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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2009

Cunta represin apoyar Hillary Clinton en Honduras?
Destruyendo el regreso a casa de Manuel Zelaya

Mark Weisbrot
Guardian.co.uk

Traducido para Rebelin por Marwan Prez


Estados Unidos no debera permanecer impasible mientras el gobierno golpista de Honduras ataca brutalmente a los partidarios de Manuel Zelaya

Ahora que el Presidente Zelaya ha regresado a Honduras, el gobierno golpista -despus de negar que estuviera all- ha desatado una ola de represin para evitar que la gente muestre su apoyo a su presidente legtimo. As es como la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, describi la primera fase de esta nueva represin de anoche en una conferencia de prensa:

"Creo que el gobierno impuso un toque de queda, para que la gente no est en las calles y que no ocurran sucesos imprevistos.

Sin embargo, los sucesos que esta dictadura est tratando de reprimir son muy previsibles. Una multitud completamente pacfica rodea la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde Zelaya se ha refugiado, para saludar a su presidente. Los militares utilizaron el toque de queda como una excusa para lanzar gas lacrimgeno, golpear y detener a la multitud hasta no dejar nada. Hay informes de decenas de heridos y tres muertos. La dictadura ha cortado la electricidad y el agua a la embajada y ha dejado sin luz a los pocos medios de comunicacin independientes que quedan, as como a algunos barrios vecinos. Esta es la forma en que la dictadura est operando. Utilizan una estrategia muy brutal y muy simple.

La estrategia es la siguiente: controlan los medios de comunicacin nacionales, que se han desplegado para convencer a casi el 30 40 por ciento de la poblacin de que el presidente que eligieron es un agente de un gobierno extranjero y pretende convertir el pas en una prisin socialista. Sin embargo, la mayora ha logrado encontrar el acceso a otra informacin.

La estrategia utilizada ha sido quitarles el poder por medio de miles de detenciones, palizas, e incluso algunos asesinatos selectivos. Esto ha sido documentado, informado y denunciado por las principales organizaciones de derechos humanos en todo el mundo: Amnista Internacional, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, Human Rights Watch, la Comisin Interamericana de Derechos Humanos y otros.

Un actor importante, el nico pas importante para mantener un embajador en Honduras durante la dictadura, ha mantenido un silencio atronador sobre la represin: el gobierno de Estados Unidos. La administracin de Obama no ha pronunciado una palabra sobre las violaciones masivas de los derechos en Honduras. Este silencio, por s mismo, dice todo lo que hay que saber sobre lo que esta administracin ha estado realmente tratando de lograr en los 87 das desde que la democracia de Honduras fue aplastada militarmente. El equipo de Obama entiende exactamente cmo el gobierno del golpe de Estado mantiene su control sobre el poder, mediante la violencia y la represin. Y el presidente Obama, junto con su secretaria de Estado, no ha mostrado ninguna intencin de socavar esta estrategia.

De hecho, el presidente Zelaya ha estado en Washington en seis ocasiones desde que fue derrocado, pero ni una sola vez consigui una reunin con el presidente Obama. Por qu ocurre esto? Lo ms probable es que Obama no desee enviar una seal errnea a la dictadura, es decir, que el servicio pagado por la restauracin de Zelaya debera tomarse en serio.

Estas seales son importantes porque la dictadura de Honduras est cavando en sus talones la apuesta de no tener ningn tipo de presin seria desde Washington. Ellos tienen miles de millones de dlares de activos en Estados Unidos que podran ser congelados o incautados. Pero la dictadura, por ahora, confa en que el equipo de Obama no va a hacer nada que dae a sus aliados.

Luz Patricia Meja, jefa de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), tiene una visin diferente de la de Hillary Clinton con respecto al toque de queda de la dictadura. Meja lo calific como "una clara violacin de los derechos humanos y las normas jurdicas", y dijo que quienes ordenaron estas medidas deben ser acusados en virtud de la legislacin penal internacional.

Qu excusa pueden tener los militares para romper este apoyo pacfico, o la seora Clinton para apoyar la violencia del ejrcito? No haba manera de justificar que la gente fuese una amenaza para la embajada de Brasil todo lo contrario-, si algo hacan era proteger embajada. Esta es una razn para que los militares atacasen a la multitud.

El 11 de agosto, diecisis miembros del Congreso de EEUU enviaron una carta al Presidente Obama instndole a "denunciar pblicamente el uso de la violencia y la represin de manifestantes pacficos, el asesinato de pacficos organizadores polticos y todas las formas de censura e intimidacin contra los medios de comunicacin.

Todava estn esperando una respuesta.

Algunos pueden recordar lo que sucedi con el presidente Bill Clinton cuando su gobierno envi seales mixtas a la dictadura de Hait en 1994. El residente Clinton haba pedido al dictador Ral Cedrs que dimitiese, por lo que el presidente elegido democrticamente, Jean-Bertrand Aristide, podra ser restaurado. Pero Cedrs estaba convencido -en parte debido a las declaraciones contradictorias de funcionarios de la administracin como Brian Latell, de la CIA- de que Clinton no era un problema grave. Incluso despus de que Jimmy Carter, Colin Powell, y el entonces senador Sam Nunn fueran enviados a Hait para tratar de persuadir a Cedrs de que saliera antes de la invasin de EEUU, el dictador juraba que an no se lo crea. En septiembre de 1994, el presidente Clinton envi 20.000 soldados para derrocar la dictadura y restaurar al presidente legtimo (que, irnicamente, fue derrocado de nuevo en 2004, por un golpe de Estado instigado por Estados Unidos).

Por ahora, el gobierno golpista de Honduras tiene menos razones que la dictadura haitiana de 1994 para creer que el equipo de Obama har algo serio para quitarle el poder.

Qu horrible mensaje el que la administracin de Obama est enviando a las democracias de Amrica Latina, y a todas las personas que aspiran a la democracia en todas partes.

Mark Weisbrot es codirector del Centro para la Investigacin Econmica y Poltica en Washington, DC. Obtuvo su doctorado en Economa en la Universidad de Michigan. Es coautor, con Dean Baker, de: Social Security: The Phony Crisis (University of Chicago Press, 2000), y ha escrito numerosos trabajos de investigacin sobre poltica econmica. Tambin es presidente de Just Foreign Policy.

Fuente

http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cifamerica/2009/sep/22/manuel-zelaya-honduras-coup-obama


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