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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2009

Pakistn, la otra guerra de Obama
En la frontera noroeste

Tariq Al
London Review of Books


Junio nunca es un buen mes en las llanuras. Se lleg a 46 grados centgrados en la fortaleza de Islamabad hace dos semanas. Los centenares de guardias de seguridad de la dotacin del control de carreteras y de barreras languidecan con el sudor bajando a chorros por sus caras mientras hacan seas a coches y motos para que siguieran adelante. La brisa nocturna no trajo el alivio. Tambin fue desagradablemente clida y era difcil no simpatizar con aqullos que, desafiando la ley, se baaban en el lago Rawal, el embalse mayor de la ciudad, en un intento de refrescarse. Ms al sur de Lahore an haca ms calor, y hubo manifestaciones cuando el generador en Mangla que espordicamente abastece a la ciudad con electricidad se colaps completamente.

Por lo que respecta a la temperatura poltica nunca hay un buen mes en Paquistn. Se trata de un pas cuyo destino ya no est en sus propias manos. Nunca he conocido circunstancias tan malas. Los problemas principales son los Estados Unidos y sus pretensiones, los extremistas religiosos, el alto mando militar y la corrupcin, no solamente por parte del presidente Zardari y sus principales rivales, sino la que se extiende ms all de stos.

Esa es ahora la Guerra de Obama. Milit para enviar ms tropas a Afganistn y extender la guerra, de ser preciso, dentro de Paquistn. Estas promesas se estn ahora viendo cumplidas. El da en que [Obama] proclam su tristeza por la muerte de una joven mujer iran cada en la represin de Tehern, aviones teledirigidos de EEUU mataron a 60 personas en Paquistn. La matanza incluy mujeres y nios, a los que incluso la BBC tuvo dificultades para describirlos como militantes. Sus nombres no significan nada para el mundo, sus imgenes no fueron vistas en las emisoras de televisin. Murieron por una causa noble.

Ms de dos millones de refugiados (personas desplazadas internamente, IDP por sus siglas en ingls en la jerga de las ONGs) han sido dirigidos fuera del rea de la provincia fronteriza con Afganistn del noroeste por el ejrcito, y del valle de Swat tanto por las brutalidades de los Tehrik-i-Taliban (el movimiento de estudiantes, la principal organizacin de los talibanes en Paquistn. TTP, por sus siglas en ingls. NdT) como por las correspondientes respuestas militares. Las ONGs, sabiendo que aqu es donde el dinero de occidente se dirige, pululan alrededor de los campos de refugiados como moscas. Aqu tambin la corrupcin hace estragos, a pesar de la presencia de muchos voluntarios entregados. Una voluntaria me cont que la nica presencia organizada y no corrupta era la del ejrcito, lo cual, de ser verdad, debe ser por primera vez en toda la historia. La misma voluntaria, que trabaj en un campo cerca de Mardan, me mostr orgullosamente fotografas de ella misma en el helicptero del general Nadeem Ahmed el que dirige las operaciones de ayuda a las IDP mientras me informaba de que la aplastante mayora de los refugiados culpa a los EEUU y al ejrcito de su situacin, y no a las diversas variantes de terroristas. Escuchndola, me preguntaba si la idea de Samuel Huntington de desplazar a los campesinos hacia poblados estratgicos en el sur de Vietnam haba representado el modelo para sus operaciones: sacar a la gente de las zonas de guerra de manera que el enemigo no tenga a quien reclutar. No es un secreto aqu que EEUU est pagando al ejrcito para construir nuevos acuartelamientos en estas zonas limpiadas de la frontera paquistano-afgana. Eso no funcionar, pero suena bien y es bueno para el cash flow del ejrcito. Algunos en Paquistn creen seriamente que unos pocos cientos de cabezas de TTP en la canasta resolvern sus problemas y dan apoyo al ejrcito mientras se distancian del uso que hace EEUU de los aviones teledirigidos, pero ambos van en el mismo paquete. Otros miran con admiracin la crueldad con la que el ejrcito de Sri Lanka erradic a los Tigres tamiles, independientemente de los daos colaterales.

En mayo de este ao, Graham Fuller, un antiguo jefe de la CIA en Kabul, public una evaluacin sobre la crisis en la regin en el Huffington Post. Ignorado por la Casa Blanca, puesto que desafiaba muchos de los supuestos en los que se basaba la escalada de la guerra, Fuller habl con muchos agentes secretos de su propio pas as como de Europa. No es frecuente que yo est de acuerdo con un recientemente jubilado hombre de la CIA, pero no solamente Fuller dijo que Obama segua por la misma va de fracaso en Paquistn iniciada por George Bush y que la fuerza militar no ganara, sino tambin explic a sus lectores del Huffington Post que los talibanes eran todos de etnia pastn, que los pastunes se encuentran entre los ms ferozmente nacionalistas, tribales y xenfobos pueblos del mundo, unidos slo contra el invasor extranjero y al fin, probablemente los pastunes son ms pastunes que islamistas. Es una fantasa, dijo, pensar en precintar jams la frontera paquistano-afgana. Y no imagino que sea el nico jubilado de la CIA que se refiera a los das cuando Camboya fue invadida para salvar Vietnam.

Dej Islamabad el 1 de julio, un da antes de la fiesta del da de la independencia celebrada por la embajadora de EEUU Anne Patterson. Probablemente el evento ms celosamente guardado en el calendario social global, el equivalente moderno de las fiestas en los jardines del Virrey en el antiguo Nueva Delhi. Los lderes de la elite poltica, militar y econmica se codeaban entre s y con los periodistas favoritos para captar la atencin del embajador. Los observadores tienen en cuenta que Patterson haba dedicado ms tiempo hablando con X de Beluchistn que a Y de Peshawar. Quizs ello deba descifrarse como que la primera lnea va a ser transferida a Beluchistn? Los huspedes menos importantes otean sobre las cabezas y las espaldas para ver quin est presente para as poder calibrar el orden jerrquico de adulacin.

Patterson puede ser de una franqueza que desarma. A principios de este ao, ofreci una evaluacin intermedia a un visitante jefe de la euro-inteligencia. Aunque Musharraf haba sido poco fiable, diciendo una cosa en Washington y haciendo lo contrario de vuelta a casa, Zardari era perfecto: hace todo lo que pedimos. Lo que es preocupante aqu no es el candor de Patterson, sino su falta total de juicio. Zardari puede ser un lacayo de Washington, pero el odio intenso contra l en Pakistn no se limita a sus oponentes polticos. Es despreciado principalmente a causa de su venalidad. Lo que hizo es continuar con lo que haba hecho como ministro de inversin en el segundo gobierno de su esposa. A las pocas semanas de ocupar la Casa del Presidente, sus adlteres estaban llamando a los mayores empresarios del pas pidiendo una parte de sus beneficios.

Tomemos el caso del seor X, propietario de uno de los mayores bancos del pas. Tuvo una llamada. Aparentemente el Presidente quera saber porqu su banco haba despedido a un miembro del PPP [Pakistan Peoples Party] poco despus de la cada de Benazir Bhutto a finales de los 90. X dijo que lo investigara y que se lo hara saber. Result que el trabajador despedido haba sido hallado literalmente con las manos en la masa. El Presidente fue informado. La explicacin fue rechazada. Se le dijo al banquero que el empleado haba sido vctima por motivos polticos. El hombre tuvo que ser readmitido y su salario de los ltimos 18 aos pagado completamente con los intereses debidos. El PPP tuvo tambin que ser indemnizado y se esperaba un cheque (la suma se especificaba) pronto. All donde el presidente va, sus criados le siguen. Muchos miembros del gabinete y sus progenies estn atareados ordeando a hombres de negocios y compaas extranjeras. Si ellos pueden hacerlo nosotros tambin, tal como se opina ampliamente en Karachi, la ciudad ms grande del pas. Atracos, robos, asesinatos, muchos de los cuales forman parte del chantaje organizado por los polticos que ofrecen su proteccin a cambio, han hecho de Karachi el Npoles del Este.

Tambin es un sentimiento ampliamente compartido que los mtodos y maniobras usados para colocar a Zardari en la presidencia despus del asesinato de Benazir fueron inmorales. Un documental del canal privado GEO TV mostrado en el primer aniversario de su muerte en la mansin privada de un alto ejecutivo de televisin planteaba muchos importantes interrogantes acerca de su seguridad y se preguntaba por qu el hombre responsable de su seguridad desapareci en su coche de la escena cuando detuvieron al de Bhutto. Cuando le alcanzaron a ella, l no fue visto en parte alguna. Este hombre, Rehman Malik, un viejo amigote de Zardari y uno de los contactos principales de la familia con las agencias de inteligencia occidentales cuando estaba en el exilio, es actualmente el ministro de interior.

