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(defendiendo el libre mercado)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2009

Ocho mentiras que nos hacen xenfobos
Inmigracin: desmontando tpicos

Nacho Carretero
Rebelin


Hay pocas cosas que tengan tpicos tan arraigados e incrustados como es el fenmeno de la inmigracin en Espaa. Ciertas ideas se han enquistado con tanta fuerza en el subconsciente de nuestra sociedad, que es realmente difcil extirparlas. Y todas ellas nos estn convirtiendo, a pasos agigantados, en una sociedad xenfoba. Son muy pocos los que admiten ser xenfobos pero muchos (cada da ms) los que, lo sepan o no, lo son.

Esto se demuestra en un artculo de elconfidencial.com publicado hace slo unos meses: cinco de cada diez espaoles (la mitad, ojo) opina que debera tener el derecho de elegir colegio para sus hijos por delante de un extranjero residente legalmente en Espaa. Cuatro de cada diez tambin opinan que deberan tener tambin preferencia a la hora de acceder a la sanidad pblica. El artculo se basa en un estudio realizado recientemente por el Observatorio Espaol de Racismo y Xenofobia, en el que se refiere a inmigrantes legales: con trabajo, cotizando y con derechos adquiridos. Es decir, segn este estudio, la mitad de los espaoles creen que deberan tener ms derechos que sus conciudadanos extranjeros por el hecho de ser espaoles.

Cmo se explica que la mitad de la sociedad espaola considere que tiene ms derechos que sus vecinos por el nico hecho de haber nacido en este suelo? La respuesta est en los mencionados tpicos sobre la inmigracin.

Tpico uno: Nos invaden. Walter Actis, socilogo miembro del Colectivo Io, explica en 'El Pas' que el mensaje que nos estn transmitiendo los medios es falso y alarmante: nos invaden cientos de pateras. No es cierto. Pese a la desproporcionada atencin que prestan los medios de comunicacin, el peso estadstico de los inmigrantes que llegan en pateras o cayucos es casi despreciable (representan menos del 1% del total). La mayora llegan en avin, seguidos de los que usan carretera.

Adems, la inmigracin explica el 77% del crecimiento de la poblacin total de Espaa entre 1998 y 2007. Su incidencia en el incremento demogrfico espaol se sita por encima del 80%. Sin este crecimiento no hubiera crecido nuestro PIB como lo ha hecho ni nuestra economa sera lo que es. Y eso que ni de lejos somos el pas con ms inmigrantes: somos el dcimo y, curiosamente, somos el primero en nmero de trabajadores extranjeros, lo que da buena cuenta de a qu vienen aqu los extranjeros y qu es lo que quieren hacer: trabajar.

Tpico dos: Con la llegada de inmigrantes, Espaa es un pas ms inseguro. Segn los datos oficiales del Ministerio del Interior, el nmero de delitos por habitante en Espaa ha descendido un 22,7% entre 2002 y 2006, aos en los que la inmigracin ha crecido un 86,5%. La dinmica real no coincide con las percepciones sociales. Las estadsticas de presos extranjeros incluyen a los preventivos (sin sentencia dictada) y a los turistas y extranjeros de paso. Sin contar ambos grupos, la proporcin de inmigrantes detenidos se reduce ms de la mitad y alcanza una tasa muy prxima a su peso poblacional.

Tpico tres: Delinquen por necesidad. Llegan sin nada y roban. Un macroestudio reciente del INE explica que el 75% de los inmigrantes estaba trabajando en su pas de origen antes de decidir venir a Espaa. Esto destruye el tpico de que vienen porque no tienen nada en su pas. No se trata de vagos, delincuentes o desempleados, para empezar porque estos grupos no podran pagarse el viaje, explica el Catedrtico de Ciencias Polticas de la Complutense de Madrid, David Reher. El 25% restante, probablemente, sean hijos menores de edad, por lo que no estaban trabajando antes, aade. Adems, el estudio del INE seala que los inmigrantes tienen un nivel educativo similar al de la poblacin espaola. Un 59% han acabado los estudios de secundaria y un 20% tienen titulacin superior. En el grupo con peor cualificacin, los africanos, el 75% han acabado la primaria. El problema, explica la historiadora Blanca Snchez Alonso, es que falta agilidad administrativa para homologar sus ttulos. Por esa lentitud burocrtica se da la situacin de profesionales no reconocidos. Una cosa es que trabajen en empleos de baja cualificacin y otra que su formacin o estudios lo sean.

Tpico cuatro: Nos quitan el trabajo. No slo es falso, sino que pujan por empleos inferiores a su preparacin en ms de la mitad de los casos. Adems, si el discurso era que se necesitaba mano de obra extranjera para que el espaol pudiese dejar de ensuciarse las manos, por qu ahora son ellos el primer objetivo a culpar cuando llega la crisis? Ni antes se necesitaba explotarlos como se explotaron, ni ahora sobran. Forman parte del sistema, de la maquinaria, para lo bueno y para lo malo, y tienen los mismos deberes y derechos que el resto de conciudadanos, nacidos aqu o fuera. Lo explica mejor la asociacin SOS Racismo: En un ambiente de crisis, los ciudadanos de origen extranjero son tomados como chivo expiatorio del peligro que corre el actual Estado del bienestar, a pesar de que ello suponga una legitimacin de la xenofobia. Los trabajadores inmigrados aportan a las arcas de la Seguridad Social como el resto, y por tanto deben tener los mismos derechos y prestaciones.

Tpico cinco: Tienen ms ayudas. La discriminacin positiva para con los sectores ms desfavorecidos es criticable, pero no por cuestiones de nacionalidad, al menos a mi entender. Facilitar el acceso a una vivienda o a un trabajo a un inmigrante es una manera de ayudar a su integracin, ergo a su implicacin, ergo a ausencia de problemas sociales.

Tpico seis: Saturan los servicios sociales. De dnde sali esta creencia, no se sabe. Pero el hecho es que desde hace tiempo, se oye que la llegada de inmigrantes ha saturado la sanidad pblica. Que la sanidad pblica, efectivamente, est saturada, no lo voy a poner en duda. Que sea culpa (una vez ms) de la llegada de inmigracin, s. En realidad no expongo yo la duda razonable, lo hace Enrique Regidor, del Departamento de Medicina Preventiva, Salud Pblica e Historia de la Ciencia de la Universidad Complutense de Madrid, quien hace unos meses explic que en lneas generales, la poblacin inmigrante en Espaa utiliza los servicios sanitarios con menor frecuencia que la autctona, al igual que ocurre en otros pases. Toda la verdad sea dicha. Segn explica este mismo profesor, los inmigrantes de Amrica Central y Sudamrica utilizan algo ms las Urgencias aunque mucho menos los mdicos especialistas. Pero que estos inmigrantes utilicen ms las Urgencias es motivo para que se sature la Sanidad Pblica y, sobre todo, para que se culpe a los inmigrantes de este hecho? No sera ms lgico ser crtico con nuestra infraestructura sanitaria insuficiente para absorber la demanda o educar a la poblacin para que sepa cundo hay que ir a urgencias y cuando no? (Invito a ir a ugencias una maana cualquiera, para comprobar qu clase de elementos se acercan por ah y medir cuntos se podran quedar tranquilamente en su casa). Los inmigrantes, como insinu algn poltico socialista, no se agolpan ante los hospitales maravillados porque les atienden gratis, cuando en sus pases les cuesta dinero, ya que, como explica Regidor, la condicin de inmigrante influye ms que el lugar de procedencia en el uso que se hace de los servicios sanitarios: los inmigrantes de los pases ricos muestran un comportamiento similar a los inmigrantes procedentes de los pases pobres. Si la sanidad tambin est mal, que se culpe a quien se tiene que culpar, no a los de siempre.

Tpico siete. Los espaoles emigrbamos, pero con contrato y trabajo. Mentira. Y una vez ms no lo digo yo, lo dice la profesora de la Universidad CEU San Pablo, Blanca Snchez Alonso, quien no slo desmiente esta creencia, sino que afirma que slo la mitad de los emigrantes espaoles de los aos 60 y 70 eran legales. Lo explic en el Seminario Lucas Beltrn de la citada Universidad: Slo la mitad de los emigrados espaoles comenta- lo hicieron a travs de la va establecida por el gobierno, de lo que cabe deducir que la otra mitad emigr sin contrato y de manera ilegal.

Tpico ocho. El tratamiento de los medios de comunicacin y el mensaje de los polticos. Ms que un tpico, es una costumbre. Los medios dan poco o ningn eco a datos como los tpicos antes expuestos (aunque los conocen, y perfectamente) y mucho a otras caras de la migracin. No discuto que la llegada de una patera sea un hecho ms noticioso que la graduacin en ingeniera aeronutica de un ecuatoriano, pero s pongo en cuestin el trato meditico que recibe la llegada de inmigrantes. A m juicio es sesgado e intencionado, y alimenta la percepcin social negativa del fenmeno. Voluntaria o involuntariamente, pero lo hace.

Un buen ejemplo lo encontramos con la llegada, la pasada primavera, del supercayuco, que arrib a las costas de Canarias con 239 inmigrantes a bordo. De nuevo titulares de oleada (que hace unos meses sustituy a la que debieron pensar excesiva y poco correcta polticamente, avalancha). El portavoz de SOS Racismo nos invita a fijarnos cmo la cifra de inmigrantes que lleguen en una patera no importa; siempre va precedida de la palabra oleada: Nueva oleada de inmigrantes: Llega una patera con 13, 25, 80, 100 (no importa la cifra), inmigrantes. Es bastante curioso fijarse en ello. Por desgracia, esto es slo la punta del iceberg. Para muestra, dos botones. El Mundo, un da despus de la llegada de los 239 inmigrantes, titulaba que los centros de internamiento de inmigrantes en Canarias estaban colapsados. Mralo. Este titular, directamente, es mentira. Los centros de internamiento no estn saturados ni mucho menos colapsados. Ni siquiera tienen una ocupacin alta. En concreto, ese mismo da, los tres centros que existen en la islas estaban acogiendo a 1.419 personas, por las 2.637 plazas de las que disponen. Ms an: el centro de Hoya Fra fue el que acogi a la oleada de 239, haciendo aumentar la cifra de los que retiene a 349, cuando su capacidad es de 1.200. Es decir, la llegada del mayor cayuco de la historia a Canarias es una insignificancia para estos centros, y ya ni hablemos de los que supone para un pas. Eso s, que no falte la palabra oleada y el titular de colapso en los centros para que quede bien mascadito el mensaje de que nos invaden. Lo que se satur fue la comisara ayer al identificarlos, como se satura cuando hay una manifestacin y detienen a 20, explica Juan Antonio Corujo, coordinador de Cruz Roja en Canarias. Entonces, por qu titul as El Mundo? Buena pregunta. Tal vez se refiriera al centro de menores que, sin estar saturado, tiene alta ocupacin porque (todava) es ilegal repatriarlos. Pero no deba caberle este matiz en el titular y lo explic slo en un prrafo del interior del texto. Para completar la noticia, El Mundo seala que la llegada de pateras se ha disparado en septiembre, pero no especifica que el crecimiento es slo con respecto a agosto porque han llegado un 7% menos de pateras este septiembre que el pasado y un 57% menos que hace dos, ni que esto ocurre todos los aos ya que es el mes ms propicio por el clima para que los cayucos salgan al mar.

El Pas tampoco se libra. El mismo da titulaba con esto: Miles de 'sin papeles' esperan en Nuadib para saltar a Canarias. Nuadib es una ciudad costera al norte de Mauritania desde donde parten la mayora de los cayucos que llegan a Canarias. No pongo en duda que as sea. De hecho, es verdad que muchos senegaleses y guineanos emigran ilegalmente primero a Mauritania, donde malviven en los barrios de Nuadib, para despus coger un cayuco que les lleve a Espaa. Esos das TVE emiti un reportaje sobre la situacin de estas personas, recorriendo algunos barrios de la ciudad y entrevistndolos. Sin embargo, la noticia de El Pas basa su argumentacin en el primer prrafo: El centro de retencin de Nuadib, donde son recluidos los inmigrantes irregulares que las autoridades de Mauritania capturan en redadas y controles realizados en las calles y en el puerto pesquero, alberga actualmente a 620 internos, ms del doble de los habituales. Mentira. Ese da concreto, el centro de retencin de inmigrantes de Nuadib tena retenidas, atencin, a dos personas en su centro. Y el da anterior haba retenido a seis. Ni siquiera la cifra de 620 se corresponde a los inmigrantes totales retenidos en septiembre, ya que fueron muchos menos. 620, segn me cuenta por telfono la coordinadora espaola de este centro de la Cruz Roja, son los inmigrantes retenidos durante todo agosto. Una cifra ms alta de la habitual, me cuenta, pero que no supuso ninguna oleada de cayucos entonces. Se habr equivocado tu compaero de El Pas, me dice. Espero, respondo. Adems, Cruz Roja explica que no esperan ninguna llegada masiva de cayucos ni estn en alarma ni nada parecido, algo que no puede leerse por ninguna parte de la noticia. El Pasnos ofrece una ciudad rebosante de sinpapeles donde los centros no dan abasto y donde se cuece una avalancha inminente de pateras. Por qu? Buena pregunta, de nuevo.

El otro factor que alimenta las creencias populares es el de los polticos. El Gobierno propone reactivar y motivar la economa de Mauritania para evitar que sus gentes tengan la necesidad de salir del pas. Si embargo, paralelamente, modifican la Ley de Extranjera para limitar hasta el extremo la llegada de extranjeros y refuerzan la vigilancia en las fronteras haciendo que las vidas que el mar se traga crezcan sin parar. Hasta la fecha el gobierno estima en 329 los muertos en las travesas, pero la asociacin Pro Derechos Humanos de Andaluca cifra los desaparecidos en ms de 3.500. Adems, David Reher, catedrtico de Ciencias Sociales, explica que reactivar la economa de Mauritania no slo no solucionar nada, sino que har que aumente el nmero de cayucos. Las personas que se lanzan al mar en patera son de clase media, con ahorros, ya que el pasaje les cuesta entre 600 y 1.000 euros. Ms caro que ir en avin. Reactivar la economa de Mauritania permitir a ms jvenes mauritanos optar a un cayucos y dejar igual a los senegaleses, guineanos o males, que son mayora en las embarcaciones. Por otra parte me explican desde SOS Racismo- si a la vez se refuerza la vigilancia en el mar, las mafias completarn recorridos ms arriesgados y llenarn ms las embarcaciones, provocando ms muertes.

Los datos expuestos demuestran que la inmigracin es un fenmeno que, de momento, est siendo positivo para la sociedad espaola. Sin embargo la percepcin social hacia la inmigracin es la opuesta. Por qu? Javier A, socilogo de la Universidad San Pablo CEU, propone una respuesta: Lo que asusta a la gente es el cambio de paisaje urbano, ver tu barrio con otras culturas. La multiculturalidad sigue siendo una gran desconocida en Espaa, algo folclrico de lo que de momento no estamos sacando verdadero provecho. Y es verdad que no todas las comunidades se integran igual y que muchas de ellas resultan raras y poco atractivas para nosotros. Pero de ah a considerar que tienen menos derechos, media un abismo. El socilogo Walter Actis ofrece otra posible explicacin al creciente rechazo hacia la inmigracin: Es ms fcil describirles como desarrapados y muertos de hambre que nos quitan el trabajo. Por qu no es noticia un inmigrante cualificado y que ha progresado y s lo es conflictos como Roquetas del Mar o llegada de inmigrantes en patera? Constantemente y sin fundamentos, se lanza el mensaje desde prensa y poltica de que lo mejor es que los inmigrantes se vuelvan a casa.

Y yo me pregunto despus de lo expuesto. Realmente lo es? Porque la mitad de Espaa, de verdad, ya lo cree.

Nacho carrtero es autor del blog www.sinanimodenada.blogspot.com



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