Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2009

El nacionalismo espaol y la fellatio

Carlos Tena
Kaosenlared


En declaraciones efectuadas por varios ciudadanos, que fueron arrestados mientras trataban de extorsionar a prostitutas de diferentes nacionalidades, a las que mantenan poco menos que esclavizadas en tugurios de carretera, o los ms adinerados en locales de alterne donde el lujo estaba garantizado, se han conocido algunas de las manas ms solicitadas por la clientela, cuya ideologa se mantiene oculta. Sin embargo, como ancdota, resulta definitoria aquella que cuenta que, en cierta ocasin, tras haber logrado una ereccin inesperada, un ex sargento de la Legin sali al pasillo del lupanar, enarbolando una ensea nacional franquista, al grito de Mu era la impotencia!, que dejaba el Muera la inteligencia!, pronunciado por el delincuente Milln Astray, a la altura del betn.

Tras varios meses de anlisis y encuestas, cuyos resultados se han hecho pblicos en el libro Revealing the Secret World of Adolescent Boys and Girls (Lynn Ponton. New York. Ed. Dutton, 2000) o en la investigacin realizada a nivel global, titulada Involuntary Celibacy: A Life Course Analysis, bajo la direccin de los especialistas Denise Donnelly, Elisabeth Burgess, Sally Anderson, Regina Davis y Joy Dillard, se desprende que el deseo de gozar de una fellatio era la razn ms importante, a la hora de buscar el placer en dichos establecimientos. Para ellas, era su hermano el cunnilingus.

Me atrevo a afirmar que ese primer lugar en el hit parade del sexo, debe estar ocupado en Espaa por idntica preferencia. No es extrao dada la popularidad de la frase Anda, chpamela, pronunciada mayormente por personas de derecha, aunque no entre la mayor parte de las fminas. Es notorio, adems que si se te ocurriera inquirir o poner gesto de extraeza ante ese singular deseo, el espaol por cojones (con la bandera roja y gualda en el centro, Rosa Dez a la derecha y Fernando Savater ms a la derecha), te lo repite an con ms nfasis: Que me la chupes, te digo, dejando claro que no es una de las delicias habituales en su relacin. Tengo que reconocer que los nacionalistas espaoles que conozco, por desgracia muchos, dicha sentencia es una de las coletillas ms utilizadas para zanjar una polmica. Luego, hablan de democracia.

Profesionales del sexo tan promocionados en el medio audiovisual como la doctora Elena Ochoa, que comenzara en la TVE una serie de espacios dedicados al tema, a la que se uni aos ms tarde en Telemadrid la sexloga Lorena Verdn, de quien se deca se explicaba mejor con el movimiento de sus manos y dedos que con las palabras, solan hablar de este tipo de asuntos, con una naturalidad tan aparente y escasa como la cultura de su majestad el Rey. No es aventurado asegurar que, segn se desprende de los miles de anuncios que an se publican y/o emiten los medios de comunicacin de la derecha espaolista (o sea, el 99%), la problemtica de la insatisfaccin sexual es otra de la asignaturas que la sociedad tiene pendiente.

No es mi intencin con este artculo, atreverme a hacer la competencia a las mentadas profesionales de la comunicacin-entre-cuerpos, pero creo que en las webs llamadas alternativas se obvian este tipo de problemas sociales, por una ms que sospechosa presuncin de que, dado que en la izquierda se asumen y combaten actitudes como la homofobia, la liberalizacin o legalizacin de las drogas, la condena o defensa de la prostitucin (masculina y femenina) y otros, estimo que, tras mi comentario sobre la hipocresa del gobierno de Zapatero, que amenaza, por boca de la ministra ms Barbie del ejecutivo, con desarrollar una serie de normas, cuyo fin sera suprimir de un plumazo los anuncios de servicios sexuales en los medios periodsticos espaoles, se ha abierto una polmica de lo ms sana a la vez que controvertida; una tarta a la que ha puesto la guinda el acertadsimo artculo de Manuela Trasobares (Espaa, una, grande y puta, Kaos 20-09-09), en el que denuncia, por encima de otros considerandos, que la gran burguesa, el fachero espaol ms contumaz, acostumbra desde siempre a robar, estafar, levantar la mano derecha en actitud fascista, manipular, timar, violentar cuerpos y voluntades, comprar conciencias, etc., sin que los distintos gobiernos hayan tomado medidas especiales, excepto subir los impuestos a los ms dbiles, econmicamente hablando.

La ministra Bibiana Aido no hizo mencin, sin embargo, de los miles de minutos que dedican las televisiones privadas, todas en manos de la derecha, por cable y sin l, a ofertar todo tipo de sueos erticos por un pago que, en muchos de los casos, significa el 10% del salario de un trabajador, por lo que deduzco que los ciudadanos insatisfechos sexualmente, sean catalanes, vascos, andaluces, gallegos, canarios o espaoles de cualquier ideologa, pero an mucho ms los situados entre Aznar y Rajoy, estn muy necesitados de que todos los das, desde el momento en que salen del portal de su casa, la izquierda les haga una fellatio en condiciones, cosa que comenz a poner en prctica un poltico como Santiago Carrillo, metafricamente se entiende, al que siguieron de forma entusiasta dirigentes sindicales como Antonio Gutirrez y Jos Mara (Feliciano) Fidalgo, ambos ex Secretarios Generales de CCOO. Se supone, que el pago por los servicios ha estado a la altura de la profesionalidad de los mentados. Ah andan los dos ltimos, ocupando sendos cargos de postn con miles de euros al mes como estipendio.

Por ello aconsejo, si eres un ciudadano de izquierda, si te consideras progresista, amante de un mundo mejor, incluso de las utopas, si en tus preferencias colocas antes lo pblico que lo privado, no consientas que la derecha satisfaga sus deseos sobre tu persona.

Si a los espaolistas les agrada la fellatio, practica el independentismo en todas sus formas.

http://www.kaosenlared.net/noticia/nacionalismo-espanol-fellatio

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter