Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2009

Wall Street y el Estado de Derecho

Pam Martens
Counterpunch


La recientemente designada Comisin de Investigacin de la Crisis Financiera (Financial Crisis Inquiry Commission) establece su agenda para investigar cmo un sistema de ms de 200 aos de antigedad y concebido para establecer unos precios justos en el comercio de acciones y bonos se transform en un turbio y annimo casino lleno de mesas de dados e infestado de montones de bonos basura clasificados como triple A y que han hundido la mayor economa del mundo. Y en la medida en que lo haga con probidad, la Comisin se ver obligada a poner al sistema de justicia privada de Wall Street en el primer lugar de su lista de citaciones.

El razonamiento es tan simple como sigue:

(a) hay solamente un sector en EEUU que puede poner al pas de rodillas;

(b) hay solamente un sector en EEUU que exige a sus empleados que renuncien contractualmente a su derecho a acudir a los juzgados si quieren un trabajo;

(c) miren bajo la alfombra en busca de esos miles de trabajadores dispuestos a denunciar las prcticas corruptas y que salan de esos tribunales irregulares con rdenes de permanecer en silencio, dejando tras de s importante documentacin puesta a buen recaudo en manos de los abogados compinchados.

Ah va un ejemplo de lo que encontrar la Comisin cuando investigue cmo la corrupcin se mantena en una caja negra mediante clusulas obligatorias en los contratos de trabajo de Wall Street:

Este Contrato hace del arbitraje el nico y necesario foro para la resolucin de cualquier disputa laboral sobre derechos protegidos legalmente (a saber, derechos derivados de la legislacin comn o de la contractual) que pueda surgir entre un empleado y el Corporate & Investment Bank o su actual o anteriores empresas matriz, filiales o sucursales, y sus presentes o anteriores directivos, gerentes, empleados y agentes quin ejerza el arbitraje se encontrar sujeto a la poltica y los procedimientos de empresa habituales y no tendr la autoridad de alterar o modificar la relacin convenida entre las partes o de sustituir con su propia valoracin lo dispuesto por las legtimas prcticas legales de gestin empresarial.

En otras palabras, cuando trabajas para Wall Street entras en una nueva dimensin donde la elite financiera fabrica sus propias leyes y ejerce su propia justicia aplicando libremente dichas leyes (a los mediadores, incluso fuera de Wall Street, no se les exige que apliquen las leyes nacionales o los precedentes legales y ni siquiera que pongan por escrito una decisin razonada en base a dichas leyes).

En general, las quejas de los empleados de Wall Street eran arbitradas por la Asociacin Nacional de Corredores de Bolsa (NASD, National Association of Securities Dealers), ahora conocida como FINRA, donde personal del sector en activo o retirado se sentaba habitualmente como jueces y jurados (vean el artculo Judicial Apartheid, en el CounterPunch del 20 de julio de 2009, sobre cmo la NASD fue pillada amaando la seleccin de mediadores). En el contrato de trabajo de Wall Street que vimos antes, la Asociacin Americana de Arbitraje (AAA, American Arbitration Association) era designada como el foro para or las quejas cuando la NASD declinaba sus funciones.

El 6 de noviembre del 2000, yo misma y otras activistas de la Organizacin Nacional para las Mujeres en la ciudad de Nueva York (NOW-NYC, National Organization for Women in New York City) nos manifestamos en frente de las oficinas principales de la AAA en Madison Avenue. Distribuamos un folleto que (en parte) deca:

