Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2009

Entrevista con Frei Betto, telogo de la liberacin brasilero
Es esencial apostar por nuevos paradigmas de civilizacin

Sergio Ferrari y Beat Tuto Wehrle
Rebelin

Necesitamos nuevos referentes de sociedad y de planeta [...] Las vctimas del planeta nos van a obligar a cambiar. [...] El golpe de Honduras empaa la nueva democracia latinoamericana


En medio de la crisis econmica y financiera generalizada, el planeta debe buscar nuevos paradigmas de civilizacin, incluyendo la esfera de la cooperacin internacional. Esos nuevos referentes de relaciones planetarias deben estar embebidos en una tica diferente basada en el compartir y en el respeto mutuo entre pueblos y naciones. Tesis defendida por el telogo brasilero de la liberacin Carlos Alberto Libnio Christo, conocido como Frei Betto. Quien acaba de visitar Suiza, donde particip en la celebracin del 50 aniversario de E-CHANGER (Intercambiar), organizacin helvtica de cooperacin solidaria de la cual es asesor y contraparte desde hace muchos aos. La situacin actual de la nueva democracia popular latinoamericana slo empaada por el golpe de Estado de Honduras-; el rol motor de los movimientos sociales; la importancia de la lucha contra el hambre y sus obstculos reales son algunos de los temas centrales de esta entrevista exclusiva. Frei Betto, 65, religioso dominico, es escritor y periodista, asesor de los movimientos populares de su pas y activo militante social. Fue durante dos aos consejero personal del presidente Luiz Incio Lula da Silva, abandonando su Gobierno cuando el programa Hambre Cero, que coordinaba, dej de ser un programa de emancipacin para convertirse en un medio compensatorio con clculo electoral.

La crisis mundial preocupa a la comunidad internacional en su conjunto. Las respuestas hasta ahora han sido efectivas?

Tengo muchas dudas de que los dirigentes de las principales potencias mundiales tengan una preocupacin realde alcanzar soluciones de fondo. La Cumbre del G8 (las ocho naciones ms industrializadas y Rusia), realizada recientemente en LAquila, Italia, no aport seales significativas.

Sin embargo, el G8 decidi destinar una suma significativa para combatir la miseria en el mundo...

Absolutamente insuficiente. El G8 acord 15 billones de dlares para hacer frente a la pobreza. En tanto, entre septiembre del 2008 y mediados del 2009, los mismos dirigentes destinaron mil veces ms para salvar al sistema financiero. Con una mirada crtica podemos llegar a la conclusin de que estn ms preocupados por salvar al sistema que a la humanidad en su conjunto. Es un cinismo terrible...

Dos de cada tres habitantes del mundo viven en la pobreza, y eso es un hecho objetivo al que no se da respuesta. No se puede aceptar que 950 millones de hombres y mujeres tengan hambre; que 23.00 personas mueran por da debido al hambre, la mayora de las cuales son nios.

LA CRISIS ES TAMBIN ETICA

Cmo explica esa realidad?

La actual situacin desnuda una profunda crisis tica de fondo. Que toca todas las esferas de las relaciones entre naciones y que obliga a pensar nuevos paradigmas. Insisto: los poderosos quieren salvar al sistema y no a la humanidad.

La lotera biolgica por la cual uno nace en Suiza o en Estados Unidos y no nace en una favela de San Pablo (Brasil) o en Eritrea, es absolutamente injusta. Y en vez de sentirnos privilegiados por esa casualidad biolgica deberamos sentir una gran deuda social hacia los que sufren hambre y actuar en correspondencia.

Una realidad mundial que, entonces, no logra sensibilizar realmente al planeta?

Los pases industrializados, los ms enriquecidos, estn particularmente preocupados, porque la crisis amenaza su nivel de consumo, que tiene rasgos absurdos. Si se quisiera generalizar el consumo del norte a todo el globo, necesitaramos 3 4 planetas para tener suficientes recursos. Se comete un error al pensar que el mejoramiento de las condiciones de vida de la gente se lograr gracias al crecimiento econmico. Casi nunca ese crecimiento se refleja en las mayoras, que siguen viviendo pobres y explotadas. El crecimiento real se debera medir con parmetros e indicadores de desarrollo humano...

