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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2009

Liberando al mundo de la enfermedad del pacifismo

William Blum
Znet

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Imaginaos la escena: Afganistn, dos camiones cisterna secuestrados con combustible altamente inflamable, rodeados por una multitud de afganos ansiosos de conseguir algo gratis Qu sera lo ltimo que querrais hacer? Correcto: lanzar bombas sobre los tanques. Pero es lo que un comandante militar alemn instruy que hiciera un aeroplano drone (sin tripulacin) estadounidense el 4 de septiembre. Por lo menos 100 seres humanos incinerados. El incidente provoc mucha controversia en Alemania, porque el Artculo 26 de la Constitucin alemana de posguerra dice: Actos tendientes a, y emprendidos con la intencin de, perturbar las relaciones pacficas entre naciones, especialmente para preparar una guerra de agresin, sern inconstitucionales. Sern considerados como una ofensa criminal.

Pero la OTAN (es decir EE.UU.) puede darse por satisfecha por el hecho de que los alemanes han dejado de lado su tonto pacifismo y actuado como verdaderos hombres, asesinos militares entrenados; aunque antes de este incidente los alemanes haban participado en algn combate areo y terrestre, no haba habido un coste tan dramtico y publicitado de vidas civiles. Deutschland tiene ahora ms de 4.000 soldados en Afganistn, el tercer contingente por su tamao en el pas despus de EE.UU. y Gran Bretaa, y en casa acaban de terminar de construir un monumento a los miembros cados de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas Federales), fundada en 1955; 38 de ellos (hasta ahora) han dejado sus jvenes vidas en Afganistn.

En enero de 2007 escrib sobre cmo EE.UU. estaba impulsando a Alemania en esta direccin; que las circunstancias en la poca indicaban que Washington podra estar perdiendo paciencia con el ritmo de la sumisin de Alemania a las necesidades del imperio. Alemania se neg a enviar tropas a Iraq y envi slo fuerzas no combatientes a Afganistn, lo que no bastaba a los guerreros del Pentgono y a sus aliados de la OTAN. La principal revista noticiosa alemana, Der Spiegel, inform lo siguiente:

En una reunin en Washington, funcionarios del gobierno de Bush, hablando en el contexto de Afganistn, recriminaron a Karsten Voigt, representante del gobierno alemn para relaciones alemano-estadounidenses: Os concentris en la reconstruccin y el mantenimiento de la paz, pero las cosas desagradables nos las dejis a nosotros. Los alemanes tienen que aprender a matar.

Un oficial britnico dijo a un oficial alemn en la central de la OTAN: Cada fin de semana enviamos a casa dos atades de metal, mientras vosotros, los alemanes, distribus lpices y frazadas de lana. Bruce George, jefe del Comit Britnico de Defensa, dijo algunos beben t y cerveza y otros arriesgan sus vidas.

Un colega de la OTAN de Canad seal que ya era hora de que los alemanes abandonen sus dormitorios y aprendan a matar a los talibanes.

Y en Quebec, un funcionario canadiense dijo a un oficial alemn: Nosotros tenemos los muertos, vosotros bebis cerveza. (1)

Irnicamente, en muchos otros contextos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes no han logrado disociarse de la imagen de asesinos nazis y monstruos.

Llegar el da en el que el Mundo Libre se burle de los talibanes y de los insurgentes iraques por vivir en paz?

EE.UU. tambin se ha empeado en un esfuerzo decenal por alejar a Japn de su constitucin y poltica exterior pacifista y volver a colocarlo en el camino honorable de volver a ser una potencia militar, slo que esta vez sera en coordinacin con las necesidades de poltica exterior estadounidense.

Aspirando sinceramente a una paz internacional basada en la justicia y el orden, el pueblo japons renuncia para siempre a la guerra como derecho soberano de la nacin y a la amenaza o el uso de fuerza como medio de solucionar disputas internacionales.

A fin de realizar el objetivo del prrafo precedente, nunca se mantendrn fuerzas terrestres, martimas y areas, as como otro potencial blico. El derecho a la beligerancia del Estado no ser reconocido. Artculo 9 de la Constitucin japonesa, 1947, palabras llevadas en el corazn por una gran mayora del pueblo japons.