La AAA se ha inmiscuido ella misma y mediante un friend of the court (o amicus curiae, presentaciones realizadas por terceros ajenos a un litigio, que ofrecen voluntariamente su opinin frente a algn punto de derecho u otro aspecto relacionado, para colaborar con el tribunal en la resolucin de la materia objeto del proceso N. del T.) en un caso fundamental que est actualmente siendo visto por el Tribunal Supremo de los EEUU y que, si se confirma la sentencia, ilegalizara la posibilidad de que los empleados renuncien voluntariamente y por contrato a su derecho a acudir a los tribunales laborales ordinarios. Mientras la AAA se posiciona a favor de la existencia de tribunales empresariales irregulares, ha olvidado informar de que estaba realizando labores de arbitraje para Circuit City precisamente la compaa que est siendo acusada en este caso ante el Tribunal Supremo. La AAA tiene una relacin incestuosa con la Amrica empresarial. Segn su propia memoria de 1999, las siguientes compaas estn representadas en su Consejo Directivo: Boeing, PetsMart, Prudential Property & Casualty Insurance, Sprint, AXA Financial, Monsanto, GE, McDonalds, Essex Boat Works, Walt Disney, General Mills, FedEx, Freddie Mac, Pfizer, BellSouth, Pitney Bowes, Waste Management, Goya Foods, Texaco, Kansas City Southern, Cushman & Wakefield, Cooper Industries, DaimlerChrysler, Dow Chemical, Commonwealth Edison, International Dairy Queen, Coors Brewing, Hallmark Cards, Hartford Financial.
Un mes antes de esta manifestacin, la NOW-NYC haba mandado una carta a la entonces Fiscal General, Janet Reno, pidiendo al Departamento de Justicia que investigase el falso testimonio de la AAA ante el Tribunal Supremo, pues en principio se trata de una organizacin de servicio pblico que no favorece a ninguna de las partes y que en cambio no haba revelado que tena un conflicto de inters econmico a favor del apelante, Circuit City, a quienes haba prestado servicios de arbitraje durante al menos los dos ltimos aos.

La NOW-NYC tambin indic a la Fiscal General Reno lo siguiente:

la neutralidad de este mediador se ha visto seriamente puesta en cuestin por un memorando escrito el 14 de enero del 2000 por Paul L. Van Loon, entonces Vicepresidente Regional de la AAA. En dicho memorando, el Sr. Van Loon dice lo siguiente a las propias personas que se encargan de arbitrar: parte de nuestro esfuerzo de marketing en el ao 2000 va a consistir en establecer contacto comercial con empresas radicadas en el norte de California. Reunindonos con los consejos de direccin o sus CEO nos va a dar la oportunidad de desarrollar relaciones personales y explorar la utilizacin de servicios de ADR en sus empresas. Para lograr este objetivo, os pido vuestra colaboracin. Si tenis un contacto con alguna compaa y podis presentarnos, por favor anotad vuestro nombre en la lista al lado de la compaa correspondiente Ayudndonos a dirigirnos a ellos de forma calurosa el acercamiento ser ms provechoso. Si le gustara participar personalmente en el contacto junto con nosotros, por favor indquelo en la hoja.

Se inform adems a la Fiscal General Reno que la AAA mantena una cartera de inversin con 21.894.000 de dlares en acciones de compaas estadounidenses y otros 10.743.000 en bonos empresariales.

Hasta donde yo s, el Departamento de Justicia no emprendi accin alguna contra la AAA. Sin embargo ocho meses despus, el 15 de junio de 2001, en el Florida Bar News se informaba de que Janet Reno ha sido elegida miembro del Consejo Directivo de la American Arbitration Association. En los aos siguientes, la Sra. Reno pas a formar parte del Comit Ejecutivo de la AAA donde, hacia el 2006, se sentaba junto a William Webster, anterior director del FBI y la CIA.

Pero la Sra. Reno ya haba mostrado un temprano inters por los sistemas privados de justicia. El 30 de abril de 1998, la Fiscal General llev a cabo una rueda de prensa oficial donde anunci que en motivo de la celebracin del da de la ley (Law Day), ella misma animaba a los abogados a no hacer un uso excesivo de las leyes.

Aqu en el Departamento de Justicia, he dado instrucciones a cada fiscal para que se tenga en cuenta el uso de procedimientos de resolucin alternativa de conflictos (ADR, Alternative Dispute Resolution) como parte de su prctica profesional diaria. Y durante los ltimos 3 aos hemos cuadruplicado el nmero de casos en los que se ha utilizado la ADR. Pero debemos hacer ms. Y por eso urjo al Congreso a que apruebe la nueva legislacin, ahora pendiente de trmite en el Senado, que requerir que se establezca un programa de ADR en cada tribunal de distrito Federal. Todo demandante merece disponer de una alternativa a los caros, onerosos y muy a menudo insatisfactorios procesos judiciales.

