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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2009

Entrevista a Guillem Martnez, periodista y escritor
La Cultura de la Transicin es una cultura tutelada y que tutela

Amador Fernndez-Savater
Pblico


Guillem Martnez es periodista y escritor. Publica actualmente en el diario El Pas y ha colaborado en otros medios como Tiempo, Intervi o Playboy. Desde la conviccin de que el humor es un lenguaje privilegiado para describir las patologas de una sociedad idiota, trabaja tambin como guionista de televisin en programas satricos tan populares como Historias de la puta mili o Polnia (TV3). Ha dedicado su blog (guillemmartinez.com) al anlisis crtico de la cultura espaola de los ltimos 30 aos. Su ltimo libro es Barcelona rebelde; gua histrica de una ciudad (Debate).

Ya lo cantaban los Housemartins en Freedom: nos dicen que hay distintos puntos de vista, pero slo son los diferentes tonos de una misma tristeza. El guin que prescribe los lmites de lo que puede pensarse en Espaa se llama Cultura de la Transicin y se edific sobre la derrota de los sueos de emancipacin de los aos 70.

Matrix es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad. Eso le dice Morpheo (Laurence Fishburne) a Neo (Keanu Reeves) en la primera parte de la saga. Sera la Cultura de la Transicin nuestra Matrix ca? Qu nos muestra ese mundo? Y qu nos oculta? Cmo decodificarla, cul es tu mtodo?

La CT es algo ms parecido a lo que dice el malo de Matrix al chico de Matrix: sois humanos, imperfectos y vuestro olor me da naseas. Es vamos, un producto humano, sensible de ser opinado y de ponderarle placer o nauseas. Es una cultura, vamos. La cultura con la que los humanos de aqu abajo se han dotado en democracia. Es la cultura espaola actual, que no debe nada a la Guerra Civil y que lo debe todo a la Transicin. Bsicamente, y explicada en un plis-plas, consiste en una cultura vertical, en la que el Estado -y en ocasiones la empresa, que por lo que sea se identifica con el proyecto o los negocios del Estado- gestiona la agenda de accesos a la realidad. Marca lo que debe de aparecer en un artculo, un libro, una peli, para ser reconocidos como objetos culturales y no como la obra de un colgado. Es una cultura que, bsicamente, oculta todo lo que sea problemtico. O decide lo que es o no problemtico. Eso, insisto, no se realiza desde el despacho del Doctor NO. Es una dinmica cultural, que se realiza mediante mecanismos culturales, que son esas cosas invisibles e inverbalizables que hacen que una sociedad coma, tranquilamente, pelotas de mono, mientras que otra considere lo ms natural no quedarse ceporro cuando lee o mira una peli, un diario o una novela espaola ad-hoc.

Cmo decodificar la CT? Todo lo que sea problemtico no es CT, cualquier objeto creado para crear problemas no es CT. No es slo una cuestin de temas. Es tambin una cuestin de esttica, de estilo, de humor, de lenguaje incluso. Me empec a interesar por el asunto cuando mis temas, mi esttica, mi estilo, mi humor y mi lenguaje me ocasionaban cierto malestar. Estuve observando mi malestar un tiempo. De ah han salido varios libros y un bloc, en el que durante dos aos intent describir la CT a tiempo real, conforme me la iba encontrando frente a las narices a diario. Ah est todo eso. Creo que tiene su juego de piernas, a pesar de estar escrito por un periodista. Un periodista, en fin, es un pollo que escribe de lo que ve. No, necesariamente, de lo que ve todo el mundo para luego explicarlo en 59″.

Dame unas pinceladas sobre la construccin histrica de la CT

La CT es la gran aportacin de las izquierdas a la Transi. Posiblemente, es lo nico o, al menos, lo ms ganso- que aportan. En un momento en el que para realizar una determinada transicin democrtica se decide hacer un esfuerzo de cohesin, las izquierdas, zas, desarticulan la cultura, que deja de ser el territorio en el que se crea lo problemtico, para ser un territorio ms en el que se crea la cohesin esa de las narices. De hecho, la CT es la nica cultura europea que tiene como principal funcin denunciar e impedir lo problemtico, y crear cohesin full-time. A una cultura de Primera Divisin, por ejemplo, se la trae al pairo que los objetos que cree desunan. Es, en fin, una cultura tutelada que tutela. Para el referndum de la OTAN, la CT ya estaba equipada de serie y funcion a tutipln. De hecho, los intelectuales locales practicaron entonces la cohesin y el NS/NC algo, en fin, muy CT-, a gog y con una espontaneidad y rapidez muy llamativa. Desde los inicios de la Transi, en fin, el intelectual no se mete en poltica salvo para darle la razn a la poltica. Desde esas fechas hasta esta maana a primera hora nuestra cultura y nuestros intelectuales no practican la problematizacin. Y cuando el Estado se lo pide, practican la cohesin. Denuncian y sealan lo que el Estado considera problemtico. Puede sonar muy gore. Pero es que es gore. Recuerden, en fin, el 11-M, cuando hasta el gato hizo durante tres das lo que le dijeron por telfono, incluso cuando no se lo dijeron por telfono.

Afirmas que la CT define la actualidad mediante tres monopolios: sobre los temas, las palabras y la memoria. Explcame esto. Y mediante qu otros mecanismos se reproduce?

Ms a lo bruto: la CT crea lo que Lakoff denomina marcos. Y los gestiona en rgimen de monopolio. Algo que da canguelo, si recordamos que la CT es una cultura vertical, en cuya cspide est el Estado. Cuando cualquier objeto se sale de los marcos de la CT, deja de ser percibido como objeto cultural, para pasar a ser otra cosa. Un producto marginal, por ejemplo. Lo cual es para pensrselo dos veces. Los lmites de lo posible, los lmites de los marcos, son por otra parte ms pequeos que en cualquier otra cultura europea, por lo que es muy fcil salirse del marco. En ese diminuto espacio del marco de la CT vive el grueso de los profesionales de la cultura local, un colectivo obligado a practicar un mximo comn divisor de las mismas ideas, los mismos posicionamientos, las mismas tendencias, las mismas opiniones, en una competencia extraordinaria sin apenas diferencias en su produccin, lo que invita a pensar que el trabajo, en este tipo de trabajos, es un premio. Posiblemente, ms que a la obra, a la conducta. Es el premio a no crear problemas.

Cmo se manifiesta la CT en los medios y el periodismo? Cul ha sido tu experiencia personal al respecto? Y en la cultura (cine, literatura o arte)?

Se manifiesta no creando problemas y aceptando como problemas los que te propone el Estado. Ejemplos mil: los medios no informan de la crisis, informan bsicamente de las medidas gubernamentales, que son otra cosa, posiblemente en las Quimbambas de la crisis. Literatura: no existe la crtica literaria. Eso algo problemtico, por lo que las reseas locales consisten en loar. Son, posiblemente, otro premio al comportamiento. Cine: las tramas tienden a la sentimentalizacin y carecen, por lo comn, de problemtica, pero es imposible comunicrselo a Almodvar porque, lo dicho, no hay crtica por escrito. Arte, a lo bruto: como en el resto de disciplinas artsticas, prima lo valorado por culturas con crtica. Triunfa lo que triunfa en el extranjero y lo que imprime un valor nacionalista al arte local. El riesgo de abogar por otros puntos de vista y por otras posibilidades, en fin, es fabricar objetos en el vaco, la perdida de crdito. Vamos, ser un freaky o un colgado para todo el mundo salvo mam.

Dices que el 11-M fue a la vez el colmo y un fracaso de la CT. Qu pas?

El 11-M fue el do de pecho de la CT. El Estado consigui imponer, sin esfuerzo y rapidito, su punto de vista. Y lo hizo durante tres bravos das tres. Eso, tanto tiempo y lejos de Corea del Norte, no se consigue practicando la autoridad. Eso se consigue, nicamente, por mecanismos culturales. Autoritarios o, al menos, sensibles de ser sometidos a cachondeo como tales. Durante esos tres das, la cultura y sus profesionales hicieron lo de siempre desde hace 30 aos. Lo que su cultura espera de ellos. Lo que su cultura ha dibujado como su oficio. No desautorizar al Estado o, incluso, darle la razn. Practicar la cohesin, vamos. La CT funcion, en ese sentido, a la perfeccin y ms all del deber. Y, me temo, volvera a funcionar a la cojonsima en el futuro y en un caso parecido, pues la CT sigue siendo la cultura local en pleno vigor. EL 11-M fue, en fin, un ejemplo didctico de cmo funciona la cultura espaola cada da. Su nico fracaso fue externo. Fue el resto del planeta, que ajeno a la CT explic lo que vea sin el tamiz cultural de la CT. Los corresponsales extranjeros, verbigracia, carentes de CT en las arrugas de su cerebro, no le dieron crdito al Gobierno ni durante un segundo. Y no tuvieron que plantearse salirse de ningn marco para explicarlo.

En las enfermedades auto-inmunes, las defensas se vuelven contra el propio cuerpo. Ha pasado algo as con la Nueva Derecha, que ha llegado a criticar al Rey, a acusar a la polica y a la guardia civil de responsabilidad en el 11-M, a reescribir la historia de la Guerra Civil y a desafiar otros muchos consensos polticamente correctos? Es decir, qu relacin se establece entre la CT -obsesionada por la cohesin- y la Nueva Derecha (o la Cultura Brunete, como t la llamas tambin), ofensiva y desestabilizadora?

La Cultura Brunete es la prima de Zumosol de la CT. Parte de la misma funcin, practicar cohesin y defender el marco poltico de la democracia espaola y el proceso de Transicin perfecto, inmejorable, chachi y piruli- que nos la trajo. Pero enfatiza todo ello en una interpretacin an ms reaccionaria y an ms abierta hacia un futuro reaccionario: puede interpretar cualquier cosa que nos depare el futuro de manera rpida, certera y utilizando palabros como constitucin y libertad, para emitir mensajes polticos de cohesin. La CB es, ciertamente, desestabilizadora: desestabiliza a todo lo que quede al margen de una idea (an ms) integrista de la Transi y del pack constitucin-democracia. La otra originalidad de la CB an ms llamativa- es que realiza todo ello sin Estado si descontamos las CC.AA. y los municipios peperos-. Carece de esa herramienta descomunal que es el Estado. Ahora parece como pocha y reiterativa. Pero cuando vuelvan al poder dejar de ser pocha, si bien no reiterativa. Campaas como la del cido brico, como la defensa de Camps o como la defensa de la cuadratura del crculo, hace tan slo unos aos slo hubieran podido llevarse a cabo con toda la mquina y patena estatal. Un inciso, que puede sealar el carcter rampante de la CB: Aznar jams practic la CB. Practic una CT de manual, ms intensificada. Ejemplos: sin salirse de la CT consigui que bajo el trade-mark terrorismo se colara cualquier formacin poltica que no fuera el PP. Y bajo los palabros libertad, democracia, constitucin, ttems de la pornografa CT, consigui colocar una sola formacin. Y, gracias a la CT, esa cosa vertical, no le result muy difcil.

En general se piensa que la ND slo es una nueva versin del nacional-catolicismo de toda la vida, sin embargo tu has escrito que es la nica novedad en la CT desde hace tiempo. Cul es esa novedad? Crees que el pblico de la ND es tambin nuevo o slo el viejo franquismo sociolgico? Cmo explicas la gran sintona de la ND con el malestar social?

En la primera legislatura PP, la FAES realiz algn tipo de convenio para intercambiar lenguaje con el Republican Party de los USA. Esa noticia pas inadvertida, pero se ha confirmado como el gran jaln en la historia de la derecha espaola, que en su segunda legislatura, y en un tiempo record, dispona de las herramientas culturales y de un lenguaje que al Republican Party le cost construir ms de 20 aos y muchos millones de dlares. La derecha espaola, ahora un tanto apollardada denle tiempo-, es as un caso nico en Europa. Igual que en los ltimos milenios, carece de contacto con las derechas democrticas europeas, pero posee un contacto ntimo con la nueva derecha USA, esa maravilla de la comunicacin, esa construccin cultural que niega lo de siempre con un discurso y unas palabras mgicas, nuevas y electrificantes. La fascinacin de la derecha espaola con los USA es recproca. En un viaje a la Espaa de Aznar de un gran idelogo republicano, este sealo que Espaa era, glups, la consecucin de un modelo de cultura an no alcanzado otro glups- en los USA. Como la derecha USA, la derecha espaola fabrica construcciones intelectualizadas y difciles. Verbigracia a): la incorporacin del franquismo dentro de campos semnticos de palabros como libertad y liberalismo dos grandes palabras en USA y en Espaa-. Verbigracia b): su negativa a la Ley de la Memoria Histrica. Una ley absolutamente CT que, junto a la amnista del 76, deja, definitivamente, al franquismo impune y, por el mismo precio, elimina la simbologa franquista de las calles, por si alguno le da por verlas y pensar que la historia de este pas es una XXXX pinchada en un palo. Otra derecha de otro pas hubiera no firmado, sino promulgado esa ley. El PP, en ese sentido, es una derecha tan sofisticada que incluso pide ms CT de la que la CT puede dar de s. Pero la consigue. Cuando vuelvan al poder volvern a realizar juegos muy difciles, pero factibles gracias a los mecanismos verticales de la CT. Como cultura, carecemos de defensa ante la CT. Imagnate ante la ultra-CT que ha hecho una ITV en los USA.

Cul es la relacin de la CT y las dems culturas consensuales que se crearon ms o menos al mismo tiempo en Occidente (pensamiento nico, posmodernidad del fin de los relatos y las ideologas, etc.)?

La desarticulacin de la cultura es un fenmeno planetario desde el 68. La originalidad espaola / CT es que esa desarticulacin no la ha producido la mercantilizacin de la cosa, sino la firme voluntad de apuntalar un determinado acceso a la democracia. Y, ya puestos, un lmite llamativo a la democracia. Es, vamos, una cultura que est a huevo para explicar cosas como la Transi, el 23-F o la ilegalizacin de tres partidos para que todo eso resulte no slo normal, sino pico. Los trade-mark que citas, digo yo que no son culturas. Son interpretaciones del sign of the time que, en ocasiones, ha comprado algn poltico para verbalizarse, ms que para que le verbalicen. ZP, por ejemplo, est como loco con Philip Pettit y su republicanismo cvico, en lo que es un ejemplo de que a) los polticos no leen mucho y escogen sus gurs al azar, o de que b) ZP se puede verbalizar, glups, a travs del indicio de los trazos autoritarios y antiparticipativos del idelogo ese. Pettit es un tipo al que le enrollara la CT.

Cmo se reproduce una cultura esencialmente vertical en una sociedad cada vez ms sociedad-red, cada vez ms horizontal, con formas de vida distintas a las de los 70 u 80? Cmo ha variado tu anlisis sobre el tapn generacional?

Sobre el triunfo de una cultura vertical: ilustra que la sociedad en la que triunfa no puede ser muy horizontal. No sabemos, de hecho, el grado de brutalidad efectiva de nuestra sociedad, en tanto, por ejemplo, nuestra cultura, la CT, no sirve para observar nuestra sociedad. Sirve, lo dicho, para cohesionarla. Por otra parte, no s t, pero yo no vivo en una sociedad-red. Vivo en una sociedad que comunica con mucha facilidad. Pero comunicar es el grado 0 del lenguaje. Uno en fin, no hace artculos, novelas, pelis para comunicar, sino para explicar.

Sobre el tapn. Hace la tira pensaba que exista, que unos pollos de 30 tacos en el 77 lo copaban todo e impedan que generaciones -3 o 4-, ms preparadas, con otros puntos de vista, accedieran a las posibilidades de la edad adulta. Algo de eso hay. Pero ahora creo que el tapn no es generacional. Es cultural. Todo aquel que quiera formar parte del tapn slo tiene que practicar la CT. El grueso de los jvenes intelectuales que se van colando en el tapn un tapn, me temo, ms grande que la botella-, creo que cree que la CT es la nica cultura posible. Es la cultura, a secas. Es lo normal. Son las reglas de juego. Si quieres jugar, pues toma moreno.

Has escrito que la CT se est muriendo. Muerte natural, suicidio asistido, asesinato? La est matando quiz una una nueva cultura consensual pero ya simplemente de mercado, light al cuadrado, esencialmente despolitizada, ms basada en el entertainment que en las consignas de ningn tipo?

Se muere de vieja los viejos, a su vez, y si uno se fija, se mueren, bsicamente, de aburrimiento, por lo que en ocasiones mueren durante mucho tiempo-, ninguneada por la cultura que viene y que siempre ha estado: la cultura de mercado. Se le parece mucho, salvo en el hecho de que no est subvencionada y carece del chip que le obliga a estar dale que te pego con la cohesin. En el resto de Occidente esa es la cultura preeminente tras el 68, y coexiste con una demanda menor, pero vigorosa, de cultura problemtica, de malrollo. Est por ver si aqu tambin existir ese pblico, que Ortega, harto de vino, fijaba en los 20s en 5.000 lectores. Tambin hay nuevas dinmicas culturales que estn jubilando la CT. Las nuevas generaciones consumen una cultura en la que los diarios y el Estado no son intermediarios. Es posible que, incluso, ignoren el staff de la CT.

Lo ms llamativo de la CT es que se muere matando. Todos los all-stars de la CT desaparecern, zas, como ninjas en cuanto se mueran. Eso es, de hecho, lo que est pasando con todos los cracks que nos estn dejando. Y eso da mucha rabia. Un autor, en fin, no slo escribe para acceder a la segunda residencia. Llega una edad en la que quiere ser inmortal, no morir. Y aqu suceder algo parecido a lo que sucedi en la Restauracin. Quin recuerda algn autor de la Restauracin? Quin recuerda al primer premio Nobel espaol, un tipo que fue el rey del pollo frito, pero que nos ha legado una obra que no soport el ridculo histrico con cambio de modelo cultural posterior? Todos los echegarais que han fundido su obra o su trabajo con el lmite de lo posible tras la Transi, quedarn en la memoria en el mismo pack que la Transi. Posiblemente, el mismo, en cierta medida esttica, que la Restauracin.

Me llama la atencin que no muestres mucho inters por el fenmeno de la Web 2.0. Si la CT es fundamentalmente poder de representacin, centralizado y unidireccional, no crees que lo agujerea la multiplicacin de espacios de expresin, creacin, intercambio?

Lo creo. Pero no lo veo. Ahora molara darme el pego, pero no veo de una forma clara la transformacin de la cosa Wiki en una wikipoltica, en una wikieconoma o en un wikipitote. Posiblemente, el cambio se ser espontneo y repentino. Y por barrios. Pero la wikicosa an no da pistas de ello.

Y qu fenmenos actuales te interesan como esbozos de una cultura crtica alternativa?

No s si hay esbozos de una nueva cultura predominante en la lnea contraria de la CT. La lnea contraria sera una cultura beligerante, problemtica, no decorativa, que observe al Estado con cara de pquer, que le importe un pito cohesionar y que no le entre en la cabeza realizar trabajillos extras para los hombres G. Lo que s que est habiendo son esbozos de que la cosa se est yendo al garete. Tiene su componente de belleza observar cmo, en esa cosa tan vertical como la CT, los medios de comunicacin, por ejemplo, van perdiendo autoridad entre ERE y ERE. Un artculo de opinin de una firma que opina lo mismo desde 1976 empieza a carecer de peso especfico, de autoridad. Lo que es un primer paso para el cachondeo. Por otra parte, ya hay una generacin que se informa sin recurrir a los medios de comunicacin locales, por lo que se informan sin recurrir a la CT. La cultura de masas ms cutre yo qu s, la tele-, espordicamente y en este prlogo de un pitote, an lejano, de fin de poca, realiza discursos exitosos en los que se salen tres pueblos, en ocasiones, del margen de la CT.

Tu trabajo sobre la Barcelona libertaria tiene el sentido de rescatar el recuerdo de un momento libre de la presencia asfixiante de la CT?

No es un libro sobre la Barcelona libertaria, sino de la Barcelona rebelde. Empieza cuando Mara-Castaa y finaliza despus de la Transi. Es curioso que en Barcelona la rebelda haya tenido tradicionalmente dos vas para realizarse: a) la vida privada ya saben, liarla a solas o en pequea compaa para acceder a destellos de libertad; Barcelona es de los pocos sitios en la Pennsula en donde fue posible acceder a ese cacharro al menos desde el siglo XVII-; y b) la friccin con el Estado, que Barcelona ha tenido con todos los Estados que le han pasado por encima. Es posible pensar que, si algn da Catalunya es Estado, ese Estado deber soportar la mosca cojonera barcelonesa. El llenapistas de ese tipo de friccin ha sido, histricamente, el anarquismo, una tradicin ms rica, atractiva y asombrosa de lo que uno puede pensar cuando observa sus cenizas. En muchos aspectos, el anarquismo es una cosa que, en todo el mundo, slo ha sucedido en Barcelona. Y ha dado perlas, como un librito, publicado en el 36, en el que Chomsky cree ver el nico proyecto econmico anarquista escrito en el mundo mundial. La existencia de ese libro/metfora dibuja 100 aos anteriores de cultura antiautoritaria cachas. De una forma u otra, snif, dur hasta 1976.

Fuente: http://blogs.publico.es/fueradelugar/85/la-cultura-de-la-transicion-es-una-cultura-tutelada-y-que-tutela

Algo ms de Guillem Martnez:

(entrevista en La Pgina definitiva)

http://www.lapaginadefinitiva.com/dbpolitica/transicion/45

(entrevista con Carlos Prieto en Minerva)

http://www.circulobellasartes.com/ag_ediciones-minerva-LeerMinerva.php?art=264

(dilogo con Isaac Rosa, Ignacio Echevarra, Luis Negr y Antoni Domnech, coordinado por Albin Shengor y Karim Samb)

http://www.ladinamo.org/ldnm/articulo.php?numero=26&id=659


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