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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2009

El dominio del agua

Ileana Almeida
fetralpi


La historia de opresin a los pueblos indgenas es la historia del despojo de sus aguas. Las reducciones, los repartos, las haciendas, las ciudades, las industrias nacionales, las empresas transnacionales y, ahora, la pretendida Ley de Agua no son sino formas de despojo del lquido vital a los indgenas.

Para la economa colonial el agua era de importancia definitiva. Necesitaban tener agua cercana para las minas, los obrajes, las haciendas. Los valles de los ros se reemplazaron por calles. Las aglomeraciones urbanas absorbieron el agua del campo. El agua de los pramos est cada vez ms amenazada por las transnacionales del agua. Ahora vuelve a ser indispensable para la extraccin minera. La falta de agua ya ha provocado que las antiguas tierras frtiles ocupadas por los indgenas se conviertan en polvo que lo lleva el viento. Las lomas desrticas avanzan en la Sierra. Para muchos indgenas la nica esperanza de agua es la lluvia. Nadie piensa que de ellos depende, en gran medida, la seguridad alimentaria del Ecuador.

En la regin amaznica, los ros estn contaminados con residuos qumicos que producen las extracciones mineras y petroleras, y se han convertido en una amenaza mortal. La poblacin indgena est enferma, es altsimo entre ella el ndice de cncer, de gastritis, de enfermedades respiratorias. Pronto la maravillosa fauna y flora de la Amazonia solo las podremos ver en vitrinas y jaulas Los migrantes abandonan el campo pensando que en la ciudad ya no sufrirn por la amargura y la desesperacin que produce la falta de agua o la carencia de agua pura.

Al despojo del lquido, a menudo de manera abusiva y violenta, los comuneros, han respondido con protestas colectivas tratando de negociar con el hacendado o con la empresa. Han tratado de defender su agua apelando a la justicia mishu que, bien se sabe, es manipulable y muchas veces ciega y sorda a sus reclamos. Hay juicios de aos por agua en contra de hacendados que roban y la escatiman a los comuneros, y que nunca son resueltos. Es el caso, entre muchos otros ms, de la comunidad Salasaca y la de San Isidro.

Frente a la diaria catstrofe ecolgica, los expertos reconocen las ventajas del manejo del agua por parte de los indgenas, fieles guardianes de sus fuentes y prudentes consumidores de sus flujos. El agua en las comunidades siempre ha tenido un papel protagnico. Prueba de ello son las constantes mingas que se hacen para encausarlas y prevenirlas de la contaminacin y el uso excesivo. La mayora de las veces se lo hace sin contar con recursos gubernamental. Solo con la voluntad colectiva se encarga de construir acequias, canales, diques, terrazas de cultivo para garantizar los cultivos en las tierras comunales y en las parcelas familiares.

Los pueblos indgenas son esencialmente agricultores y, por eso, dependientes directamente del agua, sus culturas indgenas solo pueden ser entendidas a travs de la perspectiva del agua y de la fertilidad. Hasta ahora las creencias y las prcticas ms arraigadas en su conciencia se relacionan con el lquido de vida. Desde la perspectiva del Estado lo que cuenta es el crecimiento econmico, que por supuesto no llega a las comunidades ancestrales. En la prctica, para el Estado el del agua no es un problema cultural y ecolgico prioritario. El uso y la distribucin del agua estn unidos a intereses y estructuras de poder poltico. Y el afn manifiesto, es en definitiva, dominar la naturaleza para extraerle beneficios fines econmicos, sin pensar mucho en el futuro.

Una esperanza surgi entre los indgenas con la nueva Constitucin. Por fin se aceptaba que el Estado deba ser plurinacional si quera reflejar la realidad del pas; pareca que por fin se abriran espacios en el Estado y en el Derecho para los pueblos ancestrales, que se propondran acuerdos y compromisos con las organizaciones indgenas, que indgenas y no indgenas con sus propias visiones culturales estaran en plano de igualdad, respondiendo a una bsqueda por comprenderse mutuamente. Pero en el gobierno se reproducen los temores y el menosprecio de siempre a los indgenas.

Que los indgenas mantengan autonoma en el manejo del elemento clave para la vida no solo es una garanta de sustentabilidad para ellos, puesto que su actitud es una forma visible y palpable de cuidado de la naturaleza. Adems, tambin sera un acuerdo para comprender otras maneras de vivir y otra forma de aceptar derechos civiles fundamentales. El levantamiento indgena por los derechos al agua manifiesta el deseo de decir que sus intereses deben ser atendidos con polticas correctas, que sus derechos deben ser acogidos no con suposiciones de igualdad sino con una verdadera bsqueda de cohesin social y poltica

Fuente: http://fetralpi.blogspot.com/2009/09/el-dominio-del-agua.html


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