En el triunfalismo del fin de la Segunda Guerra Mundial, la ocupacin estadounidense de Japn, en la persona del general Douglas MacArthur, jug un papel importante en la creacin de esa constitucin. Pero despus que los comunistas llegaran al poder en China en 1949, EE.UU. opt por un Japn fuerte situado con seguridad en el campo anticomunista. Desde entonces todo ha ido cuesta abajo. Paso a paso El propio MacArthur orden la creacin de una reserva nacional de polica, que se convirti en el embrin de las futuras fuerzas armadas japonesas Visitando Tokio en 1956, el secretario de Estado de EE.UU., John Foster Dulles dijo a funcionarios japoneses: En el pasado, Japn ha demostrado su superioridad sobre los rusos y sobre China. Era hora de que Japn pensara de nuevo en ser y comportarse como una Gran Potencia. [2] varios tratados entre EE.UU. y Japn sobre seguridad y cooperacin en la defensa que, por ejemplo, especificaban que Japn integrara su tecnologa militar con la de EE.UU. y la OTAN el suministro por EE.UU. de nuevos aviones militares y destructores sofisticados todo tipo de ayuda logstica japonesa a EE.UU. en sus frecuentes operaciones militares en Asia la repetida presin de EE.UU. sobre Japn para que aumente su presupuesto militar y el tamao de sus fuerzas armadas ms de cien bases militares de EE.UU. en Japn, protegidas por las fuerzas armadas japonesas ejercicios militares conjuntos de EE.UU. y Japn e investigacin conjunta sobre un sistema de defensa de misiles el embajador de EE.UU. en Japn, 2001: Creo que la realidad de las circunstancias en el mundo va a sugerir a los japoneses que reinterpreten o redefinan el Artculo 9, [3] bajo presin de Washington Japn envi varios barcos al Ocano ndico para reabastecer barcos de guerra de EE.UU. y Gran Bretaa como parte de la campaa de Afganistn en 2002, enviaron fuerzas no combatientes a Iraq para ayudar en la guerra estadounidense as como a Timor Oriental, otro escenario blico hecho en EE.UU el secretario de Estado Colin Powell en 2004: Si Japn va a tener un papel amplio en la escena mundial y a convertirse en un miembro pleno del Consejo de Seguridad, y a tener el tipo de obligaciones que recibira como miembro del Consejo de Seguridad, el Artculo Nueve tendra que ser examinado bajo esa luz. [4]

Un resultado o sntoma de todo esto puede tal vez ser visto en el caso en 2005 de Kimiko Nezu, una maestra japonesa de 54 aos, que fue castigada con transferencias de escuela a escuela, suspensiones, recortes de salario y amenazas de despido por haberse negado a ponerse de pie durante la ejecucin del himno nacional, una cancin de la Segunda Guerra Mundial elegida como himno en 1999. Se opuso a la cancin porque era la misma que fue cantada cuando el Ejrcito Imperial sali de Japn llamando a un reino eterno para el emperador. En ceremonias de graduacin en 2004, 198 maestros se negaron a ponerse de pie al resonar la cancin. Despus de una serie de multas y de acciones disciplinarias, Nezu y otros ocho maestros fueron los nicos manifestantes el ao siguiente. Entonces se permiti que Nezu diera clases slo cuando haba otro maestro presente. [5]

Lo que nos lleva a Italia, el miembro restante del Eje de la Segunda Guerra Mundial. El Artculo 11 de la Constitucin italiana de 1948 dice en parte: Italia rechaza la guerra como medio de resolver las controversias internacionales y como instrumento de agresin contra las libertades de otros pueblos. [6]

Pero Washington reivindic temprano el alma de Italia en la posguerra. En 1948 EE.UU. prcticamente se apoder de la campaa electoral italiana para asegurar que los democristianos (CD) derrotaran al candidato comunista-socialista. (Y EE.UU. sigui siendo una fuerza electoral en Italia durante las tres dcadas siguientes, manteniendo a los CD en el poder. Los democristianos, por su parte, fueron leales socios en la Guerra Fra.) [7] En 1949, EE.UU. arregl que Italia se convirtiera en un miembro fundador de la OTAN. Esto no fue considerado como una amenaza para el Artculo 11 porque la OTAN siempre se present como una organizacin defensiva. Incluso en 1999 cuando realiz un bombardeo de 78 das de Yugoslavia en el que tanto Italia como Alemania suministraron aviones militares y una base area de la OTAN en Aviano, Italia, sirvi como principal centro para los vuelos diarios de bombardeo. Durante dcadas, Italia ha albergado bases y aeropuertos militares utilizados por Washington en una aventura militar tras la otra de Europa a Asia.

Ahora hay unos 3.000 soldados italianos en Afganistn realizando una serie de servicios que posibilitan que EE.UU. y la OTAN participen en su sangrienta guerra. Y unos 15 soldados italianos tambin han perdido sus vidas en ese desafortunado pas. La presin sobre Italia, como sobre Alemania, para que participen como combatientes a parte entera en Afganistn y otros sitios, es permanente por parte de sus compaeros de la OTAN. [8]

El Muro de Berln Otro mito de la Guerra Fra

Dentro de algunas semanas se puede esperar que muchos de los medios occidentales pongan en marcha sus maquinarias propagandsticas para conmemorar el 20 aniversario de la destruccin del Muro de Berln, el 9 de noviembre de 1989. Todos los clichs de la Guerra Fra sobre el Mundo Libre contra la Tirana Comunista sern sacados a relucir y se repetir el simple cuento de cmo lleg a existir el muro: En 1961, los comunistas de Berln Oriental construyeron un muro para impedir que sus ciudadanos oprimidos escaparan a Berln Occidental y a la libertad. Por qu? Porque a los comunistas no les gusta que la gente sea libre, que conozca la verdad. Qu otro motivo poda haber habido?

Ante todo, antes de la construccin del muro, miles de alemanes orientales haban estado viajando a diario a trabajar en Berln Occidental y luego volvan a sus casas en Berln Oriental. De modo que evidentemente no eran retenidos en Berln Oriental contra su voluntad. El muro fue construido primordialmente por dos razones:

  1. Occidente estaba acosando a Alemania Oriental con una vigorosa campaa de reclutamiento de profesionales y trabajadores calificados alemanes orientales, quienes haban sido educados a costa del gobierno comunista. Esto termin por llevar a una seria crisis de mano de obra y produccin en el Este. Como indicacin de este hecho, el New York Times inform en 1963: Berln Occidental sufri econmicamente por el muro con la prdida de 60.000 trabajadores capacitados que haban ido a diario desde sus casas en Berln Oriental a sus sitios de trabajo en Berln Occidental. [9]
  2. Durante los aos cincuenta, partidarios estadounidenses de la Guerra Fra en Alemania Occidental crearon una burda campaa de sabotaje y subversin contra Alemania Oriental hecha para causar problemas en la maquinaria econmica y administrativa de ese pas. La CIA y otros servicios de inteligencia y militares de EE.UU., reclutaron, equiparon, entrenaron y financiaron a grupos e individuos activistas alemanes, de Este y Oeste, para realizar acciones que cubran el espectro desde el terrorismo a la delincuencia juvenil; todo lo que hiciera la vida difcil a la gente alemana oriental y que debilitara su apoyo al gobierno; cualquier cosa que desprestigiara a los comunistas.

Durante todos los aos cincuenta, los alemanes orientales y la Unin Sovitica presentaron repetidamente quejas a los antiguos aliados de los soviticos en Occidente y ante Naciones Unidas por actividades especficas de sabotaje y espionaje y pidieron la clausura de las oficinas en Alemania Occidental que afirmaban eran responsables, suministrando nombres y direcciones. Sus quejas cayeron en odos sordos. Inevitablemente, los alemanes orientales comenzaron a restringir el ingreso al pas desde Occidente.

No olvidemos que Europa Oriental lleg a ser comunista porque Hitler, con la aprobacin de Occidente, la us como una carretera para llegar a la Unin Sovitica y eliminar el bolchevismo para siempre. Despus de la guerra, los soviticos estaban determinados a cerrar esa carretera.

En 1999, USA Today inform: Cuando se derrumb el Muro de Berln, los alemanes orientales se imaginaron una vida de libertad en la cual los bienes de consumo seran abundantes y las dificultades se desvaneceran. Diez aos despus, un extraordinario 51% dice que era ms feliz con el comunismo. [11]

Aproximadamente en esos das naci un nuevo proverbio ruso: Todo lo que los comunistas dijeron sobre el comunismo era mentira, pero todo lo que dijeron sobre el capitalismo result ser verdad.

Notas

1. Der Spiegel (Alemania), November 20, 2006, p.24

2. Los Angeles Times, September 23, 1994

3. Washington Post, July 18, 2001

4. BBC, August 14, 2004

5. Washington Post, August 30, 2005

6. Wikipedia: "Article 11 of Italian Constitution"

7. William Blum, "Killing Hope", chapters 2 and 18

8. Para ms detalles sobre la oposicin de EE.UU. al pacifismo en el Eje despus de la Segunda Guerra Mundial, vea [en ingls] "Former Axis Nations Abandon Post-World War II Military Restrictions"

9. New York Times, June 27, 1963, p.12

10. Vea Killing Hope, p.400, nota 8, para una lista de fuentes sobre los detalles del sabotaje y la subversin.

11. USA Today, October 11, 1999, p.1

William Blum es autor de:

* Killing Hope: US Military and CIA Interventions Since World War 2

* Rogue State: A Guide to the World's Only Superpower

* West-Bloc Dissident: A Cold War Memoir

* Freeing the World to Death: Essays on the American Empire

Pasajes de los libros pueden ser lidos [en ingls] y copias firmadas compradas, en www.killinghope.org

Fuente: http://www.zmag.org/zspace/commentaries/4001



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