Pero no son solo los fiscales generales y los directores del FBI los que el sector de la justicia privada quiere aadir a su ristra de lumbreras. Tambin se corteja a jueces en ejercicio. En octubre de 2001, Reynolds Holding escribi una devastadora serie de tres artculos para el San Francisco Chronicle sobre el fraude sistemtico en este tipo de procedimientos:

Hoy en da, la American Arbitration Association, la JAMS y otros varios proveedores de servicios de arbitraje compiten para reclutar a los grandes nombres del mundillo y el inters de los jueces resulta obvio. Un juez de un Tribunal Superior gana 133.055 dlares al ao, mientras que los mejores mediadores pueden llevarse 10.000 dlares o ms al da, adems de una generosa pensin Nadie ha acusado a los jueces de dictar fallos favorables para llamar la atencin de las empresas de arbitraje. Pero los crticos con el sistema sostienen que los jueces socavan la credibilidad de la judicatura al incorporarse a empresas poco despus de haber adoptado posiciones favorables a mantener controvertidas clusulas de arbitraje, especialmente cuando sus argumentos son refutados tras una apelacin El 13 de marzo de 1997, por ejemplo, el juez de distrito Eugene Lynch estableci que la corredora de bolsa Tonyja Duffield deba acudir al arbitraje respecto a su demanda por discriminacin sexual y acoso que haba puesto contra su empresa. Duffield sostena que su consentimiento al arbitraje no era informado, condicin que el Tribunal de Apelaciones de EEUU haba determinado como necesaria para que se pudiese imponer ese tipo de clusulas a los empleados. Pero de todos modos Lynch fall en su contra.

Menos de cuatro meses despus, JAMS anunci que Lynch iba a formar parte de su junta de mediadores

En una sentencia de septiembre de 1999, el magistrado de un Tribunal de Apelaciones estatal William Masterson junto con dos de sus colegas decidieron que una asesora legal poda despedir a Donald Lagatree por negarse a firmar un acuerdo de sometimiento obligado a arbitraje ms de tres aos despus de que se le hubiese contratado.

Masterson se jubil para trabajar como juez privado en junio de 2000 cinco meses antes de que un juez federal impidiese que la anterior asesora legal de Lagatree impusiese el arbitraje a sus empleados. La empresa ha apelado la sentencia. El pasado mes de agosto Masterson fue fichado por JAMS

En 1999 el magistrado Christopher Cottle y dos de sus compaeros en el Tribunal de Apelaciones estatal de San Jos establecieron que la empresa San Diego's Technology Integration Group poda obligar a la auxiliar administrativa Amanda Lee a arbitrar su demanda por acoso y discriminacin sexual aunque Lee no saba que hubiese renunciado a su derecho constitucional a acudir a un proceso judicial ordinario.

La sentencia reverta una decisin anterior de un tribunal de primera instancia y entraba en conflicto con la sentencia del Tribunal de Apelaciones federal en el caso Duffield.

El Tribunal Supremo del estado acept ver el caso Lee, pero posteriormente se desestim al llegar las partes a un acuerdo.
A principios de este ao, Cottle se retir de la judicatura y anunci que estaba negociando entrar a trabajar para JAMS. Desde entonces se dedica a la prctica del arbitraje de forma independiente.

Durante la mayor parte de los aos 90, la empresa JAMS (anteriormente llamada Judicial Arbitration and Mediation Services) era propiedad de Warburg Pincus, una empresa de capital privado con extensos vnculos de inversin en Wall Street. Los inversores privados que ahora ostentan su propiedad constituyen un agujero negro digno de recibir una citacin de la Comisin de Investigacin de la Crisis Financiera.

Para perpetuar y expandir la privatizacin del sistema nacional de justicia, JAMS pide a su elenco de jueces y abogados ya retirados que donen parte de su paga a la JAMS Foundation. Su pgina web proporciona una lista, actualizada el 1 de junio de 2009, de ms de sus 150 independientes y asociados que donan al menos un 1% de sus ingresos mensuales.

El pasado 14 de julio, la Fiscal General de Minnesota Lori Swanson acus a uno de los principales proveedores de justicia privada, el Foro Nacional de Arbitraje (NAF, National Arbitration Forum), de fraude a los consumidores, de prcticas comerciales engaosas y de emitir falsa publicidad, trabajando de hecho tras el teln y al servicio de los acreedores en contra de los intereses de los consumidores. Swanson haba obtenido documentacin que prueba la propiedad cruzada de la NAF y las asesoras legales que representan a las entidades crediticias (vean el artculo Judicial Apartheid, en el CounterPunch del 20 de julio de 2009, para conocer los cargos exactos de los que se acusa a la NAF). Desde entonces, la hasta entonces impenetrable fortaleza de la justicia de amiguetes ha empezado a derrumbarse ms rpidamente que un castillo de naipes.

Hace dos semanas, la NAF anunci que ya no acogera ms casos de consumidores; la AAA ha anunciado que ha dejado de aceptar nuevos casos relacionados con la devolucin de crditos; JPMorgan Chase & Co. confirmaba en una respuesta por e-mail que: A causa de los ltimos acontecimientos, hemos tomado las medidas necesarias: Chase no va a arbitrar ninguna otra reclamacin de un usuario de tarjetas de crdito. Chase sigue considerando la posibilidad de introducir una clusula sobre arbitraje en sus plizas para consumidores.

Qu es lo que ha sembrado el pnico entre estos poderosos gigantes? El 25 de abril de 2008, el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de EEUU puso los pelos de punta a todos y cada uno de los actuales y anteriores consejos de direccin de los mayores bancos e inversores de Wall Street. El tribunal orden que el caso Ross contra Bank of America se viese en el Tribunal de Distrito. La demanda acusaba de connivencia a Bank of America, Capital One, JPMorgan Chase, Citigroup (as como a Citibank y a Citicorp Diners Club Inc.), HSBC Finance Corp., MBNA, Providian Financial Corp y todas las filiales correspondientes. La empresa American Express Travel Related Services Company haba estado en un juicio anterior relacionado con esta cuestin, y en este apareca como parte interesada.

Imagnense el panorama: documentos saliendo a la superficie que muestran como el sistema de justicia privada que usan los mayores bancos del pas ha sido amaado en cientos de miles de casos. Posteriormente, ms evidencia saliendo tambin a la superficie y mostrando de forma concluyente que los consejos directivos de estos mismos bancos se han sentado todos juntos en una misma sala para redactar una misma clusula de obligatoriedad del arbitraje en sus contratos de tarjetas de crdito que impidiese las demandas colectivas, y luego coordinando la estrategia para ponerla en funcionamiento, cerrando en la prctica las puertas de los juzgados ordinarios a todos y cada uno de los americanos que tengan una tarjeta de crdito.

Finalmente tngase en cuenta que muchos de ellos eran los mismos bancos de Wall Street que encadenaban a sus corredores de bolsa a clusulas laborales de arbitraje obligatorio y que luego acudan como mnimo a uno de estos foros de arbitraje ahora comprometidos cuando sus empleados les plantaban cara; que eran los mismos bancos de inversin que forzaban a sus clientes a acudir obligatoriamente a foros de arbitraje como condicin previa para abrir una cuenta de inversin; y muchos eran exactamente los mismos bancos que haban recibido cientos de miles de millones de dlares de fondos pblicos a travs del programa de choque para afrontar el problema de los activos txicos (TARP, Troubled Asset Relief Program), con el objetivo de que pudieran sobrevivir a las enormes prdidas que ellos mismos haban provocado, y que luego pagaron otros tantos miles de millones en pluses a sus altos ejecutivos, incluyendo a aquellos que potencialmente puedan haber participado de la connivencia que se est investigando.

No es difcil darse cuenta de que estn al borde de una pesadilla de deterioro de su imagen pblica que se aventura de proporciones gigantescas, con la posibilidad adems de ser acusados de crimen organizado bajo la ley RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act).

En su declaracin inicial, los abogados de Robert Ross y el resto de demandantes se dirigieron al tribunal como sigue:
Los acusados empezaron su confabulacin la autoproclamada Arbitration Coalition a finales de 1998 o principios de 1999, cuando los acusados (y sus co-conspiradores) empezaron a mantener contactos respecto al uso de clusulas de arbitraje. Un primer encuentro tuvo lugar el 25 de mayo de 1999 en Washington D.C. El orden del da de esta reunin de altos cargos y asesores de bancos emisores de tarjetas de crdito inclua la discusin de las clusulas de arbitraje y su utilidad. En un inicio, solamente First USA (ahora parte de Chase) y American Express haban actuado para imponer clusulas de arbitraje que impidiesen las demandas colectivas (Bank of America tena una clusula de arbitraje pero no inclua dicha prohibicin).

