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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2009

Fetichismo del PIB

Joseph E. Stiglitz
El Espectador


Esforzarse por reavivar la economa mundial, al mismo tiempo que se responde a la crisis climtica global, ha planteado un interrogante complejo: las estadsticas nos estn dando las "seales" correctas sobre qu hacer? En nuestro mundo orientado hacia el desempeo, las cuestiones de medicin han cobrado mayor relevancia: lo que medimos afecta lo que hacemos.

Si tomamos malas decisiones, lo que intentamos hacer (digamos, aumentar el PIB) en realidad puede contribuir a empeorar los niveles de vida. Tambin podemos enfrentarnos a falsas opciones y ver compensaciones entre produccin y proteccin ambiental que no existen. Por el contrario, una mejor medicin del desempeo econmico podra demostrar que las medidas tomadas para mejorar el medio ambiente son buenas para la economa.

Hace dieciocho meses, el presidente francs, Nicolas Sarkozy, cre una Comisin Internacional para la Medicin del Desempeo Econmico y el Progreso Social, debido a su insatisfaccin -y la de muchos otros- con el estado actual de la informacin estadstica sobre la economa y la sociedad. El 14 de septiembre, la Comisin dar a conocer su tan esperado informe.

El gran interrogante es si el PIB ofrece una buena medicin de los niveles de vida. En muchos casos, las estadsticas del PIB parecen sugerir que a la economa le est yendo mucho mejor que las propias percepciones de la mayora de los ciudadanos. Es ms, el foco en el PIB crea conflictos: a los lderes polticos se les dice que lo maximicen, pero los ciudadanos tambin exigen que se preste atencin a mejorar la seguridad, a reducir la contaminacin del aire, del agua y el ruido, y dems -lo cual podra reducir el crecimiento del PIB.

El hecho de que el PIB pueda ser una medicin deficiente del bienestar, o incluso de la actividad del mercado, obviamente es algo que se reconoce desde hace tiempo. Pero los cambios en la sociedad y la economa pueden haber agudizado los problemas, al mismo tiempo que los avances en la economa y las tcnicas estadsticas pueden haber ofrecido oportunidades para mejorar nuestras mediciones.

Por ejemplo, si bien se supone que el PIB mide el valor de la produccin de bienes y servicios, en un sector clave -el gobierno- normalmente no tenemos manera de hacerlo, de modo que solemos medir la produccin simplemente por las inversiones. Si el gobierno gasta ms -incluso de manera ineficiente- la produccin aumenta. En los ltimos 60 aos, el porcentaje de la produccin del gobierno en el PIB aument del 21,4% al 38,6% en Estados Unidos; del 27,6% al 52,7% en Francia; del 34,2% al 47,6% en el Reino Unido; y del 30,4% al 44% en Alemania. De manera que lo que era un problema relativamente menor se ha convertido en un problema importante.

De la misma manera, las mejoras de calidad -digamos, mejores autos en lugar de ms autos- representan gran parte del aumento del PIB hoy en da. Pero evaluar las mejoras de calidad resulta difcil. La atencin mdica ejemplifica este problema: gran parte de la medicina se ofrece pblicamente, y muchos de los avances son en calidad.

Los mismos problemas de hacer comparaciones en el tiempo se aplican a las comparaciones entre pases. Estados Unidos gasta ms en atencin sanitaria que cualquier otro pas (tanto per cpita como en porcentaje de los ingresos), pero obtiene peores resultados. Parte de la diferencia entre el PIB per cpita en Estados Unidos y algunos pases europeos puede ser, en consecuencia, el resultado de la manera en que medimos las cosas.

Otro cambio pronunciado en la mayora de las sociedades es un incremento de la desigualdad. Esto significa que existe una creciente disparidad entre el ingreso promedio (medio) y el ingreso mediano (el de la persona "tpica", cuyo ingreso se ubica en el medio de la distribucin de todos los ingresos). Si unos pocos banqueros se vuelven mucho ms ricos, el ingreso promedio puede subir, a pesar de que los ingresos de la mayora de la gente estn decayendo. De manera que las estadsticas sobre el PIB per cpita tal vez no reflejen lo que les sucede a la mayora de los ciudadanos.

Utilizamos precios de mercado para valuar los bienes y servicios. Pero ahora, incluso los que tienen mucha fe en los mercados, cuestionan la dependencia de los precios de mercado, ya que estn en contra de las valuaciones por ajuste al mercado. Las ganancias previas a la crisis de los bancos -una tercera parte de todas las ganancias corporativas- parecen haber sido un espejismo.

Entender esto arroja una nueva luz no slo sobre nuestras mediciones del desempeo, sino tambin sobre las inferencias que hacemos. Antes de la crisis, cuando el crecimiento de Estados Unidos (utilizando mediciones estndar del PIB) pareca mucho ms slido que el de Europa, muchos europeos sostenan que Europa deba adoptar el capitalismo al estilo estadounidense. Por supuesto, todo aquel que hubiera querido podra haber visto un creciente endeudamiento de los hogares estadounidenses, lo que habra permitido corregir la falsa impresin de xito ofrecida por la estadstica del PIB.

Los recientes avances metodolgicos nos han permitido evaluar mejor qu contribuye a la sensacin de bienestar de los ciudadanos y reunir los datos necesarios para hacer ese tipo de evaluaciones de manera regular. Estos estudios, por caso, verifican y cuantifican lo que debera ser obvio: la prdida de un empleo tiene un mayor impacto de lo que representa la prdida del ingreso. Tambin demuestran la importancia de la conectividad social.

Toda buena medicin de lo bien que nos est yendo tambin debe tener en cuenta la sustentabilidad. De la misma manera que una empresa necesita medir la depreciacin de su capital, tambin nuestras cuentas nacionales deben reflejar la sobreexplotacin de los recursos naturales y la degradacin de nuestro medio ambiente.

Los marcos estadsticos estn destinados a resumir lo que est sucediendo en nuestra sociedad compleja en unos pocos nmeros fcilmente interpretables. Debera haber sido obvio que no se poda reducir todo a un nico nmero, el PIB. El informe de la Comisin para la Medicin del Desempeo Econmico y el Progreso Social, esperamos, conducir a un mejor entendimiento de los usos, y abusos, de esa estadstica.

El informe tambin debera servir de gua para crear un conjunto ms amplio de indicadores que capturen de manera ms precisa tanto el bienestar como la sustentabilidad, a la vez que debera dar impulso para mejorar la capacidad del PIB y las estadsticas relacionadas a la hora de evaluar el desempeo de la economa y la sociedad. Estas reformas nos ayudarn a dirigir nuestros esfuerzos (y recursos) de maneras que conduzcan al mejoramiento de ambos.

Fuente: http://www.elespectador.com/columna161000-fetichismo-del-pib


El autor es profesor universitario en la Universidad de Columbia y ganador del Premio Nobel de Economa en 2001, se desempe como presidente de la Comisin para la Medicin del Desarrollo Econmico y el Progreso Social.




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