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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2009

Aproximacin a la potica del gran vate venezolano
La fuga segn Ramos Sucre

Edgar Borges
Rebelin


Estamos en un tiempo de fugas exteriores, de escapismos, de maquillajes del Yo. El sistema de consumo (o de autoengao) nos ha invitado a huir de nosotros mismos. Y con altiva ignorancia hemos aceptado la invitacin.

En medio de la celebracin (el espejo meditico) del engao, conviene revisar la obra potica que, desde la acera de enfrente, nos invita a transitar la fuga al revs: la del viaje interior. Es el caso de la poesa de Jos Antonio Ramos Sucre (Cuman, Venezuela 1890 - Ginebra 1930).

La obra de Ramos Sucre nos enfrenta al Ser; va contraria a la abultada produccin de la literatura idiotista (la que estupidiza al Ser) que nos pretende imponer (el gusto) la industria editorial. La palabra de Ramos Sucre rompe el maquillaje del espacio exterior y se asoma (desnuda y por necesidad) a los abismos de la existencia. Y el escritor proclama la razn de su viaje personal (que es la nica va para llegar a la comprensin del Otro) en su poema El fugitivo: "Hua ansiosamente, con pies doloridos, por el descampado. La nevisca mojaba el suelo negro. Esperaba salvarme en el bosque de los abedules, incurvados por la borrasca. Pude esconderme en el antro causado por el desarraigo de un rbol. Compuse las races manifiestas para defenderme del oso pardo, y desped los murcilagos a gritos y palmadas..."

Hay en el arte, la necesidad de desnudar al Ser. Y Ramos Sucre lo comprende. Hay en la industria cultural actual (y lleva tiempo en ello) la pretensin de desarmar al Ser, de desarticularlo, de despojarlo de todo grado de comprensin y trascendencia. He ah cuando, para el sistema mercantilista, slo es til la cultura como artculo instantneo de consumo. Llmese un libro de Dawn Brown o un discurso optimista de Barack Obama. Estamos en el reino global de la reaccin; los seres reaccionarios son los mejores clientes del sistema. Y los jefes de la fbrica lo saben.

La poesa de Ramos Sucre confronta el dolor para alcanzar la luz. Sabe que no ser trabajo fcil, pero asume el complicado camino de los pantanos interiores como nica posibilidad de llegar (con comprensin) al territorio exterior. Como si de un viaje al fondo del mar se tratara, el poeta nos dice en El fugitivo que "Estaba atolondrado por el golpe recibido en la cabeza. Padeca alucinaciones y pesadillas en el escondite. Entend escaparlas corriendo ms lejos. Atraves el lodazal cubierto de juncos largos, amplectivos, y sal a un segundo desierto. Me abstena de encender fogata por miedo a ser alcanzado. Me acostaba a la intemperie, entumecido por el fro. Entrevea los mandaderos de mis verdugos metdicos. Me seguan a caballo, socorridos de perros negros, de ojos de fuego y ladrido feroz. Los jinetes ostentaban, de penacho, el hopo de una ardita. Divis, al pisar la frontera, la lumbre del asilo, y corr a agazaparme a los pies de mi dios. Su imagen sedente escucha con los ojos bajos y sonre con dulzura."

Ramos Sucre, como un observador de los tiempos, parece decir que todos los mundos (el primero, el segundo y el quinto) forman parte de una misma carrera falsamente iluminada. Y a punta de palabra ofrece su batalla interior como espacio de comprensin entre el Yo y los Otros.

Edgar Borges es escritor venezolano.



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