Despus de este primer encuentro y tras otros contactos, los acusados establecieron formalmente la Arbitration Coalition para animar a todos los acusados a promulgar clusulas de arbitraje con este tipo de prohibiciones Durante un periodo de 4 aos, la Arbitration Coalition organiz no menos de 19 encuentros o conferencias A travs de la Arbitration Coalition, los acusados crearon y aprovecharon la oportunidad de organizar en connivencia la adopcin y el uso de clusulas de arbitraje, como mecanismo para evitar las demandas colectivas en el conjunto de todo el sector al que pertenecen.

La intensa preocupacin de la Arbitration Coalition por impedir las demandas colectivas llev a la constitucin de otros dos grupos. El primero, llamado Consumer Class Action Working Group, mantuvo que se sepa solamente dos reuniones Los acusados (y la co-conspiradora American Express) constituyeron sin embargo un tercer grupo ms clandestino, formado exclusivamente por cargos y asesores internos (con la exclusin explcita de gente de fuera de la casa). El llamado In-House Counsel Working Group fue creado por los emisores de tarjetas de crdito de modo que pudieran reunirse por separado para discutir cuestiones que slo les concerniesen a ellos. Este grupo de trabajo ofreci a los acusados an ms oportunidades para compartir (y ponerse de acuerdo en) sus prcticas y estrategias empresariales sobre el uso de clusulas de arbitraje
La confabulacin de los acusados pretenda, y consigui, inhibir la competencia y crear una ventaja comercial respecto a los usuarios de tarjetas de crdito que no estaba basada en precios, y que permiti a los acusados apropiarse de beneficios extraordinarios no competitivos pertenecientes a los demandantes. La confabulacin de los acusados redujo, sino elimin, la competencia respecto al uso de clusulas de arbitraje y clusulas que bloqueaban la participacin en demandas colectivas, incluso como miembro no presente en la demanda. Al eliminar las demandas colectivas de los consumidores, los acusados lograron inmunizarse contra la aplicacin de la legislacin de proteccin al consumidor y contra las leyes antimonopolio, evitando las consecuencias econmicas de sus fechoras, fuesen o no intencionadas

Adems, la confabulacin de los acusados ech virtualmente del mercado cualquier tarjeta de crdito no sujeta a arbitraje.
De dnde vino la informacin sobre estos encuentros clandestinos que forjaron la connivencia entre los bancos? De una demanda colectiva, por supuesto. Llama la atencin sin embrago que no sali de las miles de quejas que se arbitran contra estas empresas, donde se investiga poco y mal. En realidad, el chivatazo vino de un abogado de JPMorgan Chase quien, querindolo o sin querer, revel la celebracin de una de estas reuniones a abogados de los demandantes que estaban investigando abriendo as las puertas para descubrir la existencia del resto de reuniones. Una se imagina que este abogado no es uno de los 1.626 miembros de JPMorgan Chase que recibieron en 2008 pluses de un milln de dlares (o ms).

Pero esos tenaces abogados de los demandantes sospechan que los acusados les estn burlando. El pasado junio indicaron al tribunal de primera instancia que se trata de una confabulacin que sigue en funcionamiento y creen que se han llevado a cabo ms reuniones durante este tiempo, ocultndose el contenido de esas reuniones en base a la confidencialidad entre abogado y cliente.

Todo esto sin embargo suena familiar. Hace exactamente una dcada que la SEC (Securities and Exchange Commission) acus a JPMorgan (ahora JPMorgan Chase & Co.), Citigroups Salomon Smith Barney, Merrill Lynch (ahora parte de Bank of America) y otras 25 firmas de Wall Street de acordar precios en el Nasdaq. Reconociendo que esas firmas haban estafado miles de millones a los inversores, la SEC las dej en paz a todas a cambio de 26 millones de dlares en multas (eso es aproximadamente un 25% de lo que Citygroup va a pagar este ao a una petrolera a pesar de que todava se le est resucitando con fondos pblicos).

Como suele ser habitual, la SEC deja que las empresas prosigan su actividad sin negar o admitir su culpabilidad. Y tambin tpico de la SEC, no investig las races del fraude; dos profesores universitarios hurgaron en ello y publicaron un informe que luego s oblig a la SEC a actuar.

Wall Street entiende perfectamente que la corrupcin y la connivencia son de hecho fuentes importantes de beneficios dentro de sus firmas. Roba miles de millones, devuelve slo algunos millones y jams admitas o niegues la culpabilidad. Hay solamente una pega: debes mantener cerradas las puertas de los juzgados a potenciales delatores, a los clientes a los que has estafado, y a las narices de los abogados de demandantes que tiene la osada de preguntar por las reuniones secretas que tienes con tus competidores.