Durante varios meses, delirantes y no fundamentados rumores que han barrido el pas vinculan a Zardari con la muerte de su esposa. Una conocida ma que una vez fue muy prxima a Benazir est convencida de que hay algo de cierto en ellos y est irritada por mi escepticismo. Me aport una versin que, de ser cierta, podra requerir que Asifa Zardari, la hija ms joven de la pareja, prestara testimonio en el tribunal contra su padre. La misma historia me ha sido repetida por muchos otros, ninguno de ellos paranoico o dado a delirios conspiratorios. Extraos sucesos han ocurrido en el pas, pero sigo sin estar convencido. Lo que es interesante no es que estos cuentos circulen, sino la cantidad de gente que cree en ellos, cosa que indica la forma en que el viudo es visto en general.

Estos rumores salieron a la luz a finales de junio, cuando el jefe del clan Bhutto, Mumtaz Ali Bhutto, presidente del Frente Nacional del Sind, acus pblicamente en una conferencia de prensa a Zardari, argumentando que el asesino de Murtaza Bhutto haba tambin asesinado a Benazir ahora yo soy su objetivo. Una gran cantidad ha sido pagada a mercenarios para matarme. (Zardari es considerado por lo general como el que dio la orden de matar a su cuado Murtaza. Shoaib Suddle, el jefe de polica de Karachi, que organiz la operacin que llev a la muerte a Murtaza Bhutto, ha sido ascendido y es el jefe de la oficina de inteligencia.) Mumtaz Bhutto pidi una investigacin sobre el asesinato de Benazir y por los intentos desdeosos de Washington y sus strapas locales para culpar del crimen al lder del TTP, Baitullah Mahsud. Bhutto predijo que Zardari y sus compinches seran pronto acusados de corrupcin o forzados a abandonar el pas, pero esto es una ilusin, y presupone un gran acuerdo, que incluye un cambio en las polticas de EEUU.

Mashud y sus seguidores son especialistas en cortar cabezas, azotar mujeres y secuestrar personas. Videos truculentos de informadores con los cuellos cortados estn circulando por la TTP como elemento de disuasin. Sin embargo, solamente unos pocos meses atrs, Mahsud poda ser visto en fiestas de boda y conferencias de prensa. Hoy en da tiene la distincin de ser el primer paquistan cuya cabeza tiene precio. Los EEUU anunciaron una recompensa de 5 millones de dlares, a los cuales el gobierno del Paquistn aadi unos miserables 600.000 por su captura vivo o muerto. Tambin se ofrece dinero por la cabeza por los mandos subalternos de Mahsud: 182.000 dlares por Faqir Mohammed en Bajaur y 122.000 por cada uno de otros tres, mucho menos de lo que la liga india de cricket ofrece a los jugadores paquistanes. Mientras daba la bienvenida al equipo de cricket de Paquistn despus de su triunfo en el campeonato de la modalidad Twenty20 [una variante de cricket creada en el ao 2003. NdT] de este verano, el primer ministro aparente del pas, Yousaf Gilani, insisti que debemos seguir el ejemplo de nuestro equipo de cricket y vencer a los terroristas.

Los refugiados del Valle de Swat, donde la TTP ha cometido atrocidades en serie, cuentan historias diferentes de los pastunes desplazados por los aviones teledirigidos de los EEUU, por las bombas lanzadas y las incursiones del ejrcito paquistan en el sur de Waziristan, cerca de la frontera afgana. Dicen que fueron abandonados durante aos por el gobierno y dejados a merced de los fanticos armados. Es verdad. Y si nos preguntamos por qu el Estado paquistan toler grupos armados que abiertamente desafiaban su monopolio de la violencia, la respuesta es sencilla. Estos grupos eran vistos en Islamabad como auxiliares en la cercana batalla por Afganistn. La decisin de aplastar al lder de TTP fue tomada bajo presin de los EEUU, que es por lo que Mashud y su ayudante en Swat, Maulana Fazlollah, consideraron el asalto a sus posiciones como una traicin.

El reino del terror de Fazlollah suscit el antagonismo de muchos paquistanes, entre los que cabe incluir a los que son hostiles a la presencia de EEUU en la regin. El azotamiento pblico de una mujer de Swat, grabado en video y posteriormente mostrado por televisin, gener un autntico enojo. Por una vez la TTP fue puesta a la defensiva y pblicamente se desvincul del azotamiento. Aprovechando esta muestra de debilidad el gobierno llev a uno de los mximos eruditos religiosos del pas, el doctor Sarfraz Naeemi Al-Azhari, ante las cmaras para que declarase a la TTP como a una organizacin anti-islmica, ya que la tradicin del Islam prohbe el suicidio y, por extensin, el atentado suicida que, por esta razn, a menudo es conocido por operacin de martirio. El 12 de junio, la TTP envi un suicida con bombas para hacerse cargo de Al-Azhari. Ambos fueron martirizados. Anteriormente, el gobierno haba sobornado, camelado y acosado a uno de los lugartenientes de Mahsud, Qari Zainuddin, para que rompiese con su jefe y lo denunciase pblicamente. Qari hizo lo que se le peda, aunque la denuncia fue caractersticamente estrambtica. Acus a Mahsud de ser un triple agente y denunci que estaba al servicio de la India, EEUU e Israel, as como de otros enemigos de Paquistn. Por eso, dijo Zainuddin, fue dirigido al ejrcito y a sus servicios de seguridad. Algunos hasta se creyeron esta estupidez, cosa que irrit a Mahsud. El 23 de junio, mataron a tiros a uno de los guardaespaldas de Qari Zainuddin. Habr ms de lo mismo con certeza en los prximos meses.

Mientras tanto los padres de Mahsud han sido detenidos por la polica y estn en custodia protectora, en otras palabras: usados como rehenes. El mismo da de la noticia fue anunciado que Owais Ghani, el atribulado gobernador de la provincia fronteriza del noroeste, alert en televisin que si los lderes de la OTAN-EEUU no desarrollan una estrategia exitosa pronto, la represin indiscriminada de los pastunes en ambos lados de la Lnea Durand dar lugar a levantamientos contra las tropas extranjeras. En otras palabras, Mahsud no era el nico problema. Al da siguiente los jefes de la fuerza area paquistan desfilaron por televisin con la empresa del gobierno chino (nuestros amigos para siempre) que est construyendo la aeronave JF-17 Thunder en el complejo aeronutico paquistan. Puede que algunos de estos aparatos estn listos a tiempo para localizar a Mashud, algo que la vigilancia y las misiones de reconocimiento de EEUU no han conseguido hasta ahora hacer?

La TTP es producto de las recientes guerras afganas, de los rusos, de los indgenas y de los estadounidenses, y su pensamiento una combinacin de ponzooso patriarcado tribal tradicional y prescripciones Wahhabi. Han sido severamente criticados por los grupos afganos que combaten contra la OTAN por no participar en esta lucha. Capturar y asesinar a sus lderes puede hacer sentirse mejor a la gente, pero poca cosa solucionar. La mayor parte de los seguidores de la TTP desaparecern y se agruparn para luchar ms adelante. Los intentos de matarlos provocarn an ms vctimas civiles. Muchos de los partidarios de Mahsud estn ahora abandonando Swat y asocindose con otros grupos pastn en Waziristan para luchar contra el ejrcito paquistan. Hay informes de que una nueva organizacin que unifica los grupos mujahedin anteriormente enfrentados ha sido creada. Gul Bahadur, considerado un jefe pastn progubernamental porque firm una tregua en febrero de 2008, ha renunciado al acuerdo y se ha unido a la oposicin. Este nuevo grupo se atribuy la responsabilidad de la emboscada a un convoy militar el 28 de junio que provoc la muerte de 15 soldados, en respuesta a los ataques areos sobre algunos poblados la semana anterior en los que murieron civiles cuyos nombres no han sido hechos pblicos.

Cuanto ms dure la guerra, mayor ser la posibilidad de serias grietas dentro del ejrcito. No entre el alto mando sino entre comandantes y capitanes, as como entre los soldados que stos ltimos comandan, que estn lejos de ser felices con las tareas que les han sido asignadas. Hay telogos que han sido encontrados para proclamar que un soldado asesinado en lucha con la TTP es un mrtir e ir al cielo, pero los mrtires potenciales saben que la mayora de mullahs cree que irn al infierno. Algunos piensan, sin duda, que ya han llegado al infierno.

Tariq Ali es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO
Traduccin para www.sinpermiso.info: Daniel Ravents

Fuente: http://www.lrb.co.uk/v31/n14/ali_01_.html


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