Por qu la lucha contra el hambre no desata una real movilizacin planetaria?

Hay cuatro causas principales de muerte precoz. Las enfermedades (sida, cncer, malaria etc). Los accidentes en sus distintas manifestaciones. El tercero es la violencia en sus distintas formas, incluyendo el terrorismo. La cuarta causa es el hambre. Las vctimas producto de los tres primeros factores son mucho menos que la del cuarto. Y sin embargo no hay una movilizacin consistente contra el hambre...

El hambre slo amenaza a los miserables de la tierra y nosotros no lo somos. Fui privilegiado en la lotera biolgica y entonces nuestro comportamiento es insensible ante el gran drama planetario. La tendencia egosta que marca al ser humano...

Hay posibilidad que ese marco, casi fatalista, se modifique?

Con un cambio de referentes, de paradigmas. No ser un proceso fcil ni simple, pero las vctimas de la injusticia nos van a obligar a modificar actitudes. Dos ejemplos ilustrativos. Uno, la devastacin ambiental. Afecta a todos por igual, ricos y pobres, norte y sur. Y eso presiona ya la toma de posiciones de parte de algunos gobiernos y responsables polticos mundiales, aun ms all de sus propios deseos o voluntad. El otro, las migraciones de las poblaciones empobrecidas hacia los pases ricos.. Responde a la necesidad de sobrevivencia de los que nada tienen. Y no hay ni polica, ni ejrcito, ni legislacin, que pueda impedir esa tendencia migratoria que golpea ya a las naciones enriquecidas. No se va a detener ese flujo. Y de all que los responsables polticos deban tomar decisiones consecuentes para favorecer a los pases empobrecidos a transitar un proceso de desarrollo autnomo soberano que permita que sus poblaciones puedan seguir viviendo all.

Esos nuevos referentes se deben buscar dentro o fuera del sistema?

Tengo una formacin y una experiencia revolucionaria desde muy joven. Mi paradigma es la sociedad post-capitalista. Y esa sociedad post-capitalista se llama socialismo. Soy un socialista ontolgico. Lo que no significa que considere cualquier referente histrico socialista, especialmente lo que vivi la Europa del Este, como modelo.

COOPERACION REALMENTE SOLIDARIA

Qu rol juega la cooperacin norte-sur en esa dinmica compleja?

Pienso que en este contexto adquiere un valor importante el concepto de cooperacin realmente solidaria. Para ello es esencial una actitud de modestia. Las ONG del norte que trabajan en el sur deben dotarse de los tiles de la pedagoga y de la educacin de Paulo Freire. Lo que implica ponerse al servicio del otro, sin ninguna arrogancia ni colonialismo, comprendiendo las diferencias, asumiendo que nadie es mejor que el otro pero que cada uno tiene una cultura diferente.

Cmo se expresara en concreto esta actitud en lo cotidiano de las relaciones norte-sur?

Una regla de oro de la cooperacin solidaria consiste en promover la autoestima de los actores sociales del sur. Tiene que fortalecer los movimientos sociales; consolidar la formacin de sus dirigentes. La instruccin, la formacin, deberan constituir un aporte esencial. Reforzando, al mismo tiempo, la conciencia de la necesidad de desarrollar relaciones igualitarias. No con una ptica asistencialista o colonialista del norte hacia el sur, sino con una perspectiva emancipadora de la poblacin del sur. En ese sentido quiero decir que ONG como E-CHANGER son excepcionales. De gran coherencia. Van a trabajar al sur, a Latinoamrica y especialmente Brasil que es lo que mejor conozco- ponindose al servicio de los actores sociales, sin imponer verdades, a la escucha, abiertas al aprendizaje constante, conscientes que todos tienen mucho que aprender en este intercambio con rostro humano.