Una de las estrategias ms intrigantes que sali de las mentes de los conspiradores, segn la continuacin de la demanda que se present en Ross contra Bank of America el pasado junio en el Tribunal de Distrito, era un manifiesto que inclua tcticas del estilo de interponer reconvenciones contra los abogados de demandas colectivas o interponer sus propias demandas por errores en los procedimientos.

Aunque al pblico en general pueda parecerle que nadie movi un dedo para devolver a su botella al genio del sistema de justicia privada antes de que se convirtiese en un monstruo, hay un cierto nmero de personas que han luchado obstinadamente contra ello durante la ltima dcada. Algunos nombres destacados que me vienen a la memoria son: el fiscal de San Francisco Cliff Palefsky; el fiscal Paul Bland con su grupo de abogados, el Public Justice; Jackson Williams y sus colegas que prepararon para Public Citizen el informe The Costs of Arbitration de abril de 2002; John ODonnell y sus colegas de Public Citizen por escribir en septiembre de 2007 el informe The Arbitration Trap; el Senador Russ Feingold y los Congresistas Dennis Kucinich y Ed Markey, que trataron sesin tras sesin de impulsar leyes para restringir la inclusin de arbitraje obligado en los contratos de trabajo; Susan Antilla, columnista de Bloomberg News, quien expuso las tripas del arbitraje obligado en innumerables artculos durante la ltima dcada; y las valientes mujeres de Wall Street, que se levantaron en contra del arbitraje obligado para descubrir que el Tribunal Federal ubicado en el territorio de Wall Street del distrito sur de Nueva York no estaba por la labor de apretar las tuercas a sus compinches.

Hay dos magnficas noticias en la demanda del pasado 5 de junio interpuesta por los fiscales de Ross contra Bank of America. Primero, la connivencia de los acusados para imponer y mantener clusulas de arbitraje, que viola la ley Sherman, deja a dichas clusulas vacas de contenido y sin efecto. En consecuencia, nunca se formaron acuerdos vlidos ni vinculantes.

Segundo, se requiere a los acusados que informen a todos los tribunales y foros de arbitraje que hicieron cumplir sus respectivas clusulas de arbitraje durante el transcurso de la connivencia del carcter ilegal de su actuacin al implementar dichas clusulas. Imagnense a toda esa tropa de Wall Street vestida de Armani pidiendo una audiencia con los tribunales para, susurrando, comunicar al juez federal de turno que cuando le dijeron que el arbitraje era rpido y justo, en realidad queran decir que estaba amaando y era producto de su confabulacin.

En su conferencia de prensa del da de la ley de 1998, Janet Reno mencion a Abraham Lincoln. Citando unas notas que escribi para un posible discurso legal, Lincoln aconseja: Desalienta los litigios. El ganador formal suele ser en realidad un perdedor, en honorarios, gastos y prdida de tiempo.

Pero la cita completa de Lincoln dice en realidad lo siguiente: Desalienta los litigios. Convence a tus vecinos de que acepten un compromiso siempre que puedan. Mustrales como el ganador formal suele ser en realidad un perdedor - en honorarios, gastos y prdida de tiempo. Ejerciendo como alguien que mantiene la paz el abogado tiene una mejor oportunidad de ser un buen hombre. Seguir habiendo oportunidades de negocio de sobra.

Lincoln claramente estaba sugiriendo que los abogados no deban provocar litigios sin necesidad. Pero no sugera que una persona de a pie deba presentarse ante un tribunal de la inquisicin para enfrentarse a un banco internacional que adems se ha puesto de acuerdo con otros bancos internacionales para hacer de este tribunal su nica opcin.

Lo que la Fiscal General tampoco comparti con su audiencia fue que en esas mismas notas el Presidente Lincoln aada: si segn tu propio parecer no puedes ser un abogado honrado, trata de ser honrado sin ser abogado. Elige algn otro trabajo, en lugar de uno que, por el mero hecho de elegirlo, ya estars dando muestras de ser un sinvergenza.

Pam Martens trabaj en Wall Street durante 21 aos; no tiene activos, ni a corto ni a largo plazo, de ninguna de las empresas mencionadas en este artculo. Escribe regularmente sobre cuestiones de inters pblico desde New Hampshire.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Xavier Fontcuberta Estrada

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2773


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter