenerse hasta noviembre
La oposicin nacional al golpe de Estado se convierte en fuerza social

Jennifer Moore
Alai-amlatina


Una destacada investigadora hondurea considera que los partidarios del golpe no sern capaces de sostener su apoyo al rgimen de facto hasta las elecciones de noviembre.

La Directora de Investigacin Cientfica de la Universidad Nacional Autnoma de Honduras, Leticia Salomn, sostiene que nadie previ la amplia oposicin al derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, producido el 28 de junio de 2009. Ahora, despus de ms de dos meses, el pas est en gran medida aislado de la comunidad internacional y diversos sectores de la sociedad hondurea siguen protestando a diario en las calles. Como resultado de ello, Salomn estima que los costos para los conspiradores golpistas se han convertido en una carga demasiado pesada.

La sociloga y economista, que trabaja en el Centro de Documentacin de Honduras, se resiste a especular sobre cmo el rgimen golpista podra caer, a la vez que expresa preocupaciones frente a la mayor participacin de militares y sectores empresariales en los asuntos polticos; pero, dice: "Hay un hecho que es cierto, no se puede mantener este gobierno hasta noviembre, al da de las elecciones. Y no se va a mantener por varias razones. No solamente por la protesta social que est en las calles, sino porque choca con los intereses de los empresarios y de los polticos".

En su opinin, el sector empresarial de Honduras jug un papel clave en el golpe de Estado. Aquellos empresarios "que pensaban que un golpe de Estado era cuestin de miles de dlares y nada ms, ya llevan miles y millones invertidos en esto. Y no solamente de dinero que han sacado de su bolsillo, sino del impacto econmico de la toma de carreteras, de los paros, y de la huelga. Los mismos empresarios reconocen que eso ha sido terrible para ellos y por ello, un fuerte sector de empresarios ha empezado a presionar para que le encuentren una salida, porque ya han llegado al lmite de lo aceptable del costo econmico del golpe".

Pero ms all de haber estorbado los planes golpistas, Salomn aade que la amplia resistencia nacional al golpe de Estado est generando una nueva "fuerza social" en el pas, con la que cualquier futuro gobierno tendr que lidiar.

Errores de clculo

Todo el mundo qued sorprendido por la oposicin que surgi el mismo da de la expulsin. Y nadie calcul los costos adicionales que la presin interna y externa para revertir el golpe de Estado tendra sobre los intereses econmicos, polticos y militares, con el derrocamiento de Zelaya, indica Salomn; al punto que ella considera que los costos para los partidarios del golpe han aumentado ms all de lo tolerable; y no slo financieramente.

En cuanto a los militares, cuya legitimidad en los ltimos aos -dice- rivalizaba con la de la Iglesia, Salomn vislumbra que todo su futuro podra estar en peligro, sobre todo como consecuencia de su responsabilidad en graves violaciones de derechos humanos desde el golpe de Estado.

Por un lado, la eventualidad de que EEUU reconozca que hubo un golpe amenaza las aspiraciones de los nuevos oficiales o los oficiales ms jvenes en la institucin, cuyo sueo "es salir a los EEUU, participar en las actividades de la OEA o la ONU". Ella considera que es principalmente la cpula militar "que est empecinada" con el golpe, y "ms por dignidad propia que por otra cosa".

Pero considerando las graves violaciones de los derechos humanos que los militares y la polica han contribuido a perpetrar contra la oposicin al golpe, que califica de absolutamente "inadmisible", ella anticipa que se buscar reducir seriamente su papel, pues: si esto lo hacen pblicamente cuando haba gente filmando, a la vista de todo el mundo, entonces obliga a trasladar la mirada hacia el interior de la polica y los militares. Le lleva a considerar si ser necesario pensar en su reduccin al mnimo aceptable o a su eliminacin", como en Costa Rica.

En el plano poltico, comenta, "Ya la legitimidad de los partidos polticos estaba por el suelo. Pero con esto, el rechazo a los dos partidos tradicionales ha crecido en una forma increble en el pas. Pueden hacer campaa, pero la campaa va dirigida ms bien al mbito urbano; en el mbito rural no aceptan ninguna campaa. Te montan campaas, son expertos en montar campaas trayendo gente de otro lado, pero estn los militares cuidndolos y protegindolos".

La oposicin al golpe de Estado rechaza la realizacin de elecciones sin el regreso del Presidente Zelaya, argumentando que stas "legitimaran efectivamente la violencia militar". A ello se aade ahora el anuncio de EE.UU. de que no reconocer los resultados de las elecciones en las condiciones actuales, por lo cual la presin sobre estos polticos sigue en aumento.

Es ms, segn Salomn, la presin social no se acabar con las elecciones.

Ella atribuye la fuerza de la oposicin actual al golpe de Estado a su capacidad de encontrar un terreno comn entre los diversos sectores a travs de esta misma oposicin, ms que en la adhesin a un partido o ideologa en particular, y cree que se prolongar ms all del perodo actual. Con un sentido de esperanza, declara, No importa quin gane las elecciones de noviembre. El prximo gobierno tendr que lidiar con una fuerza social de envergadura que est en este momento, si quiere mantener una mnima gobernabilidad en el pas.

Jennifer Moore, periodista canadiense independiente, report desde Honduras para ALAI y FEDAEPS.

* Lea el artculo completo en: http://alainet.org/active/33047


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