LA ESPERANZA LATINOAMERICANA

Lo esencial de su reflexin global se nutre de la realidad de Brasil y de Amrica Latina Qu momento poltico vive ahora el continente?

En las ltimas dcadas ha transitado tres etapas muy diferenciadas. La primera, entre 1960 y 1980, las dictaduras militares. Con represin generalizada, desaparicin forzada de personas, la crcel y el exilio. Luego, seda un periodo de neoliberalismo mesinico que hizo explotar las contradicciones y la polarizacin social. La etapa en curso est marcada por un ciclo de democracias populares. Como nunca antes, los movimientos sociales se sienten hoy escuchados y tenidos en cuenta. Muchos de sus dirigentes, incluso, participan en los gobiernos.

Cul es el rasgo ms caracterstico de este?

La existencia de una serie de iniciativas regionales y continentales que promueven propuestas de integracin con autonoma. Y esto es muy importante de cara a la larga historia de dependencia colonial que hemos padecido durante siglos.

Con una nota amarga en ese marco positivo: el golpe de Estado en Honduras del 28 de junio de este ao. Habamos pensado que no habra nunca ms dictaduras, y este golpe abre un comps de preocupacin. La movilizacin latinoamericana contra el golpe es excepcionalmente significativa.

Un continente con futuro?

Me animara a decir que Amrica Latina es actualmente la nica regin del planeta que vive un autntico momento de esperanza. Cuenta con movimientos populares, de diferentes tipos, muy fuertes. Hay gobiernos como el de Evo Morales en Bolivia o el de Rafael Correa, en Ecuador, que han hecho alianzas importantes con los mismos, y se sustentan en ellos.

La gran preocupacin de Betto militante...

Me sustenta la lucha contra la pobreza. Dios no quiere la pobreza.. La pobreza es resultado de la injusticia humana. La primera pgina de la Biblia dice que Dios cre al hombre para vivir en un paraso. No en la miseria, que es producto de los hombres. Dios es padre y madre, pero no es paternalista...

No temo ni por mi vida ni incluso por perder mi fe. El nico miedo que tengo es traicionar la esperanza de los pobres.

Betto y su vision de Brasil

El Brasil de hoy, el de Lula, es mucho mejor que con cualquier otro gobierno del pasado, afirma con conviccin Frei Betto. Quien reconoce el rol geopoltico, la credibilidad y el reconocimiento de Lula en el plano internacional, su papel de mediador, su presencia determinante en el continente. Tambin, enumera, el control de la inflacin, ciertos programas sociales que han reducido la miseria en casi 10 millones de personas en los ltimos aos, y la no criminalizacin ni persecucin de los movimientos sociales.

Sin embargo, las crticas de Betto hacia la actual conduccin poltica, son tambin de peso. El Partido de los Trabajadores (PT), para m, es una gran desilusin. Se alej de los movimientos sociales, cay en numerosos casos de corrupcin, coopt al movimiento sindical.

Su anlisis agrio no acepta matices: Tuve la esperanza de que el gobierno tuviera un proyecto de Brasil, de pas...hoy no tiene ms que un proyecto de poder. Para mantenerse, debe hacer alianzas incluso con fuerzas promiscuas y espurias. Renunci a aliarse con el movimiento popular. No implement la reforma agraria siempre pendiente. Hoy, el gobierno Lula, tiene una gran deuda agraria y ecolgica. No tuvo la voluntad poltica para implementar la reforma agraria y 4 millones de familias siguen sin tierra. Carece de una sensibilidad ambiental y la Amazonia vive un irreversible proceso de deforestacin (y su consecuente desertificacin) preocupante.

Sergio Ferrari y Beat Tuto Wehrle en colaboracin de prensa con E-CHANGER, ONG suiza de cooperacin solidaria, y con el apoyo de la FEDEVACO (Federacin Vaudoise de cooperacin)



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter