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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2009

La grieta constituyente de Arenys de Munt

Carlos Rivera Lugo
Rebelin


A veces de tanto centrarnos en la crtica de la dominacin y las consiguientes injusticias con las que nos apabulla un orden civilizatorio capitalista que se ha propuesto la colonizacin de la vida toda, no alcanzamos a identificar esa otra presencia vital que forcejea, resiste y construye ese mundo nuevo que el orden actual lleva ya en sus entraas. Como relacin social y voluntad de poder, el capital es, por un lado, dominacin y explotacin de unos hombres por otros pero, por otra parte, es tambin y sobre todo resistencia y construccin de experiencias emancipatorias por esos mismos hombres contra aquellos que les pretenden oprimir y someter. Precisamente, estas luchas emancipatorias se dan en las grietas o fisuras desde las cuales se apuntala una voluntad inmanente, es decir, autodeterminada, de contrapoder constitutivo de esa otra sociedad que tanto anhelamos. Nuestras rebeliones son en ese sentido posibilidades de transformacin revolucionaria que se abren paso desde nosotros mismos.

El creativo ejercicio de autodeterminacin protagonizado en estos das por ese pequeo pueblo cataln de Arenys de Munt es una de esas grietas constituyentes que toman forma en estos tiempos marcados por el despertar del soberano popular. El 13 de septiembre pasado, un 96.18 por ciento de los ciudadanos de esa localidad barcelonesa que vot en una consulta popular, lo hizo a favor de que Catalunya se independice del Estado espaol e ingrese, ya por derecho propio, como nuevo Estado soberano, democrtico y social a la Unin Europea. La participacin fue de poco ms de un 40 por ciento de los 6000 habitantes del municipio, mayor de lo que ha sido en el pasado en el referndum reciente sobre el Estatuto de autonoma, as como en las elecciones o consultas europeas.

La consulta confront la oposicin del Estado espaol as como del Generalitat (gobierno cataln), razn por la cual su desarrollo estuvo a cargo de diversas expresiones polticas de la sociedad civil que promueven activamente el derecho de autodeterminacin e independencia de los catalanes, entre estos las Candidaturas de Unidad Popular (CUP) y el Moviment Arenyenc per l'Autodeterminaci (MAPA). Ambas, identificadas con la independencia para Catalunya, buscan afanosamente otras maneras de hacer poltica, desde las instancias locales, frente al agotamiento del actual Estatuto autonomista y el creciente desgaste de los partidos tradicionales que le han apuntalado.

Para la CUP, el poder soberano se constituye de hecho. Ser soberano es empezar a serlo. Como contrapoder consigue instituirse desde las instancias ms locales que es por donde esencialmente se implanta y reproduce o transforma toda relacin de poder. Se trata de una estrategia ascendente de poder encaminada hacia la independencia y el socialismo.

Obviando los lmites asfixiantes que desde la legalidad actual el gobierno central en Madrid le pretende imponer a la autodeterminacin de los catalanes, los ciudadanos de Arenys de Munt afirmaron en la alternativa la legitimidad de su decisin democrtica fundamentada en su condicin de poder constituyente, fuente originaria y viva de todo orden constitucional y Estado de Derecho verdaderamente democrticos. A diferencia de la propuesta soberanista de los nacionalistas vascos, que se agot ante la negativa reiterada del gobierno central de Madrid que insiste en que la autodeterminacin no cabe en la Constitucin de 1978, en el caso de los soberanistas catalanes, stos se cansaron de esperar y decidieron actuar desde los mrgenes de la legalidad vigente.

Y es que cualquier Constitucin democrtica no puede ser ms ni menos que manifestacin de la voluntad expresa del soberano popular que le dio origen. La Constitucin no es un texto muerto en el tiempo ni sustantivamente ajeno a las cambiantes relaciones de fuerza que le sirven de sustento y define sus orientaciones. Incluso, el propio soberano popular es, contrario a la mitificacin absurda de ste como sujeto unitario y trascendente, una pluralidad dinmica y concreta de sujetos, es decir, una pluralidad radical de singularidades e identidades que en estos tiempos halla en s mismo el principio de validez y legitimidad de sus actos.

El presidente del gobierno espaol, Jos Luis Rodrguez Zapatero, parecera desconocer esta realidad contundente que se impone en las sociedades democrticas contemporneas a partir de un constitucionalismo material que va desbordando, desde la produccin de nuevos hechos constituyentes como los de Arenys, el constitucionalismo formalmente reconocido. Al preguntrsele si la victoria soberanista de Arenys de Munt podra tener un efecto domin en el resto de Catalunya, ste respondi que no esperaba un efecto contagio en relacin con lo de Arenys. Y aadi: La legalidad es la legalidad y cualquier circunstancia de esta naturaleza no tiene el ms mnimo efecto. La derecha espaola es ms abiertamente ofensiva en su descalificacin del soberano popular, ya que no se limita a negarle, como Zapatero, valor jurdico a la decisin soberana de los ciudadanos de Arenys de Munt, sino que tambin la tilda de bufonada independentista.

Sin embargo, la soberana no le pertenece al Derecho sino al pueblo, segn encarnado en lo comn, y los que pretenden negar los efectos contundentes del golpe de fuerza protagonizado por los ciudadanos de Arenys de Munt, quedan refutados por los hechos. Cerca de 100 municipios catalanes (incluyendo capitales de provincias como Girona, Lleida y Barcelona) se alistan para seguirle los pasos y celebrar sus propias consultas populares a favor de la autodeterminacin e independencia de Catalunya. De paso han criticado la respuesta del gobierno central como poco democrtica. Hay que insistir, puntualizan, en que el actual orden constitucional espaol reconozca en derecho la autodeterminacin que de hecho se afirma.

A estas convocatorias se han unido Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Reagrupament (una escisin reciente del ERC), Convergencia i Unio (CiU), Maulets , Osona Decideix, Plataforma pel Dret a Decidir (PDD), Sobirania i Progrs, Deumil.cat, Catalunya Estat Lliure, entre otros. Hay quienes proponen que se celebren todas el mismo da 6 de diciembre prximo, coincidiendo con el Da de la Constitucin espaola de 1978.   Ante las limitaciones de la legalidad vigente, las consultas no las convocarn y organizarn formalmente los gobiernos municipales, sino que lo harn agrupaciones cvicas, al igual que en Arenys de Munt. Se ha ido forjando as una formidable unidad en la accin entre todos los creyentes en la autodeterminacin e independencia de Catalunya.  

Si bien es cierto que las encuestas hasta el ao pasado sitan la independencia como la preferencia de slo un 21 por ciento del electorado cataln, lo cierto es que esos mismos sondeos registran que un 62 por ciento de los catalanes creen en el derecho de su pas, Catalunya, a la autodeterminacin e independencia. Arenys de Munt parece haber despejado cualquier temor subyacente y le ha despertado a los catalanes el poder constituyente dormido. Somos una nacin y queremos Estado propio, es uno de sus lemas.  

El lder del ERC y vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluis Carod-Rovira, afirm desde el Pas Vasco, donde se hallaba de visita, que no hay fuerza ms invencible que un pueblo expresndose democrtica y pacficamente.

Podemos ser el pas que queremos ser, seal Carod-Rovira, a la vez que denunci que el Estado espaol impida que se abra la ms mnima grieta para el respiro nacional de nadie.

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Sin embargo, la grieta constituyente que el Estado espaol se neg a abrir, ha sido impuesta, desde abajo, por el soberano popular que se levant en Arenys de Munt. El autor es Catedrtico de Filosofa y Teora del Derecho y del Estado en la Facultad de Derecho Eugenio Mara de Hostos, en Mayagez, Puerto Rico. Es, adems, colaborador permanente y miembro de la Junta de Directores del semanario puertorriqueo Claridad .


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